CORAZON PARTIDO CAPITULO 6

Luego y con una rapidez que la dejó sin aliento, él la llevó hasta la habitación y la recostó sobre la cama, y sus cuerpos chocaron. Era tan fuerte, tan masculino… mientras lo besaba ansiosamente las últimas dudas caían como castillos de arena.

Sus besos eran ardientes, apasionados, su cuerpo duro, sus manos parecían acariciarla por todas partes, él le sujetó los brazos para colocarlos sobre su cabeza, mirándola a los ojos, para luego comenzar a desnudarla, mientras ella hacia lo mismo con él.

Una vez que ambos se deshicieron de su ropa, él la volvió a recostar en la cama.

–Eres tan hermosa –murmuró, sin soltarla, sonriendo al ver que le miraba su miembro.

Empezó a acariciarle suavemente el cuello, los pechos, haciendo círculos alrededor de su ombligo y luego abajo, más abajo…

Defne se agitaba, inquieta.

–¿Qué? –le preguntó al oído–. ¿Qué quieres?

Ella arqueó la espalda como respuesta.

–Omer…

–Dime lo que quieres –la interrumpió él, sin dejar de acariciarla – está noche debe ser inolvidable para ti

–Quiero estar dentro tuyo, ¿Puedo? – le preguntó

–Sí – recibió como respuesta

Cuando Omer le abrió las piernas con una rodilla estuvo a punto de desmayarse. Podía sentir la cabeza de su erección empujando contra ella… pero él se apartó un poco, lo justo.

Descubrió que le encantaba sentir su peso, estar atrapada debajo de él.

–Omer…

–¿Qué? –murmuró él, besándole el cuello.

–No pares.

–Ten paciencia cariño

–Esto es increíble. – le dice mientras se acomodaba en la entrada a su cuerpo.

Cuando empezó a empujar, ella dejó de pensar.

–Dime lo que sientes –le pidió, con los dientes apretados, el cuerpo rígido.

El miedo que había guardado dentro desapareció en el momento que él estuvo dentro de ella.

–Bien –murmuró, intentando respirar–. Tan bien. Mucho mejor que bien.

Omer le soltó las muñecas y ella le pasó las manos por la espalda, trazando los fuertes músculos, tomándose de sus hombros. Le encantaba su calor, su peso.

No podían hablar, solo suspirar, jadear, empujar con más fuerza hasta que la fricción era insoportable. Y, sin embargo, él tenía suficiente disciplina como para esperar unos minutos, hasta que ella no pudo más. Tensa, cada célula de su cuerpo en suspenso durante unos segundos, hasta que llegó la convulsión, los espasmos de placer.

Él la soltó, liberándose para moverse más rápido… y su rugido de placer fue una delicia para los oídos de Defne.

Cuando abrieron los ojos era por la mañana, cada uno estaba solo en la cama, jadeante de deseo.

-No, ya no puedo seguir esperando – exclama Omer al entrar a la oficina de Sinan – necesito ver resultados.

-Ey!, no grites, no queremos que alguien sepa algo de lo que estamos haciendo.

-Pero, ¿Cuánto tiempo más tendré que esperar?, quiero ver a mi hijo Sinan, por favor entiéndelo.

-Yo lo entiendo hermano, pero eres tú quien dijo que iba a esperar a tener pruebas y así conversar con Defne.

-Estoy desesperado Sinan, no puedo dormir, no puedo comer, me siento culpable, esta situación es horrible y me está llevando al límite.

-Entonces habla con Defne, dile que te deje pasar tiempo con tu hijo, que quieres conocerlo.

-Y ¿tú crees que no lo he pensado?, si yo fuera ella, no querría tener cerca a la persona que fue responsable de lo que me sucedió

-Pero tú no eres responsable

-Eso lo sabemos tú y yo, pero ¿Cómo se lo demuestro a ella?

-Omer, creo que deberías hablarle, Defne es una mujer buena y justa, no creo que te impida ver al niño, es tu hijo también.

-No lo sé Sinan, además no entiendo porque se demoran tanto en encontrar al abogado.

-Bueno porque por arte de magia el señor Hatun se tomó unas largas vacaciones, según nos dijo su secretaria fuera de Turquía, y nadie ha podido localizarlo, lo único que sabemos es que, en realidad no ha salido del país.

-Y ¿con respecto a nuestras dudas sobre Yasemin?

-Ya la tenemos acorralada, pero no queremos hacer nada, hasta que tengamos la confesión del abogado, ya presentamos una denuncia ante el consejo de abogados, eso seguramente nos ayudará a encontrarlo pronto, en todo caso el papeleo de las denuncias está preparado, solo debemos tener un poco más de paciencia, Omer, no eches en saco roto la idea de hablar con Defne.

-Si, lo haré, hoy mismo la esperaré en el edificio donde vive.

-Piensa positivo amigo, no creo que ella haya cambiado tanto, su corazón no se puede haber endurecido, o no sería la Defne que recuerdo.

Defne aun llevaba el anillo de Deniz en su cartera, porque todavía no podía decidir su respuesta, por un lado, sabía que su jefe les daría la estabilidad familiar que su hijo necesitaba, a sus más de dos años, aun no contaba con una figura paterna, y ella entendía que era necesaria para su desarrollo como persona, pero…

Solo imaginar que ese hombre la pudiera tocar, la estremecía, era una sensación totalmente desagradable, incluso le provocaba náuseas, eso ya le impedía darle el sí.

Se sentía sumamente agradecida con Deniz, pero todos los días se hacía la misma pregunta, ¿bastaría el agradecimiento para formar una familia?, ¿sería la gratitud una buena base para levantar un hogar?, y siempre la respuesta era la misma, no, no bastaría.

Pero también estaba el hecho de que decirle que no a su jefe, podría significar que ya no contaría ni con el trabajo ni con el lugar donde vivía con su hijo, por lo que, si decía que no, debía buscar otro lugar donde vivir y un nuevo trabajo

Esa tarde, como todas las tardes el taxi la dejó fuera del edificio, y ella bajó tranquila, sabiendo que, al entrar al departamento, Melek le haría olvidar por un momento todas sus preocupaciones.

Estaba en la entrada del edificio cuando escuchó que alguien la llamaba, no necesitó darse vuelta para saber quién era… Omer, esa voz nunca ha salido de su mente, y aunque no le gustara admitirlo tampoco de su corazón.

Se giró, ocultando sus emociones.

– ¿Qué deseas? – le pregunta

– ¿Podemos hablar?

-¿Sobre qué?

-Sobre nuestro hijo.

-Melek, así se llama.

-Podemos hablar sobre Melek.

-Te escucho.

-Quiero verlo, quiero pasar tiempo con él, creo que tengo derecho.

-Ya te dije que, tus derechos los perdiste, cuando decidiste no saber nada de él.

-Pero si ya te expliqué que yo no hice eso.

-Muéstrame las evidencias, no fue eso lo que me dijiste tú

-Estoy en eso, estamos en eso, Sinan me está ayudando.

-Me alegro por ti, en cuanto a lo demás, para ver a Melek, tendrás que recurrir a los tribunales, ellos dirán cuando y como podrás verlo, no esperes que te haga la vida fácil, cuando tú me la volviste un infierno.

-Pero ni siquiera me vas a escuchar.

-Porque te tendría que escuchar, ¿lo hiciste tú conmigo?, tú solo me acusaste, me echaste de tu empresa, me sacaste de tu vida, como si yo fuera un tumor que había que extirpar, no Omer, nada de lo que me digas me hará cambiar de opinión.

-Pero Defne, Melek necesita a su padre, me necesita a mí, y yo también lo necesito.

-¿De verdad crees eso?, ¿Qué clase de padre serías?, supiste que era tu hijo y en lugar de buscarlo, desapareciste por una semana, no debe ser mucho lo que necesitas a tu hijo, en cuanto a que necesita una figura paterna, si, te doy la razón, por eso me voy a casar.

-¿Te vas… a casar? – dice Omer

-Así es, tal como lo escuchas, Deniz me pidió que me casara con él, y le dije que sí.

-Pero, no puedes hacer eso.

-Así, y ¿Qué me lo impide?, él me ha ayudado en los momentos más complicados de mi vida, me devolvió todo lo que tú me quitaste, el trabajo y un lugar donde vivir seguro con mi hijo, y lo más importante, creo que puede ser un buen padre para Melek.

-Melek tiene un padre, y soy yo, y si para demostrarlo tengo que ir a los tribunales con gusto lo haré, en cuanto a que te cases con Deniz, piénsalo bien Defne.

– ¿Por qué tendría que pensarlo?

-Porque estoy seguro de que él está detrás de todo lo que te sucedió

-No digas estupideces.

-No son estupideces, por favor – le dice él acercándose – no te cases, dame tiempo para demostrarte que soy inocente de lo que crees que te hice, dame el beneficio de la duda, aquel que yo no te di, y por lo que ahora estoy pagando con lágrimas de sangre.

-Creo que no tenemos nada más que hablar, si quieres ver a tu hijo, ya sabes lo que tienes que hacer, lamento decir que no fue un placer verte, y espero que estas visitas no se vuelvan a repetir – le dice y se gira para entrar al edificio, camina lo más rápido que puede, necesitaba llegar al ascensor, antes de que sus piernas no lograran sostenerla, definitivamente, entre los sueños eróticos con Omer y verlo en persona, su mente le estaba pasando la cuenta a su cuerpo, porque sentía que se desmayaría, que idiota, era lo mismo que sentía cuando él la besaba hace tanto tiempo ya.

Al entrar en el ascensor se afirmó en la pared cerca de la puerta, ahí mismo donde sabía que nadie la podía ver, pero las puertas no se alcanzaron a cerrar porque un par de manos lo impidió, ella pudo ver a Omer entrar, y quedarse de pie frente a ella.

–Pero ¿qué…? ¿Omer que haces…?

No pudo terminar la pregunta porque de pronto él le puso una mano en la nuca, la atrajo hacia sí y selló sus labios con un beso.

Había sido muy hábil, un movimiento ejecutado con la precisión de un depredador saltando sobre su presa en el momento exacto. Había sido tan inesperado, que ella se quedó paralizada el tiempo suficiente como para que él aprovechara para deslizar la lengua entre sus labios y acariciar la suya de un modo tan erótico, que sintió como una ola de calor emanaba entre sus piernas. Se tomó su tiempo para explorar cada rincón de su boca y de repente, del mismo modo en que se había abalanzado sobre ella sin previo aviso, se apartó de ella.

-Aun te sigo amando – le dice él agitado – por favor no te cases.

Así como entró, salió del ascensor, dejándola a ahí, aturdida, haciendo un esfuerzo en vano por calmar su corazón desbocado.

CONTINUARÁ

9 comentarios sobre “CORAZON PARTIDO CAPITULO 6

  1. Capitulazo el de hoy! Que agobio que Omer no llegue a tiempo para que Defne no se case con Deniz, espero que este beso haga que Defne se tome más tiempo para confirmar nada a Deniz. Me chifla la novela Martha. Muchas gracias cariño 😘 💕

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  2. Pero que rápido se me acabó el capítulo de hoy, maravilloso, me encanta la forma de contar que tienes Marta. Espero que empiece pronto a verse la luz al final del túnel. Preguntó ademas,si será para mañana el próximo capítulo, por favor.Gracias.

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