
CAPITULO 12
Omer esbozó una sonrisa, luego la tomó de la mano y la atrajo hacia sí, la levantó en brazos, de esa manera subieron las escaleras y entraron en la habitación, y él cerró la puerta detrás de ellos.
Mientras tanto, ella solo reía, aquella risa lo volvía loco.
–¿Tienes prisa? –le preguntó ella moviéndose entre sus brazos.
–Claro que la tengo –aseguró abrazándola más fuerte. La apretó contra su entrepierna para que pudiera sentir exactamente por qué corría tanto.
–Yo también –dijo ella deslizándole los dedos por el pecho.
–Basta de palabras –susurró
La colocó sobre la cama, y de los labios de Defne volvió a brotar aquella risa, le gustaba tanto verla así.
Encendió la luz de la mesa de noche porque quería verlo. Estaba recostada sobre la cama como un precioso regalo envuelto. Los pantalones negros y la blusa eran como envoltorios, y estaba deseando quitárselo todo.
Ella se desabrochó los botones de la blusa y luego se sentó para quitársela, quedándose únicamente en un sujetador de encaje rosa que apenas le cubría los senos, los que él no dejaba de mirar.
–Eres increíble –murmuró Omer.
–Me alegra que pienses eso –susurró ella.
Él se quitó la ropa y la dejó sobre una silla que había en la esquina, y ella abrió los ojos de par en par para mirarlo, y la expresión de su rostro, alimentó todavía más el fuego de su interior.
Omer le desabrochó los pantalones y se los deslizó por las piernas, lo siguiente fueron las braguitas rosa pálido, y Defne levantó las caderas para facilitar el trabajo. Y allí estaba ella, dispuesta para él como un festín.
Omer la atrajo hacia sí, y luego la tomó con la boca, ella jadeó, alzó de nuevo las caderas y gritó su nombre.
Él se tomó su tiempo saboreándola, lamiéndola, mordisqueándole suavemente el centro de su cuerpo. Su calor lo atrapaba, sus gritos y gemidos alimentaban su deseo de darle más. De tomar más. La llevó hasta el borde del abismo mientras ella le pasaba los dedos entre las manos y le sostenía la cabeza. Omer la tomaba por las nalgas mientras deslizaba la lengua por sus profundidades más internas, y cuando sintió que ella estaba a punto de explotar, se detuvo.
–No. No te detengas. No te atrevas a dejarme así – alzó la cabeza y lanzó una mirada dura.
Él sonrió.
–Esto acaba de empezar – le prometió.
Ella se apartó el pelo de la cara y lo miró.
–Me estás volviendo loca.
–Bueno, ya era hora, tú me llevas volviendo loco desde que nos conocimos.
Defne volvió a reír, se dijo a sí misma que no había otro hombre como él, y lo miró durante un largo rato, luego se lamió los labios en gesto de anticipación.
Entonces él, entró profundamente en ella, lo oyó gemir enseguida y ella soltó un suave gemido de placer. No era suficiente. Nunca sería suficiente, tenerlo dentro de su calor, siendo uno con ella, estaba muy bien, pero sentía la necesidad de hacerse añicos cada vez que él se movía dentro de su cuerpo.
La tomó una y otra vez, le sujetó las caderas con fuerza y movió las suyas reclamando su cuerpo, dándole el suyo. Impuso un ritmo que ella se apresuró a seguir. Los únicos sonidos que se escuchaban en la habitación eran sus gemidos combinados y el contacto de sus pieles.
Se dejó llevar por las sensaciones que la atravesaban, lo escuchó, y dejó que sus reacciones multiplicaran las suyas. Cuando sus gemidos y el temblor de su cuerpo le indicaron que estaba a punto de alcanzar el clímax, él la embistió con más y más fuerza hasta que ella gritó su nombre con tono agudo y se estremeció entre sus manos.
Unos instantes más tarde, él le dejó sentir el mismo alivio tembloroso y supo que nada podría compararse nunca a lo que compartían.
Y mientras la acurrucaba entre sus brazos…
–Así que… ¿cuándo nos vamos a casar?
–No antes de medio año –respondió ella.
–¿Qué?
–Necesito tiempo para recuperarme, no puedo ir a la boda llena de aparatos en la pierna, además debo organizar la boda más hermosa del mundo, será mi boda.
–¿Vas a hacerme esperar tanto?
– Te amo, y el nuestro será un matrimonio maravilloso, porque será para toda la vida.
-Lo será – dice él – ahora duerme, te esperan unos días muy ajetreados.
Y ella hizo lo que él le dijo.
Soñó que estaba en la clínica, que la llevaban a operar su pierna, sintió mucho temor, quería gritarle a Omer, para que él la rescatara y la sacara de ese lugar, pero no lograba que de sus labios saliera algún sonido.
Cuando abrió los ojos, no sabía dónde se encontraba.
-¿Omer? – dice, mirando a su alrededor, y no reconociendo el lugar donde estaba – ¿Omer? – vuelve a decir.
-Señorita, ¿Cómo se siente?
– ¿Dónde estoy?, ¿Dónde está Omer? – preguntó, tratando de sentarse en la cama
-Tranquila – le dice una mujer – no puede levantarse
– ¿Dónde estoy? – vuelve a preguntar
-Está en la clínica
-Y Omer, ¿Dónde está?, ¿Por qué estoy aquí?
-No lo recuerda porque aun está bajo los efectos de la anestesia, salió de pabellón hace poco tiempo, vuelva a cerrar los ojos y descanse, mientras, yo iré a buscar al doctor, pero por favor no intente levantarse.
-Bien – dice ella volviendo a cerrar los ojos
Cuando despertó nuevamente, lo hizo recordando todo, como cuando Omer la trajo a la clínica, el momento en que la llevaron a pabellón, la sonrisa y el beso que él le dio.
-Hola, amor – escuchó decir.
-Omer
– ¿Cómo te sientes?
-Un poco mareada, pero es producto de la anestesia, ¿creo? – le explicó.
-Te quité esto – le dice mostrándole el anillo – solo porque tenías que entrar al quirófano, pero por favor no te lo vuelvas a quitar – y le tomó la mano para volver a poner el anillo en su dedo.
-Lo prometo -le dice ella – ¿sabes cómo salió todo?
-El doctor viene enseguida.
-Estoy un poco ansiosa
-Lo sé, pero ya nos contará el doctor
El hombre de blanco entró unos minutos después.
-Bien – le dice – la operación fue un completo éxito, extirpamos todo aquello que comprimía el nervio, por lo que ya no debería volver a causar dolor
-Entonces, ¿ya no volveré a sufrir? – pregunta ella emocionada
-Por su pierna por lo menos no
-Gracias doctor
-Lamento que haya tenido que sufrir durante tanto tiempo, pero ya eso quedará en el pasado, en 24 horas si todo sale bien se podrá ir a su casa y si me promete que no hará ningún esfuerzo con la pierna
– ¿De verdad?
-Si, por supuesto, claro que después tendrá que venir para las revisiones y la rehabilitación, pero le aseguro que en un año podrá llevar una vida prácticamente normal, como ya le expliqué, la cojera no desaparecerá completamente, pero será mucho más leve que la que tenía.
-No se preocupe, eso es lo de menos, me quedo mas que satisfecha al saber que no volveré a sentir dolor.
-Eso me alegra – le dice el doctor – ahora los dejo, que tengan un buen día.
-Gracias doctor – se despide Omer
-En cuanto llegue a casa comenzaré a organizarlo todo, tenemos mucho que hacer – le dice Omer
-Estás recién saliendo de la operación y piensas en el trabajo.
-No, no pienso solo en el trabajo, debemos organizar nuestra boda.
-Ah, eso es diferente
-El primer trabajo como agencia independiente, la cual he pensado debe llevar por nombre, Agencia de modelos DefOm…
-¿DefOm? – le pregunta él
-Claro, por nosotros, Defne y Omer
-Eso lo entendí, pero debería llevar mi nombre primero, ¿no crees?
-Bueno yo… la verdad… no creí que…
-Solo te estoy molestando, el nombre es hermoso, y claro que me gusta.
-Me asustaste – le reclama ella
-La empresa es tuya mi amor, el nombre que le pongas a mí me hubiera gustado, pero además de gustarme este nombre, me siento halagado que me hayas incluido en él.
-Entonces ¿en que estábamos?…
Lo siguientes meses fueron muy agotadores, especialmente para Defne, no porque la agencia le diera mucho trabajo, porque si era sincera, prácticamente la manejaba Daria, ella que era considerada como una simple secretaria, sabía mucho más que quienes trabajaban en el área administrativa, por esa razón, la nombró directora ejecutiva de la agencia.
Luego de realizar el lanzamiento del calendario de los bomberos, el cual fue cubierto por prácticamente todos los canales de noticias, los clientes, llegaron buscando sus servicios, tampoco hubo necesidad de buscar modelos o fotógrafos, porque las personas con las que trabajaron anteriormente vinieron a ofrecer sus servicios.
El calendario se vendió en su totalidad en menos de una semana, por lo que se vieron en la necesidad de imprimir nuevas copias, al final del primer mes, ya tenían la mitad del dinero que se necesitaba para comprar la estación.
El otro porcentaje, lo hicieron las personas de la ciudad, una vez que se dio a conocer la razón por la que se hizo, mucha gente quiso colaborar haciendo donativos en dinero.
La vida les sonreía a todos, Daria se comprometió con Ali, y se casaron a los cuatro meses de conocerse, fue un amor fulminante para ambos.
En cuanto a Defne, dos veces por semanas debió ir a rehabilitación, los primeros meses debió hacerlo en silla de ruedas, siempre acompañada por Omer.
Él era también el encargado de hacerle los ejercicios en la casa, pero nada era comparado al dolor que sentía antes de la operación.
Ya no despertaba en la noche sudando a causa del dolor, lo único que la despertaba, era Omer queriendo hacer el amor, y eso no le molestaba.
Por fin, al séptimo mes de rehabilitación, pudo volver a caminar sola, fue una de las experiencias mas hermosas que recordaba, la sensación de levantarse y dar sus primeros pasos, no tenía comparación con nada.
–Ha sido una boda preciosa –comentó Defne.
–Y sobre todo, ya era hora de que se celebrara –añadió Daria
–Tienes la sensibilidad de un corcho –le dijo ella sonriendo y se volvió para mirar a Omer, que, vestido de esmoquin y con la corbata suelta, sostenía a su hijo de dos meses de edad.
Al final la boda debió ser aplazada, porque para cuando ella volvió a caminar se llevaron la sorpresa de que estaban esperando a su primer hijo, con todo lo de la rehabilitación, ella no lo notó hasta que ya tenía cuatro meses de embarazo, y para ese entonces ya llevaban un año viviendo juntos.
Omer no le quitaba los ojos de encima a su hijo y se le notaba que tenía el corazón henchido de amor, y de orgullo.
Cuando el doctor les dio la noticia del embarazo, fue la primera vez que lo vio llorar, luego lo hizo en la primera ecografía, y luego en el parto cuando vio a su hijo por primera vez
–¿Te importa quedarte con tu ahijado un momento? –le preguntó Omer a Daria, cuando llegó a su lado–. Te lo cambio por la novia.
–Trato hecho.
Entregó el bebé a la mujer y tomó luego a Defne de la mano para llevarla a la pista de baile.
–Esta boda se parece mucho a ti, –le dijo mirando a su alrededor y contemplando la sencillez de la decoración, los colores vivos – Irradia alegría, al igual que mi esposa.
–Sí, pero es porque estoy contigo.
–Me alegro –le besó la nariz– Yo soy ciertamente un hombre feliz, es increíble lo que se siente cuando formas una familia con la mujer que amas, se empieza a comprender el verdadero significado del amor.
–Me alegro, porque espero que me ames por muchos años más.
–Eso no lo pongas en duda, nunca había sido tan feliz.
–Entonces, tenemos un nuevo objetivo.
–¿Cuál?
–Perseguir una felicidad todavía mayor, cada día.
–Contigo, y nuestro hijo no será nada difícil – le responde dándole un beso en los labios.
Fin

Que final más bonito Martha!! Al final un poco de sufrimiento para conseguir la felicidad plena. Muchas gracias cariño 😘. Sigue deleitándonos con tus novelas, ya forman parte de nuestra vida 💛.
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Foi maravilhoso do começo ao fim, pena que acabou, parabens, esperamos mais histórias lindas
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