EL RECUERDO DE NUESTRO AMOR CAPITULO 2

-Y ¿Qué se hace en este caso? – pregunta Serdar

-Mire, no se preocupe antes de tiempo, puede que la paciente despierte y esté completamente recuperada, y en el caso de que no sea así, le pediremos a alguien que nos oriente en este caso, ¿les parece? – les dice la doctora.

– ¿Cuánto tiempo estima usted que mi hermana estará inconsciente?

-La mantendremos sedada hasta mañana, es más por precaución, el golpe que se dio le produjo una conmoción, debemos esperar que el área de su cerebro afectada se desinflame, y creemos que en 24 horas ya deberíamos ver resultados positivos.

– ¿Podemos verla? – pregunta Omer, sintiendo las miradas de todos sobre él.

-No, por hoy no, les aconsejo que se vayan a sus casas, por ahora no hay nada que hacer, si no tienen alguna otra duda, me retiro, buenas tardes.

Cuando la doctora los dejó solos, el primero en hablar fue Serdar.

-Yo voy a la casa, la abuela debe estar muy preocupada sin tener noticias.

-Salgamos juntos – le dice Sinan – vuelvo a la oficina, Omer, tú, ¿qué harás?

-Me quedo.

– ¿Estás seguro?, no hay nada que hacer, ya escuchaste a la doctora.

-Me quedo, sí surge un imprevisto en la oficina, puedes llamarme.

-Bien, nos vemos entonces

-Nos vemos

-Yo también me quedo – dice Nihan – si hay alguna novedad, te llamo – le dice a Serdar.

En la sala de espera quedó Omer y Nihan, uno sentado al lado del otro.

– ¿Qué pasó con ella? – le dice Omer.

-No lo sé, solamente llegó ayer, nos dijo que el chofer del taxi frenó bruscamente y que se había golpeado la cabeza, pero ninguno pensamos que fuera tan grave.

-Pero, no solo hablo de eso, ¿Dónde estaba?

-Se supone que no debería contarte

-Pero igual lo harás.

-Ella se fue del país, luego de que terminaras el compromiso recibió una propuesta de trabajo desde Estados Unidos y ella aceptó.

-¿Estados unidos?

-Sí, tu prima la ayudó.

– ¿Sude?

-Sí ella, un día llegó a la casa y le habló del trabajo, Defne quedó muy entusiasmada y una semana después ya hizo sus maletas y se fue.

-¿No entiendo porque nadie me quiso decir donde estaba ella?

-Porque Defne nos pidió que no te contáramos.

-No quería saber nada de mí.

-Lo siento, pero esa es la verdad, estaba decidida a seguir con su vida sin que tú estuvieras en ella.

-Y ¿ahora?

-Lo primero que nos dijo al llegar, es que no quería que le preguntáramos, ni le contáramos nada de ti.

Sin saber que decir, Omer solo se quedó en silencio.

Cuando Defne despertó en la tarde del siguiente día, tenía la mente más despejada de lo que la había tenido el resto del día. El dolor de cabeza había desaparecido, pero el temor que experimentó fue aún peor.

No necesitó abrir los ojos para saber que estaba sola y en una habitación de hospital.

¿Qué le pasaría?, ella nunca se había desmayado

Tragó para tratar de contener el pánico que se estaba adueñando de ella y se obligó a pensar.

A pesar de que sus recuerdos eran muy borrosos, sí recordaba que su jefe la había llevado al sofá a la vez que gritaba para que alguien pidiera una ambulancia. Había acudido al hospital con ella y había permanecido a su lado todo el tiempo mientras los médicos la interrogaban. Incluso había estado con ella mientras le hacían el escáner…

La puerta se abrió y dio paso a la doctora que había estado un rato antes con ella.

– ¿Cómo se siente? – fue lo primero que preguntó la mujer

–¿Qué me pasa? –preguntó ella

La doctora le dedicó una sonrisa reconfortante.

–Sufre una conmoción a causa del golpe que se dio anoche.

–¿Un golpe?, no recuerdo haber sufrido un golpe.

-Cuando venga su familia, ellos le explicarán lo que le sucedió, en todo caso el resultado del escáner que le hemos hecho, no muestra daño neurológico permanente.

-¿Eso es bueno?

-Es muy bueno, ahora me interesa que me cuente, que es lo que recuerda del día de ayer.

– ¿Ayer?, no hice nada especial, me levanté tarde, la alarma del teléfono no sonó, me vestí rápidamente, eso sí, sentía un terrible dolor de cabeza, además de eso, vomité.

– ¿Algo más que deba saber?

-No sé si será importante, pero cuando llegué a mi trabajo, me encontré con la desagradable sorpresa de que mi jefe me había despedido.

-Entiendo, cuénteme de su trabajo.

-¿Qué le puedo decir?, llevo en esa empresa solo un mes, pero ya me estaba comenzando a gustar.

-Y si por algún motivo, tuviera que dejar ese trabajo, ¿Cómo se sentiría?

-No puedo, aunque quisiera, no puedo dejar ese trabajo.

– ¿Por qué?

-No se lo puedo decir, lo siento, el caso es que no puedo dejar ese trabajo.

-Pero me acaba de decir que su jefe la sustituyó por otra persona.

-No sé lo que haré, pero tengo que volver a mi trabajo – le dice al borde del llanto – tengo que hacerlo, usted no entiende.

-Explícame.

-Tengo una deuda que pagar y para eso necesito estar en esa oficina, necesito estar cerca del señor Omer.

-Está bien, te entiendo, pero no te alteres, todo se arreglará, ahora solo debes relajarte, recuerda que aun estas convaleciente.

Defne se recostó nuevamente.

-Te voy a dejar para que descanses, luego vuelvo – te parece.

Sí, dice ella con un movimiento de la cabeza.

La doctora sale de la habitación solo para encontrarse con la familia de Defne, además de Omer.

-Buenas tardes, soy la neuropsicóloga, acabo de conversar con la paciente, la señorita Topal, necesito decirles algunas cosas, será mejor que nos sentemos, así conversaremos más tranquilos.

-Este tipo de amnesia puede durar algún tiempo,- les comenzó a hablar la doctora, una vez que se sentaron – no les puedo decir cuánto, pueden ser días, semanas, o meses, en algunos casos las personas pueden rellenar las lagunas mentales de forma espontánea y sin ayuda de un médico, pero en otros casos , los pacientes caen en un estado de confusión, generando angustia extrema, e incluso depresión, la mayoría de las personas con este trastorno no son conscientes de que tienen lagunas en la memoria, como es el caso de la señorita Defne.

-Me preocupa lo angustiada que está por perder su trabajo – prosigue la mujer – me habló de una deuda, pero no me quiso explicar nada.

La doctora quedo un momento en silencio, pero ninguno quiso decir ninguna palabra por lo que siguió.

-Como les decía, este tipo de amnesia no requiere ayuda de medicamentos, por lo que recomendaría que ella volviera a su vida normal.

-Pero, ¿Qué pasa si lo que a usted llama vida normal, ella ya no lo recuerda?

– ¿Le ayudaría volver al lugar y al tiempo que ella cree que está? – quien habla es Omer

– ¿Qué quiere decir con eso? – le pregunta la doctora.

-Usted dice que ella esta angustiada por perder su trabajo, ¿Qué tal si ella vuelve a ocupar el lugar de asistente nuevamente?, ¿sería beneficioso o no?

-Los recuerdos podrían reaparecer, si ella se ve frente a frente con la evidencia de las cosas que hizo, o dijo, y que no puede recordar, por otra parte, las personas afectadas tienen problemas para establecer y mantener relaciones sociales, y por esto su ciclo social se disminuye significativamente, pensando en eso, y en respuesta a su pregunta, sí, sería beneficioso que volviera a trabajar.

– ¿Qué pretendes Omer, que vuelva a ser tu asistente?

-Lo único que pretendo es ayudarla y si volviendo a ocupar su oficina, compartir con las personas con las que estuvo casi un año, le favorece, no veo la razón por la que no podamos hacerlo.

-¿Estás seguro? – le pregunta la señora Turkan

-Sí, lo estoy, aprovecharíamos el día que ella este descansando y prepararlos a todos en la oficina, para que no le cuenten más de lo que es necesario, ¿Qué opina doctora?

-A mí me parece buena idea, pero es su familia quien debe decidir al final, bueno ya les comuniqué todo, la señorita se podrá ir mañana, físicamente está bien así que no existe una razón para mantenerla más tiempo aquí.

-Gracias – les dicen todos y la mujer se levanta y se va.

-¿Qué hacemos? – pregunta Omer.

-Omer, hijo, ¿crees que le hará bien volver a trabajar contigo?

-Creo que deberíamos intentarlo, además ¿Qué hará si vuelve a su casa?, según me dijo Nihan, su trabajo está en estados unidos.

-Le serviría para no estar encerrada – dijo Serdar – aunque primero tenemos que conocer que quiere ella.

-Mientras ustedes deciden, voy a entrar a saludarla, permiso – les dijo Nihan.

-Bien, pero solo un momento que nosotros también queremos verla – le dice Serdar.

-Bien, bien – responde y se encamina al interior de la habitación.

-¿Defne? – le pregunta, y ella abre los ojos.

-Nihan, que bueno que estás aquí, necesitaba conversar contigo.

– ¿Qué sucede?

-El señor Omer no quiere que siga siendo su asistente, ¿Cómo se lo digo a la señora Neriman?, ella espera que yo esté cerca de él, tú sabes para qué.

-Pero no debes preocuparte de eso, lo de la deuda ya está solucionado.

-¿Como así?

-Yo y mi bocota – dice la mujer sin saber que decir para enmendar su error.

-Me estás diciendo que la señora Neriman se arrepintió, ¡oh Dios!, gracias – dice acomodándose en la cama – él escuchó mis plegarias, ahora ya no tengo que enamorar al señor Omer.

-Si, eso, exactamente eso, ella se arrepintió, por lo que no es necesario que te preocupes de la deuda.

-Aunque todavía tengo que pensar como devolver ese dinero, ya no estoy obligada a volver al trabajo.

-No, ya estás libre y puedes dejar el trabajo, claro si eso es lo que quieres.

Defne mira a su amiga y le sonríe.

-Entonces ahora puedo volver a pensar en mi príncipe azul

– ¿De quién estás hablando?, ¿de Omer?

-El señor Omer, es guapo, increíblemente guapo, pero es aterrador, además de que es tan gruñón, no, él no es mi príncipe azul.

-¿De quién me estás hablando entonces…?

-De quien podría estar hablando Nihan.

-No me digas que del señor Sinan

-Sí claro, el señor Sinan es mi príncipe azul, tú sabes que siempre he estado enamorada de él, él es mi príncipe azul. – dice suspirando

CONTINUARÁ.

Un comentario en “EL RECUERDO DE NUESTRO AMOR CAPITULO 2

Deja un comentario