SI LA LUNA Y LAS ESTRELLAS CAPITULO 4

El jueves comenzó como cualquier otro día, después de ducharse y vestirse, Defne estaba lista para trabajar. Se había pasado media hora pensando si recoger su cabello, que le llegaba a la altura del hombro, en una especie de moño, pero finalmente decidió no hacerlo. Lo llevaba como siempre, suelto.

Examinó su aspecto en el espejo de cuerpo entero de su habitación y se sintió satisfecha. Sin duda, el traje que llevaba le sentaba como un guante, con una sonrisa en los labios, salió de su habitación.

Al entrar en el comedor, la sonrisa se desvaneció, el silencio casi la consume, extrañaba a su amiga Nihan, y por supuesto a su familia.

Afortunadamente a la empresa le iba muy bien, por lo que durante el día el trabajo le consumía las horas y en las noches llegaba tan cansada que apenas tenía ganas de comer algo y luego se iba a la cama.

La abuela le había permitido, abrir el rubro de la empresa, por lo que estaba comenzando con un nuevo proyecto.

Comenzaría su propia agencia de viajes, eso no solo le serviría para abrirse paso como empresaria, sino que podría seguir con su pasión, pasar tiempo al aire libre, porque pretendía, en lo que se lo permitiera su tiempo, acompañar a los clientes a los lugares donde ella había acampado durante todos estos años.

Al estacionar afuera del gigantesco edificio de empresas Star, uno de los porteros le recibió las llaves del auto y lo llevó a estacionar, mientras ella entraba al edificio.

-Buenos días – saluda a su asistente.

-Buenos días señorita – le responde esta – la esperan en su oficina.

– ¿Quién?

-La directora de logística.

-Muy bien, gracias

Luego de eso, se dirige de inmediato a su oficina

– ¿Qué tal? – dice al ingresar y ver a la mujer sentada – ¿hay algún problema?

-Buenos días – le responde – lamento decir que sí

– ¿Qué ocurre?

-La empresa que nos iba a proveer el transporte para nuestros clientes, nos está pidiendo un 50% más por sobre lo que nosotros le ofrecimos.

-Pero eso es demasiado, ¿Qué otras opciones tenemos?

-Bueno, no sé si ha oído hablar de las empresas Iplikci, Marden.

-¿Iplikci?, no será, Omer Iplikci, por casualidad.

-Sí, él es uno de los dueños, ¿lo conoce usted?

-Sí, lo conozco.

-Pero ahí también tenemos un problema, ellos son una empresa más bien de transporte privado, ellos trabajan con gente de dinero y alguno que otro famoso, hasta donde sé, nunca han hecho el tipo de trabajo que nosotros pretendemos hacer.

-Puedes pedir una cita con el señor Iplikci, iré personalmente a hablar con él.

-Lo intentamos, pero su agenda está llena, eso fue lo que nos dijo su asistente.

-Bien, creo que tendré que hacer algo drástico, dame un minuto – levanta el auricular – por favor – dice – necesito la dirección de las empresas Iplikci-Marden… gracias.

-¿Qué piensa hacer?

-Tomar el toro por las astas – le responde.

Antes de salir de la empresa, se preocupó de que su asistente se comunicara, con la asistente de Omer y así asegurarse de que él estuviera en su oficina.

El edificio donde se encontraba la empresa Iplikci-Marden, era igual o más impresionante que la de ellas, subió por el ascensor, porque el señor Iplikci mantenía sus oficinas en el último piso del edificio

Después de estar media hora sentada, mirando a la mujer detrás del escritorio, mientras esta trataba de comunicarse a la oficina de Omer, se puso de pie.

-Disculpe, podría decirle al señor Omer que estoy sentada hace mucho tiempo esperando a que él se digne a recibirme.

-Lo lamento, pero eso sucede porque usted no tiene cita con él.

-Ya le dije que el señor me conoce, bueno en realidad nunca me ha visto, pero si sabe quién soy yo.

-Bien, deme un minuto, voy a entrar a comunicarle que usted, lo espera.

Esa era la historia y ahora estaba aquí, frente a la persona que creía conocer durante años, y a la que había llamado amiga desde que eran pequeñas.

-Entonces, mejor los dejo solos – dice Nihan -debo hacer algunas cosas en el departamento, ¿nos vemos después? – le pregunta a Omer.

-Sí claro – le responde

La mujer sale de la oficina, sin mirar a Defne.

Una vez que se quedaron solos Omer se dirige a Defne

-Entonces señorita Nihan- le dice Omer – ¿a qué debo su visita?, me decía que trabajaremos juntos.

-Solo si usted y su socio aceptan hacerlo.

-Bien, soy todo oído

Defne trató de resumir la idea que tenía y el problema que se le había presentado, al final de su presentación le dijo.

-¿Entiende por qué estoy aquí?

-Creo… su empresa necesita de los servicios de la nuestra, para trasladar a sus clientes.

-Sí – le dice ella- claro está que pagaremos por sus servicios.

-Señorita, por mucho que me gustaría, no puedo darle una respuesta, debo conversarlo con mi socio.

-Pues hágalo, yo puedo esperar.

-¿Quiere que lo haga ahora?

-Sí no es mucho el problema, necesito conocer su respuesta, porque de ser negativa, debo seguir buscando quien nos provea de ese servicio.

-Bien, voy a llamar a Pamir.

Omer lo hizo y en menos de dos minutos su primo estaba sentado frente a Defne, mirándola fijamente.

-La verdad señorita, nosotros no hacemos ese tipo de servicios, pero como me doy cuenta que a mi primo usted le gusta…

-¿Cómo? – exclama ella

-No me mal interprete, hablo como posible cliente.

-Ah, ok

-Sí Omer está de acuerdo, creo que podemos hacer una excepción, eso sí debemos redactar un contrato y estar de acuerdo en el valor de nuestro trabajo.

-Por supuesto que sí – dice Defne entusiasmada – ¿Qué dice usted señor Omer?

-¿Qué será un placer trabajar con usted?

-Súper, entonces yo me retiro.

-¿Se va tan pronto? – dice Omer levantándose de su silla

-Tengo mucho trabajo aún.

-Tiene que darnos su número de teléfono – dice Pamir – es solo en caso de que necesitemos contactarla.

-Ah si, no hay problema.

Ella abre su bolso y saca una tarjeta de presentación, pero se da cuenta de que llevaba su verdadero nombre.

-Me acabo de acordar que cambie mi número, le molesta si lo escribo en un papel.

-No, por supuesto que no

Omer, le da un papel y ella anota su número de teléfono y luego se lo da a Pamir.

-Bien caballeros ha sido un verdadero placer, estaremos en contacto, entonces.

-Así será – dicen ambos

Sale de la oficina y se dirige a los ascensores, cuando escucha

-Defne ¿podemos hablar? – era Nihan

– ¿De qué quieres hablar? ¿qué me vas a decir? ¿tiene una explicación el que te hayas hecho pasar por mí?

-Si la tiene

-Entonces dímela, porque me he roto la cabeza tratando de entenderte, te doy un minuto solamente por el tiempo en que fuimos amigas

-Me enamoré, es lo único que te puedo decir, cuando lo vi fue amor a primera vista

-Me vas a decir que tu excusa es que te enamoraste, eso no es una razón lógica

-No existe la lógica en el amor

-Por favor, esa frase fue hecha para esconder todo lo malo que se hace en nombre del amor

-Cuando lo conocí, yo no sabía que era él, luego me confundió contigo, la única manera que encontré de poder estar cerca de Omer, fue decirle que yo era tú, él no te conocía, así que me resultó fácil

– ¿Qué acaso no te das cuenta que esto es una locura?

-Solo necesito que me des tiempo, tiempo para enamorar a Omer

-Y ¿cuánto tiempo crees necesitar para enamorarlo?, recuerda que yo voy a trabajar junto a él.

– Solamente dame tres meses, si de aquí a esa fecha él no se ha enamorado, le diré toda la verdad, le diré quién soy y le trataré de explicar porque hice todo esto.

-Y lo del trabajo, ¿también me mentiste?

-No, eso es verdad, estoy trabajando para Omer, Defne, yo lo amo, por favor ayúdame

-No lo sé Nihan, no lo sé, no te puedo dar una respuesta ahora, porque en este momento estoy completamente llena de ira, y estoy en shock, necesito pensar, necesito analizar toda esta situación

-Por favor Defne, lo pido por todos los años que fuimos amigas, no me delates, no ahora dame tiempo hasta que pueda enamorarlo

Por dos días, las palabras de Nihan, aún seguían en la mente de Defne, ella nunca se había enamorado, por lo tanto, no podía entender la lógica que llevó a Nihan actuar de esa manera

Tal vez algún día podría entender o quizás nunca lo haría, pero, aunque le parecía absurdo, creía que, si podía dar el tiempo que le estaba pidiendo, sí eso significaba que su amiga pudiera encontrar la felicidad al lado del hombre al que amaba

-Pamir, tienes que ayudarme – dice Omer entrando a la oficina de su primo el viernes por la mañana.

-Esta vez, ¿en qué sería?, creí que fue suficiente el haberte conseguido el número de la pelirroja.

-Esto no tiene nada que ver con eso.

-Ok, cuéntame.

-No sé cómo decirle a Defne que no la miro más que como la persona que me salvó la vida.

-Y ¿eso?

-Me invitó a su departamento esta noche, y después de lo ocurrido el sábado pasado…

-Lo siento Omer, sé lo entusiasmado que estabas con la idea de conocerla y descubrir que no es como tú creías, debe ser muy frustrante.

-Lo es, pero ahora necesito encontrar una manera caballerosa para dejarle claro que no me interesa como mujer.

-Tengo una idea, no vayas solo

– ¿Cómo?

-Sí, te puedo acompañar y para no hacer mal tercio, invitemos a la pelirroja.

-¿Crees que acepte?

-¿Por qué no?, nada se pierde con intentar.

Defne aun pensaba en su amiga, cuando su teléfono comenzó a timbrar, miró la pantalla y era un número desconocido,

-Hola – dice

-Hola, habla Pamir, de las empresas…

-Sí, sí sé quien habla, dígame, ocurre algo malo con el contrato.

-No, no te llamó por trabajo, espero que no te moleste, pero con Omer te queremos invitar a cenar.

-¿Los dos?

-Bueno sí, por favor no te imagines nada malo, es solo una cena, en el departamento de la joven que conociste en la oficina de Omer, Defne, ¿no sé si te acuerdas de ella?.

-¿En su departamento dice usted?

-Sí.

-Acepto – dice luego de un momento – dígame la hora y el lugar y ahí estaré.

-Si no te molesta, Omer puede ir por ti a donde tú le digas

-Muy bien, estaré en mi oficina, aquí lo espero, ¿debo llevar algo?

-Solo tu hermosa presencia.

-Bien, cuente con eso, nos vemos a la noche entonces.

Luego de colgar el teléfono, dice

-¿Así que te enamoraste a primera vista? ¿o no será que te enamoraste del dinero de Omer?, mi querida amiga, esta noche conoceré tus verdaderas intenciones.

A las siete en punto, iba con Omer en el auto.

-Entonces señor Omer, ahora si tenemos tiempo, me gustaría si no es mucho, que me contara de su ángel salvador.

-Con una condición.

– ¿Cuál?

-Que no me digas señor, solo llámame Omer

-Bien… Omer

-Hace aproximadamente 10 meses, tuve un accidente en avioneta, de no ser por ella habría muerto de frio o comido por los lobos o ambas cosas.

-Vaya…

-Ella fue el ángel que Dios envió para salvarme, me tomó seis meses el encontrarla.

– ¿Usted la buscó?

– ¿En qué quedamos?

– ¿Perdón, tú la buscaste?

-Sí, como te dije lo hice por seis meses, que fue lo que se demoró mi cuerpo en volver a la normalidad y apenas pude fui hasta su ciudad.

– ¿Querías pagarle que te haya salvado la vida?

-Entre otras cosas.

-No te entiendo

-No, no importa ahora.

-Pero me intriga saber, ¿Cómo sabes que es ella?, lo digo porque tú eres un hombre de mucho dinero, podría ser perfectamente una estafadora.

-Cuando llegué a su casa, me reconoció enseguida y me confirmó que era ella, me contó cosas que solo podría saber quien estuvo esa noche en la montaña.

-Perdón la pregunta, sino quieres no me respondas, ¿le has dado algo a cambio de lo que hizo?

-Solo la he ayudado a establecerse en Estambul

-Entonces la ayudas económicamente.

-Digamos que sí.

-El departamento donde vive, ¿tú se lo compraste?

– No, no se lo compré.

-Pero, ¿tú pagas el arriendo?

– ¿Cómo lo sabes?

-Es cosa de sumar uno más uno.

-En todo caso, todo lo que yo le pueda dar, no se compara en nada a lo que ella me dio, sino fuera por Defne, me perdería momentos hermosos en mi vida.

-¿Cómo cuáles?

-Como el estar aquí contigo.

-Wow, que galán eres, no me lo hubiera imaginado

-No me conoces aun, pero si me das tiempo, podrías hacerlo y así yo también te conocería a ti.

-¿Qué tal esta noche?

– ¿Cómo?

-Te digo que, si quieres conocerme, podríamos ir a un lugar donde estemos solos

– ¿Estás segura?

-Sí, ¿Por qué?, claro solo si tú quieres.

-Por mi encantado.

-Aunque para eso, tendremos que dejar plantados a Pamir y a Defne

-Mi primo lo entenderá, en cuanto a Defne, bueno luego le explicó.

-Perfecto.

– ¿Dónde quieres ir?

-La verdad, esta vez tendrás que elegir tú, no conozco mucho Estambul.

– ¿Esta vez?, ¿eso significa que habrá más veces?

-Eso depende de lo que suceda esta noche.

Al diablo su amiga y su supuesto enamoramiento, pensó Defne mientras Omer la llevaba al interior del bar donde estuvo el sábado recién pasado.

CONTINUARÁ

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