-Lo tengo – le dice Nihan-
Por Dios, un día me vas a matar de un infarto, como entras así gritando.-
Perdón, perdón, es solo que se me ocurrió una excusa y antes de que se me olvide quise contártela.-
Dime entonces.-
Pues nos vamos de vacaciones a Estambul.-
¿Nos vamos?, ¿Quiénes nos vamos?-
Pues tú, Mia y yo.
-No lo sé Nihan, no sé si quiero que Omer conozca a Mia el día que le voy a pedir el divorcio.
-No tiene porque hacerlo, mira, Mia no conoce Estambul, y nosotras no hemos tomado unos días de descanso desde hace cuánto, tres años ya.-
Si, tienes razón, no hemos descansado, pero…….
-Pero nada, además que mejor excusa que esta, unas vacaciones con tu hija y tu mejor amiga, antes de casarte.-
Tienes razón, entonces nos vamos de vacaciones, no creo que me tome mucho tiempo encontrar y conversar con Omer, claro que mientras hago eso, tendrás que cuidar a Mia.-
Claro que sí, tú sabes que yo amo a tu hija.-
Bien, entonces nos vamos a Estambul.
Tres días después, Selim las llevó hasta el aeropuerto, si le pareció extraño el viaje tan repentino no dijo nada al respecto,
Llegaron al área de abordaje y se registraron, luego de una hora se subieron al avión, el vuelo duró tres horas y fueron tres horas en las que Mia, no dejó de hablar, no solo estaba emocionada por viajar por primera vez en avión, sino además por salir de Manisa.
En cuanto a Defne, su cabeza no dejaba de dar vueltas, pensando cómo reaccionaría no solo ella, sino Omer al momento del reencuentro.
Por fin aterrizaron y a diferencia del clima de Manisa, Estambul las recibe con mucho frío, y el frío parece que se metiera directamente a sus huesos, esperaba que no fuera una premonición de lo que pasaría. Afuera las esperaba un auto, que las llevaría directamente al hotel que reservaron.-
Defne, te noto muy nerviosa – le dice su amiga-
Sí, lo estoy, no estaré tranquila hasta que todo esto acabe y estemos de vuelta en Manisa.-
Mira, porque no piensas que de todas maneras lo podemos pasar bien, disfrutaremos unos días con Mia, lo demás lo enfrentas cuando llegue el momento.-
Tienes razón, no saco nada con pensar tanto.-
Trata de relajarte, estoy segura que todo saldrá bien para ti y para Mia.
Mientras recorren las calles, su mente se llena de recuerdos, todo en esa ciudad le recuerda algún momento vivido con Omer.-
¿Qué te parece si luego salimos a recorrer la ciudad – dice Nihan y le señala a Mia.
La niña la observa muy detenidamente, parece entender que algo le sucede.-
Sí, vamos a recorrer los lugares cercanos a nuestro hotel y luego pedimos que nos traigan helado a nuestra habitación, ¿te gusta la idea Mia?-
Sí, me gusta mucho, mami, ¿te pasa algo?
-No, nada, ¿Por qué lo dices?-
Te noto preocupada.-
Solo es por haber dejado el restaurant, pero ya se me va a pasar.
Llegaron al hotel, se registran, les llevan las maletas hasta la habitación. Mia vuelve a ser la niña juguetona y se lanza sobre la cama para saltar sobre ella, mientras Nihan y Defne sacan su ropa de la maleta y la acomodan en el closet. Reservaron una sola habitación con dos camas, así no se separarían en ningún momento.
El resto de la mañana, se dedicaron a recorrer las calles cercanas, luego almorzaron en la habitación y comieron helado de postre, tal como se lo había dicho a la niña.
Mia, como todos los días, se durmió, luego de almorzar su siesta es sagrada, por lo que Defne decide, que llegó el momento de ir donde estaban las empresas de Omer y hacer el primer intento de hablar con él.- ¿Puedes averiguar en el internet la dirección de la empresa? o ¿de la casa de Omer?-
De la empresa creo yo será más fácil, ¿Qué, piensas ir enseguida?-
Sí, es lo mejor, así terminamos luego con todo y nos dedicamos solo a disfrutar de nuestra estadía en Estambul.
-Entonces déjame buscarla, mientras tú te arreglas, ¿te parece?
-Pero, así como estoy, ¿no me veo presentable?-
Presentable sí, pero recuerda que vas a ver al hombre que te abandonó, creo que deberías verte como, “mira lo que te perdiste”-
Ay Nihan, me haces reír con tus comentarios, pero si, tienes razón. Comienza a buscar entre la ropa que trajo, pero no encuentra nada que sea elegante y que diga “mira lo que te perdiste”-No, no tengo nada decente para ponerme, tendré que dejar todo para mañana, cuando pueda comprarme algo nuevo.-
No, no es necesario, yo traje algo apropiado-
¿Tú?, pero ¿Por qué?-
Por que te conozco y sé que no te importaría aparecerte con jeans y una polera.
Nihan saca de su closet un vestido negro de dos piezas, la parte de arriba tiene bordados y la falda es larga, luego de obligar a su amiga a probárselo, Defne se mira al espejo y la verdad se ve hermosa, y si, con ese vestido mas el peinado y el maquillaje, ella no solo decía, “mira lo que te perdiste”, sino que lo gritaba. Se calzó unos zapatos de tacón alto y estaba lista, para enfrentarse no solo a su marido, sino a lo que la vida le tuviera preparada.
Afuera del hotel se sube a un taxi.- A las oficinas de Passionis – dice.
-Por supuesto señorita.
Vaya, no fue necesario darle la dirección, al parecer no era la primera vez que escuchaba ese nombre, además sabia perfectamente donde estaban las empresas, por que se detuvo afuera de ella.
Defne con el corazón a mil por horas, se bajó del auto luego de haber cancelado, se detiene y mira el inmenso edificio que está frente a ella, toma el aire necesario para llenar sus pulmones y comienza a caminar hacia el interior del edificio.-
Señorita buenas tardes – le dice uno de los guardias-
Buenas tardes, necesito hablar con el señor Omer Iplikci.-
¿Tiene usted una cita con él? – le dice el hombre demasiado serio para su gusto.-
Bueno, no, pero…
-Lo siento, pero no la puedo dejar entrar.
-Podría por lo menos avisarle que hay una persona que desea hablar con él.-
No, no puedo, nadie entra a este edificio a menos que tenga una cita y esté anotada en este cuaderno, ¿no se si me hago entender?
-Sí lo entiendo es solo que…
-Por fin niña – escuchan que alguien grita. Un hombre camina directamente hasta donde esta ella y la toma de la mano y comienza a tironearla hacia dentro del edificio.-
Y tú, porque no la dejabas entrar, ¿acaso no te das cuenta que ella es la modelo que estábamos esperando?-
Lo siento señor Koray, pero ella no me dijo que…
-Ustedes, yo no sé para que están aquí, si no saben diferenciar entre la gente común y la que lleva sangre azul en sus venas, ven niña.-
Señor – le dice ella cuando iban en el ascensor – yo no…
-Si ya sé que no eres una modelo profesional, pero te necesito para unas fotos, y como me debes el favor de dejarte entrar a la empresa, no creo que te niegues a hacerlas.-
Ni siquiera sabría cómo hacerlo.-
No te preocupes, yo te daré las indicaciones.-
Señor.
-Koray Sargens, ese es mi nombre, no lo olvides, porque seré quien te catapulte a la fama.-
La verdad señor Koray, no me interesa ser famosa, vine hasta acá, para hablar con el señor Omer Iplikci.-
Ah, por eso no te preocupes, él tardará en llegar, está en una reunión afuera, así que, que te parece si usamos ese tiempo para que poses para mí.-
Muy bien, pero recuerde que esta fue su idea y que yo de fotos no sé nada. Y ahí estaba, posando bajo las indicaciones de un completo desconocido.-
Niña si tú no eres una modelo profesional, yo tampoco soy el mejor fotógrafo de Turquía, eres increíble, el lente de la cámara te ama y desde ahora yo también.-
Podemos descansar – dice ella. Había pasado ya una hora y estaba cansada, además aun no sabía si Omer había llegado o no a la oficina.
-Lo siento, es que se me pasó la hora volando.
-Señor Koray, ¿puede usted decirme si llegó el señor Omer?
-Espera voy a llamar a su asistente. El hombre toma su teléfono y dice-Oye feíta, Omush estará en su oficina, no por nada, solo dile que voy enseguida para allá, – se gira para mirarla y dice – listo, yo mismo te voy a llevar a su oficina, pero antes debes darme tus datos-
¿Para qué?-
Para enviarte el cheque, o acaso creíste que todo esto fue por amor al arte.-
No es necesario, no lo hice para ganar dinero.
-Ay niña por Dios, ¿quién no necesita dinero en estos días?-
Lo que sucede es que yo no vivo en Estambul.
-Bueno no importa, dame tu dirección y te lo envío por correo.-
Está bien – toma un papel y lápiz y escribe su nombre y su dirección y se lo da al hombre.-
Bien, te voy a dejar a la oficina de Omer y llevo tus datos a la oficina de contabilidad, ellos te harán llegar tu cheque adonde sea que vivas.
-Muchas gracias. Ahora puede decirme donde queda la oficina de Omer.-
Pero que ansiosa niña, ni que fueras a pedirle matrimonio.
Defne sonrió, si supiera que es todo lo contrario.
El hombre camina delante de ella y la lleva por un largo pasillo hasta llegar adonde esta una mujer sentada tras un escritorio.-Le dijiste a Omer que quería hablar con él?
-Sí, y lo está esperando.-
Bueno, yo llego hasta acá, entra por esa puerta, ahí encontrarás a Omush ojitos de carbón.-
¿Cómo?
-No importa, tú solo entra ahí, date prisa.
Por fin llegó el momento de la verdad, si había algo de lo que estaba segura era de que él no la reconocería o talvez ni la recordaba. Solo unos pasos y vería al hombre, con el que fue muy feliz, pero también quien le causó la tristeza más grande de su vida, además de ser el padre de su hija.-
Adelante – escucha decir .
¿Cómo era posible que aun después de siete años, esa voz le cause las mismas sensaciones? Abre la puerta, entra a la oficina y se queda de pie.-
Perdón, pero necesito hablar con usted de algo importante – dice.
Él levanta su cabeza y la mira como si estuviera viendo un fantasma. –
Yo… no creo que me recuerdes soy…
-Defne !!!– dice él.
CONTINUARA


Marta querida, termino de recibir por mail el segundo capítulo de tu nueva novela!!!! No la leí, la devoré !!!! Felicitaciones por tu imaginación que nos crea tantas expectativas y tan buenos momentos!!! Gracias Marta….
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