¿ Y SI FUERAS TÙ ? Capitulo 8

Luego de bañarse, miró en su closet la ropa que tenía, encontró algo adecuado para la ocasión, un vestido rosa claro de tirantes finos y cintura ceñida, con bastante vuelo. Llegaba hasta media pantorrilla y acababa con un dobladillo festoneado. Encontró unas sandalias de tacón alto rosas, que combinaban de maravilla con el vestido, le dio tiempo de arreglarse el cabello, se miró al espejo y se sintió complacida consigo misma.

A las doce del mediodía, escuchó que alguien llamaba a la puerta, miró por la ventana y ahí estaba el auto de Omer afuera de su casa. Respiró hondo y bajó, abrió la puerta no le salían las palabras cuando lo vio, llevaba un traje oscuro y corbata color burdeos. Omer estaba guapísimo.–

Defne… estás maravillosa. – le dijo.

–Lo mismo digo – fue su respuesta.–

Creo que la ocasión lo merece, ¿tu abuela, está?-

No, salió con mi hermano a caminar.

-Entonces ¿estamos solos?

-Sí, ¿Por qué?, ¿tienes planes?

-Sí, estos…La abrazó y su boca bajó hasta la de ella para besarla con ganas. Ella le echó los brazos al cuello mientras él se abría camino entre sus labios para saborearla, ahí estuvieron los dos perdidos en las sensaciones que se acrecentaban con cada beso que se daban.

Omer retiró la boca y juntó su frente con la de ella.–Te quiero, Defne Topal. Te quiero como nunca he querido a nadie en mi vida. Y si no te saco enseguida de aquí, terminaré cometiendo una locura.

El pulso de ella se aceleró.-Entonces será mejor que nos vayamos – dice Defne-

Buena idea. Omer la llevó tomada de la mano durante todo el trayecto a la casa de sus tíos, de vez en cuando se la besaba.-¿Estás nerviosa? – le dice él, mirando como jugaba con su vestido.

-Un poco-

No tienes nada que temer, ya te dije, no vengo a pedir su consentimiento, solo quiero que te conozcan-

-Pero existe la posibilidad de que no les agrade, y eso no sería cómodo.-

Si en algún momento te sientes incómoda, solo me lo dices, inventamos una excusa y nos vamos.-

Omer, es tu familia, no puedes hacer eso.

-¿Cómo te hago entender que tú eres la persona más importante en mi vida?.

Cuando llegaron a la casa de la familia de Omer, no debió esperar mucho tiempo, para desear salir corriendo de ese lugar.

El tío de Omer, quien se presentó como el señor Necmi, era simpático, pero era completamente dominado por su mujer y su hija.

Omer le sostuvo la mano en todo momento y todo iba relativamente bien, hasta que, a la mitad de la comida Omer dice.-Agradezco este almuerzo, pero no me trajo hasta acá solo el venir a saborear la rica comida de mi tía, quiero que conozcan a Defne, ella aceptó ser mi novia y muy pronto nos vamos a casar.-

¿Qué? – fue la exclamación de su tía-

¿Te vas a casar? – le pregunta la prima – y ¿con ella?-

Por supuesto que con Defne, por eso vinimos hasta aquí.-

¿En serio? – el tío fue el último en hablar-

Por supuesto que es en serio, como ustedes son mi familia, quería pedirles que fueran a pedir la mano de Defne.-

Eso no va a ser posible – fue la respuesta de la señora Neriman – no te puedes casar con esta mujer.-

Y ¿Por qué no?, si se puede saber.

Defne estaba completamente en silencio, no podía creer lo que estaba sucediendo, no supo si fueron los nervios o que cosa, pero sintió unos deseos enormes de reír a carcajadas, pero se controló, no era ni el lugar, ni el momento para hacerlo.-

¿Por qué? – dice la mujer y se levanta de su silla, se dirige hasta la mesa de centro donde habían unas revistas y vuelve con una en la mano. Al parecer ya tenía todo preparado, porque sabía perfectamente en que página abrir la revista.-

Mira esto y después me dices si aun te quieres casar con ella.

Omer miró la revista y luego se la entregó a Defne, lo que vio la dejó sin palabras, era ella e Iso la noche anterior, abrazados afuera de su casa.-Pero esto tiene una explicación – dijo Defne-

Entonces, ¿no niegas que eres tú?-

Por supuesto que no lo niego, pero no es nada parecido a lo que dicen en esa revista.-

Ustedes son todas iguales, una vez que se ven descubiertas siempre tienen una excusa, ¿qué vas a decir?, déjame adivinar, es un amigo.

-Pues si, es un amigo, Omer yo te juro que nada de eso es verdad.-

Defne, tú no tienes nada que explicarme, ven nos vamos. -le dice extendiéndole la mano.

– ¿Adónde vas?, ¿no me digas que le vas a creer? y nos vas a dejar a nosotros, que somos tu familia.-

Aclárame algo tía, ¿acaso no era ella a quien habías elegido para ocupar el lugar de Asli? y me enamorara, ¿Qué creías que iba a suceder si me enamoraba de ella?

– ¿Quién te dijo eso?, claro Sinan, ¿Quién otro?, por lo mismo, ¿acaso no te das cuenta que ella solo quiere tu dinero?

-Yo sé perfectamente que es lo que quiere ella de mí, nos vamos, no tenemos nada que hacer en este lugar.

Cuando estaban en el auto, Defne se vuelve a Omer y le dice-Omer, el hombre de la foto es mi mejor amigo, así como Sinan es para ti, Iso es como mi hermano, ¿me crees verdad?-

Defne, ahora te voy a llevar a tu casa, cuando tenga las cosas más claras te vuelvo a hablar, ¿te parece?

-Entonces, ¿no me crees?-

Yo no he dicho eso.-

Pero tampoco has dicho lo contrario.

El resto del viaje lo realizaron en silencio, cuando llegaron a la casa, Omer no se bajó del auto, esperó a que ella estuviera en la puerta y arrancó.

No supo de él, el resto del día, ni el siguiente, el lunes en la mañana llegó a la oficina, creyendo que ahí podría conversar nuevamente con Omer, pero no estaba, el que si estaba era el señor Sinan.-

Buenos días Defne, tenemos que hablar – le dice.

-Buenos días, si claro dígame.-

Lamentablemente tengo que pedirte que dejes tu puesto, porque desde hoy ya no trabajas con nosotros.-

Pero, ¿Por qué?, no lo entiendo.-

Te pido por favor que tomes tus cosas, yo mismo te acompañaré hasta afuera del edificio, es lo que me pidió Omer.-

Entonces, él no me creyó, está bien, no le voy a rogar, solo me llevaré mi bolso, lo demás se queda aquí.-

Bien, como quieras – le dice el hombre. Sinan la acompañó hasta la salida del edificio y afuera le entrega un sobre.-Esto es tu carta de despido, además, claro de la indemnización, por favor Defne, esto lo hago solamente porque Omer me lo pidió, perdóname.-

No tengo nada que perdonarlo, usted solo cumple su deber como amigo, es a Omer a quien no entiendo, decía amarme, pero me imagino que eso no era verdad.-

Cuando llegues a tu casa, mira el sobre, espero que lo que hay ahí te deje más tranquila, nos vemos Defne.

-No creo que nada pueda dejarme tranquila, pero agradezco su amabilidad, y no creo que volvamos a vernos.-

Yo no diría eso con tanta facilidad, la vida da muchas vueltas.-

Como usted diga, adiós señor Sinan y gracias por todo.-

Nos vemos – fue la respuesta del hombre.

Defne subió a un taxi y se fue. Cuando el auto se detuvo cerca de su casa, se encontró con que la abuela, Iso y Serdar, estaban llenando un camión con todas sus cosas.- ¿Qué sucede aquí?-

Defne, hija, Iso encontró una casa, dice que es hermosa e ideal para nosotros, y tenemos que irnos hoy, porque el dueño no nos cobrará arriendo.-

Iso, ¿eso es verdad?-

Si, recorriendo me dieron el dato de una familia que se va a vivir al extranjero y necesitaban a personas de confianza para que cuidaran su casa, así que los ofrecí a ustedes.-

Pero, ¿puede existir tanta maravilla?

-Sí, eso es, una maravilla, por eso deben mudarse hoy mismo, antes de que alguien se nos adelante.-

Muy bien, entonces voy por mis cosas, Iso, ¿Dónde está ubicada la casa?

-Eso es lo único malo, está al otro lado de Estambul.-

Bueno, no importa, mi abuela se ve feliz y tenemos un lugar donde vivir, es más que suficiente.

Después de almuerzo ya estaban todas sus cosas en el camión, sintió una tristeza tan grande, que sus ojos se llenaron de lágrimas, en un solo día, perdió su hogar, su trabajo y el hombre al que creí amar.

Iso tenía razón, la casa era hermosa, tenía un enorme jardín y un gran patio, suficiente espacio para que cada uno tuviera su propia habitación, y además había un estudio, el que Defne pensó, era apropiado para usar de sala de trabajo.

Al parecer era una villa muy exclusiva, porque había guardias armados por todo el lugar, solo se podía ingresar presentando la identificación, y un gran letrero dejaba muy en claro que solo se permitía el acceso a los moradores.-

Iso – dijo – ¿ Cuanto tiempo estarán afuera los dueños de la casa ?.-

No lo sé con exactitud, pero será por mucho tiempo, años creo yo.-

No puedo creer que tengamos tan buena suerte.-

A las personas buenas, le llueven cosas buenas.

Al terminar el día estaban instalados en su nueva casa, la abuela ya estaba acostada, Serdar feliz se escuchaba cantar en su habitación. Por alguna razón, Iso insistió en que, se quedara con la habitación que daba al jardín, a ella también le gustó, tenía un pequeño balcón y afuera había rosas blancas.

La noche estaba tan hermosa, que no dudó en abrir las puertas y salir al balcón, ahí estaba aspirando el olor de las rosas, cuando creyó ver la sombra de una persona moverse en el jardín, al principio creyó que era su imaginación, luego sus ojos se acostumbraron a la oscuridad.-

¿Por qué tardaste tanto en salir? – escuchó que le decían.

-¿Omer?, tú ¿Qué haces aquí?

-¿No leíste mi carta?

-¿Qué carta?-

La que estaba en el sobre que te dio Sinan, tal parece que no.-

Por supuesto que no, él me dijo que ahí solo venía mi carta de despido y la indemnización, ahora, ¿qué haces aquí?, ¿creí que estabas enojado conmigo?-

Defne, si hubieras leído la carta lo hubieras entendido todo.-

¿Qué no entiendo?, tendría que ser estúpida para no entender, todo me quedó muy claro, creíste lo que decía esa revista, en lugar de creerme a mí.-

Cariño, estás equivocada.-

No lo creo, o acaso no me despediste hoy, ah no perdón, no fuiste tú, mandaste a tu amigo a hacer el trabajo sucio.-

Defne, ¿me vas a dejar hablar?-

Nada de lo que me digas, cambiará lo que viví hoy por tu culpa.-

Cariño, tú no conoces el ambiente en el que me muevo, eres muy inocente para entenderlo, el sábado entendí, que detrás de esas fotos, había personas que quieren dañar mi imagen, y te estaban usando para lograrlo y no podía permitirlo, por eso hice todo esto.-

¿Qué es?, ¿todo esto?-

Todo, lo de tu despido, el no verte por estos días, que tú y tu familia se vengan a vivir a esta casa.

-Esta casa, ¿qué tiene que ver contigo?.-

Yo hable con Iso para que los trajera a este lugar, aquí no los podrán encontrar.-

¿Quiénes?, ¿las personas que te quieren hacer daño?-

Sí, ellas, Defne, por tu bien, es necesario que nos mantengamos alejados por un tiempo.-

Por favor Omer, ya he escuchado esa frase antes, si no quieres seguir con nuestra relación, sé sincero y acá se termina todo.

-Defne – le dice y salta la pequeña baranda y llega hasta donde esta ella – cariño, lo menos que quiero, es separarme de ti, por eso estoy aquí, para pedirte que te cases conmigo.-

¿Qué?-

Solo así podré soportar estos días lejos de ti, Sinan ya está buscando información y trataremos de que esto termine lo antes posible, pero yo necesito saber que eres mía, cásate conmigo por favor.-

Pero ¿te volviste loco?

-Si me dices que sí, nos casamos esta misma noche.-

Pero mi abuela, mi hermano…-

A ellos les contamos después, y hacemos una gran celebración.-

¿Te das cuenta lo que me estás pidiendo?.-

Claro que me doy cuenta, te amo, y quiero estar contigo para siempre, por favor acepta.

Ella lo miró a los ojos y solo vio verdad en ellos.-Creo que me volví loca, pero acepto.-

Muy bien, esa es mi chica, vamos entonces.-

¿Adonde?-

Donde nos espera, Sinan e Iso.-

Ay Dios, esto es una completa locura, por lo menos me podré vestir con algo decente.-

No, yo lo tengo todo preparado, ven, antes de que se despierte tu abuela.

Defne no podía pensar racionalmente, se vio aceptando con la cabeza, la loca, increíble y maravillosa propuesta.

Antes de que pudiera cambiar de opinión, Omer ya la llevaba hasta el auto. Las palabras de ánimo de él la sobrecogían; sus besos la anonadaban. Todo lo que ella quería era casarse con el hombre que amaba. Después todo lo demás saldría bien. Tenía que salir bien.

Cuando llegaron a una pequeña capilla, la llevó hasta una habitación, donde había un vestido blanco, zapatos del mismo color, ella se vistió, se arregló el cabello y salió de ahí, Omer le dio un ramo de rosas blancas y juntos caminaron hasta el altar.

Ahí los esperaban Sinan e Iso, quienes eran los testigos, Omer se quedó de pie a su lado hasta que el ministro comenzó la ceremonia.

Ella se encontraba concentrada mirando a Omer cuando escuchó la frase.–Yo los declaro marido y mujer. Acto seguido la boca de Omer fue en busca de la de Defne. Estaba totalmente abstraída. Cuando acabó de besarla le sonrió.–

La amo, señora Iplikci.-

Lo amo, señor Iplikci – fue su respuesta.

CONTINUARA

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