¿ Y SI FUERAS TÙ ? Capitulo 5

Después de la escena afuera del baño, a Defne no le quedó ninguna duda de que su jefe estaba detrás de todo.

¿Por qué fueron justamente a su universidad?, ¿ Por qué ella era el primer pasante? y también explicaba, el ¿Porque su oficina tenía visión directa a la suya?

Su jefe estaba interesado en ella como mujer, no como profesional, y ¿Ahora que podía hacer?, nada, llegó a la conclusión de que no podía hacer nada, había llegado hasta ahí para trabajar y demostrar su talento y es lo que haría.

Eran más de las ocho de la tarde, una semana después de la confesión de su jefe, cuando Defne, cansada, entraba a su casa. Como cada noche su abuela la esperaba con la cena servida, pero ese día en particular había sido demasiado agotador, pero más que un cansancio físico, estaba agotada mentalmente.

Ahora entendía a lo que se refería Asli, al decir que Yasemin consideraba rival, a cualquier mujer que estuviera cerca de Omer, porque hace ya dos días, le venía haciendo la vida imposible, lo peor era que no podía contarle nada a su jefe, no quería hablar algún tema personal con él, y sin duda ese era un tema personal entre ella y la otra mujer.

Ahora estaba en casa, luego de una rica cena, se fue a su habitación, allí se quitó la ropa y se metió en la ducha. Dejó que el agua caliente relajara su cuerpo más tiempo de lo habitual. Esa noche sólo quería dormir, y mucho. Se metió a la cama y estaba preparada para dormir, cuando la abuela llamó a la puerta.

-Adelante -dice encendiendo la lámpara de la mesita de noche.

-Abajo hay alguien que necesita hablar contigo.-

¿Quién?, ¿Selim?

-No, definitivamente no es él, este joven es muy amable y dice que es amigo de tu trabajo, además de que es muy lindo.

-Abuela, a tu edad no deberías fijarte en esos detalles.

– ¿Por qué no? ¿Acaso no tengo ojos para mirar?, apúrate y baja, voy a entretenerlo hasta que tú llegues – le dice y sale de la habitación riendo.

Mientras bajaba las escaleras, podía escuchar a la abuela explicando la novela que estaba viendo en ese mismo instante.–

Omer, digo señor Omer, ¿Qué hace usted aquí?

– Omer relajó un poco la sonrisa.–Bueno, seguro que sabes hacer sentirse bien recibido a la visita –esa fue su respuesta.–

Mire, estoy realmente cansada, además ¿Cómo supo donde vivo?-

Defne! – le reclama la abuela, – yo no te enseñé esos modales.

-Perdón abuela, pero de verdad estoy cansada.

–No te preocupes, no tomará mucho tiempo, tenemos que conversar, claro está si tu abuela me da su permiso para hacerlo.–

No quiero tener que vestirme y salir.–

Así como estás vas perfecta. Además, no vamos a ir muy lejos.

Abrió la boca para oponerse, pero no pudo, sobre todo después de la manera en la que la abuela la miró.–Bien, de acuerdo.–

Te espero mientras te cambias el pijama o ¿quieres salir así?

Ella sintió que las mejillas le ardían, y corrió escalera arriba, como se podía olvidar que solo llevaba el pijama puesto, se metió de prisa a su habitación, se cambió de ropa, pasó un cepillo por su cabello y se pintó los labios. Respiró hondo varias veces para relajarse, y salió.–

Te ves hermosa con el cabello suelto –fue lo primero que le dijo. cuando ella estaba sentada en su auto. Luego lo encendió y avanzó hasta llegar a la costanera que estaba cerca de la casa, ahí estacionó.

–Señor Omer… – comenzó a decir, pero él la interrumpió.

– ¿Cuándo vas a dejar de llamarme señor?, dime solo Omer.

-No puedo llamarlo así, usted es mi jefe, seria inapropiado.

-Ni siquiera porque yo te lo pido ?– le dice y luego le toma la barbilla y hace que lo mire de frente–Eh, ¿por qué esa cara triste?

-Estoy cansada – fue su respuesta.

-Acaso no tendrá relación con lo que ha estado sucediendo con Yasemin ?.-

No sé a qué se refiere.-

Defne, si vine hasta acá es porque quiero conocer de tu boca todo lo que ella te ha estado haciendo.-

Con mucho respeto, le pido que por favor se mantenga al margen de lo que sucede entre ella y yo.

– ¿Por qué debo hacerlo?-

Porque yo sé defenderme sola, nunca he necesitado que alguien pelee por mí.-

No lo hagas, por favor -le dice él-

¿Qué no haga qué?-

No te pongas a la defensiva.-

Lamento si me escuché de esa forma, no fue mi intención es solo que…

-Es solo que no estas acostumbrada a que se preocupen por ti.

Así era exactamente como se sentía. Cuando él dijo esa frase, Defne sintió que algo dentro de ella se fragmentaba, y un nudo en la garganta amenazaba con no dejarla respirar. Durante años, debió ser responsable de su abuela y de sus hermanos, por las noches soñaba con que viniera alguien y le dijera que todo iba a estar bien… que no estaba sola.

En su mente rogaba que no fuera él, quien le dijera esa frase, porque lloraría como cuando era niña, en brazos de su padre, luego de caer en su bicicleta.-

Ya no estás sola, ¿lo entiendes verdad?

Eso fue suficiente, trago saliva, suspiró y como pudo logró controlarse, mientras por sus mejillas se resbalaba una lágrima tras otra.-Yo… no quiero estar aquí, no quiero seguir esta conversación, por favor – le dijo sin mirarlo.-

Lo siento, ¿dije algo malo?, no vine hasta aquí para hacerte llorar, vine a darte mi apoyo. Omer le sacó el cinturón de seguridad y la acercó para poder abrazarla. Una vez en sus brazos, Defne olvidó cualquier razón por la que no debería estar haciendo eso, y le permitió que la mantuviera contra su pecho, mientras le acariciaba el cabello.

Ella no pudo resistir la tentación de dejarse caer en sus fuertes brazos, y se permitió abandonarse al momento.

Omer se apartó un poco, reacio a separarse de ella. La quería tener así para siempre.–¿Te sientes mejor? – fue lo que dijo.

Ella asintió y levantó la cabeza para mirar esos ojos negros.–Lo siento, no acostumbro a desmoronarme tan fácilmente, es solo que han sido días complicados.

Él solo asintió con la cabeza.–Ahora cuéntame lo que sucede con Yasemin.

Ella se soltó del abrazo, y él la dejó ir.- De verdad no quiero hablar de eso.

-Defne, por favor.

-Está bien, ella solo dice tonterías, de alguna manera averiguó lo que sucedió con mis padres, y en cada oportunidad que tiene me insulta, diciendo que, si ellos me abandonaron, seguramente debe ser por mi culpa.

Él no dijo absolutamente nada, esperó a que ella dijera lo que aún tenía que decir.-

Y tiene algo de razón, de otra manera no me explico que los dos me hayan abandonado, como me repite constantemente, soy hija de nadie.

–Solo puedo decir que siento pena por ellos, se perdieron conocer a la maravillosa mujer en la que se convirtió su hija.-

Muchas gracias, aunque sé que lo dice solo para consolarme.-

Creo que aún no sabes todo lo que has logrado, y tú sola, no has necesitado ayuda de nadie para terminar tus estudios, eres una gran diseñadora y lo más importante una hermosa persona.-

Por favor ya no mas.

-¿Tampoco me vas a permitir que te diga lo que pienso?… o lo que siento.-

No, mejor no.-

¿Por qué?, ¿Por qué no?, explícame, creo que he sido fiel a mis sentimientos, si aún no te queda claro lo que siento, puedo ser más claro, y decir que creo que me he enamorado de ti.

-Pero como puede decir que me ama, si apenas nos conocimos hace una semana.

-Desde el día que te besé, no he podido dejar de pensar en ti, me gusta tenerte cerca, me gusta escuchar tu voz, sentir tu aroma, no me preguntes que me sucedió porque yo no lo comprendo, pero sí sé, y estoy seguro que lo que siento por ti es muy fuerte, lo más fuerte que he sentido por alguna mujer.-

Pero yo no siento lo mismo, usted fue sincero conmigo y yo debo serlo igual, debe comprender que vengo recién saliendo de una relación que duró años, con una persona que creí sería mi esposo, mentiría si le dijera que correspondo sus sentimientos.-

¿Aun lo amas?

-¿A Selim?, no lo creo, no creo que pueda amar a una persona que me traicionó de la manera que lo hizo él.-

Defne, ahora que ya conoces mis sentimientos, ¿ Crees que algún día puedas llegar a corresponder mi amor?-

Señor Omer, usted es una persona maravillosa y lo que ha hecho esta noche por mí ha sido increíble, no puedo prometer que me voy a enamorar, porque en los sentimientos no se manda, pero podríamos comenzar por conocernos un poco más. Quién sabe con el tiempo.-

Con eso es suficiente, por ahora.-

Señor Omer yo…

-Podríamos comenzar siendo solo Omer y Defne, ¿Qué te parece?-

Me va a costar, pero está bien… Omer, – le dice con una tímida sonrisa – eso sí, en la oficina seguirá siendo, señor Omer.-

Muy bien, tú puedes llamarme señor Omer, pero yo disfrutaré de llamarte Defne.-

Como quieras, Omer – le responde – creo que debo practicar mucho, Omer – vuelve a repetir su nombre.-

¿Defne?-

Mmm.-

De todo lo que te he dicho hay algo de lo que me arrepiento.-

¿De qué cosa?

-Que necesitaría de tu aprobación para volver a besarte, y justo ahora tengo unas ganas enormes de hacerlo, ¿Puedo?

Ella le regala una sonrisa y con un movimiento de su cabeza lo autoriza.

Omer la acercó más hacia su cuerpo, hasta que los dos quedaron pegados. La condescendencia de ella estuvo a punto de volverlo loco.–Defne –dijo él, justo antes de que su boca capturara la de ella.

Cuando ella abrió la boca, él se deslizó dentro hasta escuchar un dulce gemido, ella rodeó con los brazos el cuello de Omer e hizo el beso más profundo.

Luego de unos minutos, Omer comenzó a apaciguar el beso, necesitaba controlarse, o de lo contrario terminarían haciendo el amor en el auto, y seguramente ella se arrepentiría, y lo menos que quería era eso.-

Por Dios – le dijo cuando la soltó – creo que debemos evitar estar solos, por lo menos antes de casarnos.-

Yo… no sé qué me pasó.

Viéndola con la cara encendida y sofocada, le dio un abrazo reconfortante.–Tranquila cariño, no pasa nada, de ahora en adelante yo cuidaré de ti.

CONTINUARA

2 comentarios sobre “¿ Y SI FUERAS TÙ ? Capitulo 5

  1. Hola Marta!!!…Hoy te agradezco más que otras veces este capítulo. He tenido un día difícil. Y retomando la historia le dí un repaso al numero 4 para seguir con el 5….. Ha sido un cariño al alma !!!Hermoso, ya que además de leer la Historia, en la imaginación Proyecto esas imágenes tan queridas e ideales de Defne y Omer…Nuevamente Gracias…

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