LA PROPUESTA: UNA BODA SIN AMOR CAPITULO 9

Entonces vio como Omer le daba un puñetazo a su ex novio y este volaba y caía estrepitosamente contra un florero, rompiéndolo de paso.

-No te atrevas a ofender a mi esposa, el que tú no la hayas valorado no significa que otro hombre no pueda hacerlo, me casé con ella por amor, lo creas o no, ella no necesita comprar un esposo, porque tiene todo lo que un hombre de verdad busca en una mujer, ahora lárgate antes de que te saque a patadas de este lugar.

Omer, pudo notar el estado en el que se encontraba Defne, por lo que alzó la mano, para apartarle el cabello del rostro y la confortó con una tierna sonrisa.

-Ven, nos vamos – le dijo

– ¿Adonde?, – le dice ella confundida

-Llévame al lugar donde dijiste que me ibas a secuestrar

-Pero y ¿la cena?

-Al diablo la cena, me muero por estar a solas contigo, me dicen que las habitaciones de este hotel son muy confortables.

Las palabras de Omer cayeron en los oídos de Defne como una bomba nuclear erótica. Notó que cada célula de su cuerpo comenzaba a generar calor.

 Prácticamente la llevó a tirones de vuelta a la recepción del hotel. Mientras Omer pedía una habitación, ella se limitó a mirarlo embobada

-¿Traen equipaje señor? – le pregunta la recepcionista

-No – le responde él– es nuestra noche de boda, ¿hay algún problema con eso?

-No señor ninguno, esta es la llave de su habitación.

-Muy bien, muchas gracias, seguramente vendrán a preguntar por nosotros, usted no nos ha visto, y no queremos ser molestados bajo ninguna circunstancia – le ordena él

Cuando se dirigían al ascensor, Omer se detuvo para preguntarle.

—No te has arrepentido, ¿cierto?

—No, ¿acaso tú sí?

—Para nada, pero no quiero que te sientas presionada —respondió él.

Ella le dio un suave beso en la boca y sonrió:

—No me siento presionada —contestó.

El ascensor los llevó a su habitación. La chimenea estaba encendida y había una botella de champán con dos copas sobre la mesa en el centro de la habitación.

—Omer, antes de que hagamos el amor quiero preguntarte algo.

-Dime

-Lo que dijiste abajo, fue solo para defenderme.

-¿La verdad?… me enamoré de ti, no me preguntes como o cuando, solo sé que te amo, no quería decir nada por miedo a que salieras huyendo, perdón, no quería que te enteraras de esta forma, pero esta noche no pude soportar la manera en que ese hombre te habló – terminó de decir

Defne se puso de puntillas y empezó a besarlo.

— Quiero que me lo demuestres.

Él la besó, lenta pero profundamente. Cuando terminó el beso, ella repitió:

—Demuéstrame cuanto me amas… ahora.

—Para mí será un placer – responde con un suspiro al final

Omer la besó apasionadamente, con desesperación.

—¿Quieres que te lo demuestre ahora mismo? —le dice dándole pequeños besos por toda la cara hasta llegar a su cuello.

—Ahora mismo. – dice ella disfrutando de sus caricias

-Haré que esta noche sea inolvidable para los dos – respondió él con un tono absolutamente sensual, al tiempo que la tomó en brazos y la llevaba a la cama.

Después de dejarla sobre las sábanas se sentó a su lado y la contempló detenidamente, cuando se hubo saciado visualmente de su belleza, alargó las manos y buscando por debajo del vestido, descubrió la delicadeza de unas bragas de encaje.

Ella tembló mientras le quitaba la prenda, mientras con la otra mano le masajeó sus senos sobre el vestido, ella dejó escapar un gemido, sentía un placer maravilloso, pero no era suficiente, necesitaba sentir el contacto suave de su piel, de modo que con ademanes casi impulsivos se bajó los tirantes del vestido, dejando al descubierto sus senos.

Omer esbozó una sonrisa de aprobación

-Sí cariño, así está mejor -dijo al tiempo que la despojaba del vestido y la atraía hacia sí.

Luego se quitó la chaqueta, la corbata de lazo y finalmente se desabotonó la camisa, Defne se apretó contra su pecho y saboreó la textura de su pecho masculino, la dureza de sus músculos, su masculinidad era total y completamente irresistible.

Cuando volvió a besarla, su deseo casi se descontroló, la pasión era tan poderosa que no podía hacer nada más que rendirse por completo a ella.

Su lengua dentro de la boca, las manos recorriéndole el cuerpo, eran gasolina para las llamas que crecían en sus partes sensibles, un largo gemido de placer escapó de sus labios.

Omer se acostó a su lado.

-Te gusta esto cariño – le preguntó, mientras sus manos atrapaban uno de sus pechos, cada dedo se movía de forma independiente, consiguiendo excitar sus pezones.

Volvió a besarla, la lengua exploraba las profundidades de su boca, mientras su pulgar seguía jugando con el duro y excitado pezón. Mientras lentamente la fue besando, en las mejillas, el cuello, los delicados hombros y más abajo.

Tensa como la cuerda de un violín, Defne esperaba, mientras podía sentir el aliento de Omer sobre su piel, después pequeños besos recorriéndola, rodeando sus anhelantes pezones hasta que sintió que no podía más. Tomo a Omer del cabello y llevó su boca hasta sus pechos, tuvo la respuesta que esperaba.

Con su boca, él engulló los pezones, mientras frotaba el pecho contra su piel desnuda, la ligera presión del cuerpo de Omer se mantuvo, mientras la punta de la lengua le provocaba espasmos de excitación uno tras otro, todo mientras él frotaba su pecho contra su vientre, moviéndose rítmicamente hacía chocar el bajo vientre de Defne contra sus piernas, haciendo que ella fuera consiente de la dureza de su sexo, todavía contenido por los pantalones.

Ella se sentía incluso mejor de lo que llegó a imaginar, solo quería liberar toda la energía que producto del deseo se había acumulado en su cuerpo, en este momento, en este lugar, en esta cama, no cabía el temor ni la vergüenza, solo la desesperante necesidad de aceptar todo lo que su esposo le ofrecía, su cuerpo respondía de manera instintiva, arqueándose para darle plena libertad para que Omer jugara con sus pechos, su vientre y todo su cuerpo si él quería.

Omer estaba decidido a tomarse su tiempo, la recorrió entera con su boca, cuanto más disfrutaba ella, más quería esa satisfacción., a pesar de ello el calor de la noche y la creciente excitación hacían que la ropa resultara demasiado agobiante, dejó de acariciarla para quitarse el pantalón.

Esa separación, fue demasiado para ella, por lo que se sentó en la cama, se acercó, lo tomó y sus bocas nuevamente se encontraron, como pudo empujando con sus pies Omer logró terminar de quitarse el pantalón junto con los bóxeres.

Sentados en la cama, desnudos, las manos de ella comenzaron a recorrer el cuerpo de su esposo, mientras la besaba, Defne buscó los pezones, estaban tan duros como los de ella, trató de imitar los movimientos que él hizo con los suyos, él se retorció y lanzó un gemido.

Embrujada por sus besos, fue dejando caer su mano por su cintura, y él se acomodó de manera que ella pudiera alcanzar lo que buscaba, Defne gimió, la potente masculinidad le fascinó, rodeó su sexo con las manos y sintió como la excitación, se disparaba por la anticipación.

Omer la hizo rodar y deslizó sus manos sobre ella, hasta alcanzar el monte de venus, donde la dejó descansar mientras sus dedos hacían contacto con su clítoris.

La yema de sus dedos jugaba con su femineidad, su cuerpo respondía, y sus manos expertas la llevaron hasta el éxtasis.

Era increíble y casi insoportable, cada movimiento de sus dedos, lanzaban febriles dardos de excitación tan profundamente que estaban empezando a cruzar la frontera entre el placer y el dolor.

Se movió para alcanzar y sentir el pulso de su sexo entre sus manos, suspiró mientras las yemas de sus dedos exploraban.

-¿Defne? – dice él con voz ronca por la excitación.

-Esto es mejor de lo que me imaginaba – le responde.

Se acomodó en la cama y Omer no tuvo la necesidad de preguntar que estaba pensando hacer, porque pudo sentir como ella usaba su hermosa boca de la forma más placentera, sonrió y cerró los ojos intentando sofocar las crecientes olas de placer y se dejó llevar.

Luego de un momento de intenso placer, sabía que tenía que detenerla antes de…

-Por favor, no más – le rogó

-Pero… me gusta – le dijo jadeando

-Me vas a matar – fue su respuesta.

Él se inclinó para levantarla hasta ponerla frente a frente, después empezó a besarla.

Ella respondió sentándose a horcajadas sobre él, Omer sintió su intimidad contra su vientre, la rodeó con sus brazos y la atrajo hacia él.

-Por favor… poséeme – esta vez fue ella quien rogó

Su ruego era prácticamente imposible de ignorar, él tomó su rostro entre sus manos y cuando la miró a los ojos, el último atisbo de control se perdió, en medio de la tormenta de éxtasis se introdujo en ella.

En el mismo instante, los dos comenzaron a moverse, despacio, perfectamente sincronizados, comenzaron una experiencia que, tal como lo dijo Omer, no podrían olvidar.

Durante una eternidad estuvieron encerrados en ese abrazo que solo podía tener una conclusión.

Mientras él la toma de las caderas, ella comienza a moverse como si lo estuviera cabalgando, después sin soltarle las caderas Omer comienza a levantarla, y dejarla caer, sobre su miembro, para así salir y entrar en ella repetidas veces. Aumentando la velocidad de los embates cada vez.

Cuando ella se sintió latir de éxtasis, lo besó como si fuera su último aliento, en una última e insoportable punzada de anhelo, Omer también Explotó, llevándosela con él a la profundidad de su pasión.

Luego descansaron abrazados en silencio.

Defne se sentía plena y agotada, no se veía capaz de hacer otra cosa, sino seguir allí abrazada a su esposo, cuanto le gustaba sentirlo, tocarlo, saborearlo.

Cuando ya se hubieron calmado, Omer la acomoda a su lado, para volver a abrazarla, ella se durmió, lo único que pudo a decir fue…

-Te amo

CONTINUARÁ

10 comentarios sobre “LA PROPUESTA: UNA BODA SIN AMOR CAPITULO 9

  1. QUE MARAVILLA MARTA!!!!!!!!!!!! bellísimo capítulo MUCHAS GRACIAS!!!!!!!!!!! hermosa la actitud de OMER defendiendo de ese poco hombre a DEFNE!!!!!!!! BRAVO y del resto sólo puedo decir MARVILOSO

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  2. Bueno,bueno……Que momentos !!! MARAVILLOSAMENTE NOS TRASLADASTE A ESE MOMENTO DE PASIÓN!!! IMPECABLE TU DESCRIPCIÓN !!!! Gracias Marta, esto ya es una adicción!!!!

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  3. Hooooo amiga este capítulo si estuvo caliente caliente que te quemas directo a la ducha de agua bien fría ja ja ja ja muy bueno y refrescante me encantó gracias amiga

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