«LA PROPUESTA» UNA BODA SIN AMOR. Capitulo 7

No lo sé, ¿Qué sucede si la pregunta que me haces es demasiado personal?, porque tú, me estás diciendo que estaría obligada a responder a todo lo que me preguntes.-

Bueno en ese caso, respetaremos aquello que no podamos contestar.-

Estoy de acuerdo entonces, añadiremos esa cláusula a nuestro contrato.-

Ahora solo falta saber si aun estas molesta.-

No, no estoy molesta, ya me explicaste los motivos que tuviste y te entiendo.-

¿Lo entiendes?, ¿por qué te sucedió lo mismo o algo parecido?

-Ese es uno de los temas que no estoy en condiciones de responder.-

Está bien.-

Dejemos esto atrás, por favor, ahora tenemos un tema más complicado que tratar.-

¿Cual?-

Deja que llegue Yasemin y lo conversamos.

La mujer solo demoró unos minutos en llegar a la oficina de Defne- ¿Le contaste algo?

-No, nada, quería que estuvieras presente.-

Necesitamos hacer una cena e invitar a los periodistas – dice, dirigiéndose a Omer – para notificarles oficialmente que ustedes se casaron, tenemos que ponernos de acuerdo en la fecha.-

Si he de opinar, prefiero que se haga, mientras mi madre este en el hospital.-

¿Cuándo será dada de alta?-

El doctor habló de una semana, todo eso depende de su evolución.-

Entonces ¿Qué les parece este sábado?-

Por mí, está bien -responde Defne.-

Así tendría cuatro días para prepararlo todo e invitar a la prensa, sé que Defne no te comentó nada, pero la historia del ex novio millonario ya no la podemos usar, sucedieron cosas que nos obligaron a cambiar su historia de amor.-

Entonces ahora, ¿Cómo fue que nos enamoramos?-

Básicamente, es su verdadera historia, Defne casi te atropella, te lleva a un hospital, pero lo diferente es que se enamoraron a primera vista, solo eso.-

Por favor, que mi madre no sea parte de la historia, no quiero que sea nombrada o que la molesten.-

Eso está demás pedirlo, jamás lo permitiría, esto es entre tú y yo – responde Defne.-

Bien entonces, el sábado comenzaría mi papel de esposo enamorado.

-Así será, ustedes tendrán que representar el mejor papel de sus vidas, pero confío en que actuarán con mucha naturalidad, no sé por qué, pero presiento que esa noche ira todo bien – les dice la mujer.

-Me conformo con que nos crean y nos dejen en paz.-

Bien sabes, que no será así, más que nunca tendrán que cuidarse, tendrán detrás suyo, no solo a los paparazzi, si no al investigador privado de tu hermano, cualquier error te podría costar la herencia.-

Lo sé – fue la respuesta de Defne.

El resto de la semana pasó muy rápido, cada día la señora Emine mostraba adelantos en su tratamiento, por lo que el doctor le notificó a Omer que su alta se adelantaba para el día viernes, afortunadamente para ese día su habitación estaba preparada, según las indicaciones que les dieron los profesionales.

El viernes en la tarde, la señora Emine, fue trasladada en ambulancia, a la que sería su nuevo hogar.

Por mas que la enfermera, junto con Omer y Defne, trataron de convencerla, que lo mejor era que se mantuviera en cama, la señora Emine prefirió quedarse en la sala de la casa.-

No me van a convencer, he pasado semanas acostada – fue su contundente respuesta.-

Madre…

-Nada, mejor llévame a recorrer el departamento.-

Esta bien, señora malcriada – le respondió su hijo. Omer la ayudó a levantar del sillón y la llevó primero a conocer la habitación donde ella dormiría.-

¿Le gusta? – le pregunta Defne.

-Mi niña, ¿cómo no me va a gustar?, estoy segura que tú la decoraste.-

Bueno, no personalmente, pero si elegí todo lo que decora la habitación.-

Es preciosa, muchas gracias – le dice y le da un beso en la mejilla.-

Sigamos, -le dice Omer.

-Si, por favor.

-Esta puerta es de mi habitación – abre la puerta para que ella la vea.-

¿Tú habitación?, ¿acaso no la compartes con tu esposa?-

En realidad no, mi habitación está allí – dice Defne.

-Y eso ¿Por qué?, un matrimonio nunca debe dormir separado, o acaso están disgustados.-

No, para nada, es solo que pensamos que sería mejor, que Omer durmiera cerca de usted y esa habitación es muy pequeña para ambos. – le trata de explicar Defne.

-Para estar pendiente de mi esta la enfermera, Omer debes dormir con tu esposa, están recién casados.-

Madre, no te preocupes, con Defne estamos de acuerdo en esto.-

Por favor, me sentiré muy culpable si hacen eso, ni siquiera debería estar viviendo con ustedes, los recién casados deben vivir solos, no necesito que Omer me cuide en las noches, prométanme que no dejarán de dormir juntos por mí.-

No, no debe sentirse culpable de nada, solo será por un tiempo, mientras usted se recupera bien.-

Acompáñame a la habitación -le dice la señora a Defne.

Defne sabía a lo que iba, pero nada pudo hacer para evitar acompañar a la señora hasta la habitación.-

¿Qué sucede hija?, ¿no te llevas bien con Omer?-

No es nada de eso.-

Entonces, ¿porque no quieres dormir con tu marido?

-No es que no quiera, es solo por un tiempo, como ya le dije.-

Hija, por nada del mundo debes dormir aparte de tu marido, ni siquiera por mí, por favor prométeme que esta y todas las noches te acostarás en la misma cama con Omer.-

Pero…

-Por favor Defne, de lo contrario me sentiré culpable de separarlos.-

No! – exclama ella – usted no se debe sentir culpable por nada.-

¿Entonces?

-Esta bien, se lo prometo, nunca dormiré en camas diferentes con mi marido.-

Muchas gracias hija, y te voy a pedir otro favor.-

Dígame.

-Llámame mamá o madre, como te sientas más cómoda, por favor.-

Muy bien, madre.

-Ahora sí, quiero acostarme, me canse un poco.-

Le diré a la enfermera que venga a ayudarla.

-Muchas gracias.

Omer y la enfermera la esperaban afuera de la habitación.-

Por favor, ayude a la señora, quiere descansar.-

¿Qué te dijo? – le pregunto Omer una vez que llegaron a la sala.-

Tú ¿qué crees?

-No lo sé.-

Me hizo prometerle que dormiríamos juntos.

-¿Cómo?, pero y entonces ¿qué vamos a hacer?

-Dormir juntos, no queda de otra, una promesa es una promesa.-

¿Estás segura?

-Por supuesto, el que durmamos en la misma cama no significa nada, no necesariamente sucederá algo entre nosotros.

Omer ocultó la sonrisa que asomó a sus labios para decirle.-Eso está más que claro, ni tú ni yo, desea que suceda algo mas que dormir en la cama.-

Disculpa necesito ir al baño – le dice y lo deja solo en la sala.

Defne se mira en el espejo y nota sus mejillas rojas, en ningún momento se le cruzó por la mente que tendría que dormir en la misma cama con Omer, no sabía, si agradecer o enojarse, por lo que su madre le hizo prometer.

Muchas gracias madre, pensaba Omer, dormir en la misma cama era un gran paso en su relación con Defne, sabía muy bien que no significaba que hicieran el amor, pero podrían conocerse mejor y quien sabe talvez…Y ahí estaban acostados en la misma cama, en la oscuridad y en silencio.-

¿Defne? – pregunta Omer – ¿estas dormida?-

No-¿Sucede algo?

-Claro que sucede algo, no estoy acostumbrada a compartir mi cama, además…-

Además, qué?

-Te lo diré, pero no te rías.

-Lo prometo.-

Tengo miedo, que estando dormida te golpee.

-¿Golpearme?-

Qué quieres que te diga, esta cama es pequeña, me muevo mucho mientras duermo, acostumbro dormir sola y usar toda la cama para mí.-

Eso tiene solución.

-Ah sí, ¿Cuál sería?

-Dormir abrazados-

Es un chiste ¿cierto?-

No, lo veo como una muy buena solución, solo para que no me golpees y mañana no tener un ojo negro.-

No gracias.-

¿Qué sucede?, no me digas que tienes miedo.-

No, no tengo miedo, pero dormir juntos ya es mucho, dormir abrazados es demasiado… íntimo.-

Defne, estamos cerca de cumplir un mes de casados, todo el mundo espera que entre nosotros haya cierto grado de intimidad, no sé si me hago entender, que sucede si mañana para guardar la apariencia tengo que abrazarte o besarte, te vas aponer igual de remilgosa.-

Eso es diferente, ahí estaremos actuando para las demás personas, aquí estamos solos.-

Acaso no sabes que los actores deben ensayar antes de presentar la obra ?.

Ella guardó silencio, en la habitación oscura solo se podía escuchar la respiración de ambos.-

Ven – le dice Omer -deja que te abrace, prometo no hacer nada, que tú no quieras.

Ese era el problema, que Defne tenia miedo, porque todo lo que Omer hacía, a ella le gustaba y quería más, mucho más. Sin decir ni una palabra, ella se acercó al cuerpo de Omer y se dejó abrazar, apoya la cabeza en su pecho, mientras él, pasa su brazo por su cintura.

Defne, se llenó del olor que provenía del cuerpo de Omer, una mezcla de perfume y olor propio de un hombre.

Por primera vez en su vida, desearía ser lo suficientemente valiente, tomar la iniciativa y terminar esa noche en brazos de su esposo, pero ambos desnudos y satisfechos después de hacer el amor.

El ritmo de la respiración de Omer la relajó y poco a poco fue perdiendo la conciencia.

Durmió mejor de lo que pensaba, al despertar no recordaba si había soñado, abrió los ojos con pereza, se encontró con los ojos de Omer, quien la miraba divertido.-

Buenos días – le dice – ¿dormiste bien?

-Buenos días, bien y ¿tú?

-En algo tenias razón, la cama es muy pequeña y te mueves mucho para dormir.

Ahí recién notó, que Omer estaba en el borde de la cama, con ella prácticamente encima de él.-

Ah! por Dios, perdón, no puedo decir que no te advertí.-

Tranquila, pese a esto dormí de maravilla.

Ella trató de moverse para regresar a su lado de la cama, pero él se lo impidió.-

Espera- le dice- ¿Sucede algo?, ¿te duele la espalda?

-No – le susurra, la mira a los ojos y la hipnotiza con su mirada. Toma su barbilla con la mano que tenía libre, la levanta para que quede al nivel de su cara y acerca sus labios a los de ella.

Primero, solo los rozó como esperando una señal de su parte, la que recibió cuando ella no se apartó, luego con una sonrisa en sus labios la besó.

La besó como si se le fuera la vida en ello, saboreo cada centímetro de sus labios y cuando ella le dio acceso a su boca, hizo lo mismo en su interior, sus lenguas danzaban al ritmo del deseo que iba creciendo en ambos-.

¡Cómo deseaba tenerte en mis brazos! – le dijo Omer en el instante en que se dejaron de besar solo para recuperar el aire. Las manos de él se deslizaron hasta sus caderas y luego tocaron su vientre.

Ella se abandonó en sus brazos y levantó el rostro para que sus bocas se encontraran nuevamente. Cuando se unieron, de nuevo quedó sumergida en una explosión de deseo que la hizo temblar.

Sin darse cuenta, lo abrazó a su vez, desesperada por estar lo más cerca posible de él.-

Te deseo, -murmuró él con voz ronca, besando sus ojos, su nariz, sus orejas…Besó su cuello una y otra vez hasta que ambos se quedaron sin aliento.-

Creo que me volví loco. Te deseo más que a nada en el mundo. Nunca he deseado a nadie tanto como a ti.

Defne no podía defenderse porque ella sentía lo mismo. Y algo le decía que él no estaba mintiendo.-

Yo también te deseo, -admitió con voz temblorosa-. Pero…

El gemido de Omer ignoró su protesta.-Déjame amarte, amor mío -susurró, acariciando su espalda- no hare nada que tú no quieras.

Ella estuvo a punto de aceptarlo.-Aunque quisiera no podemos, no aquí, tu madre, la enfermera.-

Entonces, ¿cuándo? -quiso saber él.

-Esta noche, después de la cena.

CONTINUARA

3 comentarios sobre “«LA PROPUESTA» UNA BODA SIN AMOR. Capitulo 7

  1. Me encantó el capítulo 7!!!!…Marta, no me imaginé que hoy Domingo ibas a enviar este capítulo!!!Gracias!!!! jajajjj…me quedé con ganas de seguir leyendo!!!!Ya casi he leído todas tus novelas!! Son hermosas. Además a medida que voy leyendo me los imagino a Baris y Elcin !!!!!Hasta mañana y Cariños!!

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  2. WOOOOOOOW!!!!!!!!!!! esto e pone cada vez mejor!!!!!!!!!!!!! me encanta que esté presente la mamá de Omer!!!!!!!! y su historia es bellísima!!!!!! GRACIAS MARTINA!!!!!!!!!!!

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