
– ¿De verdad piensas que soy tan ilusa? – le dice Defne
– ¿Me vas a decir que no crees lo que dice el resultado del examen?
-Por favor Nihan, tú crees que yo nací ayer, esta artimaña se usa hasta en telenovelas, tienes que ser más creativa.
-¿Defne tú piensas que puedo inventar algo tan atroz?
-De la Nihan que tengo en frente, lo creo todo, ahora – le dice caminando hacia la puerta – vete de mi casa y este examen llévaselo a alguien que si te crea.
-¿Qué está pasando?
La voz de Omer toma por sorpresa a ambas mujeres.
-No, no sucede nada – se apresura a decir Nihan.
-Sí, – dice Defne – si sucede y llegaste justo a tiempo.
-A tiempo, ¿para qué?
Defne le pasa el papel que aun mantenía en la mano y Omer lo lee.
– ¿Estás embarazada? – le pregunta a Nihan
-Sí, bueno… yo
-Y eso no es todo, no es cierto.
-Ah, ¿no?
-Ella asegura que tú eres el padre.
– ¿Yo?, si esto es una broma es de muy mal gusto – dice Omer – y si no es así, eso es toda una mentira, sabes muy bien que entre nosotros nunca ha sucedido nada.
-Omer, ¿podemos hablar a solas por favor? – dice Nihan
-¿Sobre qué podríamos hablar a solas?.
-Por favor – le suplica la mujer a punto de llorar.
– ¿Qué otra cosa le has dicho a Defne?
– ¿Defne? – dicen las mujeres al mismo tiempo.
-Sí, Defne, no crean que me pudieron engañar, sé muy bien quien es quien.
-Pero …- comenzó a decir Defne,
Omer la interrumpió.
– Luego aclaramos todo
-Entonces, estoy esperando una explicación – le dice Omer a la mujer – ¿Qué otra cosa le dijiste a Defne?
-Nada que no sea verdad.
-Y ¿Qué es la verdad para ti?, porque desde que te conocí lo único que has hecho es mentir.
-No soy la única que ha mentido, ella también lo ha hecho, tampoco te dijo quién era.
-De lo que tenga que hablar con ella no es de tu incumbencia, quiero saber de ti, que otra mentira le dijiste a Defne.
-No le dije ninguna mentira, o ¿me vas a decir que no estabas interesado en tener una relación conmigo?, o ¿con que otro propósito me pusiste el departamento?
-Cuando creí que tú eras mi ángel, si, pensé en enamorarte, pero cuando me fui dando cuenta de que no te parecías en nada a la mujer que conocí en las montañas, perdí todo interés en ti.
Nihan, estaba completamente roja, Defne no sabía si era de rabia o de vergüenza, aunque a esa altura ya no creía que su ex amiga conociera la palabra vergüenza.
-Intuyo que le hiciste creer a Defne que nosotros somos amantes, ¿o me equivoco?
-No te equivocas – responde Defne.
– ¿Estás realmente embarazada? – le pregunta Omer
La mujer no responde
-Estoy segura de que está mintiendo – vuelve a hablar Defne.
-¿Que sabes tú? – le grita la mujer – no sabes cuanto te odio, ¿por qué tenías que aparecer en nuestras vidas?, sino fuera por ti, todo sería distinto, te odio, te odio – termina de decir y sale corriendo de la casa.
Defne intentó ir detrás de ella, pero Omer se lo impidió.
-Deja yo resuelvo esto.
-Tú no entiendes, nosotras…
-Como se siente en estos momentos a la última persona que quiere ver, eres tú.
-No importa, pero no puedo dejarla sola en el estado en el que está.
-No la voy a dejar sola, Defne, necesitamos conversar, no te duermas, porque voy a volver.
-Está bien, lo entiendo.
Ella esperó durante horas, hasta que cerca de la una de la madrugada siente que el auto de Omer se estaciona afuera de su casa, corre para abrir la puerta y le permite entrar.
– ¿Qué sucedió?, ¿Cómo esta Nihan?
-Ella se quedó en el departamento, el doctor le dio un calmante, debe estar dormida ahora.
-Omer, ¿Cómo supiste quien era yo realmente?
-Primero quiero que me cuentes todo desde el principio, sobre todo quiero saber, ¿por qué te prestaste para ser parte de esta mentira?
-Yo no… bueno sí, creo que desde tu perspectiva se ve así, conozco a Nihan desde que éramos pequeñas, prácticamente nos criamos juntas, teníamos planes de venirnos a vivir a Estambul, ella iba a trabajar en la empresa, esos eran los planes, hasta que un día me contó que había encontrado trabajo, que tenía que venir de inmediato a la ciudad, porque le ofrecían un lugar para vivir, a mí no me pareció nada extraño, de hecho estaba feliz por ella, cuando mi empresa sufrió el traspié con la compañía que nos iba trasladar a nuestros clientes, surgió el nombre de tu empresa y como yo te conocía, asumí el riesgo de ir personalmente sin tener cita, ahí fue donde vi a Nihan, me la presentaste como Defne Topal, en ese momento solo quería saber qué es lo que estaba pasando, obviamente me molesté, pero debes comprender ella fue mi amiga por años, no podía no darle la oportunidad de que me explicara
-Puedo llegar a entenderlo, pero ¿Qué pasó después?
-Ella vino hasta mi casa, me trató de convencer que se había enamorado de ti a primera vista, eso tampoco me pareció tan ilógico, me pidió tiempo para enamorarte y si no lo lograba, te contaría la verdad
Defne espero a que Omer dijera algo, pero no lo hizo, por lo que prosiguió.
-Un día Pamir me invitó al departamento de Nihan, sabía bien que ella no tenía los medios para comprar o arrendar un departamento, menos en esta ciudad, acepté que me vinieras a buscar, solo porque quería respuestas a mis dudas
-Y ¿cuándo te enteraste que yo estaba detrás de todo lo que ella tenía, me sedujiste, con la idea de que la cambiara por ti?
-Lo admito, eso fue al principio, pero…
-¿Pero? – le dice él muy serio.
-Esa idea solo me duró hasta que te besé, lo que sentí, me sorprendió y me dio miedo.
– ¿Por qué?
-Ya te lo dije esa noche, sentí como si estar en tus brazos era el lugar al que siempre había querido llegar, y desde ahí todo cambió, me bastó un solo beso, para darme cuenta de que te habías adueñado de mi corazón.
-Y ¿se supone que yo debo creer lo que me estás diciendo?
-Por supuesto, no acostumbro mentir, bueno si, ya lo sé, pero lo que te digo es verdad.
-Entonces, – insistió él – ¿debo creer que estás enamorada de mí y que no fue la manera que encontraste de vengarte de Nihan?
-Por supuesto que no es por eso, yo me enamoré de ti.
– ¿Estás segura de que es así?
-Por supuesto que lo estoy, pero si no me vas a creer… – le dice ella con tristeza
Él la mira muy serio y poco a poco va cambiando la expresión de sus ojos y cara, hasta que asoma una gran sonrisa.
-Por supuesto que te creo, pero me gustó mucho que lo dijeras con tanta vehemencia.
-Entonces, ¿me crees?
Él dice que sí con un movimiento de cabeza y ella aprovecha para abrazarlo.
-¿Cómo no te voy a creer?, si eres mi ángel, la mujer que busqué por tanto tiempo, y aunque Nihan quiso jugar con nosotros, el destino se las ingenió para reunirnos.
-Señor Iplikci, no sabía que fuera usted tan romántico.
-Eso solo porque te amo, y mi romanticismo será solamente para ti.
-Te amo – le dice ella
-Yo también te amo, mi Defne
Permanecieron abrazados por un rato disfrutando él uno del otro, hasta que Omer dijo.
CONTINUARÁ.
