
– ¿Qué haces? – le pregunta Defne a Omer – sabes muy bien que entre nosotros no existe nada…
– ¿Cómo dices eso? – le responde él – no puedes dar por terminado lo nuestro, después de todo lo que hemos pasado
-Pero si no ha pasado nada.
-Defne – le reclama su abuela – creo que lo mejor es que conversen a solas, no es bueno que los demás nos enteremos de sus problemas
Era tan distinto, escuchar los reclamos de su abuela, ella era la persona que más amaba y respetaba, si eso se lo hubiera sugerido su madre, seguramente rechazaría la idea.
-Está bien, ven – se dirige a Omer – tenemos que conversar
-Creo que es mejor que los acompañe, – dice Serdar – no es bueno que estén solos.
-Muy bien hijo, ve con ellos.
Defne, llevó a Omer hasta la cocina, donde ya estaba Nihan y luego se les une Serdar.
-Ahora me puedes explicar que sucede, ¿Por qué estás aquí, justo en este momento?
-Defne, baja la voz – le dice su hermano – Omer vino a ayudarte, porque yo se lo pedí.
-Tú, pero ¿que tienes que ver en todo esto?
-Nuestra hermanita linda, Esra, notó anoche que borraste todas las fotos de tu novio y que cambiaste tu estado sentimental y corrió a contárselo a la abuela y a nuestra madre.
-Esra, Esra, pero que tiene que ver eso con que Omer este aquí.
-Déjame terminar, ellas llegaron a la conclusión de que nuevamente te estás escapando del compromiso, por lo que decidieron venir personalmente y ver ¿qué es lo que había sucedido?, si resultaba que estabas soltera otra vez, te llevarían de vuelta a Manisa y tu boda se celebraría este fin de semana.
-No, pero eso no puede ser, ellas son muy tradicionales, no permitirían una boda tan apresurada.
-Créeme hermanita, ya tienen todo planificado, Mert está más que dispuesto a casarse contigo de inmediato, por eso llame a Nihan, le pedi que me contara que pasaba con tu novio, después de mucho logré convencerla para que me contara la verdad y decidimos que la única manera en la que podíamos ayudar era contarle toda la verdad a Omer y pedirle que te ayude.
-¿Nihan? – Defne mira molesta a su amiga
-Lo siento, pero no quiero que te vayas de la ciudad, y mucho menos quiero verte casada con un viejo.
-Ya te dije que no es viejo, – después se silencia – no sé qué decir, me siento tan avergonzada, lo último que esperaba era que Omer se enterara de la verdad, si solo pudiera retroceder el tiempo, nunca habría aceptado lo del novio de mentira.
-Pero ya no se puede hacer nada al respecto – le dice Omer – ahora solo nos queda seguir con nuestro compromiso
-Omer, te lo agradezco, pero esta mentira debe terminar.
-Entonces, ¿te vas a casar con Mert? – le pregunta Serdar.
-No, por supuesto que no, mi abuela debe entender.
-Defne, me extraña, sabes muy bien que ellas no van a parar hasta verte casada y con hijos.
-Tú lo has dicho, casada y con hijos, acaso Omer está dispuesto a eso también, no lo creo y yo tampoco, lo mejor es decir la verdad.
-Pero podemos mantener nuestro compromiso por un largo tiempo, nadie dice que nos tengamos que casar enseguida, la idea es sacarte de encima a tu madre y abuela.
-Y ¿Por cuánto tiempo sería?, un mes, un año.
-Miren – dice Omer – yo estoy dispuesto ayudar, pero ella es una mujer muy testaruda, o tal vez los ha estado engañando y sí se quiere casar con el tal Mert, yo me voy, si la convencen me llaman y nos ponemos de acuerdo de qué manera hacemos todo.
Omer se gira y camina hacia la puerta.
-Espera – le dice Defne – si de verdad me quieres ayudar lo acepto, pero debes entender que esto es vergonzoso para mí.
-Lo entiendo, porque me imagino que jamás pensaste encontrarte conmigo.
-No, o por lo menos no con una persona idéntica al modelo suizo que usamos.
-Defne, yo soy ese modelo, lo que les dije a tu abuela y madre es verdad
– ¿Estas bromeando?, ¿esto no puede ser verdad?, ahora si me quiero morir – le dice ella.
-En que cambia que yo sea Arik Boke u Omer Iplikci, necesitas un novio de mentira, pues bien, yo seré ese novio, por favor deja de ser tan dramática, todos en esta habitación estamos tratando de ayudarte, pero parece que nada te convence, decídete, que no tengo tiempo que perder.
-Bien, bien, hagámoslo.
-Ahora, podrían dejarnos un momento a solas – le pide Omer a Serdar y Nihan.
-Bien, estaremos afuera.
– ¿Qué me quieres decir? – le pregunta ella.
-Mira, si vamos a mostrarnos como novios, debemos hacerlo bien, por lo que tendrás que mostrarte cariñosa conmigo y dejarás que te tome la mano o te abrace e incluso besarte de ser necesario.
-Solo de ser necesario – le aclara ella.
-De eso puedes estar segura, no creas que me voy a aprovechar de ti, recuerda que tú no eres de mi tipo.
-No tienes por qué repetirlo tanto, ya entendí que no soy de tu tipo.
-Y ¿yo?
– ¿Qué pasa contigo?
– ¿Soy de tu tipo?
-Ni siquiera lo he pensado.
– Mentirosa, – le dice sonriendo, luego su semblante cambia y se vuelve serio, para preguntar – ¿Qué fue lo que te hizo?
– ¿Como?
-Me imagino que fue un hombre, ¿Qué te hizo, que te daño de esa manera?
-Ese es un tema que no quiero tratar contigo
– ¿Te engaño?, ¿se fue con otra?
-Ya te dije que no quiero hablar de eso.
-Entonces si es eso, te considero una mujer muy inteligente, me decepcionaría saber que has dejado que un idiota arruinara tu futuro de esta manera, pero bueno ese es tú problema.
-Tienes razón es mi problema, ahora ¿podemos volver a dar la noticia que nos hemos reconciliado?
– ¿Cómo usted diga? – le dice haciendo una reverencia y dejándola pasar por delante de él.
Al final las mujeres quedaron encantadas con Omer, él se mostró muy caballero y cariñoso con ella.
Mientras Defne preparaba el café, la abuela llegó a la cocina.
-Hija – le dice – estoy muy feliz por ti, Omer es un gran hombre.
-Si lo es – le responde tratando de sonar sarcástica.
-Estoy segura de que te hará muy feliz, debes cuidarlo mucho, hombres como él quedan muy pocos.
-Lo haré abuela no te preocupes.
-Me he sacado un gran peso de encima, me iré tranquila a Manisa a esperar noticias de tu matrimonio.
– ¿Matrimonio?, abuela es muy pronto para hablar de matrimonio.
-Pero ¿sí te vas a casar con él?, ¿verdad?
-Creo que por algo somos novios.
-Muy bien mi niña.
Otra mentira en la larga lista que había acumulado estas últimas semanas.
El sábado en la mañana, Defne entra a la cocina y encuentra a su abuela preparando uno de sus platos estrellas.
-Mmm, que rico abuela – le dice
-Saque la mano, esto no es para nosotros
-Pero ¿entonces para quién? – pregunta ella con un puchero.
– ¿No me digas que no notaste que tienes vecinos nuevos?
-No, la verdad no.
-No me extraña, haces tantas cosas a la vez, no importa, ayer llegó un camión con mudanza, así que hoy los llevaré de comer, como corresponde a buenos vecinos.
-Abuela, aquí eso no se practica.
-No importa, yo si lo haré, nos vemos, voy a saludar a los nuevos vecinos. – dice y sale de la casa.
Defne, se preparó una bebida, mientras esperaba a que Omer llegara, estaba invitado a almorzar, para despedir a la familia que se devolvía a Manisa esa misma tarde.
Extrañamente la abuela no demoró ni siquiera cinco minutos en volver a la casa.
– ¿No había nadie? – le pregunta ella sonriendo, pensando que se comería la comida que preparó la abuela, pero al mirar la cara de la abuela le preguntó preocupa – abuela, ¿sucedió algo malo?
-No sé cómo decirte esto, ¿Por qué no sé cómo lo vas a recibir?
-Abuela, ¿te sucedió algo?, no me asustes por favor, ¿te hicieron algo los nuevos vecinos?, ¿te dijeron algo?, abuela por Dios dime algo.
-Kadir…
– ¿Qué sucede con Kadir?
-Él, él es tu nuevo vecino
– ¿Cómo?, pero… si se había ido al extranjero
Defne, conmocionada ante la noticia, se sentó sin poder decir ninguna palabra.
– ¿Qué pasó? – pregunta Omer cuando entra a la cocina en compañía de Serdar.
-Kadir – responde Defne
– ¿Qué pasa con ese desgraciado? – pregunta Serdar
-Es la persona que compró la casa de al lado.
-No puede ser, – exclama Nihan desde la puerta – por favor díganme que esto es una broma
-No sé deba preguntar esto, pero ¿Quién es Kadir? – dice Omer, sin entender porque todos estaban tan conmocionados.
-Kadir – Dice Nihan – es el maldito ex novio de Defne, él la engañó con su mejor amiga y se fugaron juntos, solo semanas antes de hacer el intercambio de anillos.
-Yo… creo que necesito estar un momento a solas – les dice y se va de la cocina.
Defne no supo cuánto tiempo estuvo allí, encerrada en su habitación, de repente, escuchó unos golpes en la puerta y creyendo que era Nihan, responde
-Pasa
Tarde se dio cuenta de que Omer era quien estaba en la puerta.
– Estás completamente acaba, estás pálida como una muerta, parece que te acabas de encontrar con un vampiro.
-En cierto modo, así ha sido.
-No tienes que contarme lo del vampiro si no quieres, pero creo que deberías bajar, tu familia esta preocupa por ti
-Es mejor que no te metas en mis problemas personales.
-Y este Kadir, tu antiguo prometido, él fue quien te daño, ¿verdad?
-Sí. – responde ella en un susurro -se fugó con mi mejor amiga y no conforme con eso tiene la cara de venir a vivir justo al frente de mi casa! ¡Es el colmo!
-Ese Kadir es un idiota de primera y a mí me parece que tú deberías demostrarles a los dos, que ya no te importa lo que hagan, no les dejes saber el daño que te han hecho, ¿crees que puedas hacerlo?
-No sé…
-Pues piénsalo -respondió él, acariciándole la mejilla con un dedo-. Depende de ti, pero mi consejo sería que les muestres que te traen sin cuidado y lo más importante no pierdas el sueño por ese hombre.
-Lo pensaré -dijo ella, -. Gracias, Omer.
-De nada, ahora que te parece si te lavas cara, bajas conmigo y le muestras a tu familia lo feliz que estas de tener un novio tan comprensivo
-Muy bien – le dice regalándole una hermosa sonrisa.
-Mira lo que ese Kadir se está perdiendo, no le dejes ver que te sientes una víctima -concluyó él.
Defne hizo lo que él le dijo, se metió al baño, se lavó la cara, se volvió a maquillar y bajó de la mano con Omer.
El almuerzo familiar resulto muy relajado, todos hablaban de todo y si en algún momento el ánimo de ella decaía, podía sentir como Omer le sujetaba con más fuerza la mano, como infundiéndole fuerzas.
A las seis de la tarde, llegó el auto que llevaría a la familia al aeropuerto, todos se despidieron dentro de la casa, era la manera que tenían de no dar lugar a que Defne se encontrara con su exnovio y la ahora mujer de él.
Pero Omer tenía otros planes, por lo que, al llegar el momento de retirarse de la casa, le pidió que lo fuera a dejar al auto.
-No quiero – le dice ella.
-¿En qué quedamos?, debes demostrarle que no te importa que hayan elegido justo una casa al lado de tuya, ellos ya son el pasado recuérdalo.
-Está bien. -dice
Omer le ofrece la mano y ella la acepta, de esa manera caminan hasta el auto.
– ¿Cuál es la casa? – le pregunta Omer.
-La de la derecha.
-Creo que nos estaba observando.
– ¿Cómo lo sabes?
-Hay una cortina corrida, ¿Qué te parece si le damos algo para mirar y envidiar?
-¿Cómo que cosa?
-Como esto, por ejemplo
A continuación, la abraza
-Démosle un buen espectáculo -le susurró al oído, aprovechando la cercanía.
– ¡Ooh! -exclamó ella, comprendiendo la estrategia, levantó la cara para que él la besarla.
Defne estaba preparada para un suave roce en los labios, pero él era mejor actor de lo que ella se había imaginado.
Tenía la boca cálida, firme y segura. La besó de un modo, tan completo y tan electrizante, que se sorprendió al verse de puntillas, como buscando más. Él se apartó suavemente y le sonrió, mirándola con una ternura tan genuina que el corazón de Defne le dio un vuelco, intentó apartarse, pero él se inclinó una vez más sobre ella.
Para su sorpresa, se vio abriendo los labios para que él pudiera bailar una danza íntima con la lengua dentro de su boca, abrió los ojos sorprendida para luego cerrarlos y dejarse llevar por las deliciosas sensaciones que aquel encuentro le producía, Omer le acariciaba la espalda, estrechándola contra él.
A Defne le costó el alma y la vida separarse de él y se preguntó si ella tendría un aspecto tan sorprendido como los que los miraban por la ventana
CONTINUARÁ.
