MI NOVIO ES UN EXTRAÑO CAPÍTULO 10 Y FINAL

Completamente desesperada, lo primero que hizo fue tratar de hablar con Omer por video llamada, pero él no le contestó.

Tenía que decirle que lo sentía y que lo amaba, que lo necesitaba y que no podría pasar ni un solo día más sin él.

Pero no podía esperar a que él le contestara sus llamadas, tomó su computador y buscó frenéticamente las páginas de aerolíneas, no se detuvo hasta que consiguió un vuelo a Suiza para el día siguiente, cuando ya estuvo segura de tener el billete comprado, se le escapó un suspiro de felicidad. Ya se encontraba mucho mejor.

Al no poder compartir su decisión con nadie, lo hizo a través de un estado en su muro de Facebook, “si él me acepta, seré su mujer para toda la vida”, una simple frase donde encerró todo el anhelo de su corazón.

Después de renunciar a su trabajo a través de un correo electrónico, preparó una pequeña maleta, con las cosas más importantes en ella, solo lo imprescindible.

Esa noche no durmió, al día siguiente se levantó de madrugada, fue a la habitación de su amiga y la despertó

Nihan se emocionó tanto cuando ella le contó sus planes

– ¡Ve por él, amiga! -le dijo-. ¡Sí! Arrójate en sus brazos, no te vas a arrepentir. ¡Dios! Me siento tan feliz, me tendrás que enviar los pasajes para ir a tu boda.

Media hora después llegó el taxi que la llevaría al aeropuerto.

Defne estaba agotada, cuando llegó al aeropuerto, se sentó y comprobó, que llevaba el billete y el pasaporte. No era habitual en ella ponerse nerviosa, pero estaba tan desesperada por volver a ver a Omer que cualquier detalle, por pequeño que fuera, le preocupaba.

Como había empacado solo una maleta, la pudo llevar como equipaje de mano.

Intentó no pensar en la reacción que tendría Omer, cuando ella apareciera en su casa, no quería pensar que talvez él se hubiera cansado de esperar a que ella tomara la decisión de estar con él

Una vez sentada en el avión y con el cinturón de seguridad bien abrochado, se sintió mejor.

En cualquier momento, el avión despegaría y estaría más cerca de él, eso la hizo suspirar.

Defne se puso los auriculares para escuchar música y así intentar relajarse, pero se distrajo al ver que una mujer de uniforme subía al avión y empezaba a hablar con una de las azafatas.

Esperaba que no hubiera algún problema que los retrasara. Se le hizo un nudo en el estómago al ver que la azafata fruncía el ceño y empezaba a buscar entre los pasajeros. Parecía que, efectivamente, algo iba mal, miró a su alrededor y se preguntó cuál sería el problema.

Cuando volvió a mirar a la azafata, se dio cuenta, de que la mujer la estaba mirando a ella para luego dirigirse a donde estaba sentada.

– ¿Señorita Topal?

– ¿Sí? – le respondió.

-Hay un caballero afuera que dice tener un mensaje muy importante para usted.

– ¿Cómo? ¿Quién? ¿Es que pasa algo? -preguntó.

– ¿Podría acompañarme, por favor?

-No, lo siento, no puedo bajar de este avión, compré un boleto en este vuelo porque necesito llegar a mi destino lo antes posible.

-No le estoy diciendo que no pueda volver a embarcar en este mismo avión- le dijo la azafata para tranquilizarla, con una sonrisa-. Lo podrá volver a hacer en cuanto haya hablado con ese hombre.

Preguntándose que sería lo que sucedía se levantó del asiento.

– ¿Es esta su maleta? Yo se la llevaré.

En la puerta principal de la cabina, una mujer la saluda.

– ¿Señorita Topal?

-Sí.

– ¿Podría acompañarme, por favor?

– ¿Tengo que salir del avión?

-Es solo durante unos minutos.

-Bueno, ¿pero podré volver a embarcar después?

-Si todavía quiere tomar el vuelo.

¿Que si todavía quería tomar aquel vuelo?, era lo único que deseaba en ese momento

Una vez más, volvieron a salir al vestíbulo del aeropuerto. Allí había un hombre, con las manos metidas en los bolsillos y una expresión seria.

Aturdida, Defne sintió que palidecía y las piernas le temblaban. Le resultaba imposible moverse.

– ¿Omer?

-Hola- dice él

– ¿Qué estás haciendo aquí? -preguntó ella.

-Te estaba buscando -respondió, sin moverse del sitio.

– ¿Por qué no me dijiste que habías vuelto?

-Pensé que si llegaba de sorpresa tendría más posibilidades de que dijeras lo que quiero escuchar -replicó él, con una sonrisa triste.

-Oh, Dios, me alegro tanto de verte… -añadió ella, dando un paso hacia él, pero se detuvo en seco al ver la expresión en su rostro-. ¿Cómo supiste que estaba aquí?

-No me costó mucho averiguarlo -admitió él.

Normalmente Omer, era un hombre muy tranquilo, pero en aquellos momentos parecía al borde de una crisis-.

– ¿Cómo estás?

-Estaba a punto de irme.

-Nihan me lo dijo

-Creí que al verme te alegrarías, en mi mente nuestro encuentro era algo muy diferente -le dijo ella-. ¿Cuándo llegaste?

-Hace una hora -respondió él-. Fui a tu casa y … Nihan me dijo que te ibas de viaje.

– ¿Omer que te sucede?

-Tengo miedo.

-Miedo, pero ¿miedo a que?

-Leí tu estado de Facebook, y no sé qué pensar, ¿Defne?, el tiempo que estuve en Suiza, Kadir… te convenció de que volvieras con él.

– ¿De dónde sacas eso?

-Por lo que escribiste, si él me acepta seré su mujer…- le dice él afligido

-Y ¿por eso estas aquí?

-Volé de inmediato, sé que mi trabajo me ha absorbido mucho últimamente y que he descuidado nuestra relación…

-Si no fuera porque estoy feliz, me sentiría ofendida con tus palabras – le dice ella – entonces Nihan no te dijo al lugar que viajaba

-No, bueno en realidad no alcanzó, cuando me dijo que estabas en el aeropuerto, la dejé en la puerta de la casa y me vine lo más rápido que pude.

-Omer – le dice sacando de su cartera una caja – ¿quieres saber adónde iba?

Él asintió con la cabeza

-Iba a pedirle al hombre que amo, que se case conmigo

Abrió la caja y dentro había un anillo.

-¿Te quieres casar conmigo

Durante un momento, él solo la miró, como si estuviera tratando de entender lo que estaba sucediendo.

-Omer -añadió ella-. Creo que este es el momento en el que se supone que me tomas en brazos y me besas… apasionadamente y me dices que sí.

-Pero y entonces, ¿Qué hago con esto?

La sonrisa de Omer se relajó y sacó una caja de su abrigo, la abrió y dentro había un anillo.

– ¿Entonces… tú – le dice ella emocionada

Defne Topal -dijo él, después de tomar aliento—. Estoy enamorado de ti y.… y quiero compartir el resto de mis días contigo. Y me refiero a todos los días, no partes de días acá y allá. ¿Quieres casarte conmigo?

-Omer -sollozó ella – me equivoqué fui una tonta, me daba miedo depender de ti, pero la verdad es que mi vida sin ti no tiene gracia, te extraño mucho, quiero dormir contigo, despertar contigo, te amo tanto

Como respuesta, él se limitó a acercarse a ella y besarla. La boca de Defne se abrió como una flor para que él pudiera besarla más apasionadamente. Ella le rodeó el cuello con los brazos, aferrándose a él todo lo que le era posible.

-Defne, mi Defne -suspiró él- mi respuesta es un sí rotundo y ¿la tuya?

-Por supuesto, que sí quiero casarme contigo, te amo.

Luego Omer, deslizó el anillo por el dedo de su futura esposa, y ella hizo lo mismo con su futuro esposo.

Alguien tosió a sus espaldas para llamar la atención. La empleada de la línea aérea estaba esperando.

-El avión tiene que despegar. ¿Desea volver a su asiento? -le preguntó.

-No, no ya no. Gracias.

-Buena suerte -les deseó la mujer antes de volver al intercomunicador para informar al personal de vuelo.

-Gracias por su ayuda -les gritó Omer, para luego dirigirse a ella -Vámonos -sugirió, quitándole la maleta.

Feliz, ella se puso a caminar a su lado, tomada de su mano.

Ese mismo día, viajaron a Manisa y le dieron la noticia de su matrimonio a la familia de Defne, todos estaban muy felices hasta que les contaron que se irían a vivir a Suiza.

Costó, pero la familia se tranquilizó al saber que se casarían en Estambul, la fecha quedó estipulada para dentro de cuatro meses.

Omer y Defne se fueron a Suiza, ninguno de los dos quería estar separado del otro, Omer tenía compromisos agendados por los siguientes meses, compromisos que no podía eludir.

El representante de Omer, la convenció para que grabara un demo y así enviarlo a las compañías disqueras del país.

Ella terminó aceptando, y fue la mejor decisión que pudo tomar, solo una semana después de que el hombre enviara la canción que grabó, la llamaron de una disquera.

Según su ahora también representante, una muy importante, le ofrecieron un contrato para grabar un single y lanzarlo a nivel nacional primero, si todo iba bien, grabaría un álbum completo, ella no lo podía creer, cuando se lo contó a Omer, él le dijo que ella se merecía eso y mucho más.

Oh Defne, ¡estás preciosa! –exclamó Nihan, llevándose las manos a la boca al ver a su amiga–. ¡Como una reina de verdad!

–Eso es porque dentro de una hora me voy a convertir en la esposa de Omer – contestó

–¿Estás nerviosa?

Ella negó con la cabeza.

–No estoy nerviosa, solo feliz.

Oyó sonar las campanas y supo que había llegado el momento.

–¿Vamos? – le preguntó su hermano.

Cuando llegaron a la iglesia, atravesaron las puertas abiertas y comenzaron a avanzar por el pasillo, la cola del vestido, cubierta por miles de pequeñas perlas, pesaba mucho, lo que significaba que debía andar despacio. Además, ella quería hacer aquello, para disfrutar cada segundo del día de su boda.

Iba a casarse con el amor de su vida, con su alma gemela.

Mientras avanzaba, se dio cuenta de que todo el mundo la miraba. Había muchos rostros desconocidos, pero también estaba su familia, habían acudido al enlace actores y académicos, y el representante de Omer y ahora de ella, con el que Nihan había estado coqueteando la noche anterior, Defne tendría que hablar con su amiga, pero más tarde, porque aquel hombre tenía fama de ser mujeriego, aunque, por el momento, lo único que quería era llegar junto a su futuro esposo.

Cuando llegó al final del pasillo, le dio el ramo de flores a su hermano y Omer la tomó de la mano.

–Estás preciosa –murmuró.

Ella sintió calor en las mejillas.

–Lo hice pensando en ti –le respondió.

–Me haces muy feliz, –le dijo él, dándole un beso en los dedos–. ¿Lo sabes?

–Shh –le dijo ella– va a comenzar la ceremonia.

–No me importa. Necesito decírtelo ahora, sabes cuánto te amo, y sabes que siempre te amaré.

Ella contuvo las lágrimas y asintió. Pensó que lo haría todavía más feliz cuando le contara que estaba embarazada. No habían planeado tener un hijo tan pronto, pero estaba segura de que Omer iba a ser un padre maravilloso.

Quiso reír y llorar al mismo tiempo.

–Te amo –susurró.

-Te amo – le dijo él.

FIN.

2 comentarios sobre “MI NOVIO ES UN EXTRAÑO CAPÍTULO 10 Y FINAL

    1. Está historia está bella, no es la primera vez que la leo, pero creo que no había comentado. Me fascina la forma de describir el amor de su creadora. Gracias por ofrecernoslas.

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