LA BELLA Y LA BESTIA CAPITULO 10

CAPITULO 10

-Despierta bella durmiente – escucha que le dicen.

Como puede, abre los ojos, pues aún estaba cansada y quería seguir durmiendo.

-Hola – dice.

Pero al ver a Omer a su lado, se levanta de golpe

– ¿Omer tú que haces…?

Pero al momento recuerda todo lo que había pasado entre ellos.

-¡Ah! – fue lo único que se le ocurrió decir después

-Sí, Ah – responde él riendo – lamento tener que despertarte, pero si no te levantas y te vistes, la sorpresa que te tengo nos encontrará acostados.

-¿Sorpresa?, me encantan las sorpresas

-Entonces apresúrate, ya me avisaron que está llegando al hotel, me iré a mi habitación, luego nos reunimos en el comedor, ya reservé una mesa para comer juntos.

-¿Quién viene?

-Eso lo sabrás cuando bajes Y lo hizo…

-Abuelita – le dice cuando la ve sentada al lado de Omer.

-Mi niña, ¿Cómo estás?

-Pero… ¿Qué haces aquí?

-Este caballero es el responsable de que esté aquí contigo.

-¿Omer?, pero ¿cómo?

-Creí que no querrías estar sola, debo volver a Turquía, me voy con el abogado a buscar las pruebas necesarias para demostrar tu inocencia, ese tiempo estarás acompañada de tu abuela y así yo también me sentiré más tranquilo.

-Eres maravilloso– le dice emocionada – muchas gracias, por todo por todo lo que has hecho.

-No tienes nada que agradecer, debo confesar que hay algo de egoísmo de mi parte, no quiero que nada ni nadie te aparte de mi lado, menos que te culpen de algo de lo que eres inocente.

Ella le sonríe y le toma la mano.

-¿Creo que me estoy perdiendo de algo? – dice la abuela – ¿Defne?

-Sí, bueno yo no te había contado nada, porque todo sucedió tan rápido, cuando estaba en Estambul yo no sabía que esto sucedería, digo lo de enamorarme de mi jefe, lo siento abuela, no fue mi intención esconderte algo tan importante.

-Señora Turkan, – dice Omer – tampoco es mi intensión mantener mi amor en secreto, lamento mucho que nos tengamos que conocer en estas circunstancias, pero tenga la seguridad de que iré a su casa, y pediré la mano de Defne, y si nos da su bendición nos casaremos, porque yo amo a su nieta.

-Lo entiendo – fue la respuesta de la anciana – y también debo agradecer el que ayude a mi nieta, aun no entiendo muy bien que sucedió, pero estoy segura de que, si no fuera por usted, ella estaría encerrada en la cárcel de un país que no conocemos, y yo jamás habría podido venir a verla.

-Será mejor que las deje a solas, así aprovechan de ponerse al día, voy a cenar en mi habitación, mañana saldré de madrugada, así que me despido de ustedes, disfruten todo lo que quieran, no se preocupen por nada, todos los gastos corren por mi cuenta.

Luego se pone de pie, se despide de la anciana, besándole la mano y de Defne, con un beso en la frente

Abuela y nieta comenzaron a cenar y a conversar, Defne le contó todo lo que había sucedido y cómo fue que cayó en la trampa de la mujer.

La abuela la escuchaba sin interrumpir su relato, pero una vez que Defne había terminado, ella le dijo.

-¿Por qué no me contaste nada?

-Porque Mia me lo pidió.

-Nunca debes ocultarme algo, soy tu abuela, nadie te ama más que yo, pero bueno, ahora no es momento de decir te lo dije, en cuanto a lo otro, debo decirte que te sacaste la lotería con tu novio, es buen mozo, te ama, y además se nota que es muy rico, viajé en primera clase, me trataron como si fuera una reina.

-Eso es nada, Omer tiene una casa que parece un castillo, yo soñaba con que la conocieras, y aunque las circunstancias no son las mejores, estoy feliz de que estés aquí y la vayas a conocer.

-Ahora me voy a dormir, no he descansado desde que me llamó tu novio y me contó lo que estaba sucediendo.

-¿Te llevo hasta tu habitación?

-Gracias hija.

-Yo igual me voy a dormir, aun no me recupero de la noche que pasé en la cárcel.

-Omer me explicó que mi habitación está al frente de la tuya.

-Sí, no lo sabía

Una vez que llegaron al piso donde estaban sus habitaciones, ambas mujeres se despiden, y cada una entra a su propia habitación.

Defne cierra la puerta y siente que alguien la tira.

-¿Omer?, ¿Qué haces aquí?

-¿Qué crees tú?

Ella sonríe y deja que él la lleve hasta la cama, donde comienza a quitarle la ropa

Era mucho, mucho más tarde, y el cuerpo de Omer temblaba tras otro éxtasis, Defne le acariciaba suavemente el pecho con las uñas, estaba tan a gusto con las caricias que no quería que se detuviera jamás.

-Mi avión sale en dos horas, por lo que me tengo que despedir, pero prometo que nos volveremos a ver muy pronto y te llamaré cada día, para escuchar tu voz.

Así lo hizo

Había pasado ya, una semana y no tenían ninguna noticia sobre Mia.

Al tercer día en el que Omer viajó a Turquía, su abuela y ella se trasladaron a la casa, ahí las recibieron los empleados, que se llevaron muy bien con la señora Turkan.

La abuela quedó maravillada con la casa, cada tarde se sentaba a la orilla de la chimenea y se tomaba un café turco, y luego miraba su novela en el televisor que especialmente Omer compró para ella.

Según le contó en una de las veces que la llamó por teléfono, contrató un detective privado y este fue el encargado de encontrar, primero a su excompañero de trabajo, porque al día siguiente de la puesta en escena del bar, había renunciado y en el restaurant no volvieron a saber de él

Ya al comienzo de la segunda semana, lograron encontrarlo, les contó que a cambio de una buena cantidad de dinero hizo la escena de un supuesto vampiro, aclaró que la mujer que lo acompañó, también fue contratada.

Cuando el abogado le contó lo que estaba sucediendo con ella, él inmediatamente se ofreció para ayudarla, hizo una declaración jurada de todo lo que había sucedido desde el mismo momento en que Mia lo contactó, y lo que había hecho, claro está, aclaró que desconocía las verdaderas intenciones de la mujer, también los contactó con la joven que lo ayudó esa noche, ella hizo exactamente lo mismo.

El abogado los hizo escribir una declaración jurada de como conoció a Mia, y todo lo sucedido después.

A comienzos de la tercera semana llegó a la casa, la citación para el juicio, Defne llamó de inmediato a Omer, pero no logró contactarlo, por lo que le dejó un mensaje en su teléfono.

Por la noche, él le devolvió el llamado.

-Amor, – le dice – recibí tu mensaje, ya no tienes que preocuparte por nada, tenemos la grabación del restaurant, del día en que te reuniste con Mia.

-Pero ¿Cómo?, si la sala en la que estábamos no tiene cámaras.

-Esa sala no, pero la entrada a ella sí, ahí se puede ver claramente a Mia entrando y luego de un momento lo haces tú.

-Por Dios Omer no sabes lo feliz que me has hecho, estaba preocupada.

-No tienes nada de qué preocuparte, el abogado ya tiene en su poder todas las pruebas de tu inocencia, y aunque no hemos podido dar con Mia, él dice que todo lo que reunimos es más que suficiente para demostrar que existen dos personas iguales.

-Pero y ¿eso sirve para demostrar que yo no maté a ese hombre?

-Nos vamos mañana en la madrugada, ahí podremos conversar y aclarar todas las dudas, ahora dime que me amas, necesito escucharlo.

-Te amo, y cuando llegues te lo voy a demostrar, te extraño mucho.

-No me digas eso, ¿Por qué tomaré el primer avión para ver que tienes preparado para demostrarme tu amor?

-Te espero – le dice, luego repite -te amo.

Al día siguiente llegó, tal como lo había dicho, un poco después del desayuno y mientras la abuela paseaba por el alrededor de la casa, lo vio llegar.

Salió rápidamente a recibirlo, quería estar a solas con él antes de que la abuela volviera de su caminata.

-¿Qué sucede? – dice Omer sorprendido, mientras ella lo tironeaba al interior de la casa.

-Solo camina – le dice ella

Lo lleva directamente a la biblioteca y allí lo asió y rápidamente se puso de puntitas y lo besó

Los movimientos de la lengua de Defne, eran casi primitivos, pero también intensamente eróticos, como el roce de su cuerpo al acomodarse al de él.

Excitado, la abrazó con más fuerza y aumentó la intensidad de sus caricias hasta que sintió que el deseo sobrepasaba la razón.

Solo entonces, rompió el contacto y, tras acariciarle la espalda, dijo con una sonrisa.

-Me siento como un adolescente.

-Bienvenido – le dice ella con una gran sonrisa y la cara roja

—Hola — le susurró en su oreja.

—Hola —contestó ella

Luego comenzó a besarla nuevamente, le dio tiernos besos detrás de la oreja.

—Hueles delicioso —murmuró él, para luego volver a tomar su boca.

Comenzó a acariciarle el cuerpo y ella disfrutó de aquel contacto. Sintió el deseo de su cuerpo y de su alma, y el deseo de amarlo, de abrazarlo, y de no soltarlo jamás.

-Te extrañe tanto como jamás pensé que pudiera extrañar a alguien – le dice ella cuando él detuvo el beso para tomar aire.

-Te extrañe de igual manera, ¿tu abuela dónde está?

-Salió a caminar, tenemos tiempo – le dice ella

Antes de que pudiera reaccionar, Omer tomó su boca nuevamente, en el beso se veía reflejado el deseo y la necesidad que tenía de ella.

Fue un beso devastador, ciego y hambriento, ella disfrutó tanto del beso, como de Omer.

Sentía la presión de los senos de Defne en su pecho, pero nada era suficiente, ni siquiera que ella no tuviera tapujos en su respuesta.

Un gemido se escapó de la garganta de ella, mientras él, recorría cada centímetro de su boca con la lengua.

Y con la yema de sus dedos, recorrió su cuerpo, desde la espalda hasta llegar a las nalgas, donde disfrutó moldearlo con las manos.

Ella arqueo su espalda, necesitaba que tomara sus pechos, que jugara con sus pezones, él respondió a su silenciosa petición, puso su mano en uno de ellos, los pezones se sentían duros, jugo con ellos mientras miraba como ella se retorcía pidiendo más, pero todas sus intenciones quedaron a medias al escuchar a la abuela gritar el nombre de su nieta.

-¡Diablos! – dice ella

El suspiró tratando de reponerse.

-Lo siento, creía que se demoraría más.

-Tranquila – le dice él – por ahora me conformo con esto, pero esta noche, no sé cómo, pero iré hasta tu habitación y me saciaré de ti, te necesito.

-Yo también te necesito, te esperaré entonces.

CONTINUARÁ

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