
CAPITULO 1
La bestia, así lo conocían, y así lo llamaban, claro que eso sucedía solo cuando él no estaba presente
Pero irónicamente, él es el hombre más deseado del país, millonario, guapo, inteligente, frío, poderoso, carismático, la gente a su alrededor, le tiene miedo por su carácter
Lo llaman la bestia, porque es una fiera en los negocios, no soporta que las personas no se tomen en serio sus responsabilidades, por lo que no era raro que sus empleados fueran despedidos al poco tiempo de comenzar a trabajar con él.
La bestia, era un hombre que parecía no tener corazón, o por lo menos eso comentaban en el lugar donde él vivía, su vida parecía girar en torno a su trabajo.
Su casa, aunque era prácticamente un castillo, solo la usaba para dormir, claro que también pasaba sus fines de semana en ese lugar.
No le gustaba tener gente a su alrededor, amaba su soledad, por lo que sus empleados solo trabajaban en la casa, mientras él no estaba presente.
Siempre fue el primero en llegar a la oficina, y el último en abandonarla
Cada día, su chofer lo esperaba con la puerta abierta, la bestia lo saludaba con un buenos días, buenas tardes o buenas noches, eso era todo, no existía más diálogos entre ellos, aun cuando el hombre había trabajado años para él.
—¿Despedida? ¿Qué quieres decir con que te han despedido?
—Me han echado, expulsado, dado el pasaporte, me han liberado para que explore nuevas alternativas de empleo.
Otra vez.
—Ya sé lo que significa esa palabra, Defne te preguntaba el motivo.
—El motivo habitual, abuela, soy incapaz de concentrarme en la tarea asignada, me distraigo con demasiada facilidad, resumiendo, mi jefe ha decidido que soy más una carga que una ventaja.
Su abuela, a la que todos llamaban señora Turkan, le acercó un plato con semillas para consolarla.
El hecho de que Defne no los probara, decía mucho sobre su estado mental.
—De acuerdo, hablemos. ¿Qué has hecho esta vez?
—Nada —dijo —. Bueno, cuando digo nada, no es del todo cierto, sí hice algo.
—Pero no lo que te habían mandado que hicieras, ¿cierto?
—Solo lo que cualquier persona con un poco de humanidad habría hecho en mi lugar — contestó ella
—Ya veo. ¿Por qué no empiezas por el principio?
Defne se dispuso a contar a su abuela la razón de su despido, cuando su teléfono comenzó a vibrar.
-Hola – dijo – si soy yo, ¿Dónde?, muy bien ahí estaré.
-¿Quién era? – le pregunta su abuela.
-Ya no vale la pena que te cuente mi tragedia, me acaban de llamar para un nuevo trabajo, pero tengo que irme enseguida.
-¿Así nada más?
-Así nada más, nos vemos abuela, deséame suerte.
Defne tomó su bolso y salió de la casa, debía correr si quería alcanzar el autobús que la llevaría de vuelta al restaurant, donde trabajó hasta hace un par de horas.
-Hola – le dice al camarero que fue su compañero – me citaron a una reunión.
-Ah, sí, te esperan en el salón privado.
-¿Sabes quién es la persona que me citó?
-No, solo me dijeron que te llevara hasta el salón.
-No, no te preocupes, yo puedo llegar sola.
-Como quieras – le dice el hombre y continúa su camino.
Cuando llegó al salón privado, dio tres golpes a la puerta, escuchó una voz que le pareció extrañamente conocida, que le dijo, adelante
Abrió la puerta y sonriendo como era su costumbre, entró, pero al ver quien la esperaba su sonrisa se congeló.
Esto debía ser un sueño, o una pesadilla, la persona que estaba frente a ella, era ella, pero no podía ser ella, porque tenía el pelo corto, liso y negro, en cambio su cabello era rojo, largo y con rizos.
-Hola Defne – la saluda – sé cómo te sientes, porque me pasó lo mismo cuando te vi, soy Mia, si te pedí que vinieras, es porque necesito de tu ayuda.
-Pero…
-¿Quieres beber algo?
-Yo no bebo.
-Creo que esta vez lo necesitarás.
-Nosotras somos…
-No, no somos hermanas si es lo que querías preguntar.
– ¿Por qué somos iguales?
-Creo que es uno de los casos a los que llaman doppelgänger.
-Ah, sí claro y esa palabra lo explica todo.
-Eso significa que nosotras somos la doble exacta de la otra.
-Entonces esa es la razón por la que me citaste a este lugar.
-Bueno eso es solo una parte, la verdad es que, como te dije necesito de tu ayuda.
-Pues dime, ¿en qué crees que te puedo ayudar?
-Prefiero que esperemos a que nos traigan los tragos que pedí.
-Ya te dije que yo no bebo, es impresionante, te miro y no lo puedo creer.
Se escuchan unos golpes en la puerta, entra la camarera, al parecer ya la habían reemplazado, porque la chica era nueva en el restaurant.
-Muchas gracias – le dice la mujer.
Esperaron a que la camarera las dejara sola y la mujer comenzó a hablar.
-Primero, necesito que me prometas que me vas a escuchar hasta el final, aun cuando lo que te cuente te suene a locura.
-Toda esta situación me parece una locura, y aquí estoy sentada, así que puedes continuar.
-Promete, que todo lo que hablemos aquí, será un secreto, me estoy exponiendo demasiado al contarte esto.
-Bien, lo prometo.
-Tampoco me puedes interrumpir, cualquier pregunta la haces al final de lo que te voy a contar.
-Me parece que volví al colegio, pero está bien, puedes comenzar.
-Primero, me llamo Mia, y… soy cazadora de vampiros.
Defne la mira como si lo que dijera es una completa locura, pero no dice nada.
-Si, ya lo sé, suena a locura, pero es la verdad, durante muchos años he perseguido y matado a los vampiros que viven entre nosotros comportándose como humanos, políticos, gerentes de grandes empresas, doctores, no te podrías imaginar cuantos en realidad lo son, incluso algunos viven cerca de ti.
-La forma en la que opero es infiltrándome en la vida de quienes creo son vampiros, espero pacientemente hasta que estos se trasforman y ahí es donde los elimino, en este momento, estoy tras la pista de un empresario, que por los datos que he recopilado, tiene todas las características de serlo.
-Pero se me ha presentado un caso de mayor relevancia y necesito salir del país de manera urgente, aquí es donde necesito de tu ayuda.
-¿Ahora puedo preguntar?
-Sí.
-Me dices que llevas años cazando vampiros, ¿Qué edad crees que tienes?
-No creo, lo sé, tengo 250 años.
-Vaya, en realidad no los representas.
-No los represento, porque no envejezco, tengo la misma edad en la que el maldito monstruo me mordió, y me convirtió en lo mismo que persigo.
-Me dices, ¿Qué tú también eres un vampiro?
-Si, lo soy.
-Sabes, ya cumplí mi promesa, te escuché, y pregunté, pero no creo nada de lo que me dices, después, de seguro me saldrás con que los hombres lobos también existen, es una completa locura, creo que es mejor que me vaya y te digo amiga, en buena, debes ver un especialista, al ver como cuentas la historia se nota que te lo crees todo, pero lamentablemente para ti, yo no soy tan crédula.
-¿Qué necesitas para convencerte, y que así me ayudes?
-Muéstrame un vampiro de verdad, y prometo que te ayudo.
-¿Estás segura?
-Claro, ¿me dices que a mi alrededor hay vampiros?, muéstramelos.
-Muy bien como quieras, pero recuerda que prometiste ayudarme si lo hago.
-Sí, lo haré, no te preocupes.
-Juntémonos aquí mismo esta noche, cuando haya oscurecido, y te mostraré cuantos de tus ex compañeros son vampiros.
-Entonces nos vemos a la noche.
Defne se devuelve a su casa, creyendo que Mia, está completamente loca, pero sin embargo lo que no podía sacar de su cabeza, era el gran parecido que existía entre ellas, por lo que, al llegar lo primero que hace es hablar con su abuela.
-¿Crees que exista la posibilidad de que tenga una gemela?
-¿Gemela?, y ¿de dónde viene esa pregunta?
-No lo sé, leí un artículo, acerca de que todos tenemos un gemelo en alguna parte del mundo, y me puse a pensar, ¿qué pasaría si me encontrara con la mía en alguna parte?
-Gemela, hija de tus padres, es imposible, la única niña que nació ese día en el hospital eras tú, y nunca se mostró más que un bebé en el vientre de tu madre.
-Sí, todo es una locura, abuela me voy a dormir, me despiertas cuando esté anocheciendo.
-Todo esto, ¿tiene algo que ver con tu nuevo trabajo?
-Algo así, después te cuento – le dice mientras subía las escaleras.
Gemela o no gemela, loca o no, estaba claro que Mia necesitaba ayuda, y ella no se la iba negar, aunque eso significara tener que internarla en un centro de psiquiatría
CONTINUARÁ.

Muchisimas gracias Marta, eres muy amable, esta historia me parece muy original, por lo de las gemelas,y lo de la bestia, seguro que va estar muy entretenida, gracias de nuevo
Me gustaMe gusta