
CAPITULO 8
-Defne, tengo que confesarte algo – le dice Omer llevándola hasta el sillón, sentándola y él junto a ella
-Por favor no me asuste…
– La verdad es, que anoche no sucedió nada entre nosotros.
– ¿Como? Y entonces, ¿Por qué estábamos juntos en la cama?
-Anoche te encontré durmiendo en el sillón, al parecer te pasaste de copas y mientras te llevaba a acostar, vomitaste y ensuciaste tu ropa, por eso te puse la camisa para que durmieras.
-Pero, y usted, ¿Por qué estaba acostado conmigo?
-Te estaba cuidando, en el estado en el que te encontrabas, si te hubieses vomitado, no sé si hubieses podido moverte, y tenía miedo de que te sucediera algo malo.
-Dios!, ahora me siento más avergonzada, y los invitados, ¿me vieron?
-No, cuando vi el estado en el que estabas, los llamé y cancelé la invitación, les expliqué que me surgió un asunto importante.
-Recuerdo que el mesero me ofreció un trago, pero solo me tomé uno, lo prometo…no entiendo que me sucedió
-Cuando las personas no están acostumbradas a beber, un solo trago causa estragos en su cuerpo, además lo que tomaste fue muy fuerte y te lo bebiste de una sola vez.
-Creo que estaba un poco nerviosa.
– ¿Por qué?
-Por todo, por nuestras constantes discusiones, por estar en su casa, por recordar lo que había sucedido ahí.
-Lamento que te hayas sentido de esa manera. Creo que has sido la persona a la que mas veces le he dicho que lo siento.
– Gracias, -le dice ella- sobre todo por decirme la verdad
-Créeme, cuando volvamos a hacer el amor, lo notarás al día siguiente.
-Vaya que si se tiene confianza
-No lo digo por eso, porque cuando te decidas a aceptar mi invitación, no te dejaré salir de mi cama… ni de mi casa.
– ¿Qué significa eso?
-Que voy a estar esperando ansioso el momento en el que te decidas, a que nuestra relación pasé al siguiente nivel, como te dije antes, para mi no eres la mujer de una sola noche, te quiero para todas mis noches, y para todos mis días, pero para eso necesito que tú desees lo mismo, ¿me hago entender?
-Perfectamente – le responde ella, dándole un beso en los labios – ahora me vuelvo al trabajo.
-¿Por qué eres tan responsable?, esperaba que me dijeras, llévame a tu casa, a tu cama y hazme tuya para siempre, pero no, ella tiene mucho trabajo ahora– le dice haciendo un ademán de estar ofendido.
-Nos vemos más tarde – le responde Defne y sale riendo de la oficina.
Las siguientes semanas fueron un torbellino de emociones para Defne, por un lado, estaba lo que comenzaba a sentir por Omer, y por el otro, lo que dejaba de sentir por su ex novio.
Y aunque ninguno de los dos le puso nombre a la relación, ambos sabían que estaban juntos, cada noche Omer la llevaba a algún lado, ya fuera a cenar, o simplemente a caminar por la costanera, en ningún momento, eso sí, la volvió a invitar a su casa, Defne entendía muy bien, que estaba esperando el momento en el que ella se decidiera a dar el paso al siguiente nivel.
De los tres meses de prueba, ya habían transcurrido dos, Defne se había convertido en parte imprescindible para Omer, tanto en la empresa como en su vida, no se imaginaba esas cosas sin ella.
-Señor Omer – escucha que le dice ella desde la puerta – hoy me voy a retirar un poco más temprano.
– ¿Sucede algo?, ¿necesitas que te ayude?
-No, solo…, voy a cenar con una persona.
– ¿Se puede saber con quién?
-Prefiero que no lo sepas, ¿puedo irme antes, entonces?
-Sí, por supuesto, ¿nos vemos después?
-Nos vemos mañana aquí en la oficina, ¿si no te molesta?
-Muy bien – le responde.
Para que contarle que su cena era con su ex novio, no quería en ningún caso complicar las cosas entre ellos, pero al día siguiente sin falta le contaría todo, le contaría que la cena no fue mas que el punto final a una relación que ya había quedado en el pasado, por lo menos para ella, pero necesitaba que quedara claro para Fuat, y así dejara de llamarla insistentemente.
– ¿Estás loca? – fue lo primero que le dijo Sude, cuando ella se lo contó – ¿Cómo se te ocurre salir a cenar con ese idiota?
-Sude, es solo para explicarle que lo nuestro no será nunca más, que me enamoré de otra persona…
-Ah, bueno, ahí cambia la cosa, y esa otra persona, ¿es mi primo por casualidad?
-Sabes de sobra que, es él.
– ¿Se lo has dicho?
– ¿A Fuat?, pero si te digo que para eso lo cité esta noche.
-No a ese idiota, a mi primo.
-No, no se lo he dicho, pero tampoco él me ha dicho lo que siente por mí.
-Te ama, eso es seguro, nunca lo había visto tan entusiasmado y feliz con una mujer, además ya llevan juntos cuanto, ¿dos meses?
-Pues, sí…
-Ves, creo que deberías decírselo.
-No lo sé, y ¿si te equivocas?
-Te apuesto mi vida a que estoy en lo correcto.
-Esta bien, me arriesgaré y se lo diré, pero primero debo terminar todo contacto con Fuat, no quiero que me busque más.
Tal como le había dicho, Fuat la estaba esperando en el restaurant en el que acordaron, los llevaron a su mesa, ambos mantuvieron una conversación cordial durante la cena, recordando viejos tiempos, eso fue hasta que llegó el postre
-Mira, – comienza a decir ella – si te pedí que nos reuniéramos esta noche, fue primero para decirte que te perdono por lo que me hiciste…
-Muchas gracias, sabía que entenderías…
-Pero, eso no significa que nuestra relación continúe.
-Porque no, yo te amo y tú también a mí, eso lo sé – le dice mientras sujeta su mano sobre la mesa.
-Ya no te amo, lo siento.
– ¿Qué?, ¿tienes novio?, ¿te vas a casar?
-Ni lo uno ni lo otro, solo estoy saliendo con alguien, y me gusta mucho.
-Entonces, ¿quizás… nosotros deberíamos hacer lo mismo, volver a salir juntos?, volver a tener una relación.
– ¿Cuál es tu respuesta, Defne? – escucha que dice una voz a su espalda – a mí también me interesa saberlo.
-Omer, ¿Qué haces aquí?, ¿acaso me seguiste?
-No, por supuesto que no, solo vine a cenar, y dio la casualidad que llegué justo al lugar donde te encuentras con tu ex novio, ¿Por qué aun es tu ex novio o me equivoco?
-Faut, te presento a Omer Iplikci, él es el hombre del que te hablé- dice ella tratando de mantener la calma.
– ¿Él es el hombre por el que me estas dejando?
-Yo no te dejé, lo recuerdas, fuiste tú quien me abandonó a las puertas del altar, en todo caso eso es parte del pasado, Feut, por favor te pido, no me vuelvas a buscar, lo nuestro ya se acabó, espero que lo entiendas, ahora si me disculpan, me voy, que tengan buena noche – les dice y se levanta de la mesa.
Cuando llega al exterior del restaurant, respiró con mucha fuerza, gracias a su temperamento, logró controlar el enojo que sintió al ver llegar a Omer a su mesa, no le creyó en absoluto, eso de que llegara justo al restaurant donde estaba ella, era más que obvio que la siguió.
– ¿Te llevo? -escucha que le dice Omer
-No gracias, me voy en taxi
– ¿Estás enojada?
-No creas que ni por un segundo, te creí eso de que fue casualidad que llegaras aquí mismo.
-No, yo… esta bien te seguí, ¿Por qué no me dijiste que cenarías con tu ex novio?
– ¿Y porque tendría que decírtelo?
-Bueno porque… porque sí.
-Omer, yo no tengo que darte explicaciones de lo que hago o con quien salgo, tú no controlas mi vida, si no confías en mí, la verdad es que no entiendo que hacemos juntos.
-Sí confió en ti, pero tengo miedo de que él te convenza y decidas volver a su lado.
– ¿Y a eso le llamas confianza?, hemos estado saliendo juntos por casi dos meses, ¿de verdad crees, que yo, sería capaz de tener una relación contigo, y con él, al mismo tiempo, mientras pienso con cual me quedo?
-Yo no he dicho eso.
-No es necesario que lo digas, lo que acabas de hacer y decir, lo deja muy claro.
-Defne, nuevamente malinterpretas mis acciones y palabras.
-Me voy
-Te llevo, aún tenemos que conversar y aclarar este tema.
-Para mí esta más que claro, esta noche no quiero ni puedo conversar, lo hacemos mañana en la oficina, que tengas buena noche -le dice entrando al taxi que se detuvo frente a ella
-¿Pero porque hizo eso? – le pregunta Sude a su amiga, cuando esta le cuenta lo que sucedió en el restaurant.
-Está claro que no confía en mí, pero como va a confiar si me acosté con él, la primera noche que nos vimos.
-No digas tonteras, no creo que sea así, deberías pensar que él te ama y tiene miedo a perderte.
-Eso no es amor, o por lo menos yo no quiero ese tipo de amor.
-Defne, no tomes una decisión apresuradamente, primero conversa con él
-Con todo esto, olvidé mi teléfono en el restaurant, voy a llamar para que lo envíen mañana a la oficina, luego me voy a dormir.
-Sí, mejor ve a descansar, ya mañana más tranquila, conversas con Omer, te quiero amiga.
-Buenas noches, yo igual a ti.
Esa noche nuevamente el sueño la abandonó, pero de igual manera a la mañana siguiente se levantó temprano para llegar al trabajo.
Se llevó una gran sorpresa al entrar a su oficina y encontrarse a Omer, sentado en su escritorio.
-Buenos días – la saluda
-Buenos días – le responde ella – ¿madrugaste?
-No pude dormir en toda la noche.
-Y ¿eso por qué?, ¿tenías cargo de conciencia?
-Así es, no puedo creer la manera en la que actué anoche, y sí, tienes razón, todo lo que hice fue demostrar que no confío en ti, y nuevamente lo siento.
-Omer, yo no quiero estar con un hombre que no confía en mí, ni mucho menos con uno que quiera controlar mi vida, dejé la casa de mi madre por esa razón, ella quería controlarme, y no se lo permití, tampoco te lo voy a permitir a ti, eso te tiene que quedar muy claro.
-Sí, y te entiendo perfectamente, ahora necesito respirar tranquilo, por favor dime que no terminarás conmigo.
-Digamos, que estarás condicional – le dice sonriendo – pero una escena más de esas, y no me va a importar estar enamorada de ti, daré por terminada esta relación.
-No te preocupes, no volverá a suceder… espera – le dice como analizando lo que ella acababa de decir – ¿dijiste que estás enamorada de mí?, no entendí mal, ¿verdad?
-No pensaba decírtelo todavía, se supone que el hombre es quien debe declararse primero, pero sí, me enamoré de ti.
-No sabes lo feliz que me has hecho, yo también te amo, me enamoré la noche que estuvimos juntos, por fin te lo pude decir
Entonces la toma en sus brazos y la besa…
Tres golpes en la puerta los interrumpió
-Adelante – dice ella, apartándose de Omer
-Disculpa – le dice la rubia – pero trajeron esto para ti – y le entrega el celular.
-Pero, ¿por qué lo traes tú? – le pregunta a Yasemin.
-Nada, una persona lo vino a dejar, y como yo venía a la oficina de Omer, me ofrecí a traerlo, ¿hay algún problema?
-No, ninguno, muchas gracias
-De nada, Omer, te espero en tu oficina, tengo algo que discutir contigo.
-Voy enseguida – le dice él, luego que la rubia se hubo ido, Omer se dirigió a Defne – esta noche podríamos salir a comer, ¿te gustaría?
-Me encantaría – fue la respuesta que recibió
-Bien – le dice con una sonrisa en los labios – te amo
-Yo también te amo
Mientras tanto en la oficina de Omer, la rubia conversaba con alguien por el teléfono.
-Recuerdas que me debes un favor.
-Sí, lo recuerdo – se escucha decir del otro lado de la línea.
-Llegó el momento de cobrártelo.
-Soy material dispuesto, solo dime que debo hacer.
-Te acabo de enviar una foto, necesito que la incluyas en el artículo que te voy a enviar más tarde.
-¿Qué maldad estas tramando esta vez?.
-Solo quiero dejar en claro, que nadie me quita lo que quiero para mí.
CONTINUARÁ.
