DULCE DESPERTAR. Capitulo 7

Pero, ¿puede ser posible lo que me dices?, si apenas llevamos unas semanas de conocernos.
-El tiempo no es importante Defne, cuando lo que se siente crece cada día.
– ¿Cómo puedes hablar con tanta seguridad?
-Porque mi vida es mucho mejor contigo en ella, y porque la primera vez que te vi fue como fuegos artificiales, cuando escucho tu voz es como música para mis oídos – le dice Omer, mirándola a los ojos. -Cuando te enamoras eres capaz de hacer cosas que no creías poder hacer, daría todo lo que tengo porque me dieras la oportunidad de demostrarte cuanto te amo.
-Si me pides que te dé una respuesta en este minuto, no puedo Omer, mi cabeza esta muy confundida, debo aclarar que es lo que siento por ti.
-Entonces, ¿debo creer que también sientes algo por mí?
-No ando besando a todos los hombres que se cruzan en mi camino.
-Lo sé – le dice él – y me gustaría ser el último hombre al que quieras besar.
-No te niego que me gusta estar contigo, y que me siento atraída por ti, pero debo aclarar mi mente, solo ahí me sentiré segura para darte una respuesta definitiva, ¿lo entiendes verdad?
-Perfectamente y me alegra haber tenido esta conversación.
– A mí también. Ahora será mejor que nos vayamos -dice ella
– ¿Quieres que te lleve a algún lugar? – le pregunta Omer
-A la oficina.
-Pero, creí que no querías estar ahí hoy.
-Sí, yo también lo creí, pero conversar contigo me hizo bien, me tranquilizó.
-Punto a mi favor
-No pierdes oportunidad – le dice riendo
-Ven, vamos
Luego de pagar la cuenta, Omer llevó a Defne de vuelta a la oficina, durante el camino ella habló relajadamente de todo un poco, para él verla así, era lo mejor que le podía pasar en la vida, se sentía cómodo a su lado, mas ahora que ella conocía sus sentimientos e intenciones.
Al llegar al edificio, estacionaron el auto y subieron el ascensor juntos, cuando los vio, la secretaria les dijo
-Señorita Defne, su madre la espera en su oficina, a usted igual señor Omer.
-Muchas gracias – le responden y juntos se dirigen a la oficina de la mujer.
-Nos llamaste – pregunta Defne cuando entra a la oficina de su madre.
-Sí, tengo noticias muy buenas, ven siéntate, Omer te llamé para que me apoyes, ya verás por qué.
-Deben ser excelentes noticias, tienes una muy buena cara.
-Hemos sido elegidos por la revista más prestigiosa de Turquía.
-Y ¿eso? – pregunta Omer.
-Harán un reportaje especial sobre mujeres que han entrado al mercado que era exclusivo para hombre y ¿adivina a quien entrevistarán?
-A ti…- exclama Defne
-No, a ti
-A mí, pero ¿por qué a mí?
-Tú y tus diseños son lo que han sacado a esta empresa adelante
-No lo sé, no me gusta mucho la idea
– ¿Por qué no? – le dice Omer – es una muy buena oportunidad, no solo para ti como diseñadora, sino también para la empresa.
-Listo, no se diga nada más, Omer y yo estamos de acuerdo, por lo que solo debes hacer lo que decimos
-Y ¿desde cuándo se volvieron cómplices?
-Desde que vi el efecto que causa Omer en tu hermoso rostro.
-Madre!
-Es la verdad, desde que lo conociste tu rostro comenzó a mostrarse feliz.
-Ves, dos puntos a mi favor – le dice Omer.
-Está bien acepto
– ¿Qué cosa, aceptas? – le pregunta Omer, guiñándole un ojo
-Acepto hacer la entrevista
-Ah, eso – le responde fingiendo estar desilusionado
-Muy bien, llamaré para confirmar la entrevista, la harán aquí mismo, así que no debes ir a ninguna parte.
-Y eso, ¿Cuándo seria?
-Hoy, después de las siete.
– ¿Hoy?, pero madre…
-Nada de peros.
-Mejor me voy – dice Defne, levantándose y saliendo de la oficina
-Yo igual me voy a trabajar, que tenga buen día – dice Omer
-Buenas tardes… hijo – responde la mujer, lo último lo dijo en un susurro para que Omer no lo escuchara.
Casi al medio día, la madre de Defne entra a la oficina de ella.
– ¿Qué te parece si almorzamos juntas?
-Me parece muy buena idea
-A menos de que ya tengas planes
-No, ninguno
-Y ¿Omer?
– ¿Qué pasa con él?
-Eso mismo quisiera saber yo, – le dice acomodándose en el sillón, por lo que Defne entiende la conversación seria intensa y luego prosigue – porque hasta un ciego se daría cuenta de que a él le interesas y mucho, pero pregunto, ¿te interesa a ti?
-Y eso, ¿a qué viene?
-Tú sabes que no me gusta entrometerme en tus asuntos, siempre he respetado tu reticencia a aceptar invitaciones o la compañía de algún hombre, y nunca he dado mi opinión sobre alguno de ellos…
– ¿Pero?
-Pero creo que esta vez si lo hare, me gusta Omer para ti, veo que su compañía te hace feliz, y eso me gusta mucho, sé que has vivido momentos difíciles, pero ya va siendo hora de que le abras tu corazón y Omer es la persona adecuada para eso.
-Madre, no entendiendo, ¿Qué tiene que diferente Omer? que hasta abogas por él.
-Ya te lo dije, me gusta verte feliz y cuando estas con él, tu rostro se llena de luz, además…
– ¿Además?
-Además está Ruya, no creo que existan hombres que le pidan a las mujeres llevar a su hija en la primera cita.
-Sí, también lo noté.
– ¿Entonces?
-Él dice que está enamorado de mi
-Y ¿tú también de él?
-No lo sé, necesito aclarar algunas cosas primero, algo que esta dando vueltas en mi cabeza desde hace algunos días, lo que si te puedo decir es que, él me gusta y mucho, pero también debo estar muy segura de mis sentimientos, además debo pensar en Ruya.
-Muy bien, dejemos el tema por unos días, ahora vamos a comer que tengo mucho apetito.
Luego de comer juntas, la mujer convenció a Defne para ir a comprar ropa adecuada para la entrevista y luego a la peluquería donde no solo la peinaron, sino que además la maquillaron, una vez que ambas se sintieron satisfechas con la imagen que les devolvía el espejo, se volvieron a la empresa.
Defne, lleva su bolso a la oficina y ahí termina de prepararse para la entrevista
– ¿Estás nerviosa? – le pregunta Omer asomando la cabeza por la puerta en la oficina.
-Un poco, me preguntaba sí… ¿me vas a acompañar?
Omer abre la puerta completamente.
-¿Te sentirás mas cómoda si te acompaño?.
-Me sentiría mas tranquila, es la primera vez que me entrevistan y la verdad no sé cómo lo haré.
-Seguramente muy bien, como todo lo que haces.
-Entonces, ¿me acompañas?
-Con una condición
– ¿Cuál?
-Que después vayamos juntos a cenar.
-Acepto, claro que primero debo decirle a mi mamá, para que cuide a Ruya.
-No hay problema, le preguntas y luego me das la respuesta.
-Perfecto
Omer se va de la oficina.
Una hora después, iban de camino a la sala donde se llevaría a cabo la entrevista.
-Estás hermosa – le dice
-Pero si solo me maquillé un poco más de lo usual.
-Pero te ves mas hermosa de lo usual
-Gracias – le responde – tú si que sabes como hacer que una mujer se sienta un poco más segura, tengo suerte de tenerte a mi lado.
Él se detuvo y la miró de frente
-Defne, tú no me necesitas para eso, siéntete segura por todo lo que has logrado en este tiempo, siéntete segura porque eres una mujer y una madre maravillosa, sin contar todo lo que has logrado como diseñadora y directora de esta empresa, eres única, nunca te olvides de eso, si hay alguien que ha tenido suerte soy yo, por haberte encontrado en mi camino, no una sino dos veces.
Se quedo mirando sus labios, parecía que su intención era más que clara, quería besarla, pero fueron interrumpidos por la voz de una mujer que dijo.
-Owww, Omer
– ¿Feryal? – dice
Defne mira a la dirección de donde viene la voz y ve a una mujer espectacular que venía caminando hacia donde estaban ellos
-Omer querido – le dice cuando llega a su lado, le pone una de sus manos sobre el hombro de él y lo da un beso en cada mejilla – ingrato no me avisaste que estaban de vuelta, te extrañe.
Termina de decir, para luego volver a besarlo en la cara, pero esta vez fue demasiado cerca de la boca, o por lo menos a Defne se lo pareció.
-Bueno si, regrese hace pocos días, tú… le harás la entrevista a Defne
-Si claro, de hecho, me ofrecí, cuando supe que era ella, ¿cómo estás querida?, por lo que veo las cosa marchan bien como los veo jun…
-Feryal, podemos conversar – le dice Omer a la mujer – nos disculpas
Defne solo asiente con la cabeza y observa como Omer se lleva a la mujer tomándola del codo.
Omer lleva a Feryal a su oficina y ahí le dice
-Necesito que me hagas un favor
-Claro dime.
-Pon atención porque no puedo entrar en los detalles, Defne no sabe que yo soy Omer, ella no me recuerda, tiene amnesia.
-Si eso lo sabía, entonces ella no sabe que ustedes tuvieron una relación y que hasta llegaron al altar.
-Nada, tampoco recuerda lo que sucedió después, pero las explicaciones las dejamos para después.
-Pero no entiendo – dice la mujer
– ¿Qué es lo que entiendes? – responde Omer
– ¿Por qué no le puedo decir nada?
-Por que yo te lo estoy pidiendo.
-Tú el hombre que odia las mentiras, me estas pidiendo que mienta.
-No, lo que te estoy pidiendo es que no hables más de la cuenta, si Defne te pregunta, nosotros si nos conocemos, pero le digas nada de lo que sucedió entre nosotros, háblale de cuando estuvimos juntos en Londres si quieres y dile las fecha, pero nada más.
-Pero Omer, no sería mejor que ella supiera la verdad de una sola vez.
-No, aun no, le contaré todo cuando sea el tiempo correcto.
Sin poder resistir su curiosidad, luego de unos minutos se dirige hacia donde los había visto caminar, ¿Qué relación tenía esa mujer con Omer?, ¿Por qué no la había dejado terminar la frase?
Quizas si lograba escuchar algo de lo que estaban conversando pudiera dilucidar alguna de sus dudas.
Cuando logró escuchar sus voces, comenzó a caminar sigilosamente, quedándose pegada a la pared para lograr escuchar y entender lo que decían.
-Muy bien haré lo que me pides, pero te costará
-Muy bien ¿qué quieres?
-Una cena en tu casa, una entrevista exclusiva y tal vez recordar los viejos tiempos.
-Lo de la entrevista te lo concedo y la cena también, pero lo de algo más, olvídalo, yo amo a Defne y quiero formar una familia con ella y esta vez no dejaré que nada me lo impida.
-Bueno cuando estemos en tu casa, veremos si aun me sigues diciendo que no – escucha que la mujer le dice a Omer
Defne, escucha el sonido de los tacones de la mujer y se aleja casi corriendo solo en la punta de sus zapatos, se fue al baño para tranquilizarse un poco.
De todo lo que escuchó, lo mas claro era, primero que Omer la amaba de verdad, sonrió al pensarlo y lo segundo que esa mujer estaba interesa en él y seguramente aprovecharía esa cena para tratar de seducirlo, ese pensamiento no le agrado para nada.
-Sobre mi cadáver tocara lo que es mío – dice mirándose al espejo
CONTINUARA. 

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