Le costó conciliar el sueño, pero luego de una hora el suave vaivén del barco la relajó.
Al día siguiente cuando despertó, no recordaba donde se encontraba, abrió los ojos y el espacio en la cama donde se suponía debía estar Mia, estaba vacío, se levantó enseguida, se puso solo la bata y salió de la habitación .Había caminado unos pasos cuando escuchó a su hija, se dirigió hacia donde se escuchaba su voz, estaba dibujando con Omer en la mesa del comedor, cuando la vieron dejaron de hacer lo que estaban haciendo y Omer le preguntó.
– ¿Te sucede algo?, ¿estás mareada?-
No, no me pasa nada es solo que me asusté al no ver a Mia en la habitación.-
Estás pálida, ven siéntate, te traeré un poco de agua.-
No, gracias me voy a vestir, ya sé que Mia está bien.-
Está bien como quieras – dice Omer – date prisa te prepararé el desayuno.-
Gracias – dijo y se devolvió a su habitación, se duchó y vistió, un pantalón corto era lo ideal para el clima, lo acompañó de una blusa con manga corta, luego fue a la cocina, donde se encontraba Omer y su hija.-
Te ves hermosa – fue lo que dijo Omer al verla.
-Mi mamá es muy hermosa, Omer, ¿tú tienes novia?-
No, pero tengo una esposa, la mujer más bella que conozco-
Más que mi mamá. ?
-Nadie es más hermosa que tu mamá.
-Entonces ¿Por qué no te casas con ella?
-Mia! – la regaña Defne – no debes decir esas cosas.-
¿Por qué no?, a mí me gusta más Omer, que Selim.-
Suficiente, no digas ninguna palabra más del tema, me estas avergonzando.-
Pero mamá…
-Está bien Mia, tu madre tiene hambre, mejor le damos algo de comer, ante de que nos castigue y nos mande limpiar el yate – le dice Omer, para aliviar la tensión que veía en el rostro de Defne .
– La niña le regaló una pequeña carcajada.
Omer pasó por su lado le susurró.-Los niños siempre dicen la verdad…
En silencio y mirando a Omer mientras le daba una clase privada de dibujo a su pequeña, ella desayunó la deliciosa comida que le trajo.-
Señor Omer – escucha que le dice el capitán del yate-
Si ?
Estamos listos para zarpar-
Perfecto entonces.-
¿Dónde vamos? – preguntó Defne-
Ves esa pequeña isla que esta allá?, ahí vamos a pasar el día,-
¿Hacemos un picnic, a la orilla del mar? – le sugiere la pequeña, –
Me encanta la idea, entonces qué tal si nos preparamos para pasar todo el día en ese lugar.-
Síii, -grita la pequeña – Omer, te puedo decir algo…-
Lo que quieras.
-Creo que te quiero, si pudiera pedir un papá, me gustaría que fuera como tú – luego le da un beso en la mejilla y se va corriendo, como si lo que hubiera dicho fuera lo más normal del mundo.
Defne pudo notar como los ojos de Omer se humedecieron por la emoción que sentía al escuchar a su hija.-
Aprovechemos este día y contémosle la verdad – le dice ella.-
Si crees que está bien, yo feliz de que ella lo sepa, solo quiero conocer cuál es su reacción.-
Estará feliz, te quiere, ya la escuchaste.-
Sí, la escuché, talvez tú deberías hacer lo mismo.-
No sé a lo que te refieres.
Sí, lo sabes.-
Sí te refieres a lo que pasó anoche, no te preocupes no volverá a suceder.-
¿Por qué siempre haces lo mismo?, cuando comienzas a exteriorizar tus sentimientos, te arrepientes y te recoges en tu caparazón.-
¿Pero de que estas hablando?
-De que anoche volví a ver a la Defne que conocí, la Defne que me amaba sin condiciones, que era mía, solo mía.-
Y aun así me despreciaste.-
Por Dios, no sabes el esfuerzo que tuve que hacer, para no hacerte el amor, ahí mismo, pero si lo hacía seguramente hoy me culparías por aprovecharme de tu vulnerabilidad, –
Tú me dijiste que estabas aquí por Mia.-
Y ¿qué querías que te dijera?, me rechazaste Defne, te abrí mi corazón y tú me cerraste la puerta en las narices, ¿Qué otra cosa podía decir?-
Perdón si te herí, no lo hice apropósito… tú volviste, tantas cosas sucedieron, creo que aun estoy perdida, no puedo pensar con claridad.-
¿Qué piensas?, ¿que sientes de todo esto?, dímelo tal vez juntos podamos encontrar el camino.
Luego de unos segundos, en los que parecía que no iba responder, ella suspira.-Todo en mi vida estaba bien, tengo un negocio que lo comencé sola, tengo un hogar, tengo un novio con el que tenemos planes de matrimonio, pero desde que volviste parece que nada de mi vida está completo, estoy dividida en dos, una quiere mantener todo como está, porque le provoca tranquilidad, y la otra parte quiere entregarse a la locura de intentar volver contigo.-
Pero, ¿Qué tan malo sería que te rindieras a la locura?
-Es la pregunta que me hago, me costó mucho salir del lugar donde quedé luego de nuestra separación, ya sé que tú no tienes culpa, pero fueron los peores momentos de mi vida y no quiero pensar en volver a vivirlos.-
Te amo, nunca dejé de hacerlo, inconscientemente esa fue la razón por la que no pedí el divorcio o anular nuestro matrimonio, sabía que nunca me volvería a enamorar, también sufrí, no sé si mas o menos que tú, pero sufrí, y aun así estoy dispuesto a vivir la locura como tú le llamas, porque sé que vale la pena, Mia y tú son lo más valioso que tengo en mi vida y no quiero perderlas a ninguna de las dos, pero tampoco te puedo obligar a estar conmigo, esa debe ser tú decisión.-
¿Me podrías asegurar que, si me rindo, no saldré lastimada nuevamente?-
Yo, te puedo asegurar que mientras estés a mi lado, haré todo lo posible para hacerte feliz, pero tampoco tengo el poder para controlarlo todo, Defne, tenemos una sola vida y debemos vivirla de la manera en la que seamos más felices.-
Me quieres decir que solo contigo sería feliz ?.-
Sí, y a mí me pasará lo mismo, si decides seguir con tu vida como lo tenías planeado, cerraré este capítulo y aprenderé a vivir de manera diferente, seguramente al igual que tú me voy a casar, no seré feliz, pero tendré una vida tranquila. –
Ahora tengo la mente más confundida aún, no puedo pensar con claridad, no…
-Yo no quiero tu mente, Defne, quiero tu corazón y para siempre, en las buenas y en las malas, como lo prometimos un día, pero no te preocupes no te vuelvo a hablar este tema, para que no te confundas más, mañana temprano viajaré a Estambul y firmaré los papeles del divorcio y lo demás quedará en manos del abogado.-
Cómo quieras – le responde ella.
-En cuanto a Mia, es mejor que esperemos unos días para contarle la verdad, no apresuremos nada, no quiero causarle algún daño.-
Muy bien, si me disculpas me voy a preparar para irnos – le dice ella. A duras penas alcanzó a llegar al baño, cuando las lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos, ¿por qué la vida debía ser tan difícil?, ¿por qué apareció Omer a estropear todos los planes que ya tenia hechos?, su vida había tomado un rumbo, que a sus ojos era agradable, se casaría con un buen hombre, que la quería, al cual ella también quería, pero no amaba, esa era la diferencia.
Con Selim, nunca sintió que el mundo se movía bajo sus pies como cuando estaba con Omer, pero tampoco estaba segura de querer ver como su mundo se movía nuevamente. Cuando sintió unos golpes en la puerta supo que era hora de partir rumbo a la isla, con los ojos rojos de tanto llorar, debió usar gafas oscuras, agradeció que el sol estuviera alto.
El resto del día, fue como si una nube negra se posara sobre sus emociones, solo podía observar como padre e hija se divertían en la arena, formando castillos, luego corrían al mar para bañarse.
Omer cumplió su palabra, aun mas durante las horas restantes, solo le dirigió la palabra para lo justo y necesario, su atención estaba puesta al cien por ciento a su hija.-
Por Dios Defne, estás celosa de la atención que le dan a tu propia hija, -se recriminó.
Por fin terminó todo, volvieron al yate y este se dirigió al muelle de Esmirna, Omer llevó a su hija en brazos y la sentó en el auto.-Nos vemos preciosa – le dice y le da un beso en la mejilla.
-Nos vemos Omer – le responde y le devuelve el beso. Luego de asegurar el cinturón de su hija.
Omer cerró la puerta y se dirige a Defne.-Sí tu mente se aclara y crees que merecemos ser felices, ven a mi esta noche – le dice y le escribe su dirección en el teléfono – si no llegas entenderé que prefieres solo vivir con tranquilidad. Luego de eso al igual que a su hija le da un beso en la mejilla y se va.
El recorrido a su casa fue demasiado corto para ella, no alcanzó a resolver el torbellino de pensamientos que la azotaban. No supo si para bien o para mal, pero al llegar Selim la esperaba, con cuidado sacó a Mia del auto y la llevó hasta la cama, mientras ella sacaba los bolsos y los llevaba adentro de la casa.-
Tenemos que hablar – le dice a Selim-
Lo supuse, por eso estoy aquí, antes de ser novios fuimos amigos, y creo conocerte lo suficiente para saber que algo importante te sucede.-
Te parece si vamos a la sala, ahí podemos hablar más cómodos?
Una vez que ambos estuvieron sentados, fue ella la que comenzó el tema.-Te mentí cuando te dije que nada había cambiado, lo siento mucho.-
¿Qué cambió?, ¿tus sentimientos?, ¿tu decisión de casarte?, ¿qué cambió?-
Mis sentimientos no han cambiado, te sigo queriendo.-
Pero no me amas.
-Selim, en este momento estoy inmensamente confundida, mi mente me dice, que no te diga nada y que todo continúe tal como está, pero…
– ¿Tu corazón te dice otra cosa?, ¿aun estás enamorada del papá de Mia?-
Sí-
¿Y él?-
También
-Entonces no hay nada mas de que hablar, lo correcto es que ustedes estén juntos y que formen la familia que Mia se merece.-
Y ¿Tú?-
No lo voy a negar, yo te amo y amo a Mia, por eso mismo voy a dar un paso al costado, lo mas importante para mi es verlas felices, si no es conmigo que sea con tu marido y padre de tu hija.-
¿Te das cuenta lo que me estás diciendo?
-Perfectamente, la vida rara vez da segundas oportunidades y si tú desperdicias esta, quizás te arrepientas toda la vida, si nos casamos, sentiré que te robé la posibilidad de ser feliz con el hombre que amas. Sin más, Selim se puso de pie, le da la mano para que ella haga lo mismo, quedando frente a frente, y él le da un beso en la mejilla.-Te deseo lo mejor Defne, y no te preocupes por nada, solo sé feliz. Luego se va.
Con todo lo que conocía a Selim, jamás se le pasó por la mente que actuaría de esa manera, la verdad la sorprendió gratamente.-
Vaya, a mi también me sorprendió – le dice Nihan-
¿Qué haces escuchado conversaciones detrás de la puerta?-
No es mi culpa que ustedes tengan una conversación tan importante con la puerta abierta, eso invita a escuchar.-
Lo tendré en cuenta para una siguiente vez.-
Defne, ¿Cómo te sientes?-
Como si un huracán hubiera pasado por mi vida –
Un huracán llamado Omer.-
Me dio un ultimátum, si no voy esta noche a su casa, se irá mañana a Estambul a firmar los papeles del divorcio.-
Y ¿eso es lo que quieres?-
No
-Entonces ¿Qué diablos haces ahí de pie?, ve a arreglarte, yo me quedo con Mia, toda la noche – le dice su amiga-
Debería ir, ¿cierto? – le dice a su amiga, con su rostro lleno de felicidad – sí, debo ir, porque mi marido me está esperando.-
Vete ya, te mereces ser feliz.-
Voy – dice y se va corriendo a su habitación. Una hora después estaba de pie afuera de la casa, en la dirección que Omer le había dado, dio tres golpes y esperó, solo escuchaba los latidos de su corazón, hasta que por fin se abrió la puerta, era Omer, quien la miró fijamente.-
Quiero rendirme a la locura y ser feliz, – le dice Omer con una hermosa sonrisa, le ofrece su mano, la que ella toma feliz y confiada, y entra a la casa de quien es y será siempre su marido.
CONTINUARA.


Marta termino de leer el Capítulo 8 !!! Me gusta como se va encarando la trama. Mañana será muuuuucho más interesante!!!! Me encantó. Gracias Marta….
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