-Tienes razón – dice Omer-
¿Como?-
Que tienes razón, lo nuestro debe quedar en el pasado, solo como un hermoso recuerdo, lamento mucho lo que te dije, olvídalo, lo cierto es que, si no fuera por Mia, yo no estaría aquí hoy.
Dolieron, esas palabras, le dolieron más de lo que podía haber imaginado, pero era la verdad, si Omer no se hubiera enterado de que tenía una hija, no la habría buscado.-Yo nunca voy a impedir que pases tiempo con tu hija Omer, ahora que entiendo que nada era como lo creía, sé que querrás recuperar el tiempo que perdiste.
Sí, eso es exactamente lo que quiero, pero ¿cómo lo haremos?, se verá extraño que salga solo con ella.-
Pues sí, eso es verdad, no dejó que salga ni siquiera con Selim.-
Selim, ¿es tu novio?-
Sí, ¿entonces que propones?-
Tendrás que acompañarnos, por lo menos hasta que le digamos que soy su padre.-
Está bien, pero tendrás que acomodarte a nuestro horario, Mia está en la escuela, por lo que en las mañanas no podrás hacer planes con ella.-
Tengo el fin de semana, podría llevarla a algún lugar que le guste.-
Le prometí que este fin de semana la llevaría al mar.-
Perfecto, voy con ustedes, a menos claro que hayas invitado a Selim-
No, no le he dicho nada.-
¿Defne?-
Dime
-Quiero reconocerla como mi hija, que lleve mi apellido.-
¿Podrías solo esperar a que le digamos que eres su padre?, por favor.-
Muy bien, pero que no sea mucho tiempo de espera, además debemos fijar los días de visitas y la manutención, si nos vamos a divorciar es lo correcto.
Otra vez estaba ahí esa sensación que nacía en su estómago y ascendía hasta apretar su corazón, ¿Qué le estaba pasando?-Muy bien, pero me puedes dar tiempo para digerir todo lo que ha pasado en la última semana.-
Te entiendo, entonces ¿dónde vamos el finde semana?
-A Esmirna, ahí la llevo, y a ella le gusta mucho.-
Bien, me encargaré de buscar un lugar donde nos podamos quedar.-
No, lo que sucede es que nosotras vamos a acampar, nos gusta en las noches mirar las estrellas.-
Lo tendré en cuenta, ahora será mejor que te lleve hasta tu casa.-
Perfecto – responde – ¿Omer?, ¿Cuánto tiempo te vas a quedar en Manisa?-
Hasta que obtenga lo que vine a buscar, quiero decir, cuando Mia sepa que soy su padre y pueda llevarla a conocer mi mundo.-
Pero es muy pequeña, ¡ay! No sé, nunca me he apartado de ella, no sé si podría dejar que fuera sola.-
Entonces puedes venir, mi casa es grande, hay espacio para ti también..
“También”, con esa sola palabra, le dejó más que claro que si estaba ahí era por su hija, y por nadie más.-
Muchas gracias, eres muy amable. – le respondió.
Cuando llegaron al restaurant, Selim estaba afuera esperando a que llegara Defne.
-Selim, ¿Qué haces aquí? – fue lo primero que dijo ella-
Me enteré que estabas de vuelta y vine a saludar a mi novia – dice sin quitarle los ojos de encima a Omer – ¿me vas a presentar al señor?
-Sí claro, Selim te presento a Omer Iplikci, él es un amigo que vino de visita.-
¿Amigo?-
Si, Defne es mia…miga desde hace años – dice arrastrando la palabra amiga.-
Ella nunca me hablo de ti – responde-
Luego te explico, ¿ podemos entrar ?.-
Claro, tengo deseos de ver y saludar a Mia.
Los tres entraron a la casa y Defne llamó a Mia, se escucharon los pasos de la pequeña, mientras bajaba las escaleras.-
Hola – saluda a Selim –
¿cómo está tío?
-Bien-Te divertiste en Estambul
-Sí, mucho, aunque nos vinimos antes de tiempo, pero mi mamá, me dijo que a cambio me iba a llevar al mar este fin de semana, ¿cierto, mamá?-
Sí – responde Defne, rogando que su hija no invitara Selim-
Tío, tú puedes venir con nosotras, vamos a acampar, así miramos las estrellas en la noche.-
A acampar ?, lo siento mi niña, pero este fin de semana tengo turno en urgencias, talvez otro día.-
Muy bien, – volviéndose a Omer, le dice – ¿volviste para ver mis dibujos?.
-Si, – le responde él – quiero saber que tan buena diseñadora eres.-
Mi maestra dice que soy la mejor, siempre pega mis dibujos en el diario mural.
-Ahora tengo más curiosidad por ver tus dibujos.-
Entonces ven, ¿ Mami, puede tu amigo subir a mi habitación ?.-
Si mí amor, si puede y mi amigo se llama Omer.-
Entonces, te puedo llamar tío Omer.-
Prefiero que me digas solo Omer, así me sentiré más como tu amigo que como un tío.
-Si, a mi igual me gusta más.
Defne esperó a que Mia y Omer se perdieran por las escaleras, para llevar a Selim a la cocina.-
¿Qué sucede? – preguntó Selim – ¿Quién es ese hombre, al que le permites entrar a la habitación de tu hija y yo no puedo estar a solas con ella?
-Te lo voy a explicar, pero necesito que me prometas que no te alterarás.-
Muy bien, dime-
Promételo-
Prometido-
Bien, voy a confiar en ti, Omer es el padre biológico de Mia.-
¿Qué?, pero si me dijiste que él te abandonó cuando estabas embarazada, ¿qué demonios hace aquí?-
Las cosas no sucedieron como te las conté.-
¿Entonces?, ¿me mentiste?
-Por supuesto que no, nos engañaron a ambos, a mí me hicieron creer que él me abandonó estando embarazada, y a él le hicieron creer que yo lo abandoné, mientras su madre agonizaba-Es una historia difícil de creer-Pero es la verdad, no nos hubiéramos enterado de nada, si…-
Sí, ¿Qué?, continúa.-
Todo este tiempo creí que era una mujer divorciada, pero supe que mi matrimonio seguía vigente, por eso fui a Estambul, a divorciarme de Omer.-
Y ¿Qué sucedió?
-Nada, él se enteró de Mia y ambos nos enteramos que fuimos engañados por sus tíos, con el solo propósito de separarnos y claro, lo lograron.-
Entonces, ¿aun estás casada con ese hombre?
-Sí, ¿cambia en algo nuestra situación?
-Esa pregunta debería hacerla yo, Defne, ¿cambia en algo nuestra situación?
-Para mí no, continuaré con los trámites de divorcio y nos casaremos.-
Pero ¿y él?
-Me dejó muy claro que solo le interesa su hija.-
Y ¿eso te molesta?-
Para nada, me facilita aún más las cosas.-
Entonces, no hay nada que deba preocuparme?
-Nada – le responde ella-
Tendré que hacerme a la idea que ya no seré el padre de Mia, y también me tendré que acostumbrar a verlo con él.-
Lo siento, solo será hasta que arreglemos lo del divorcio y le digamos la verdad a Mia.-
Está bien Defne, sé que eres la mejor de las madres y harás siempre lo mejor para tu hija.-
Gracias Selim-
Porque me das las gracias, pronto seremos una familia y entre familia no hay secretos, ahora mi amor, te dejo, me escapé del consultorio y debo volver a atender a mis pacientes, ¿cuándo te vas a la playa?-
Creo que el sábado muy temprano.-
Entonces nos veremos a tu regreso – le dice dándole un beso en los labios – te quiero, no lo olvides.-
Y yo a ti – lo cual no era mentira. Luego de eso se fue al restaurant, dejando a Mia y a Omer en la casa.–
Estaba pensando, que tal vez podría darle lecciones de dibujo – dice Omer, llegando a su lado, mientras ella estaba detrás del mostrador.–
Me parece muy bien, a ella le encantará la idea, parece sentirse muy a gusto contigo…
–Es una niña muy inteligente y cariñosa.-
Es muy dulce y nada caprichosa, no hace rabietas para salirse con la suya como otras niñas de su edad, ella te convence con razones, al final siempre termina saliéndose con la suya.
Eso le causó mucha gracia a Omer.-
Ríete ahora, luego cuando usé sus tácticas contigo no digas que no te lo advertí.-
Lo tendré en cuenta, ahora debo irme, haré los arreglos para el sábado, ¿qué te parece si paso por ustedes?-
¿No vendrás mañana?
-No, debo viajar a Estambul, pero estaré de vuelta el sábado muy temprano, y ¿qué dices?, ¿paso por ustedes?-
Mejor juntémonos allá, este pueblo es muy pequeño y no quiero dar pie a malos entendidos.-
Está bien, entonces te llamo, para que me digas donde reunirnos.-
Muy bien, te daré mi número de teléfono.-
No hace falta, ya lo tengo.-
Pero, ¿Cómo?
-Parece que se te olvidó que trabajaste como modelo en mi compañía, contabilidad tenía todos tus datos, solo tuve que pedírselos.-
Lo había olvidado.-
El sábado traeré tu cheque.-
Muy bien, me servirá para el fin de semana con Mia.-
Olvídalo, esta vez todos los gastos los haré yo, después puedes pagar un viaje para los tres con tu dinero, ahora sí, me voy, nos vemos el sábado – le dice y le da un beso en la mejilla.
¿Cómo puede un simple beso, hacerla sentir así?, el beso que recibió de Selim, no despertó ni la mitad de sensaciones que le dejó el beso en la mejilla que le dio Omer.
CONTINUARA.

