Defne miró a quien sería su jefe, además de ser el dueño de la empresa y sintió que el mundo se le venía encima, el Omer, del que hablaba el señor Sinan, era el hombre que le robó el beso, y por el cual perdió el trabajo.-
¿Usted? – le dice ella.
– ¿Ustedes se conocen? – dice Sinan fingiendo sorpresa.-
Con el señor Omer ya nos conocíamos.-
Vaya que pequeño es el mundo – responde el amigo al borde de la risa.–
¿Entonces vamos a trabajar juntos? –le dice Omer y le extiende la mano–. Me presento formalmente, soy Omer Iplikci. Pero como no le recibió la mano, él cruzó los brazos sobre su pecho, esperando a que se presentara, pero ella no tenía ninguna gana de hacerlo.–
¿Voy a trabajar para usted? – fue lo único que logró decir. –
Vas a trabajar conmigo.-
¿No es lo mismo acaso?.
-No, no es lo mismo.-
La verdad que, si hubiera sabido esto antes de firmar el contrato, no hubiera aceptado este trabajo, como le dije no quería volver a verlo.-
Disculpe señorita, – le aclara Sinan – el que esté usted aquí, nada tiene que ver con mi amigo y socio, soy yo el único encargado de buscar a los jóvenes que harán una pasantía con nosotros, así que, si está pensando que aquí hay algún motivo escondido, le pido por favor que se quite esa idea de la cabeza.-
No… yo… no he dicho nada de eso.-
Entonces no veo cual es el problema, mejor recorra nuestra empresa y acomódese en su oficina – le indica Sinan.
-Muy bien eso haré – responde y sale de la oficina. Afuera la espera la asistente de su nuevo jefe, la llevó a recorrer la empresa y aprovecharon de tomar un café juntas.-
¿Usted hace mucho tiempo trabaja aquí? – le pregunta a la mujer.
-Hace años, desde que el señor Omer y el señor Sinan formaron Passionis.-
¿Entonces ellos son socios?
-No solo socios, son como hermanos.-
El señor Omer ¿Cómo es?-
El es un caballero en toda la extensión de la palabra, eso si es muy exigente y meticuloso en su trabajo, debes correr para alcanzar a hacer todo lo que el necesita.-
¿Así que socios y amigos?
-El señor Sinan, es el encargado de las tareas administrativas y el señor Omer, de la parte creativa, ellos son grandes personas, debes estar segura, de que, si tienes un problema, ellos te ayudarán sin pensarlo dos veces, – termina de decir – como ya terminamos el café, ven te voy amostrar tu oficina..
-Muchas gracias – le dice Defne.
Antes de entrar a la que sería su lugar de trabajo, la mujer la detuvo y le dijo muy bajo.-Espero no tomes a mal lo que te voy a decir, pero ten cuidado con la señorita Yasemin, a ella le gusta el señor Omer y cualquier mujer que este cerca de él, la ve como una rival a vencer.-
Por mí no debe preocuparse, no tengo el más mínimo interés en el señor Omer – fue su respuesta.
-Bien, hemos llegado, esta será tu oficina.
-Pero, esa ventana tiene una vista directa a la oficina del señor Omer.-
Ah, sí, espero no sea un problema, el señor Sinan pidió que esta fuera tu oficina.-
¿Y no había otra un poco más lejos del jefe ?
-Defne, creo que no sabes la suerte que tienes, eres el primer pasante en esta empresa y no solo eso, trabajarás directamente con el mejor diseñador de Turquía.-
Sé que tengo que agradecer esta oportunidad, pero me cuesta un poco pensar que estaré todo el día a la vista del señor Omer.
La oficina de ella estaba separada solo por una gran ventana, por lo que ella podía ver todo lo que sucedía del otro lado, lo mismo podía hacer él.-
Cualquiera que estuviera en tu lugar estaría feliz, pero yo veo que no lo estás.-
No, no es eso, quizás es solo que estoy nerviosa – mintió.-
Bueno te dejo para que te acomodes, el señor Omer pidió que después vayas a su oficina.-
Muy bien así lo hare.
Esperó hasta que el señor Omer quedara solo, para levantarse y dirigirse a su oficina.- Me dijo su secretaria que quería usted verme – le dice una vez estando frente a él.-
Si, tenemos que hablar sobre tu trabajo en este lugar.
Estaba muy serio, no se parecía en nada al hombre que la recibió hace una hora atrás.–
La mayoría de mis tareas relacionadas con la administración de la empresa las realizo desde esta oficina, en cuanto a diseñar y dibujar, es muy poco lo que puedo hacer aquí, generalmente dejo eso para la tranquilidad de mi casa, ¿entiendes lo que trato de decirte?
-La verdad no.
-Cuando tengamos que trabajar en los diseños tendremos que hacerlo en mi casa.-
¿En su casa?, ¿solos? – pregunta ella.
-Por qué, ¿acaso me tienes miedo?-
Creo que tengo motivos para temerle, ¿no cree usted?-
Si te refieres al beso en el restaurant, ya te expliqué por qué lo hice, eso fue algo puntual y no se volverá a repetir, la próxima vez, esperaré tu consentimiento.-
Entonces, no habrá próxima vez.
-Si estas tan segura, no tendrás problema en venir hasta mi casa – le dice-
-Muy bien, ¿ Hay algo más que deba saber ?
-Sí, estamos abocados de lleno a los diseños de la siguiente colección, por lo que tendremos que trabajar mucho, según me dijo Sinan, eres una de las mejores de tu clase, por lo que no creo que te cueste mucho llevarnos el ritmo, tienes hasta el día de mañana para entregarme un diseño original tuyo y si me gusta, puede que incluso lo incluya en nuestra siguiente colección, obviamente tendrías los créditos del diseño.–
¿De verdad? – le dice ella mirándolo incrédula.
-Por supuesto que lo es, –le aseguró – estas aquí para mostrar tu talento, y si es verdad lo que dice mi amigo, tienes mucho para entregar, y eso debe ser reconocido.–
Haré mi mejor esfuerzo – le dice con una gran sonrisa – mañana le traeré una muestra de mi trabajo.–
Ésa es mi chica. – le dice él, ella frunció el ceño.–
No soy su chica, soy solo una pasante – lo corrige.-
Muy bien, muy bien, ahora puedes irte a tu casa, mañana espero el diseño en mi escritorio muy temprano en la mañana.-
Muy bien – le dice y se dirige a la puerta, pero antes de llegar a ella se gira – señor Omer, muchas gracias.-
No hay de que, ahora ve a trabajar. -le dice con una hermosa sonrisa en sus labios.
Defne llegó a su casa y se encerró en su habitación, se le habían abierto las puertas, a la oportunidad que ella esperaba hacia mucho tiempo, y debía aprovecharla al máximo, tal como había sucedido la noche anterior, se acomodó en la cama y comenzó a dibujar, se tardó horas, pero por fin podía ver su obra casi terminada.
Luego de observar el dibujo, y sentirse satisfecha con él, se preparó para irse a la cama, debía madrugar para llegar temprano a la oficina, a su trabajo, su primer trabajo como diseñadora.
Muy temprano en la mañana despertó y se preparó para ir a la oficina, tomó la carpeta donde estaba su dibujo, y se salió de la casa. De nada sirvieron las palabras de la abuela tratando de convencerla de que debía desayunar, solo quería llegar temprano y que su jefe viera su diseño, estaba segura que le gustaría su trabajo, por lo menos ella estaba muy orgullosa de lo que había logrado en tan poco tiempo.
Casi corriendo por la emoción llegó a la oficina.-
Buenos días – saluda a Asli.
-Buenos días Defne, te ves feliz hoy – le dijo la mujer.
-Pues si lo estoy, el jefe, ¿llegó?-
Hace mucho rato, él es siempre el primero en llegar.-
Bueno voy a verlo, tengo algo que mostrarle, ¿estará ocupado?-
No, que yo sepa, Defne después voy a tu oficina y nos tomamos un café, ¿te parece?-
Encantada – se dirige a la oficina del señor Omer, estaba tan entusiasmada, que solo golpeó una vez la puerta y entró
.Pero se arrepintió de no esperar a que le indicaran que podía entrar, porque ahí estaba su jefe sentado en su silla y prácticamente encima de él una mujer rubia, cuando notó su presencia la miró sorprendido y de inmediato se alejó de la rubia.-
Lo lamento – dijo – no quise interrumpir.
-Defne – dijo Omer, pero ella ya había dejado la oficina.
Caminó hasta su propia oficina y lo primero que hizo fue cerrar las persianas, así ya no sería testigo de lo que sucedía del otro lado. Trató de concentrarse en terminar su diseño, pero no logró avanzar.
Al rato vio a la rubia salir de la oficina, de inmediato lo hizo Omer, pero no la siguió, vino donde estaba ella.-
Defne, lo que viste – comenzó a decir, pero ella lo interrumpió.-
No es de mi incumbencia – responde muy seria – solo debo aprender que debo entrar cuando se me permite, pero no se repetirá, no se preocupe.-
¿Por qué te saliste de la oficina? – le pregunta–.
¿No creo que a la mujer con la que estaba, le hubiese gustado que me quedara?
-Acaso escucho un reproche en esas palabras ?– le dice son una leve sonrisa – quizás… ¿puede ser que esté celosa señorita Topal?
-Ja – le dice – Yo celosa, por supuesto que no, como le dije tendré más cuidado la próxima vez, en todo caso debí adivinar que no sería la única mujer en su lista de…
-Aunque me gusta pensar que estás celosa, no puedo permitir que me hables de esa manera, no sin antes escuchar lo que tengo que decir, no estaba haciendo nada de lo que te imaginas, ella es solo la relacionadora pública de la empresa, no soy un mujeriego como crees.
–Eso no es algo que me deba importar.
Salió de la oficina y se dirigió hacia el baño, pero él enseguida la siguió, quería convencerla para que le creyera. La tomó del brazo para que no fuera tan deprisa.–
Suélteme –forcejeó para soltarse.–
En cuanto te diga algunas cosas .
Dejó de forcejear con él y se cruzó de brazos.–Muy bien, a ver, hable, así después podré ir al baño tranquila.–
Primero, no tengo ninguna relación con ninguna mujer, ¿Tan bajo concepto tienes de mí para pensar que después de besarte de la manera que lo hice, no ibas a significar nada para mí?
Ella se quedó anonadada ante su brusquedad, lo que él aprovechó y se acercó un paso más a ella.–
De alguna manera me alegro que actúes así, porque me da esperanzas –la besó en la punta de la nariz y se fue con decisión.
Sabía que ella todavía no estaba preparada para confiar en él. Y esa confianza era lo primero que debía obtener.
CONTINUARA.


QUE HERMOSO EE PONE ESTOOOOOOOO!!!!!!!!!!!!!!! como me gusta!!!!!!!!!muchas gracias MARTA!!!!!!!!!!!!
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Martita!!!! Ya eres mi Idola!!!!!….Leí todas tus novelas !!!! GENIA!!!!!
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