«LA PROPUESTA» UNA BODA SIN AMOR. Capitulo 2

-Señorita, llegó la persona que estaba esperando – dice la secretaria.-

Perfecto salgo enseguida – responde ella.

Tomó su bolso y salió de la oficina, ahí estaba él, al lado del escritorio de su secretaria, ahora que lo podía ver de pie pudo darse cuanta lo guapo que era, un hombre sobre el metro ochenta, un cuerpo completamente atlético, sin duda eso se lo debía a sus dos trabajos, el tono de la piel seguramente era por estar tanto tiempo expuesto al sol.

Aunque sin duda era un hombre muy guapo, la ropa que llevaba no era adecuada para ser el novio de una mujer como ella, pero eso tenía solución.-

Buenos días – la saluda

-Buenos días Omer, me agrada que haya sido puntual.-

Como le dije ayer soy un hombre que cumple su palabra, bien y ahora que haremos.-

Ahora usted viene conmigo, sígame – le ordena ella, pasando por su lado caminando rápidamente.

Escuchó que el hombre soltaba un suspiro, pero comenzó a caminar enseguida.

No le costó mucho alcanzarla, por cada paso que él daba, ella daba dos. Cuando llegaron al estacionamiento, el chofer los esperaba con las puertas del auto abiertas.-

Buenos días– los saludó-

Buenos días – responde Omer-

Adónde vamos señorita – le dice a Defne.-

A la casa de moda a la que fuimos ayer en la tarde – responde ella.

-Muy bien señorita.

En silencio hicieron el recorrido, al llegar a un gran edificio, el auto se detiene y el chofer se baja para abrirle la puerta Defne, al querer hacer lo mismo con Omer, se percató que este ya había salido del auto.-

¿Qué se supone que hacemos aquí? – pregunta Omer.

-Ya lo sabrá, – fue lo único que dijo ella y se dirigió a la entrada del edificio, como vio que Omer no la seguía, le dirigió una mirada de enfado – ¿viene?

Haciendo un gran esfuerzo Omer caminó hasta llegar a su lado, luego juntos ingresaron al edificio, ahí fueron recibidos por la recepcionista y guiados hasta un salón.-

Mi querida señorita – escucha decir a un hombre, se dirige directamente a Defne y dándole un beso en cada mejilla le dice – bienvenida.

-Muchas gracias, como te dije ayer, necesito de tu ayuda. Así que aquí estamos, para saber que puedes hacer.-

Él es el hombre del que me hablaste ?.-

Él- Pues…- dice mirando a Omer de pies a cabeza y luego dando vueltas a su alrededor – no será para nada difícil, ¿que eres tú guapo?, modelo seguramente, ¿por qué no había tenido el placer de conocerte antes?

-No, no soy modelo, soy un simple trabajador.-

Tú de simple no tienes nada, pues si no eres modelo, de seguro yo te puedo ayudar a serlo.-

Por favor – interrumpe Defne – podemos comenzar.-

Muy bien – responde el hombre – ven párate aquí – le dice a Omer.-

Haber – dice este, molesto – me quieren explicar que significa todo esto.?-

Simple – dice Defne desde el lugar donde estaba sentada – no puedes presentarte como mi novio o esposo con la ropa que usas, así no estas a mi altura y nadie creería que te elegí por amor.-

Perdón, pero yo no voy a aceptar todo esto, entiendo que usted este acostumbrada a que todo el mundo haga lo que ordena, pero yo no soy uno de sus empleados, así que no tengo porque soportar todo esto, me voy.-

¿En serio crees que te puedes ir, así como así?, ¿se te olvida acaso que me debes un préstamo de mucho dinero?.-

Créame, jamás olvido alguna de mis deudas, pero no crea que me ha comprado, yo no soy un muñeco con el que puede hacer lo que quiera, en cuanto a la deuda no se preocupe, el cheque aun lo tengo en mi poder, así que se lo devuelvo, yo no me vendo señora por nada y por nadie.

Después de decir eso, se baja de la plataforma y camina hasta la puerta.-

Lo siento – escucha que grita la mujer – por favor no me abandone ahora que más lo necesito.

Mas que las palabras que dijo, fue el tono que usó, lo que hizo que Omer se detuviera en seco casi al llegar a la salida, se giró para mirar a la mujer, por un breve momento logró ver en sus ojos desesperación y angustia, pero enseguida fue reemplazada por la dura mirada altanera que la caracterizaba.

Caminó lentamente hasta llegar muy cerca, tanto que logró que ella retrocediera un paso.-

No la escuché bien, ¿Qué fue lo que dijo?

-Lo siento – repite – sé que herí su orgullo y no debí hacerlo. Todo lo dice mirándolo directamente a los ojos y sin pestañar.-

Muy bien, ahora explique la razón por la que estamos aquí y pregúnteme si quiero hacerlo.-

Hasta ayer estaba comprometida con otro hombre, pero también era solo una mentira – le dice al verlo levantar una ceja – todo iba bien nos íbamos a casar el sábado, pero lo fotografiaron besando a otra mujer, como comprenderá no podía seguir con esa farsa.-

Comprendo, siga.

-Mi equipo de relaciones públicas inventó una historia, se supone que después de la infidelidad de mi novio, me refugié en los brazos de un antiguo novio millonario que volvió al país.-

Y todo esto, ¿para qué?, ¿Por qué seguir con toda esta mentira?, valdrá la pena.-

Lo vale, porque todo lo hago para que mi hermano no despilfarre lo que a mi abuela le costó años conseguir.-

¿Còmo así?

-Si no me caso, la herencia pasará a mi hermano, su esposa es una de las personas a las que les llaman adicta a las compras, ya llevó a la quiebra el negocio de su familia y todo lo que le dio mi abuela en vida, por eso lo hago, espero que logre entender.-

Ahora lo entiendo, entonces no solo debo jugar a ser su esposo, sino un hombre rico y sofisticado.-

Exactamente, cuando lo vi, supe que tenia la altura y el físico para pasar por un magnate.-

Ve que conversando se entienden las personas, pero vamos a dejar algo muy claro, respeto, así como lo doy lo exijo igual.-

Muy bien, me parece justo.-

Ahora, en los momentos que viva en su mundo, me vestiré como usted me lo pida, pero a cambio usted hará algo por mí.-

Algo, pero sí…-

Irá a conocer a mi madre y se presentará a ella como mi novia, pero no puede ir vestida de esa manera.

-Y, ¿Por qué no?

-Porque mi madre me conoce y sabe que jamás pondría los ojos en una mujer, como lo digo para no ofenderla, que se vista de esta manera.-

¿Que tiene mi forma de vestir?, es un traje hecho a medida y exclusivamente para mí.-

Eso mismo, como ya le dije, soy un jardinero y guardia de un bar, si la presento como mi novia vestida de esa manera, mi madre no me va a creer y comenzará a preguntar y la verdad, a ella prefiero mantenerla al margen de todo esto.-

Entonces no me presente a su madre, así no tendrá que mentirle.-

Aunque sea una mentira, usted será mi esposa, acaso pretende que durante los seis meses le mienta a la persona que mas amo en esta vida.-

Bien, es un trato entonces – le dice ella extendiendo su mano, él la toma y la aprieta fuerte, pero delicadamente.

El resto de la mañana Omer se probó cuanto traje le pasaba el dueño de la tienda, cada traje tenia su propio par de zapatos, todo exclusivo, además le tomaron las medidas para comenzar a confeccionar el smoking con el que se casaría.

Por fin terminaron con todo, el chofer fue el encargado de llevar las bolsas con la ropa hasta el auto, mientras Defne cancelaba todo lo que había comprado.-

No se preocupe – dice ella, al ver la cara de Omer cuando entregó el dinero para pagar todo lo que compró- soy una mujer de negocios, esto lo veo como una inversión, sí, ya sé lo que me va a decir, pero no lo voy a permitir.-

Ahora lee la mente igual?

-No es necesario, lo veo en su cara, pero todo esto tómelo como un regalo de bodas, ¿le parece?, dígame que ropa debo usar para conocer a su madre.-

Ahora es usted quien debe seguirme – le dice él.

Cuando llegaron afuera, Omer se dirigió al chofer.-Por favor amigo, puedes irte nosotros caminaremos.-

Pero…-Esta bien- le dice Defne – lleva todo a la casa, luego me devuelvo en taxi.

-Muy bien señorita, así lo haré.-

Omer, no podemos caminar mucho, no traigo zapatos apropiados para hacerlo.-

No se preocupe, no será muy lejos, aquí a la vuelta vi un local donde venden ropa para personas de su edad.-

¿De mi edad?-

Claro usted es una mujer hermosa, pero se viste como una mujer de cuarenta años.

Defne, se mira en la vitrina de una tienda y pensó, ¿que tenía de malo su forma de vestir?, llevaba un traje gris de dos piezas, una falda tubo con una chaqueta, a ella le parecía muy elegante, además siempre se había vestido de la misma manera.

El traje era hecho a su medida, pero cuando se puso la ropa que Omer escogió para ella, se dio cuenta que él tenía toda la razón.

Se miró al espejo, llevaba un pantalón de tela y una blusa, algo tan simple, algo que jamás ella habría pensado usar, pero el cambio fue notorio, ya no aparentaba cuarenta años, ahora estaba frente a la mujer de 28 años a la que había dejado olvidada al convertirse en empresaria.-

Vaya, vaya – fueron las palabras que escuchó de Omer.

-Entonces así estoy correctamente vestida para conocer a su madre ?.-

Sí, solo falta una última cosa – le dice, se acerca y le quita las orquídeas que sujetaban su cabello y lo mantenían ordenado, dejándolo caer libre sobre sus hombros, – ahí sí, mucho mejor.

Quien la viera caminar por las calles de Estambul seguramente no la reconocería, porque ni ella misma reconocía a la mujer que se veía en el reflejo de las ventanas.

Omer no dijo absolutamente nada, hasta llegar al hospital, se detuvo afuera de una habitación. Y le dijo-

La mujer que está ahí dentro, es la persona que más amo en este mundo, por favor trátala como si fuera tu propia madre.-

No me pidas eso.

– ¿Por qué?, ¿porque no la consideras a tu altura?-

Tú a mi no me conoces como para acusarme de algo tan bajo.-

Lo lamento no debí decir eso.

-No puedo tratar a tu madre como si fuera la mía, porque yo no tuve, ella me abandonó cuando era muy pequeña, ningún sentimiento bueno podría expresar hacia esa mujer.

Luego de haber dicho eso, abrió la puerta de la que supuso era la habitación de la madre de Omer y entró a ella.

Ahí estaba la señora, acostada rodeada de muchas máquinas, su rostro estaba blanco como las sabanas de la cama, con ojeras y se notaba cansada, pero sin embargo bastó escuchar la voz de su hijo, para que su rostro se transformara, abrió los ojos y una hermosa sonrisa parecida a la de su hijo iluminó su cara.-

Omer hijo, te estaba esperando, bienvenido.

-Gracias madre- le dice y le besa la mano y luego las mejillas, – esta vez no vine solo, quiero presentarte a alguien.

Defne se acerca a la cama y le besa la mano tal cual lo había hecho Omer.-Mucho gusto mi nombre es Defne, es un placer conocerla – le dice-.

Y esta hermosa señorita, ¿Quién es?-

Ella madre, es mi novia.

-¿Tu novia?, pero si no me habías dicho nada.-

Lo sé, ya me conoces, hasta que no estoy seguro de mis sentimientos prefiero mantenerlos en secreto.-

Lo sé, lo sé, señorita Defne.. – dice dirigiendo su mirada a ella, pero antes de que terminara la frase Defne la interrumpe.-

No, por favor dígame Defne.

-Muy bien, así lo hare, y desde hoy me puedes llamar madre.-

Muchas gracias … madre – dice ella.

-Lamento que nos conociéramos en estas circunstancias, pero ya me levantaré de esta cama y te daré la bienvenida a la familia como corresponde.-

De eso estoy segura, pero no se preocupe, tendremos mucho tiempo para celebrar juntas, ahora solo debe recuperarse, así nos acompañará durante la ceremonia de matrimonio.-

¿Cómo?, ¿piensan casarse? y sin haber ido a pedir a la novia.-

No, no es que no queramos – se apresura a decir Defne al notar que había dicho algo que no debía decir – yo no tengo familia, por eso no podemos hacer la ceremonia de postura de argollas.-

Lo siento mucho mi niña, – le dice al tiempo que toma sus manos y las deja entre las de ella, -pero desde ahora, considérate parte de la nuestra, serás para mí, como la hija que siempre quise tener, espero ser para ti la madre que mereces tener.

Defne agradeció que justo en ese momento entrara el doctor a la habitación, eso le permitió recuperarse del efecto que causaron las palabras de la mujer, había algo en la madre de Omer que la llenaba de ternura y sentía la necesidad de cuidarla y al mismo tiempo dejarse cuidar por ella.

No le gustaba sentirse así, la hacía vulnerable, pero había algo muy dentro de ella que anhelaba sentirse amada, de la manera que Omer y su madre se amaban.

CONTINUARÁ.

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