PORQUE DIOS ASÌ LO QUISO. Capitulo 9

¿Cómo?, no, eso es imposible – le dice Omer -deben estar equivocados.-

Por eso, para descartarlo o confirmarlo le haremos una resonancia magnética.-

¿Y eso cuando se haría?.-

Esta misma tarde, así saldremos de dudas lo antes posible. Luego de decir eso, el hombre los deja solos.

Defne le toma fuerte la mano a su esposo y le dice–Quiero que me hagas un favor o mejor una promesa.

–¿Qué cosa?–

Si resulta ser cierto que tengo un tumor, me dejarás ir.

–No puedes hablar en serio –dijo.

–Sé muy bien como es este proceso y si he de vivirlo quiero hacerlo sola, no quiero ser una carga para ti.-

¿De verdad crees que alguna vez puedes llegar a ser una carga para mí?.-

Te conozco Omer, y sé que no importa lo que sientes, siempre cumples tu palabra, si el resultado es positivo no quiero que sientas que soy tu responsabilidad.

–¿Te parece esto responsabilidad?

Bajó la cabeza y la besó apasionadamente hasta que se rindió.–Si vuelves a decir una vez más que te deje libre, me voy a enojar contigo.–

Si hubiera sabido que esto iba a pasar, me habría quedado en Italia.–

No lo dices en serio. ¿ Entonces nada de lo que hemos vivido significó algo para ti ?.-

Tú has sido lo mejor que me ha pasado en la vida.-

Ya por favor no hablemos más de este tema, todo saldrá bien y tú y yo volveremos a casa y seguiremos siendo felices como hasta ahora.

Pero nada sucedió como lo dijo Omer, si había un tumor, eso mostró el examen y luego se lo confirmó el doctor.-

¿Qué haremos ahora? – pregunto Omer.

-Tenemos dos opciones, podemos operar a su señora, lo cual es muy arriesgado, por el lugar del cerebro en el que se encuentra el tumor, podría incluso morir en la sala de operación, pero si no se opera, con el tiempo perderá la movilidad de su cuerpo.-

¿Debe haber algo que se pueda hacer? – le dice Omer al borde de la desesperación.-

Sí lo hay, existen medicamentos y la quimioterapia, eso podría ayudar, depende de muchos factores, pero hemos tenido casos en los que los pacientes han sobrevivido muchos años.

Sobrevivido, esa palabra quedo grabada en la mente de Defne, no escuchó nada de lo que decía Omer o el doctor, solo se concentró en lo que haría de ahora en adelante, tenía claro que no quería que nadie estuviera a su lado mientras vivía ese martirio.

Apenas se fue el doctor Omer se volvió hacia ella y supo perfectamente lo que estaba pasando por su cabeza.-Ni lo pienses, no te voy a dejar sola, esa fue mi promesa y la voy a cumplir, en la salud y en la enfermedad, siempre a tu lado.

–¿Es que no lo entiendes? Quiero que tengas una vida sin complicaciones. No tiene sentido que pases tiempo conmigo. Seré una carga para ti.

La expresión de Omer se ensombreció.–

Recuerda lo que sentiste cuando tu madre estaba muriendo, y entenderás de qué estoy hablando, no quiero verte sufrir y no quiero que me veas sufrir, quiero que me recuerdes como la Defne con la que pasaste esos días maravillosos en la casa y yo te recordaré como el hombre que me enamoró con sus atenciones, por favor déjame libre. – e ruega ella con los ojos llenos de lagrimas.

–No puedo –dijo tomándola por los hombros– te amo, no podría vivir sin ti.–

Entonces has de cuenta que me fui en un largo viaje y que un día volveré a tu lado.–

No quiero seguir hablando de esto –dijo Omer–. lo que venga de ahora en adelante lo enfrentaremos juntos.

Durante la semana siguiente, Omer se dividió entre el trabajo y el hospital. Después de su última conversación con Defne, no había dejado que volviera a tocar el tema, sabía que necesitaba tiempo para pensar.

La familia de Defne se quedaba acompañándola mientras él estaba en la oficina, la abuela, y el hermano eran su fortaleza en este momento, su abuelo estaba pendiente de todo, pero mucho no era de estar metido en los hospitales, Omer se imaginaba que le traía malos recuerdos.

Como cada noche, Omer llegó al hospital, pero al entrar en la habitación de Defne , ella no estaba ahí, pero si estaba, su abuela.–

Buenas noches –dijo la señora Turkan al verlo–. Siéntate por favor para que podamos hablar –añadió.

Por su expresión seria, Omer supo que algo había pasado, así que prefirió quedarse de pie.–

Tengo una carta para ti –continuó la mujer–. Es de Defne. Me pidió que te la entregara cuando vinieras.

Tomó la carta, temiendo hacer la pregunta.–¿Dónde está?

–Nos hizo prometer que no te lo diríamos.

Omer sintió, por un momento, que la sangre se le helaba en las venas.–

Será mejor que te sientes. Te estás poniendo pálido.–

Estoy bien. Discúlpame, tengo cosas que hacer. Estaremos en contacto. Salió a toda prisa del hospital y condujo el auto hasta llegar a su casa.

Cuando entró, se sentó en el sofá y tomó la carta. Tan solo constaba de un breve párrafo.

«Perdóname, pero no podía ver como tu vida se apagaba junto con la mía, te amo demasiado para dejar que eso pase, quiero que seas feliz por mí, por nuestro amor, te deseo lo mejor, si la vida nos da la oportunidad de volver a estar juntos, prometo amarte aún más y no perder el tiempo, si no es así, cumple nuestro sueño, sé un padre maravilloso, porque como esposo eres único. Mi amado esposo, te deseo que seas feliz, te amo Defne.»

Eso fue todo, luego se derrumbó, si al morir su madre sufrió mucho, el dolor que sintió en ese momento fue cien veces peor, quería salir y buscarla, pero ¿Dónde?, sabia perfectamente que la familia de Defne, no le diría donde ella estaba, no le quedaba otra opción mas que esperar que la vida le devolviera a su amada esposa.–

Defne, pasa a mi despacho. Sabía lo que el médico iba a decirle, esperaba esa noticia y se había preparado para oírla.

Era su primera revisión desde que abandonara el hospital seis semanas antes.

Había pasado más de un año, desde que su abuela la ayudo a venir a América, el doctor buscó la mejor clínica e hizo todos los arreglos para su traslado en un avión, todo costeado por su abuela claro.

Cuando llegó a América, los doctores la volvieron a someter a exámenes para conocer su real estado de salud y luego de muchas reuniones, decidieron que la operación era lo mejor en su caso, aun persistían los riesgos, pero ellos se mostraban muy confiados de obtener un buen resultado.

Programaron la intervención para la siguiente semana, nerviosa ella, no durmió nada la noche anterior, por fin la llevaron al quirófano.

Nueve horas después salió del quirófano, la llevaron a la sala de recuperación, la operación había sido un éxito, ahora solo quedaba esperar.

Cuando despertó, su abuela y hermano estaban a su lado.

Luego vino una larga rehabilitación, para recuperar la movilidad de su cuerpo, que producto de la operación, quedo paralizado.

Por fin después de 10 meses, dejó la clínica, su pelo fue rasurado, perdió mucho peso, pero estaba viva, ahora solo quedaba esperar el resultado de la biopsia y rogar que el tumor no volviera a aparecer.

Su abuela, antes de volver a Estambul, le arrendó un departamento cerca de la clínica, además contratò una enfermera que la acompañaba las 24 horas del día, tal como se lo había hecho prometer, nunca le habló de Omer.

Èl permanecía en cada uno de sus pensamientos y la acompañaba en sus sueños.

Sentía un amor tan profundo por él que le resultaba muy difícil levantarse cada día sabiendo que no formaba parte de su vida.

–Defne, ¿me escuchas?–

Lo siento, estaba distraída.–

No hay rastro del tumor, – le dice el médico – . su salud está perfecta, en personas como usted, sin ningún otro factor de complicación, las estadísticas demuestran que existen muy pocas probabilidades de que vuelva a aparecer el tumor.

Ella no sabía cómo reaccionar a lo que el doctor le estaba diciendo.

––Has perdido peso desde que saliste de la clínica. ¿A qué se debe?, teniendo en cuenta que no hay rastro del tumor y que estás en buena condición física –continuó el doctor–, quiero saber el motivo de tu pérdida de peso. Seguro que se debe a un hombre.–

Tiene razón.–

Háblame de él.

Defne, quien había contenido sus sentimientos, con aquel doctor con el que tanta confianza había tenido en el último año, no pudo contenerse más y le contó todo, sin poder evitar las lágrimas.–

Antes de que vea al siguiente paciente, ¿quieres saber lo que pienso?

Sorprendida, lo miró.–

¿Qué?–

No seas tonta, toma el primer avión y vuelve a Turquía, disfruta con tu esposo todo el tiempo de vida que te queda, ten hijos y sé feliz con tu familia.

CONTINUARÁ

Un comentario en “PORQUE DIOS ASÌ LO QUISO. Capitulo 9

  1. Martita, termino de ver el capítulo 9 de PORQUE DIOS ASI LO QUISO…..en mi bandeja de entrada. Mil gracias….Se me estrujó el corazón y me emocionó !!!!….Estoy más que feliz con tus publicaciones. Un Beso con Abrazo !!!!!

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