PORQUE DIOS ASÍ LO QUISO. Capitulo 8

Ese fin de semana fue maravilloso, los esposos Iplikci, fueron y se hicieron muy felices, ninguno de los dos quiso salir de la casa, pasaron gran parte del tiempo haciendo el amor, en la cama o en el lugar donde el deseo y la pasión les ganaba.

El lunes llegó demasiado pronto, la pareja volvió a su rutina, Omer volvió a la empresa y Defne comenzó a enviar solicitudes a empresas buscando un empleo.

Lo primero que hizo Omer al llegar a la oficina fue llamar a Yasemin, porque, aunque en su vida las cosas marchaban muy bien, no olvidaba las palabras de la mujer.-

Ahora que estamos más tranquilos, me puedes explicar, ¿Cómo sabías a lo que había venido Selim?.

– ¿Ese es su nombre?, no lo sabía – fue lo primero que dijo la mujer.

-Yasemin, no te vayas por las ramas, por favor responde mi pregunta.-

Él, él me lo dijo, pero me pidió que no dijera nada.-

Ah! que bien, entonces debo entender con esto, que tu lealtad esta con un absoluto desconocido, en lugar del que se supone es tu amigo.-

No, no es así, es solo que yo sé en las condiciones en las que te casaste y creí que, si ese hombre se llevaba a Defne, tú volverías a quedar libre de esa tonta promesa.-

Primero, no es una tonta promesa, nada que tenga relación con mi madre es tonto, segundo, es cierto, al comienzo me sentí obligado a casarme, pero cuando conocí a Defne todo cambió, ahora quiero estar con ella, me enamoré, ¿logras entender eso ?.-

¿Cómo que la amas?, por Dios!! si no ha pasado ni un mes desde que la conociste.-

Digamos que fue amor a primera vista, con eso te debería bastar, por favor no te vuelvas a meter entre nosotros, esto es solo una advertencia.-

Lo siento, de haber sabido esto antes, nunca lo hubiera dejado hablar con ella.-

Dejemos este tema hasta aquí, ahora vamos a trabajar, tenemos mucho por hacer.-

Muy bien me retiro, más tarde hablamos.-

Perfecto.

La mujer salió de la oficina lamentando que nada salió como estaba planificado, hasta le había pagado los pasajes al idiota del exnovio de Defne y nada sirvió, fue una pérdida de tiempo y dinero, lo único que consiguió fue la reprimenda que acababa de recibir de Omer.

Por ahora era mejor mantenerse tranquila, ya tendría una nueva oportunidad para separarlos, ella se sentía con el derecho de ocupar el lugar de esposa de Omer, por esa razón se había mantenido cerca, comportándose como la más fiel de las amigas, pero no contaba con que la madre de Omer le había buscado una esposa antes de morir.

Si había algo de lo que estaba segura, era que siempre se salía con la suya, y esta no sería la excepción, lograría que Omer se apartara de su esposa y ella ocupar el lugar y el nombre de la señora Iplikci.

Los días siguieron con normalidad, luego paso una, dos semanas y la felicidad les sonreía al matrimonio Iplikci, todo marchaba de maravilla, la empresa de Omer estaba creciendo a pasos agigantados, muchas tiendas comerciales pedían ser distribuidores exclusivos de sus diseños, por lo que ya podían considerar que sus productos estarían a lo largo de toda Turquía.

Como cada noche Omer, llegaba a casa, preparaban juntos la cena, luego de comer acostumbraban sentarse en el sillón a escuchar música con una copa de licor, y desde ahí se iban a la habitación para hacer el amor, aunque muchas veces el mismo sillón les sirvió cuando la pasión no les permitía subir las escaleras.

Una de esas noches.-

¿Amor, te sucede algo?

-Estoy un poco mareada, quizás el vino se me subió a la cabeza.-

Puede ser, ¿Por qué no vas a la habitación?, yo termino de ordenar y voy enseguida.

-Está bien – responde ella tratando de ponerse de pie, pero el primer intento es fallido y vuelve a caer sobre el sillón.-

Mejor te ayudo a llegar a la habitación, creo que hoy bebiste mucho vino.-

No estoy ebria, señor Iplikci, ¿ Que se imagina usted que es su esposa ?, por supuesto que puedo subir sola las escaleras.-

Eso quiero verlo – le dice él bromeando.

Aunque se sentía demasiado mareada, ella subió la escalera lo más derecha que pudo, no quería que Omer pensara que de verdad estaba ebria.

Cuando llegó a su dormitorio se quitó el vestido y se puso el pijama, se estaba limpiando la cara y sacando el maquillaje del rostro, cuando se comenzó a sentir mal nuevamente, cómo pudo llegó hasta la cama y se sentó a la orilla de ella a esperar a que el malestar pasara.

Unos minutos después llegó Omer y la vio ahí, con la cabeza inclinada.-Defne ¿te sientes muy mal? -le preguntó.

-No, no pasa nada -le dijo, su voz sonaba ahogada -¿ Dame un segundo quieres ?

Él le buscó un vaso con agua, se arrodilló a su lado para poder verle la cara por debajo de la copiosa mata de pelo,-¿Te has vuelto a marear? – le preguntó.

Ella abrió los ojos y lo miró un momento, se incorporó bebió un poco de agua que le dio Omer, poniéndole el vaso en la mano sin soltarlo.

Defne bebió medio vaso de agua y entonces soltó el aliento.-Creo que estoy embarazada -le dijo en un susurro.

Omer abrió los labios, pero tardó un poco en hablar.-Eso… es maravilloso -le dijo.

Defne le mostró una leve sonrisa-Sí lo es – y asintió con la cabeza.

-Mi amor te abrazaría para demostrarte lo feliz que estoy, pero veo que no es el momento, ¿qué puedo hacer para ayudarte? -le preguntó Omer.

-Nada -le dice ella – voy a descansar, si puedo dormir sería maravilloso, porque siento que todo a mi alrededor da vueltas, tengo náuseas y me duele la cabeza.-

Muy bien, te dejaré descansar, pero mañana iremos a que te hagan todos los exámenes para saber si estás embarazada y en qué condiciones se encuentran tú y el bebe.-

Me parece perfecto y que por favor me dé algún medicamento para que se me quite este malestar.

Al día siguiente apenas hubo despertado Defne, Omer le llevó el desayuno, pero ella no pudo comer, pues debió salir corriendo al baño, vomitó hasta que ya no pudo más, luego cansada volvió a la cama.

A las 10 de la mañana tenían la cita con el doctor, quien al escuchar de boca de ella los malestares que sentía, le envió a hacer los exámenes necesarios para confirmar el embarazo y conocer las condiciones del feto y de la madre.-

¿Tiene alguna enfermedad de base? – le pregunta el doctor-

No doctor, siempre he sido una mujer muy sana, ¿Por qué lo pregunta?, ¿pasa algo malo?-

No, solo necesito llenar su ficha clínica.

Luego la trasladaron a una sala donde le hicieron los exámenes de sangre y de orina, después volvieron a la consulta del doctor solo para que este les dijera.-

Durante la tarde, pueden retirar los resultados de los exámenes, espero que sea la noticia que ustedes desean escuchar.-

También nosotros deseamos que esos exámenes digan que vamos a ser padres – le dice Omer muy orgulloso.

Cuando salieron de la consulta, Omer la llevó a comer helado, solo querían que las horas pasaran lo más rápido posible, para volver a la clínica y saber que esperaban a su primer hijo o hija.-

Mientras caminaban por la plaza, el teléfono de Omer comenzó a sonar.-

¿Por qué no contestas? – le dice Defne-

No quiero que nadie me impida ir contigo a recibir el resultado.-

¿Y si es algo importante?¿Hay algo más importante que esto?

-Omer…-

Está bien, voy a contestar… alo, – él escucha con atención a la persona que habla del otro lado – no, pero como justo ahora. ya está bien, corta voy enseguida.-

¿Quién era?-

Sinan, vinieron a inspeccionar la fábrica y necesitan hablar conmigo, tengo que ir a la empresa, ¿te llevo a casa?

-No, me quiero quedar aquí un momento, el día esta hermoso.-

Y si te vuelves a marear.-

Pido ayuda, no te preocupes, mi contacto en caso de emergencia eres tú, así que serás el primero en saber si algo malo me sucede.-

Muy bien, pero prométeme que no mirarás el resultado hasta que estemos juntos.-

Lo prometo.

Omer con pocas ganas se fue hasta el auto, y se encaminó hasta las oficinas de Passionis.

Defne alcanzó a caminar solo media cuadra, cuando se comenzó a sentir mal, estaba muy mareada, se sujetó de un banco y antes de que se diera cuenta perdió el conocimiento.

Lo siguiente que recuerda es ir en una ambulancia, después la bajaron, ella sentía que todo giraba a su alrededor y volvió a perder el conocimiento.

Dos días, ese tiempo se demoraron en darle las noticias, después de realizar todos los exámenes posibles, por fin una tarde llegó el doctor a su habitación.-

Hemos analizado los exámenes de la señora y lamento tener que comunicarles, primero, que ella no espera un bebé.

Defne sintió como Omer apretaba su mano.-

Bueno, teníamos ilusiones, pero lo seguiremos intentando, ¿cierto amor?

Ella solo le sonrió a su esposo, por alguna razón intuyó que eso no era lo peor que el doctor les tenía que contar.-

¿Eso no es todo, cierto doctor? – dice ella.

–Tiene razón, no es todo.–

¿A qué se refiere?

-Creemos que los síntomas de su señora coinciden con un tumor cerebral.

CONTINUARÁ

2 comentarios sobre “PORQUE DIOS ASÍ LO QUISO. Capitulo 8

  1. Gracias Martita es un placer recibir el capítulo en la Bandeja de Entrada!!!! Eres unamor…….de todas maneras te cuento que me enviaste dos veces el capítulo 8 de Porque Dios así lo quiso….Estoy esperando super ansiosa el capitulo 9 !!! Cariños……

    Estela Russo.

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