PORQUE DIOS ASÌ LO QUISO. Capitulo 5

¿Qué sucede aquí? – pregunta Omer al ingresar a la oficina.

-Cariño – le responde la rubia – nada solo estábamos conversando – se acerca a Omer y le da un beso en la mejilla, casi bordeando la comisura de los labios.

Omer nota la expresión en el rostro de Defne, por lo que se aparta de Yasemin y se dirige donde esta ella.- ¿Paso algo? – le pregunta.

Defne sabía que no podía expresar lo que sentía delante de esa mujer, por lo que le regala una hermosa sonrisa a su marido.-

Nada, no pasa nada – le responde – solo estábamos… conociéndonos.-

Sí tú lo dices debe ser así. Yasemin, Sinan te estaba buscando, necesita tu ayuda con un documento.-

Entonces los dejo, me dio gusto hablar contigo Defne – le dice para luego salir de la oficina.

-Ahora si me podrás decir que fue lo que te dijo Yasemin ?, es una mujer eficiente, pero hay algo que no termina de gustarme de ella.-

Digamos que vino a presentarse.-

Pero si yo ya te la había presentado.-

No me contaste todo, y ella se encargó de hacerlo por ti, – luego muy seria, le dice, – si piensas engañarme durante nuestro matrimonio, será mejor que lo pienses dos veces, eso no te lo voy a permitir.-

Señora Defne, ¿está usted celosa?-

Llámalo como quieras, pero ten en cuenta que todo lo que hagas tendrá sus consecuencias.

-¿Y eso sería?-

Te pago de la misma manera o me ahorro problemas y me vuelvo a Italia, claro que antes de hacerlo dejo los papeles del divorcio firmados.-

Muy bien, me doy por enterado, pero como nada de eso sucederá, no hablemos de un tema tan desagradable, recuerda estamos recién casados.-

Es mejor dejar las cosas claras desde un principio.-

Entonces yo también dejaré un punto claro, así como tengo la intención de mantener mis votos de fidelidad, espero lo mismo de ti.-

Eso lo tengo mas que asumido, por mí no debes preocuparte, yo no oculto cosas.-

¿De verdad?, acaso el tipo que dejaste en Italia sabe que te casaste o ¿ aun espera que su novia vuelva junto a él ?

La mirada que ella le dio, tenia una mezcla de dolor e ira, y él enseguida se arrepintió de haber dicho esas palabras.-

Me voy – le dice ella.

-No, por favor, no te vayas así, – él la toma del brazo – lo siento de verdad lo siento, no sé porque dije eso.-

Lo dijiste porque es lo que piensas, lo mejor hubiese sido no habértelo contado, así no tendrías nada en mi contra.-

Por favor perdóname, olvida lo que dije, has de cuenta que esas palabras no salieron de mis labios, ¿está bien?.

-No, no me parece, ¿ahora me sueltas por favor ?.

Omer le suelta el brazo, ella abre la puerta y se va y sale furiosa del edificio. Necesita caminar para tranquilizarse, no puede creer que Omer haya usado algo que ella le contó en la tranquilidad del desayuno, solo para herirla o por lo menos ella lo sintió de esa manera.

Debería haberle respondido y gritarle a la cara, todo lo que le había contado Yasemin.

¿Para qué?, si era verdad lo que la mujer le había dicho, tendría que estar atenta, así si lo pillaba con las manos en la masa, tendría la excusa perfecta para terminar con este estúpido matrimonio.

En algo si tenía razón Omer, ella le había ocultado todo a Selim, aun no tenía la suficiente valentía para llamarlo, pero ¿Qué le podía decir?, lo siento no puedo volver, porque mi abuela me obligó a casarme, sería una noticia que le partiría el corazón y además no estaba preparada para sus reproches.

Suficiente tenía con los reproches que ella misma se había hecho, debió haber sido más valiente y volver a Italia, a su vida, a lo que ella había creado durante los últimos años con el hombre que quería.

Luego de caminar por un buen rato, se detuvo afuera de un centro comercial, y luego de pensarlo entro a el, se dirigió a una tienda y compró todo lo necesario para hacer habitable uno de los dormitorios de la casa, así ya no habría excusa para dormir otra noche con Omer.

Se fue hasta la casa en el mismo camión que llevaba los muebles para su nuevo dormitorio.

Se entretuvo el resto del día en ordenar y decorar su habitación, para cuando llegó Omer a la casa ella ya tenía todo preparado, lo escuchó subir las escaleras, ir hasta su dormitorio y seguramente al no encontrarla ahí, se dirigió a la única otra habitación que estaba con la luz prendida.-

Buenas noches, veo que has estado muy ocupada.-

Sí ¿verdad?, pero valió la pena, ya no pasare frio y no me veré en la necesidad de dormir contigo otra vez.-

Muy bien como gustes – dice él, se da la media vuelta y sale de la habitación.

No fue para nada la escena que Defne se imaginó, ¿donde quedaron los reclamos?, ¿las palabras de doble sentido invitándola a dormir con él?, nada solo lo vio salir sin decir palabra alguna.

Durante los siguientes días y noches se vieron muy poco, Omer trabajaba hasta tarde y cuando llegaba a casa solo compartían la cena, si a eso se le podía llamar compartir, Omer le contaba cuanto habían adelantado en la empresa, ella le contaba lo que había hecho durante el día y luego cada cual se iba a su propia habitación.

Durante las noches Defne deseaba romper el muro que se creó entre ellos, sabía que había contribuido mucho para levantarlo, pero no sabia que hacer para derribarlo.

Su orgullo no le permitía dar pie atrás en su decisión, y al parecer él ya no quería pedirle que volvieran a compartir la habitación.

Una noche Omer la llamó, solo para decirle que no se vendría a dormir a la casa, él no le dijo el motivo y ella no preguntó.

Esa noche no durmió, se imaginaba a Omer con esa mujer, y las escenas que veía en su mente no eran para nada santas, pero muy en el fondo escuchaba la voz que le recordaba que Omer era un hombre que mantenía su palabra, y al mismo tiempo escuchaba a Yasemin diciéndole, que Omer se casó para tener el dinero suficiente para abrir su empresa, pero que ambos se amaban.

Golpeò la almohada, al mismo tiempo que se decía, que debería estar pensando en Selim, no en Omer, que si él estaba con Yasemin era lo mejor, así ella podría romper su promesa y volver a Italia.

Pero ¿por qué esa idea ya no le parecía tan atractiva?, ¿por qué quería volver a la cama de Omer y despertar en sus brazos como la primera noche? y ¿porque él no se lo volvía a pedir?, la respuesta estaba clara, seguramente ya sabía lo que conversó con Yasemin, y eso le dio la tranquilidad para no seguir fingiendo que estaba interesado en ella, volvió a golpear la almohada con rabia.-

Necesito averiguar lo que realmente esta sucediendo o me voy a volver loca – dijo en la oscuridad de la habitación.

No supo en que momento se quedo dormida, pero al día siguiente despertó cuando ya era muy tarde, la casa estaba en completo silencio, sintió algo pesado en su cintura, levantó las sábanas para ver que era.

Era… Omer… que la mantenía abrazada, debe de haber llegado de madrugada, pero ¿Qué hacía en su habitación?, molesta trató de quitar el brazo que la mantenía prisionera a la cama.

Cuando ya estaba a punto de lograrlo, despertó.-

Buenos días -le dice él.

– ¿Qué haces aquí? – le reclama – ¿te cansaste demasiado anoche que no alcanzaste a llegar a tu cama?.

– ¿Qué te imaginas que hice anoche? – dice él.

-No me interesa lo que hiciste, ese no es mi problema, ahora si no te molesta puedes sacar tu brazo me quiero levantar.-

¿Còmo quisiera entender cómo funciona esa cabecita? y qué fantasías se imagina que hago yo fuera de esta casa, pero me gusta pensar que ocupo un poco de tus pensamientos, eso quiere decir que no esta todo perdido.

– ¿Yo?, ¿Quién te dijo que yo pensaba en ti?, no faltaría más, ahora por favor tengo hambre, ¿ me dejas salir ?.-

Sí, se que mi esposa se despierta con mucho apetito, por eso me vine de madrugada, pero te veías tan linda, que mejor me dormí a tu lado, tú ve a la ducha mientras yo voy a preparar el desayuno.

Se levantó de un salto y lo vio salir de la habitación, mientras ella hacia lo que él le dijo.

-Haremos la inauguración de las oficinas – le comenta él durante el desayuno – quería pedirte que me acompañaras.

– ¿Cuándo? – responde luego de un momento.

-Hoy en la noche.-

¿Hoy?, Omer ¿estás loco?, no tengo tiempo para nada, no tengo ropa, perdona, pero no puedo.-

Tranquila, tú solo debes decir que sí – se levanta y se va a la sala, unos minutos después vuelve con dos cajas que la deja sobre la mesa .

– Esto es un regalo para esta noche, claro si aceptas ir conmigo.

– ¿Puedo abrirlo?-

Por supuesto.

Ella se abalanzó sobre la caja mas grande, al abrirla se dio cuenta que dentro había un vestido color turquesa, al sacarlo de la caja, lo apreció en su esplendor, era realmente hermoso, también había una pequeña caja, esa la abrió Omer, eran unos pendientes y un collar que hacían juego con el vestido.

-Yo… no sé que decir, esto es lo mas hermoso que he visto en mi vida, ¿lo elegiste tú?

Sí, le dice solo con un movimiento de cabeza.-Esta es la razón por la que no vine a noche a dormir – le dice al mostrarle la otra caja.

Ella la toma y la abre, en su interior había un par de zapatos, los saca y los comienza a admirar.- ¿Estos zapatos…

-Los diseñé solo para ti, y no solo los dibujé, sino que además los hice personalmente, estuve hasta la madrugada para tenerlos listo para que los uses esta noche, quería que fueras la primera en llevar mis diseños en Estambul.-

Ni siquiera se que decir, pero lamento contradecirte, yo ya he usado uno de tus diseños.

– ¿Como así?-

Yo no lo sabía, pero los zapatos que usé en nuestro compromiso fueron diseñados por ti, los compré en Italia.-

Entonces me esforcé por nada.-

¿Còmo que por nada?, esta noche sabrás que tu esfuerzo si valió la pena, luciré todo lo que has traído para mi y lo hare mejor que cualquier modelo.-

Eso no lo dudo, entonces ¿debo suponer que eso es un sí?-

Por supuesto que es un sí… Omer, muchas gracias, nadie había hecho algo tan lindo por mi en toda mi vida.-

Entonces ahora, volvemos a ser amigos?

-SÍ – le responde con una sonrisa.

CONTINUARA

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