
CAPITULO 11
Caminaba de un lado a otro en su oficina, sin poder contener su enojo.
-¿Y así te atreves a decir que me amas? – decía. – Ya van tres días en los que no he sabido nada de ti.
Frustrada se acomodó en su silla, al tiempo que veía a su asistente entrar a la oficina
-¿Qué te pasa? Pareces un león enjaulado. – le preguntó la mujer.
-No me sucede nada. – dijo evidenciando su molestia. – ¿Acaso no puedo simplemente estar de mal humor? Digamos que dormí mal anoche.
-Bueno como quieras. Si no quieres decirme lo que sucede, no voy a insistir. Te vengo a informar que de la empresa Passionis nos trajeron la notificación por incumplimiento de contrato. El documento ya está en manos de los abogados.
-¿Me imagino que hasta acá llega nuestra sociedad? En todo caso, ya lo esperaba. En realidad, me extrañó que no apareciera el dueño a reclamarme por haberlo dejado solo.
-Sí vino, pero como no pidió hablar contigo, lo llevé personalmente al departamento jurídico.
-¿Estuvo acá? – preguntó levantándose, -Entonces debo suponer que no quiso hablar conmigo.
-Como te digo, no preguntó por ti. Tampoco quise avisarte, pensé que no querías verlo.
-Hiciste bien, no quiero verlo
-Te creería si no fuera por la expresión de tu rostro.
– ¿Qué expresión? No pasa nada.
-Porque no reconoces de una vez que ese hombre te trae loquita, y es más, hasta podría apostar que estás enamorada, pero tu orgullo no te permite dar pie atrás, Lo que deberías hacer es ir a pedirle disculpas. Decirle lo que sientes, y ser feliz.
-Eso jamás. – sentenció.
-Bueno, como quieras, sigue mintiéndote hasta que él se canse y busque a otra mujer. Eso, claro está, si ya no se cansó.
-¿Tú… crees que él?… Que me importa. Podemos cambiar de tema por favor
-Muy bien, volvamos al trabajo.
Defne gimió cuando comprendió hacia dónde iba. Las palabras de Nihan aun daban vueltas en su cabeza. Y si Omer se había cansado, había decidido alejarse de ella, y no buscarla nunca más. No es que la haya seguido tanto tiempo, tampoco.
Luego de salir de la oficina, se fue a su departamento, pero no pudo estar en paz. La escena en la casa de Omer, se repetía en su mente, al igual que las palabras de Nihan.
Cuando llegó a su destino, vio que las luces de la casa estaban apagadas, eso significaba que Omer no estaba ahí.
-¿Dónde estaba? ¿Con quién estaba?
Se bajó del auto, y caminó hasta la puerta de la casa de Omer, donde se quedó de pie, quieta, muy quieta.
Se había acostumbrado tanto a ser independiente, que de cierta manera sentía miedo de, depender de alguien más, aunque eso significara su felicidad.
Se dio media vuelta, y caminó hasta su auto. Mañana, con más tranquilidad, pensaría que hacer. Si se arriesgaba, y le declaraba su amor a Omer, aun con el temor de ser rechazada, o seguía tal como lo había hecho hasta ahora.
-Amiga, ¿qué haces aquí? – le dice a Nihan que la esperaba afuera de su edificio.
-Vengo a contarte una noticia. Pero quiero que me acompañes a un lugar primero.
-¿Qué sucede?
-Algo hermoso, y quiero que seas una de las primeras personas en saberlo. Ven, acompáñame.
-Y ¿adónde se supone que vamos? y ¿por qué no vamos en mi auto?
-Porque cuando volvamos ninguna de las dos estará en condiciones de manejar
-¿Nihan?, ¿tú?, pero si jamás has bebido en tu vida
-Siempre hay una primera vez. Además, la ocasión lo amerita
-Entonces, entremos a mi departamento, ahí estaremos más seguras.
-Me vas a acompañar, o seguirás inventando excusas
-Está bien, pero Serdar se va enojar conmigo al verte llegar a casa con unas copas demás.
-No te preocupes por él, ven, nos espera.
Defne, y su amiga, se subieron a un elegante auto. Una vez que estuvieron en su interior, comenzaron a conversar, y a reír.
Cuando notó que estaban saliendo de la ciudad, se comenzó a inquietar
– ¿Nihan adónde me llevas? Creí que iríamos a algún bar, pero ya salimos de la ciudad.
-Estoy embarazada. – le dice Nihan. – vas a ser tía.
-¿Verdad? Que maravilloso. ¿Cuándo lo supiste? ¿Qué te dijo mi hermano? Me imagino que está feliz.
-Él está muy feliz. Y ¿tú? ¿estás feliz?
-Mucho. Voy a ser tía, claro que estoy feliz
-Entonces espero que me perdones
-¿Qué te perdone?, ¿Por qué?
– Por esto- le dice, y abre la puerta de su lado se baja del auto, cerrándola enseguida.
Defne sintió que le pusieron el seguro a las puertas, y el auto comenzaba a moverse. A cada momento, aumentaba la velocidad.
-Ey, chofer podría detenerse, quiero bajarme – le gritaba a quien iba manejando – si es una broma no me causa gracia. Esto es increíble – dice mientras trata de abrir la puerta, pero estaban con un seguro que al parecer solo lo manejaba el chofer.
Fácilmente recorrieron una hora por un camino completamente desconocido para ella Por más que pensaba, no lograba entender por qué Nihan la había dejado sola con un desconocido.
El auto comenzó a bajar la velocidad, deteniéndose por completo. Intentó mirar por la ventana, para saber el lugar donde estaban, pero afuera, estaba todo oscuro.
Escuchó que el chofer se bajó. Esperó a que viniera a abrirle la puerta. Estaba preparada para darle pelea a quien fuera. Pero al parecer, su intención era dejarla encerrada en el auto.
Con todos sus sentidos agudizados y preparada, sintió que los seguros de las puertas se quitaron automáticamente, era el momento para salir, y correr. ¿Pero correr hacia dónde? No sabía dónde estaba.
Con cuidado, y lentamente abrió la puerta, bajó del auto, con la intensión de escapar, pero antes de comenzar a correr escuchó una voz.
-No podrás llegar a ningún lugar -la voz la sobresaltó.
Sintiéndose perturbada, y sin entender lo que sucedía, no fue capaz de hablar.
Cuando el hombre se acercó, ella retrocedió medio paso, y lo reconoció, era Omer.
Entonces él alargó los brazos, pero ella alzó las manos para mantenerlo apartado, aunque no sabía por qué. Sabía que no iba a lastimarla, él la tomó de la muñeca, provocándole un jadeo.
Experimentó una descarga de electricidad por todo el cuerpo.
– ¿Qué? ¿No tienes nada que decir? -una sonrisa lenta se extendió por los arrebatadores labios de Omer-. ¿Ninguna declaración? ¿Ni un cómo te atreves?
Defne intentó apartarse, pero los dedos de él apretaron más con delicadeza. La presión no le causaba dolor, pero resultaba inquebrantable.
-¿Entiendes por qué tuve que hacer esto?
La pregunta la dejó confusa unos momentos, y automáticamente alzó la vista, vio la casa con todas las luces encendidas. Cuando bajó la vista y sus ojos se encontraron, comprendió su significado. Abrió mucho los ojos y se esforzó por soltarse.
– No te atreverías.
-¿A que, no me atrevería?
Se inclinó, apoyó el hombro contra su cintura, y la levantó. Caminó con paso firme hasta la escalera.
Defne jadeó y apoyó la mano libre en la espalda de Omer para erguirse. La cargaba como si fuera un saco. A ella, a Defne Topal
La sorpresa de la situación y el absurdo de todo lo que estaba sucediendo le provocaron una risita.
– No. Omer, por favor. Bájame. -las protestas se vieron estropeadas por las risitas que interrumpieron cada frase.
-Cuidado con la cabeza -le advirtió él, al abrir la puerta de la casa y entrar con ella aun en su hombro.
Defne se sentía mareada por estar boca abajo. Notó que subía otro piso, y la depositaba con cuidado sobre una cama.
La atrapó bajo su cuerpo, y le sujetó las manos por encima de la cabeza. Sus labios descendieron con rapidez, pero ella estaba tan dominada por las risas que no fue capaz de mantenerlos quietos para recibir un beso decente. Al final, giró la cara cuando él se incorporó.
-Esperé a que meditaras todo, y vinieras a mí por decisión propia. Pero como no lo hiciste, tomé la decisión de secuestrarte. No te dejaré ir hasta que reconozcas que me amas, ¿entiendes eso?
Defne lo miró a los ojos.
-Sé, que nos conocemos hace muy poco, pero siento que te he esperado toda la vida. Quiero casarme contigo. – termina de decir.
Él había aflojado las manos en torno a sus muñecas, y ella las liberó, se tomó de los hombros de Omer, levantó la cabeza, y lo besó en los labios con fuerza contra los suyos. Él titubeó, luego se apoyó en ella, y su boca se adueñó de la situación en un beso hondo y carnal
-Te amo, -le dijo al apartarse, con respiración tan agitada como la de ella – Quiero que te quedes – dijo con un tono excitantemente varonil
La miró fijamente, cuánto más la mirada, más excitada se sentía.
-Pero quiero que la decisión sea tuya. Que lo hagas porque quieres permanecer a mi lado.
La ardiente intensidad de la mirada de Omer era potente, y tierna como una caricia, Defne sintió una oleada de ternura y pasión al mismo tiempo.
Luego él, se quitó de encima de ella, y se recostó boca arriba
-No haré nada que tú no me pidas – le dice – quiero que seas mía para siempre. No por una noche, y que al día siguiente desaparezcas. Porque te amo solo a ti, no existe otra mujer en mi vida, tienes que entenderlo por favor.
Y ella lo entendió, y en respuesta deslizó la pierna sobre las de Ome,r y se apretó contra su sexo.
-No sé, tendría que pensarlo, y talvez podrías tratar de convencerme – le dijo rozándole con el muslo justamente lo que él quería que le rozara.
-Pensé que estarías enojada, que no querrías tocarme. Defne sabes que te deseo… pero quiero más que solo una noche.
Los dedos de ella habían empezado a juguetear con la parte delantera de su pantalón.
-Solo quiero saber hasta qué punto me deseas- dijo ella con un tono inocente, y travieso a la vez.
-¿Y si mañana te arrepientes?
-Te prometo que no lo haré – le responde rozándole los labios con la punta de la lengua.
-Te doy la última oportunidad, porque después serás mía para siempre
-Ven acá – le dijo, y lo atrajo hacia ella.
Omer comenzó a deslizarse por su cuerpo hasta abarcar parte de sus senos con los dedos, Defne tenía los pezones hinchados, sintiendo la necesidad urgente de que él los acariciara, con los dedos, con la lengua.
-Habla ahora, o calla para siempre- le dice Omer al tiempo que masajeaba la piel cálida del vientre bajo su blusa, cuando le introdujo la mano por el borde del pantalón, ella encogió el vientre para facilitarle la entrada.
Pero en lugar de seguir bajando, y tocarle la zona que ella más deseaba, él retiró la mano.
– ¿Por qué te detienes? No te he dicho que lo hagas.
– ¿Significa que por fin se han disipado tus dudas?
-Ay Omer, aun no lo entiendes, no me voy a ir de tu lado, me quedaré hasta que te aburras de mí, y aun, si llega ese día, tampoco me iré
Dicho eso, Omer la besó apasionadamente, y ella le respondió con la misma pasión. Notó como le introducía la lengua a través de sus labios abiertos, explorando la calidez de su boca.
Resultaba delicioso, excitante, era, en suma, lo que ella tanto necesitaba. La coherencia, y el control pasaron a un segundo plano, ella se entregó por completo al placer dulce y salvaje de la pasión.
-Eres tan hermosa -susurró él con voz áspera mientras le sacaba la ropa y desnuda la recorría con los ojos.
-Tú también lo eres – murmuró al tiempo que forcejeaba por despojarlo de la ropa. Él se la quitó rápidamente.
A continuación, ella introdujo ambas manos por el elástico de sus calzoncillos.
-Nunca me había sentido así. ¿qué me has hecho? – le dijo, mientras le acariciaba los músculos de la espalda, y emitía un gemido al sentir como respondía a su contacto. Era un hombre tan fuerte, tan maravilloso, tan varonil.
-Lo mismo que tú me has hecho a mí – le tomó con ternura uno de sus pechos, y los masajeo suavemente – Estoy ansioso por poseerte -le dijo con voz entrecortada al tiempo que apretaba con los labios uno de sus pezones – nunca había sentido por nadie, lo que siento por ti
Ella se arqueó convulsivamente, al sentir que le recorría el cuerpo una oleada de calor intenso, se abandonó por entero al ansia que latía en su interior, y se aferró con fuerza a Omer, acariciándolo con una impaciencia cada vez mayor.
Tomó con la mano el centro palpitante de su virilidad, y comenzó a masajearlo, él emitió un jadeo, y ella se sintió complacida al ver hasta qué punto, había logrado excitarlo
Pero él era Igualmente experto en el arte de excitar a una mujer, lenta y suavemente trazó un círculo con el dedo en torno a la zona secreta que yacía oculta entre los muslos de ella.
-Omer por favor -suplicó ella, echando la cabeza hacia delante, y hacia atrás, la tensión erótica que sentía estaba a punto de hacerle perder la cordura
Omer comenzó a acariciarle el pezón, con la punta de la lengua, y luego se lo introdujo entero a la boca, mientras continúo masajeándole el centro de su femineidad con una cadencia cada vez más rápida e intensa.
Defne chilló de placer, y se estremeció, pero aquello no le bastaba, quería que la poseyera, deseaba sentirlo en su interior, en lo más profundo de su ser
-Tómame – le rogó.
Él alzó la cabeza y la miró a los ojos
-Espera un momento – le dijo
Y antes de que ella pudiera responder, él le cubrió la boca con los labios dándole un beso íntimo, y ansioso.
Defne se aferró a él, y recorrió con las manos frenéticamente su cuerpo, mientras él exploraba a su vez los secretos de su femineidad
-Estás preparada cariño – le dice Omer
-Si, estoy preparada, parece que haya estado preparada para este momento desde siempre
Y era cierto, su cuerpo, su corazón y su alma le decían que Omer era el hombre perfecto para ella
Él la penetró, con una acometida lenta pero firme, haciéndola gritar su nombre en voz alta
Defne comenzó a temblar conforme su cuerpo se fundía con el de él en una ola de puro placer, luego cerró los ojos, y lo abrazó fuertemente, mientras él empezaba a moverse en un ritmo erótico, y casi enloquecedor
La pasión, el deseo, el amor y la necesidad, se combinaron para formar una fuerza arrolladora que los arrastró ambos en un torbellino de placer intenso, electrizante, finalmente Omer se dejó caer encima de ella y Defne lo abrazó, se sentía completa, saciada y algo más
Enamorada, esa era la palabra que buscaba, jamás había sentido por nadie lo que sentía por él.
Amaba a Omer, trató de negarlo, pero extrañamente ahora, la idea no le resultaba tan descabellada o rara, como hubiera esperado.
Siguieron el uno encima del otro, durante un rato, acariciándose, besándose, diciendo palabras sexys y dulce, cuando él se giró y se recostó a su lado, ella llena de todos los sentimientos que había descubierto le dice
-Yo… yo también —balbuceó ella sintiendo un cosquilleo. Miró a Omer. – Te amo…
Él la miró como si no comprendiera, entonces sus ojos adquirieron un tono más oscuro de lo habitual. Carraspeó.
-Tomaré eso como un sí, a mi propuesta, ahora ya no existen obstáculos para que nos casemos.
Tomó la mano de Defne, e introdujo en uno de sus dedos, un hermoso anillo, que estaba en la mesita de noche.
-Quiero que tengas una boda excepcional, y que luzcas esta sortija, que refleja todo lo que siento por ti. Te amo tanto Defne, por favor no me vuelvas a dejar nunca más, o te volveré a secuestrar.
Las lágrimas rodaron por las mejillas de Defne.
-Oh, Omer.
-¿Quieres casarte conmigo? Es lo que debía haberte preguntado desde el principio. -sonrió. -Por favor, sácame de esta zozobra, y di que sí.
– Sí, sí. Quiero casarme contigo. -susurró ella.
Omer llenó su rostro de besos, y rieron a carcajadas hasta que se quedaron quietos, mirándose con todo el amor que sentían el uno por el otro.
Seis meses después, Defne se convirtió en la señora de Omer Iplikci ante doscientos invitados, en una ceremonia formal celebrada en el jardín de la casa donde se habían declarado su amor.
Su amiga Nihan era la madrina, Sinan, era el padrino de Omer, los causantes de que ellos estuvieran juntos.
Omer y Defne, se juraron su amor, entregaron su vida al otro. Finalizada la ceremonia, el ministro los presentó ante los invitados, como marido y mujer.
Esa misma noche, nació el hijo de Nihan, y Serdar. Su llegada se adelantó en dos meses, por lo que la luna de miel se aplazó una semana, para disfrutar a su primer sobrino.
Un año después, Defne dio a luz a su primera hija. Para los dos, fue un momento de profunda felicidad,
Omer se entregó por completo a la pequeña Emine, que pasó a ser su compañera de conspiración. Al igual que las dos hijas que tendría en el futuro.
Fin.

Novela fantástica, eres genial amiga Martina.Mchas gracias!Deseando leer la próxima.💙
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WOW!!
Esta Defne es muy cachonda,muy diferente y me gusta mucho su formad de tomar la iniciativa.Por eso Omer estaba loquito por eya…Muy bien por Defo..No se deja quitar lo que es suyo!♥
Gracias por esta historia..EXCELENTE!♥
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GENIAL MARTA. HE LEIDO TODAS TUS NOVELAS Y NO SABRIA CUAL ELEGIR POR LO TANTO ME QUEDO CON TODAS.UN FINAL ADECUDO PARA ESTA LINDA HISTORIA. GRACIAS AMIGA POR ESTOS REGALOS QUE NOS HACES 🔥🔥🔥🍎🍎🍎❤
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Que bonito el capítulo, he disfrutado como siempre,
Y la novela preciosa
Gracias por todo el tiempo que nos dedicas.
Buenas noches
Bendiciones Marta
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Guauuuuuuuuuuu estoy asombrada. Con cada novela te superas y obvio estoy más que encantada con ellas. Gracias gracias por seguir compartiendo este «don» tan especial que hay en ti Marta. Sin dudas espero muuuuuuyyyyy pronto otra mas. Linda noche y dulces sueños. Y otra vez 👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏❤❤
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que hermosa hostoria MARTINA!!!!!!!! bellísimo final MUCHAS GRACIAS!!!!!!!!!
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Preciosa historia Marta, me gustó mucho leerla. Lei alguna otra y todas son buenisimas.
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Precioso final para una gran novela bravo amiga te superas a ti misma 😘😘😘
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Nem gondoltam, hogy ilyen ügyesen megfordítod a helyzetet. Tetszik, hogy ilyen remekül összeraktad a végére a történetet. Köszönöm és élveztem a storyt.!!!Örömmel várom következő novelláidat is.
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Bello y hermoso final de la novela
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Es una novela maravillosa como todas las que escribes sigue deleintandonos con estas hermosas novelas
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