DISEÑANDO NUESTRO AMOR. Capitulo 10

¿Te volviste loca o qué?

-Pero, ¿Por qué me dices eso?-

Lo que me acabas de decir, es la idea más tonta que he escuchado, trabajar con Passiones y ¿para qué?

-Los patrocinadores lo sugirieron y la verdad a mí me pareció una idea brillante. Imagínate recién abrimos la tienda, nuestros clientes sabrán que además de tus preciosos diseños, podrán encontrar zapatos que hagan juego y que estos sean del grupo Passionis, se volverán locas y seremos la tienda más famosa del rubro, básicamente sería lo mejor que nos podría pasar.

—¿Ya has acabado? —responde Defne – ¿Quién dijo que los necesitamos?, podemos ser los mejores, sin ayuda de nadie.-

Nuestros clientes estarían encantados. – dice Nihan- y el cliente siempre tiene la razón.-

¿Tú te das cuenta de que no tengo intensiones de trabajar con Omer?, ¿cierto?-

¿Por qué?, ¿acaso le tienes miedo?, me dijiste que él no significaba nada para ti, ¿entonces no veo cual es la razón de tu negativa.-

Bueno sí, es cierto, ya no siento nada por Omer…

-Pero tu negativa me dice lo contrario, si él no significara nada para ti, ya hubieras aceptado la propuesta, mejor que nadie, sabes que esto nos conviene mucho como empresa, en otro tiempo estarías feliz de haber recibido esta oferta.-

Está bien – le responde, al ver la expresión en el rostro de su amiga – supongamos que acepto, ¿estás segura que él quiere trabajar conmigo?

-Eso lo sabremos esta misma tarde. Entonces debo suponer que tu respuesta es un sí.-

Sí, pero es solo para demostrarte que no me afecta en nada trabajar con él, y así quites esa expresión en tu rostro, pero Nihan, que sea la única vez, porque me gusta trabajar sola.-

Prometido jefa.-

¿Estás seguro que va a aceptar? – le dice Omer a su amigo.

-Nihan, además de ser su asistente, es su amiga, conoce muy bien que hacer para convencerla- le responde.-

Esperemos que tu plan funcione, de otra manera no me va a quedar otra opción, que secuestrarla.

– ¿Secuestrarla?, ¿no te parece demasiado?, de todas maneras, tú sabes, para todo, cuentas conmigo – le dice riendo Sinan.

Por fin se comunicó Nihan, Omer estaba muy nervioso, y también resuelto a secuestrar a Defne si esta se negaba a trabajar con él, claro que esperaba que no fuera necesario, su respuesta la sabría en un par de minutos, una vez que Sinan terminara de hablar con Nihan.

-Y…

-Aceptó.

Omer casi dio un salto, eso era todo lo que necesitaba escuchar.-Ahora cuéntame el resto del plan.-

Simple, Nihan, y éste tu amigo, les darán la oportunidad de volver a estar solos, desde ahí será tú responsabilidad, no tengo que decirte lo que debes hacer.

-Por supuesto que no.

-Y Fikret, ¿hablaste con ella?

-Sí, lo hice, luego de lo que pasó en la ceremonia, le dije que amo a Defne, que es mejor que nos alejemos.

-Y?

…-Y nada, lo aceptó.

-Bueno espero no tengas problemas por su causa.

¿Cuándo se supone que comenzamos a trabajar?-

Deja que primero firme el contrato y una vez que la tengamos amarrada con él te lo digo, no te preocupes, tenemos a su mejor amiga de nuestro lado.

Tal cual lo había dicho Sinan, el contrato fue firmado por ambas partes, su misión y la Nihan ya estaba completa, ahora solo quedaba que Defne y Omer pusieran de su parte.

El lunes de la semana siguiente, Defne se presentó en la oficina de Omer, para acordar la forma en la que trabajarían. Llegó vestida con un traje formal, con blusa blanca y zapatos bajos, se había alisado el pelo, en resumidas cuentas, era completamente diferente a la que trabajó en ese lugar.-

Buenos días Daria, el señor Omer se encontrar?

-Sí, Def… digo señora Defne.

-Llámame, Defne como hiciste siempre, tranquila.

-Bien, me alegra saber eso, puedes entrar el señor Omer te está esperando.-

Gracias. Antes de entrar a la oficina tomó aire y lo expulsó de una sola vez, sabía muy bien a lo que venía, lo haría y saldría de ese lugar, lo más rápido posible.

-Buenos días señor Omer – lo saluda cortés, tal cual lo hacía con sus clientes.

-Buenos días señorita Defne – le responde él, con una leve sonrisa.-

Bien, ya estoy aquí, que le parece si comenzamos nuestra reunión, así la terminamos lo antes posible.-

Por supuesto, pero primero le diré a Daria que nos traiga dos cafés.

Momentos más tardes, Daria entro trayendo consigo una bandeja y dos tazas de café.- ¿Necesita algo más?

-No, te puedes retirar.

Una vez que estuvieron solos, Defne comenzó a hablar.-Bien, creo que lo mejor es que cada uno trabaje en su propio espacio, claro que podemos compartir nuestras ideas, lo que digo es, que no veo la necesidad de que trabajemos en el mismo lugar.-

Veo que no has leído el contrato – le dice.

-No, claro que no para eso están los abogados.

-El contrato establece claramente que debemos trabajar juntos, tú dibujaras los vestidos, mientras en base a tus dibujos yo hare los zapatos.-

Esto debe ser una broma, que cláusula más estúpida, no me pueden obligar a trabajar en el mismo lugar con quien yo no quiero.-

A mí no me mires, no es mi culpa que no hayas leído el acuerdo. – le responde mirándola inocentemente.

-Esto es increíble !!

-Eso no es todo, en vista de que ambos somos los dueños y principales diseñadores de nuestras empresas, creo que solo podremos trabajar por las noches y el fin de semana.-

Vaya, ya lo tiene todo bien calculado.

-Solo digo lo que es obvio, además ¿no entiendo porque esta tan enojada?-

¿Quiere que se lo diga?, no me gusta que dirijan mi vida ni mi tiempo, y usted acaba de hacer ambas cosas, no me preguntó si tengo algún plan para las noches o para el fin de semana.-

Yo no he hecho tal cosa.

-Además de que pidió café, sin preguntarme si yo quería uno, tal vez justo hoy ¿ preferiría un té?

-Entonces prefieres un té.-

Sí con una cuchara de azúcar – le dice aun molesta.-

Defne, le propongo que, en lugar de trabajar las noches y el fin de semana, lo hagamos en algún lugar donde estemos solos, así terminaremos en menos tiempo, ¿Qué te parece la idea?, te lo pregunto para que no me acuses de manejar tu tiempo.

Esa idea era peor, volver a estar solos, era demasiada tentación, así que con un suspiro respondió.-No, mejor trabajemos en las noches y el fin de semana.-

Solo queda definir el lugar, propongo mi casa.

-Y ¿Por qué su casa? – le dijo ella a la defensiva.

-Bueno porque es un territorio conocido para ambos, pero si prefieres la tuya, yo no tengo problema-.

Y no puede ser una oficina, aquí mismo, por ejemplo, también es un terreno conocido por ambos.-

No lo creo conveniente, fuera de este trabajo ambos somos competidores y aquí manejo información de la empresa, y creo que a ti te sucede lo mismo.

Maldición!!, porque siempre tiene una respuesta justa para todo, pero a mi departamento no entrará, así que no queda más que ir a su casa, pensó ella.-Muy bien, trabajaremos en su casa.-

Perfecto !! entonces comenzamos esta noche.

– ¿Esta noche?

-Igual que usted, deseo terminar con este asunto lo antes posible, a menos claro que tenga algún plan para esta noche. _le pregunta fingiendo indiferencia.

-Muy bien, nos vemos en su casa, ahora me retiro, que tenga un buen día señor Omer – le dice extendiendo su mano al despedirse. Ella no pudo evitar sentir el calor que provenía de Omer, por lo que la retiró rápidamente. ¿Qué le pasaba?, ya no era una niña, era toda una mujer, segura de sí misma, pero su reacción ante Omer era completamente infantil, parecida a la que tenía cuando en su adolescencia le gustaba un chico.

Durante las tres primeras noches que trabajaron juntos, Omer se concentró en sus propios diseños, como si hubiera tomado la determinación de mantenerse a distancia, y ella se dijo que era lo mejor para ambos.

Pero cuando en el cuarto día, ambos compararon sus trabajos, el ego de los artistas comenzó a salir a flote.-

No lo sé, no es lo que esperaba – dice Omer, mirando el dibujo que le mostró Defne.-

¿No te gustó?

-Bueno, no es eso es solo que…

-¿Porque no te gustó?, ¿Cuál es el problema?

-Yo no dije que no me gustara, solo traté de decir que… – y se detiene al ver la expresión que ella tenía en el rostro.-

Vamos termina lo que ibas a decir.

-No, es mejor que sigamos trabajando.

-Sabes que, esto no va a resultar, yo estoy acostumbrada a trabajar sola y seguramente tú trabajarías mejor con otra persona a tu lado.-

¿Qué quieres decir?

-Que mejor le pidas a Fikret que trabaje contigo, seguramente sus diseños si te gustarán.

-Ya basta !!– dice él – vamos a aclarar esto ahora mismo.

Pero Defne no tenía ninguna otra intención, más que salir de ese lugar y a toda prisa abrió la puerta e iba de camino a la salida, cuando Omer la tomó del brazo y la llevó de vuelta a la sala de trabajo.-

Déjame!!, quiero irme.-

Vamos a aclarar lo que acabas de decir de Fikret.- le parecía muy molesto.-

Nosotros no tenemos nada que decirnos al margen del terreno profesional, está visto que mi trabajo no es de tu agrado, por lo tanto, no podemos seguir trabajando juntos.-

Entre Fikret y yo no hay nada, solo somos amigos, no sé porque no logras entenderlo o tal vez no quieres hacerlo.

-Mira tú, pues deberías explicarle eso a todas las personas que durante todos estos meses te han visto pasearte con ella. En todo caso no tienes por qué darme ninguna explicación, me da lo mismo lo que tú…

-No, no te da lo mismo, lo que acabas de hacer lo demuestra –El enojo de Omer había desaparecido por completo, parecía incluso relajado, y una amplia sonrisa se le dibujó en el rostro.-

Yo, no lo dije por eso…

-De todos modos, te diré que Fikret sabe que estoy enamorado de ti y le pedí que por favor no me buscara más.-

¿Tú hiciste que cosa? –, y se apartó de él, – yo no te pedido que hagas nada.

-Defne, mírame a los ojos y dime que no sientes nada por mí, que lo que vivimos en esta casa ya lo olvidaste.

Esa sola frase trajo a su mente las noches en que hicieron el amor, recordó a Omer acariciando su cuerpo y un estremecimiento recorrió su espalda.

Omer se volvió a acercar a ella y al ver el brillo sensual que despedían sus ojos, Defne se dio cuenta que estaba pensando y sintiendo lo mismo que ella, la deseaba.

Lo cierto era que ella también lo deseaba y él lo había intuido. Temerosa de la intensidad de sus sentimientos ella salió corriendo, pero Omer nuevamente la sigue, la toma de la mano y trae de vuelta, cerró la puerta y antes de que ella pudiera decir alguna palabra, inclinó la cabeza y le dio un beso, lento e intenso hasta que ella le permitió el acceso a su boca.

Temblorosa le puso la mano en los hombros y le correspondió con un beso dulce y abrazador, no daba crédito a lo que estaba sucediendo, jamás había deseado a un hombre tan desesperadamente. Sus lenguas se encontraron y emprendieron una suerte de ritual o danza sensual que la hizo suspirar, deslizó las manos por su espalda e introdujo sus dedos en su pelo. Cuando el beso se apaciguó, ella recostó su cabeza en el pecho de Omer y trató de relajarse, pero aun ahí podía sentir lo mucho que lo deseaba.-

Quédate conmigo esta noche- dice él con voz jadeante y entrecortada.

Defne deseaba hacerlo, lo había extrañado tanto y deseaba hacer el amor con él. -No puedo – su voz se escuchó como un gemido lastimero.-

Porque no ?, tú me deseas tanto como yo a ti – le dice rodeándola por la cintura con su brazo y abriendo la puerta.

-Omer, espera – gritó ella en tono suplicante.-

Por favor Defne no me rechaces.-

No puedo, no quiero – le dice y luego sale de la sala, toma su bolso y sale también de la casa, dejándolo ahí mirando la puerta cerrarse detrás de ella.

Omer vuelve a la sala de trabajo, toma el teléfono marca y dice-Sinan, dijiste que me ayudarías en lo que fuera.

-Sí, lo dije, ¿sucede algo?

-No, no sucede nada, pero va a suceder, voy a secuestrar a Defne, y necesito de tu ayuda…

CONTINUARA

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