DISEÑANDO NUESTRO AMOR. Capitulo 8

Quédate, le dijo Omer, y ella no rechazó la invitación. Pasó un gran fin de semana, sin duda pasar el tiempo en compañía de él era algo que no se podía desperdiciar.

No debió preocuparse por no llevar ropa extra, porque la mayor parte del tiempo lo pasaron en la cama y cuando salían de ella, Defne vestía solo una camisa que Omer le facilitó.

El sábado en la tarde estaban sentados en la terraza de la casa, ella necesitaba tomar un poco de aire y descansar. Era imposible estar junto a Omer y no desearlo; y después de lo que había sucedido, se sentía más cerca de él emocionalmente, lo que era peligroso y se enfadó consigo misma por reaccionar de una manera tan infantil.

Horrorizada, supo que ya no se trataba de una mera atracción, sino que él le gustaba, despertaba su admiración y un profundo deseo de explorar su compleja personalidad, saber qué le hacía ser como era… Y todo ello era un error.

En la tarde del domingo y sin que ninguno de los dos quisiera, ella volvió a su departamento y fue ahí donde volvió a la realidad.

Sentada frente a la computadora y con lágrimas en los ojos, comenzó a redactar su renuncia, la que le entregaría a Omer al final del día siguiente, ahí también aprovecharía de contarle quien es ella en realidad.

Si él la aceptaba seguiría adelante con su relación y si no, pues… Una vez hubo terminado de escribirla, se ducho y preparó todo para ir a trabajar al día siguiente.

Al otro dìa, se fue directo a la oficina así se lo pidió Omer, llegó temprano y comenzó a preparar todo para dejar el trabajo adelantado para cuando entregara su renuncia.

Estaba sumida en la computadora cuando entró él a su oficina.-

Buenos días – la saluda.

-Ay, me asustaste, buenos días – le responde.

-No te dije que hoy podías llegar tarde?-

Sí, lo sé, pero tenía mucho trabajo, y no me quiero aprovechar de la relación que tengo con mi jefe para faltar a trabajar.

-Ven – le dice él y la levanta de la silla. La lleva al lugar de la oficina donde sabía que nadie los podía ver y la besa.-Necesitaba esto, te extrañe mucho.

-Yo también te extrañe – le dice y luego deposita un pequeño beso en sus labios – pero si no me deja trabajar no lograré terminar lo que estoy haciendo y mi jefe me puede regañar.

-Tu jefe nunca te regañaría, ni siquiera creo se pueda enojar contigo.-

Pues ya veremos si es verdad – le dice ella seria y volvió a su lugar de trabajo.

Omer, sin entender su reacción se fue a su oficina y desde ahí la observaba, ella podía sentirlo.

Cada minuto que pasaba su nerviosismo iba en aumento, se acercaba la hora de entregar su renuncia y de contarle la verdad, temía a su reacción, porque al fin y al cabo ella sabía perfectamente lo que después sucedería.

Casi al medio día Omer, vuelve a entrar a su oficina.-Vamos – le dice.

– ¿Adonde?

-A almorzar me imagino que no te negaras a salir con tu jefe.

-Bueno yo…-

No, no acepto ninguna excusa – le dice tomando su bolsa y chaqueta y luego a ella y salir de la pequeña oficina.

La llevó hasta un restaurant cercano a la empresa, ahí la ayudó a bajar del auto y con ella de la mano ingreso al lugar.

—Por aquí —la condujo por el restaurant hasta la mesa donde la llevó, sin soltar su mano.

Ella sintió que el corazón le saltaba al ver que no estarían solos en la mesa, y peor aún los rostros de aquellas personas no eran desconocidos para ella. Horrorizada, supo que ya no se trataba de un almuerzo donde estarían solos, pero porque no se lo dijo.

—Señor Omer, nos alegra verlo. – lo saluda.

Hizo una pausa y la señaló.—Te presento a, mi asistente personal y mi novia. – le dice él.

Dios!! que hacía si alguno de ellos decía algo todo se iba a complicar, como le explicaba a Omer todo, delante de ellos.

Omer la ayudó a sentar y ella en silencio rogaba que los presentes hicieran algún comentario de su verdadera identidad.

El almuerzo resulto menos estresante de lo que ella suponía, nadie hizo un comentario de su presencia o de que ella ocupara el puesto de asistente de Omer.

—Que les parece si vamos al punto por el cual los citè a esta reunión —les dice Omer – sé que ustedes son los representantes de las mejores tiendas, de ropa de mujer, una gran amiga quiere instalarse en Estambul, ella es diseñadora de vestuario de alta costura como los que ustedes acostumbran vender, necesito pedirles como un favor personal, se abran a idea de vender sus diseños.-

Pero, ¿de quien está usted hablando señor Omer?.-

Fikret Gallo, ella es muy conocida en el resto de Europa e intenta abrirse camino aquí en Turquía.

Muchas de las miradas se volvieron hacia Defne con un signo de interrogación en ellas.—Yo creo que primero debería preguntarle a la señorita Defne, si está de acuerdo con esa idea.

– ¿Defne? Y ¿Por qué no estaría de acuerdo?-

Bueno, porque ella…-

¿Que tu novia no te lo ha dicho? – se escuchó la voz de una mujer a sus espaldas.-

Bienvenida – le dice Omer – señores ella es la persona de la que les hable, Fikret Gallo.-

Con los señores ya nos conocemos.

– ¿De verdad?, y ¿porque no me lo habías dicho?-

No creí que fueran los mismo con los que nos reuniríamos aquí, menos aún pensé encontrarme con la señorita Defne.-

A ella ya la conocías, además de ser mi novia es mi asistente, por eso esta acá.

.-Yo creí que había venido a impedir que los señores trabajaran conmigo también.-

Porque dices eso Fikret ? Creo que estas mal interpretando las cosas, Defne no sabía la razón de esta reunión.-

Entonces tú no sabes que la persona que está sentada a tu lado, no es otra más que la reconocida diseñadora?.

¿Quien?

-Claro que no la conoces, porque ella no se deja ver a menudo, solo cuando quiere intimidar a las personas.-

Fikret no te permito que le hables así.-

No Omer, no necesitas hablar en mi lugar, lo que ella trata de decir es que te mentí, durante todo este tiempo me he hecho pasar por tu asistente, cuando en realidad soy la dueña de las empresas D, así firmo mi trabajo.-

¿De que estas hablando? – le dice él-

Señores, con su permiso me voy a retirar de esta reunión, porque lo último que quiero es formar parte de este circo. – les dice Defne levantándose de la mesa.- Mi palabra sigue en pie si trabajan con ella olvídense de hacerlo conmigo, ah Fikret, lo que te dije la última vez lo sostengo hoy, no te quedaras con nada de lo que es mío, con nada – le repite y sale del restaurant.

Omer se dirigió a las personas que lo miraban con inquietud.—Yo creo que esta reunión la dejamos para otro día.

—Sí, señor Omer, es lo mejor.-

Espera – le dice Fikret – te acompaño.

-No, necesito estar solo. Necesitaba conocer la versión de Defne, saber la razón por la que le había ocultado su verdadera identidad, saliendo del restaurant, lo primero que hizo fue llamarla a su teléfono, al tercer intento ella le respondió-Necesitamos hablar – fue lo primero que le dijo.

Lo sé – le dice ella – nos vemos en tu oficina.-

Muy bien voy para allá.-

Perfecto – y luego le cortó la llamada.

Por cómo se encontraba en ese momento prefirió caminar, la oficina no estaba tan lejos y él necesitaba despejar su cabeza.

Entonces, Defne era la persona con la que se iba a asociar para fusionar sus colecciones, bueno eso fue antes de que ella no se presentara a la reunión, aquel día. Y seguramente todo esto fue planeado para poder vengarse de él por romper el acuerdo, pero que ingenuo fue al caer tan fácilmente, ahora que trataba de recordar ella jamás le dijo que sentía algo especial por él, ni siquiera en el momento en que hicieron el amor…

Por fin llegó al edificio y subió hasta su oficina, apenas entro la encontró a ella sentada esperándolo.

Defne se levantó y se acercó a él, pero la esquivo y se sentó detrás de su escritorio.—

¿Quieres conocer la razón de todo esto?

Omer se volvió y, por la dureza de su mirada, Defne supo que todo lo que había entre ellos se había terminado. En su mente él la había juzgado y condenado sin juicio previo.—No sé, si quiero conocer las razones que te llevaron a actuar de esta manera. La verdad es que me da igual. Pero lo que sí sé es que no eres la persona que creía que eras. – todo se lo dijo con un destello de rabia en la mirada.

Defne sintió la punzada de las lágrimas en sus ojos, pero no dejó que sé derramaran. Habría sido demostrar su derrota y ella no era así.-

Fue por esto, por la forma en la que actúas ahora, en tu mente juzgas a las personas sin siquiera darle lugar a que hablen, mucho menos a que se te pueda explicar, fue lo que hiciste cuando nos conocimos, me dijiste que yo no servía para estar a tu lado, por cómo estaba vestida ese día, con tus palabras heriste mi vanidad de mujer y yo solo te quise demostrar que estaba más que capacitada para hacerlo.-

Y todo esto, fue para vengarte por lo que te dije, incluso fingiste sentir algo por mí y lo peor me sedujiste, armaste todo este teatro de fingir ser mi asistente y seguramente lo del admirador secreto también fue un invento tuyo para que yo cayera en tu trampa más rápido.. –

Ahí estas de nuevo, jugando sin entender, no Omer si esperas que explique paso por paso lo que hice, no lo haré, antes de irme te voy a decir que no todo fue fingido, de verdad me gustas, pero no por eso voy a pedir que me perdones, tuve mis razones para hacer lo que hice y si tuviera que repetirlo lo haría.-

¿Jugar otra vez conmigo?, bueno gracias, no sabes lo bien que se siente escuchar eso – le responde sarcástico.

-Lo haría nuevamente, para poder estar a tu lado y permitirme amarte, aunque fuera el poco tiempo que estuvimos juntos. Acá te dejo la carta de mi renuncia, la escribí anoche, pensaba contarte todo hoy, pero bueno se adelantaron, te deseo lo mejor y si algún día logras entenderme, tienes el número de mi celular, adiós Omer.

-Adiós – le responde él.

CONTINUARÁ

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