¡Yuuhuu, Emine!
Defne, miró a la puerta, era la mujer del hospital.-
¿Sí?-
¿Puedo pasar?
-Sí, por supuesto – le responde-.
Se nota que te sientes mucho mejor, estás muy guapa, aunque tú siempre estás igual, ya sé que el aspecto externo a veces engaña, no puedo ni siquiera imaginarme lo que se sentirá no recordar tu vida pasada, lo que más me asombra de ti es que siempre estás guapísima, sea la hora que sea del día, no es justo, pareces una princesa de cabellos rojos.
¿Sabes una cosa?, Siempre he querido tener el cabello como el tuyo, en realidad hay muchas cosas de ti, que quisiera tener, por ejemplo, tu marido, no podías haber encontrado un mejor hombre, él es uno entre un millón y si fuera mío, haría lo que fuera para retenerlo a mi lado.
Aunque su intención era aparentar querer hacerle un cumplido, Defne sabía perfectamente que detrás de sus palabras había un doble sentido, y entendió que el verdadero interés de Iz, era acercarse a Omer y estaba aprovechando su supuesta amnesia para hacerlo, pero ella le seguiría el juego, quería ver que tan lejos pretendía llegar. -Gracias. ¿quieres tomar algo?, el pequeño Omer está dormido, así que me queda un poco de tiempo libre.-
Sí, me encantaría, así nos ponemos al día con lo que ha sucedido, tu marido, ¿está aquí?-
¿Omer?, no, él salió, pero dijo que volvía pronto.-
Entonces apresurémonos para tener una charla de chicas.
– Muy bien acompáñame. Llevó a la mujer hasta la cocina, donde preparó dos cafés y una vez que estuvieron listos se sentaron a la mesa a beberlo.-
Y ¿Cómo te has sentido?, ¿has podido recordar algo?
¿Así que ese es el motivo real de la visita?, pero ¿quién era esa mujer que se hacía pasar por su amiga?-Lo siento, pero aún no recuerdo nada.
-Yo soy la que tengo que pedir disculpas, hasta que no empieces a recordar, lo mejor es no presionarte.-
¡Omer! – dice emocionada Iz cuando ve al hombre, luego se acercó y le depositó un beso en la mejilla, demasiado cerca de los labios para gusto de Defne.
-Hola, vine a ver como se encuentra mi amiga.-
Que bien, – le responde él incómodo por la manera en la que la mujer se había acercado. Luego dirigiéndose a Defne le dice- ¿Nuestro hijo está dormido?
-Sí, en la sala está en su moisés.-
Bien, voy a verlo – le dice y aprovecha para soltarse de la mujer.
Vaya, vaya señorita Iz, ahora entiendo todo, en realidad no eras lo que pensaba, tu interés no está en saber lo que recuerdo del niño ni de lo que sucedió antes de eso, solo no quieres que recuerde que tú no eres mi amiga, porque si lo hago ya no podrás estar cerca de nosotros, pues bien veamos si eres capaz de conquistar a Omer.-
Espera – dice la mujer antes de que Omer llegue a la puerta de la cocina – vine a invitarlos a la fiesta de mi cumpleaños-.
¿A nosotros? – responde él.
-Bueno, sé que Emine no podrá ir por que esta convaleciente y por el niño, pero no veo problema para que tú lo hagas en nombre de los dos.-
¿Por qué no puede ir mi esposa?, cada día la veo mejor y mucho más hermosa, por nuestro hijo no debes preocuparte, contratamos una niñera para esa noche.
-No yo… – trató de responder Defne, pero Omer la interrumpió-Si nos dices la fecha, lo conversaremos y te damos la respuesta, ¿te parece?. Pues no, parece que a la mujer no le gustó para nada la respuesta de Omer, pobre, creo que te costará más de lo que pensabas conquistarlo, pensó Defne.
-Bueno entonces mejor me voy.
-Pero ¿Por qué?, -le dice Defne – si llegaste recién.-
Solo vine a saber cómo estabas y traerle un regalo a Omer, tu hijo – le dice para aclarar. Luego de su bolso saca una pequeña caja envuelta en papel de regalo-Lo vi y no pude evitar comprarlo, pensé que a tu hijo le gustaría.-
Muchas gracias.-
Bueno, ahora me voy, pero volveré para que terminemos nuestra charla, los espero en la fiesta entonces.
-Pero no nos has dicho el día ni la hora.
-Ah, perdón que torpe, el viernes a las 9, aquí les dejo la invitación. Después de eso se fue casi corriendo.
Defne sintió unos deseos enormes de reír, pero en lugar de eso, se dirigió a la sala donde seguramente estaba Omer cuidando del pequeño.-¿No pensarás que voy a ir esa fiesta?-
Pero es tu amiga, creí que te gustaría ir.
-¿Mi amiga?, pero si ni siquiera la recuerdo, además no quiero dejar al bebé solo, es muy pequeño.
-Dios mío!!! ya te escuchas como una madre sobreprotectora.-
No, no es eso, es solo que no veo la necesidad de ir a esa fiesta, prefiero la tranquilidad de esta casa.-
Emine, ¿recuerdas nuestra boda?
-Pues yo…
-Recuerdas nuestro baile de bodas?
-No – le responde – pero ¿Qué tiene eso que ver?
-Siento que te debo un baile.
-De verdad no es necesario, además sé que Iz, sería mucho más feliz si vas solo.
– ¿Estas, celosa?
-No, por supuesto que no, ¿Qué te pasa?-
Porque, si es así, no hay motivos, menos después de lo que sucedió anoche.
-¿Anoche?, ya te dije que anoche no sucedió nada.
-Yo no le llamaría nada al beso que nos dimos.
-De verdad no quiero hablar de eso, por favor dejémoslo en que fue solo la manera en la que me consolaste después de la pesadilla.
Intentó darse la vuelta para salir de la sala y escapar de Omer, no le gustaba el camino que estaba siguiendo la conversación, pero no alcanzó a dar dos pasos cuando Omer la toma por la muñeca y la atrajo hacia él, la acomodó a su cuerpo y la comenzó a besar. Sujetándola aun por la muñeca, la rodeó con el brazo libre y la sostuvo con fuerza contra su pecho, mientras el beso iba cobrando más profundidad.
Defne después de la sorpresa inicial, respondió de buena gana, dejando que sus labios se abrieran, saboreando la presión de aquel brazo musculoso en su espalda, mientras él, con la otra mano le tomaba la cara. El beso se fue haciendo más íntimo, la lengua de él presionaba para entrar más aun en su boca y ella le dio la bienvenida.
Omer la atrajo más hacia él, ella le rodeó el cuello con sus brazos, saboreando el contacto de su musculatura y la sensación del roce de sus pechos contra sus pezones duros. Se perdió en la sensualidad de sus bocas abiertas, de la danza apasionada de sus lenguas, despertando en ella sentimientos que la hacían sentir viva, llena de un deseo que no conocía hasta ahora. Nadie la había besado así, le asustaba al lugar donde la llevaría todo esto, si se dejaba llevar, Omer debió sentir lo mismo porque poco a poco fue bajando la intensidad del beso.-
Ahora no puedes decir que fue solo para consolarte – le dice aun sin soltarla.
Ella solo logro sonreír.
– ¿Quieres venir conmigo a la fiesta?, me gustaría mucho que me acompañaras.-
Me gustaría – respondió aun en contra de todas las voces de alarma que se prendieron en su mente.
-Tenemos una cita entonces?
-Eso creo – dijo ella.
Omer la volvió a besar y en ese momento, Defne entendió, que su relación acababa de dar un paso a otro nivel, un nivel al que ella no tenía intenciones de llegar. El beso se vio interrumpido, por los gimoteos del pequeño Omer, que acababa de despertar.
Los días seguían pasando y la relación de ellos florecía como si estuvieran en primavera, mientras estaban en la casa se comportaban como novios, eso sí cada cual dormía en su propia habitación, como si ambos entendieran que, si daban el paso al siguiente nivel, ninguno de los dos podría volver atrás.-
¿Sinan? – era su amigo quien lo llamaba. -Justo la persona con la que necesitaba hablar.-
¿Por qué?, la mujer ha recordado algo?
-No -le respondió-. Iba a llamarte ahora.-
¿Estás solo?-
Sí, por eso te iba a llamar, Emine y el niño duermen una siesta.-
Te tengo que decir que ya llego el resultado de la prueba de ADN, que me pediste hacer.
Sus manos se tensaron y tomaron con fuerza el teléfono.- ¿Cuéntame?-
Recuerda que me dijiste que ibas a contar la razón de esto, porque estoy muy intrigado.-Sinan, me puedes dar el resultado por favor.-
¿No prefieres ser tú mismo quien abra el sobre?-
No, solo léelo – por favor.
-Muy bien, pues dice, las muestras de ADN enviados por el cliente…
-El resultado – interrumpe Omer – solo dame el resultado-
Bien, bien, el porcentaje de probabilidad es 0% de coincidencia entre ambas muestras.
Omer quedó en silencio-
Omer, ¿estás bien?
-Sí, estoy bien-
¿Me vas a decir que sucede?
-Ahora no amigo, tengo algo que hacer primero, luego te lo cuento todo, lo prometo.
CONTINUARA.

