EL AMOR ES MI TESTIGO CAPITULO 1

Buenos días – escucha decir al levantar el auricular. Las siete y media de la mañana era temprano.-

Buenos días -responde con la voz de alguien que estaba a punto de perder la calma.-Llamo del departamento de urgencias del hospital Regional, no se asuste, pero tenemos aquí a una señora que al parecer es familiar suyo, dice ser su esposa._

¿Como?

-Señor, no sabemos la identidad de la mujer, solo traía en sus ropas una tarjeta con este número de teléfono, por eso lo llamamos, ¿queremos saber si usted la puede identificar?, además ella está un poco desorientada porque se ha caído, parece que está bien, el niño parece que también está bien, lo ha visto un pediatra, que lo está examinando ahora. Si por favor pudiera venir…

-No entiendo muy bien lo que sucede, yo no tengo esposa ni hijos, pero iré apenas pueda. Colgó el auricular y se fue otra vez al cuarto de baño a terminar de afeitarse. Mientras terminaba de vestirse para ir al trabajo, decidió llamar a su compañero, durante estos meses habían estado investigando un caso de la mafia italiana, desde que llegaron a Estambul estaban intentando apoderarse de la ciudad, necesitaba saber si durante su turno logro averiguar algo al respecto.

Estaba a punto de levantar el teléfono para hacer la llamada, cuando volvió a sonar otra vez. Llamaban de nuevo del hospital. Frunció el ceño.-

¿Señor? ¿vive usted en Levent hayat Sokagi número 2, Besiktas aquí en Estambul.?

-Sí, pero ya le dicho antes, que iré apenas pueda.

-Señor, la señora dice que es la madre del niño, por lo que suponemos, usted es el padre y necesitamos una persona que se haga responsable del menor. Hemos comprobado su permiso de circulación y la dirección que pone es la que le he dicho, es una mujer alta, de pelo rojo y con los ojos verdes.-

¿Dice que es mi esposa? ¿Podría hablar con ella?-

Ahora mismo no. Como le he dicho hace unos minutos está un poco desorientada.-

Muy bien, iré enseguida – responde. Condujo toda velocidad hasta el hospital, este incidente retrasaría todo el trabajo que lo esperaba en la agencia.-Hola, soy el señor Omer -saludó, en cuanto llegó a la recepción del hospital-. Me han llamado porque una mujer que dice ser mi esposa está aquí?.-

Siéntese un momento, por favor, enseguida lo atienden.-

¿Señor? Soy el doctor que ha examinado a su esposa – le dice un hombre vestido de verde una vez que estuvo al lado de él –¿ me acompaña por favor?

Siguió al médico, pensó que el doctor lo llevaría directamente donde estaba la mujer, pero no lo hizo, lo llevó hasta una sala donde le ofreció una silla, para luego él sentarse detrás de un escritorio.

– ¿Podría usted informarme lo que sucede por favor?-

Bueno al parecer su señora se cayó, y al hacerlo se golpeó en la cabeza muy fuerte, le tomamos una radiografía y parece que solo es una contusión, está un poco desorientada, llamamos al neurocirujano y durante la mañana vendrá a examinarla.-

¿Está desorientada?, ¿Qué significa eso?-

Los auxiliares de enfermería la encontraron a la entrada de urgencias. Estaba sentada en el asfalto, medio mareada y abrazaba a su hijo. No recordaba su nombre, ni dónde vivía, ni lo que estaba haciendo allí. Tuvieron que buscar en su bolso algún tipo de identificación para poder llamarlo.-

¿La vio alguien caer? ¿Cómo saben que no la atacó nadie?

-La entrada está en desnivel y probablemente eso ayudo a caída, tenía un poco de sangre en la cabeza y heridas en los codos, clínicamente el niño está bien, aunque los índices de bilirrubina están un poco elevados. El pediatra lo está tratando.

Omer no quería desmentir nada, hasta que no viera a la mujer, o lograra entender que es lo que, en verdad, estaba sucediendo.-

En todo caso, – prosiguió el doctor -pronto sabremos la verdad de lo que sucedió, en cuanto su esposa empiece a recordar.-

Tiene razón. ¿Puedo verla?

-Claro. Venga conmigo, le pido por favor que no se alarme, porque la pérdida de memoria es algo muy frecuente en las personas que se dan golpes en la cabeza.-

La pérdida de memoria, ¿es otra manera de referirse a la amnesia?-

En la mayoría de los casos es algo temporal, en unas horas debería haber recuperado la memoria. Solo quería que estuviera preparado en caso de que no lo reconozca, pase por aquí. Si necesita algo, estaré en mi despacho.

Él asintió y entró en otra habitación, nada más abrir la puerta vio a una mujer que parecía como medio dormida. Estaba en una camilla, con los ojos cerrados, se acercó a ella para examinarla, nada más tocarla abrió los ojos.- ¿Hola? -le dijo al ver que estaba despierta.-

No… -se alarmò ella-. Por favor no me toque -le tomó la mano para apartarlo. Lo estaba mirando con sus ojos verdes como si no lo conociera. Sólo vio signos de ansiedad. Parecía que no estaba fingiendo.-

¿Sabes quién soy?-

Lo siento -susurró ella al cabo de unos minutos-. Pero no sé quién eres – luego lo observò de manera intensa, hasta que por fin volvió a hablar- ¿Podrías hacerme un favor?

-Si por supuesto -le respondió-. ¿Qué quieres?-

¿Podrías ir por el bebé y traérmelo?-

¿Él bebé?-

¡Mi hijo! -exclamó, sin entender por qué se lo había preguntado tan extrañado-

. Quiero ver a mi hijo -le dijo, con lágrimas en los ojos-. Me dijeron que no le había pasado nada cuando me caí, pero quizá el médico ha encontrado algo después de examinarlo.-

Muy bien, iré a ver lo que sucede, volveré enseguida.

Omer salió de la habitación y se fue a buscar al doctor, que estaba llenando un cuestionario.

Al verlo acercarse, levantó la cabeza.- ¿Qué tal está su esposa? ¿Lo ha reconocido?

-Todavía no -le respondió, -. Pero ha preguntado por su hijo.

El médico le sonrió.-Si ver al niño la tranquiliza, puede que esa sea la mejor medicina para iniciar el proceso de sanación.-

¿Dónde se encuentra el niño?-

En neonatología, como prácticamente es un recién nacido, ese es el lugar que le corresponde. ¡Era un recién nacido!

Omer sintió un escalofrío en todo el cuerpo. ¿De dónde había salido esa mujer con aquel niño? ¿y porque tenía sus datos? Cada vez estaba más confundido.-

¿Podría pedirle a alguien que le lleven al niño? – le dice al doctor-

Tiene que estar en la incubadora. Pero veré lo que puedo hacer. Mientras tanto, vuelva con su esposa a ver si hablando con ella empieza a recordar algo.

Omer asintió. Pero antes tenía que llamar a Sinan, seguro que él podría averiguar quién era la extraña. Buscó una habitación vacía desde donde pudiera hablar en privado. Sacó el teléfono y lo llamó.- ¿Hola?-Sinan, soy yo.- ¡Hola! Me alegro que hayas llamado, tengo noticias, el jefe de mafia siciliana fue asesinado hoy en la madrugada, dos hombres en motocicletas, le dispararon mientras iba de paseo con su mujer y su hijo recién nacido, su esposa escapo con el bebe, pero nadie sabe dónde está.-

Eso está cerca del hospital Regional ¿cierto?-

Sí, ¿Por qué?, ¿sabes algo?

-Por eso te llamo. Estoy en el hospital, encontraron a una mujer con un niño recién nacido está en urgencias. Se ha dado un golpe en la cabeza.

-No digas más. Voy para allá ahora mismo.

-Gracias -le respondió y volvió a meterse el teléfono en el bolsillo. Se fue a la habitación donde estaba la mujer. Había un médico examinándola, se imaginó que sería el neurocirujano. Con una mirada el médico le indicó que quería estar a solas con la paciente.

Decidió salir a esperar a compañero, cuando salía le preguntó a alguien que le enseñaran dónde se había caído su esposa.- ¿La vio alguien caerse?

-No que yo sepa, señor. Salimos y cuando entraba una ambulancia la vieron en el suelo. Tenía las pupilas dilatadas. No sabía dónde estaba y la metimos en urgencias.

-Muy bien, gracias. Se fue hacia el lugar donde le indicaron, ahí encontró el auto, la mujer había dejado las puertas abiertas, lo cual indicaba que se había dirigido tan deprisa a urgencias que ni siquiera se había parado a cerrarlas.-

¿Omer?

-Oyó que una voz familiar lo llamaba. Se dio la vuelta y vio a Sinan de pie. Había llegado casi volando.-

¿Qué ocurre?

Le contó a su amigo todo. Entre los dos, buscaron en el auto alguna pista de quien era la mujer, pero no encontraron nada.-

¿Has mirado en su bolso, o en su ropa?

-No -le respondió con voz ronca-. No me he identificado como detective, no quiero que nadie lo sepa, hasta averiguar quién es ella y porque llevaba mis datos persónales consigo.

-Bueno, vamos dentro a ver si podemos averiguar algo que ponga un poco de luz en todo esto.

Omer asintió y los dos entraron en urgencias.

El Neurocirujano los estaba esperando en recepción. Después de saludarlos les dijo:-Según les ha dicho el doctor que la atendió, su esposa sufre de amnesia causada por el golpe que se ha dado en la cabeza. No parece que haya olvidado las cosas que hay a su alrededor. Por ejemplo, sabe que está en un hospital, sabe la hora, sumar y cosas de esa índole, pero no recuerda nada de su pasado. Pero poco a poco irá recordando.-

¿Cuánto va a tardar, doctor?-

Nadie puede responder esa pregunta. Tendrá que ser paciente. Mi consejo es que no la fuerce. Su mente parece que no quiere recordar. ¿Le ha ocurrido algo hace poco que haya supuesto un trauma para ella?-

No, nada por lo menos que yo sepa – responde Omer.

-Mi colega me ha dicho que el niño puede tranquilizarla y hacerla perder el miedo. Está muy asustada de no poder recordar nada, parece que ese niño es el único nexo de unión con el presente.-

¿Y qué debo hacer?-

El niño tiene que estar unas horas en la incubadora todavía. Ya le he informado a su esposa de su situación. Parece que ha aceptado el hecho de que tendrá que esperar unas horas para verlo. Confiemos en que poco a poco vaya recordando cosas.-

¿Qué sucederá si no recupera la memoria?-

La voy a dejar aquí esta noche bajo observación. Por la mañana, si después de hacerle las radiografías vemos que está bien, la enviaremos a casa. Por el momento, mi consejo es que la trate más como si fuera una hermana que como una esposa. Poco a poco vaya presentándole a su familia y a los amigos, pero sin asustarla por la pérdida de la memoria. No la fuerce. Se está protegiendo a sí misma, no intente ningún contacto físico.-

No se preocupe no lo haré.

-Muy bien. Los veré entonces más tarde. Los médicos me mantendrán informado del estado de su esposa. Si tienen algo que preguntarme no duden en llamarme.-

Gracias doctor.

El doctor se retira.-

¿Qué hacemos?

-Creo que es más que obvio que esa mujer es la esposa del mafioso.

-Lo mismo opino.-Necesitamos tenerla vigilada, envía unos policías encubiertos para que se queden con ella-

Y ¿para qué?-

¿Cómo que para qué? Para que la vigilen-Me refiero a que nadie sospechará que su marido se quedó al lado de su mujer, entonces no necesitamos más policías que tú.

-Pretendes que me quede aquí, haciéndome pasar por su marido?

-Pues sí, es la mejor idea que se me ha ocurrido esta semana – le dice su amigo sonriendo – mientras voy a pedir la ropa que traía y las huellas que de seguro ya le tomaron y así sabremos quien es verdaderamente ella.

-Y ¿cuánto tiempo, tendré que fingir ser su esposo?

-Tú mejor que nadie sabe que no tardaremos menos de 48 horas.

-Diablos, tendré que hacerlo, pero por favor agiliza todo.-

En cuanto puedas saca todas sus cosas de la habitación. Todas. A ver si podemos averiguar algo.-

Voy enseguida, mientras ve a hacer lo tuyo.-

Ve con tu esposa y déjanos a nosotros que investiguemos.

-Espera aquí un momento. Le diré a alguien que saque sus cosas – encontró una auxiliar y le dijo lo que querían que sacara de la habitación donde estaba ella.-

En un momento se las traigo. El médico la va a trasladar a una habitación individual en el cuarto piso. Le diré que vamos a subir sus cosas a la habitación.

-Perfecto. Al cabo de unos pocos minutos la auxiliar llegó con una bolsa de plástico, donde estaban todas las pertenencias de la mujer y él se las dio a Sinan.-Espero que encuentres algo, cuanto antes se resuelva este misterio, mejor.

-No te preocupes, uno de los chicos llevará después el auto a la comisaría, para buscar huellas y cualquier cosa que nos pueda servir. En cuanto descubra algo te llamó.

Omer volvió al cuarto de la mujer, al parecer ya estaba de mejor humor, conversar con el doctor le había sentado bien.

-Hola – lo saluda-Hola- le responde él- ¿Entonces?, ¿tú eres mi esposo? -le pregunta ella.

Él muy serio le responde-Sí, lo soy.-

¿Señorita?- ¿Sí? – responde la enfermera-El doctor me dijo que mi bebé tiene pocos días de nacido, ¿entonces porque no siento nada extraño en mi cuerpo?, mis pechos tampoco tienen leche, no entiendo nada.

-Cuando venga el doctor le hace todas esas preguntas, en todo caso el bebé está muy bien cuidado, así que no se preocupe por él.-

¿Cuándo lo podré ver?

-El bebé tiene una ictericia leve por lo que debe permanecer hospitalizado, hasta mañana, como mínimo.-

¿Podría verlo?-

Ahora lo que tiene que hacer es descansar y estar tranquila, su marido fue a la casa a traer, unos documentos que le solicitaron de la administración del hospital y algo de ropa, cuando vuelva le pide a él que la lleve.-

Es que no entiende, no recuerdo que ese hombre sea mi marido.-

Debo irme luego vuelvo.-

¡No se vaya!

La enfermera se acercó a la cama.-¿De qué tiene miedo?

La mujer se tapó la cara con las manos.-No lo sé. Todo.

-Es normal, acaba de tener un accidente, no recuerda nada de su vida pasada, debe tener paciencia, pero ya se lo explicará su marido cuando llegue, es evidente que la quiere mucho, porque no ha abandonado el hospital en ningún momento.

-Yo no le he pedido que me cuide.-

Es posible que no, pero él lo ha hecho aun sin que se lo pidas, ya lleva dos días internada, si quiere estar acompañada le diré a alguna de las auxiliares que venga a hablar contigo, o a leerte lo que quieras.-

No, creo que prefiero estar sola por ahora.-

Voy a ver a un par de pacientes y enseguida vuelvo.

-Gracias, siento mucho estar comportándome de esta manera.

Cuando la enfermera la dejó sola en la habitación, ella se levantó y entre abrió la puerta, sabia que debía salir de ese lugar, habían pasado ya tres días desde que estaba hospitalizada, no podía seguir perdiendo el tiempo acostada, tenía trabajo que hacer.-

Muchas gracias compañero, – le dice Omer recibiendo de manos de Sinan una carpeta con los documentos que le pidieron en el hospital, certificado de matrimonio y el certificado de nacimiento de su supuesto hijo.

– ¿tienes alguna información?-

Hermano estamos en una encrucijada, las huellas de la mujer no aparecen en ninguna parte y el niño aun no ha sido reconocido o por lo menos sus antecedentes tampoco los podemos localizar.-

Pero, ¿es posible eso?-

La única explicación posible es que ella este siendo protegida por alguien que este más arriba de nosotros.-

Y ¿Qué hacemos entonces?

-Mantenerla vigilada, prestar atención a cualquier movimiento extraño, ya sea de ella o de alguien más en el hospital.

¿Cuánto tiempo estará ahí?

-No lo sé, y ¿Qué se supone que haré después?, ¿la llevo con el niño a vivir conmigo?, ¿en qué momento acepté esta locura?-

Cálmate, seguramente de aquí, a que la dejen salir del hospital, encontraremos algo que nos diga qué relación tiene con la mafia, por ahora te digo que el nombre de ella es Emine.-

¿Emine?, ¿Por qué le pusiste el nombre de mi madre?

-Sera más fácil que lo recuerdes y tu hijo se llama como tú, Omer-

Pero que gracioso me resultaste amigo, ya que, no me queda de otra que seguir con esta farsa.-

Sera solo por un poco de tiempo, cualquier cosa ya sabes cómo debes contactarme.-

Sí, lo sé, después hablamos.-

Saludos a tu esposa e hijo – le dice su amigo riendo.

Media hora después Omer estaba ya ingresando al hospital y camino a la sala donde se encontraba Emine, cuando abrió la puerta algo extraño estaba sucediendo, un doctor al cual él no había visto antes, observaba detenidamente a la mujer. Al ingresar a la habitación, la mujer cambio la expresión del rostro y le sonrió.-Hola, regresaste, doctor le presento a mi marido.-

¿Su marido?, nadie me dijo que estaba casada.-

Si, lo está -le dice Omer, teniendo ya la certeza de que algo sucedía – ¿necesita que se lo compruebe?, porque aun tengo en mi poder nuestro certificado de matrimonio.-

Ve ?, yo no miento, el señor me confunde con otra persona parece.

– ¿De verdad?, y ¿con quien la confundió?-

No, con nadie importante, una ex compañera de estudios-.

Pues mi esposa se llama Emine y tenemos un hijo recién nacido cuyo nombre es Omer. El hombre solo miraba a la mujer y al final pareció entender que estar ahí no le iba a servir de mucho, se disculpó y salió de la habitación-

¿Qué sucedió? – pregunto Omer.

-No lo sé, desperté y me comenzó a hacer preguntas que yo no entendía, gracias a Dios llegaste, ya tenía miedo.

-Pues a mi no me lo pareció, te vi muy tranquila.

-Seguramente fue porque te vi llegar, yo… te quería pedir disculpas, sé que te he tratado mal los últimos días, pero aun así has estado a mi lado todo el tiempo, por favor perdóname, tengo tantas preguntas y necesito conocer las respuestas.-

Con tiempo las responderé, ahora lo importante es…Omer se vio interrumpido por la llegada de la enfermera.

-Señor, el doctor desea hablar con usted – le dice.

– ¿Sucede algo?

-El doctor le dirá todo.

-Luego continuamos conversando – le dice a la mujer. Sale de la habitación acompañado de la enfermera, quien lo lleva hasta donde esta el doctor con policías y guardias del hospital.

– ¿Qué sucede? – fue lo primero que dijo Omer.

-Tenemos un problema-

¿Cuál?

-Alguien intentó llevarse a su hijo, pero tranquilo la enfermera se percató del hecho.-

Y ¿Qué pasó?, lograron atrapar al tipo?

-Lamentablemente no, pero lo tenemos grabado en las cámaras de seguridad.-

Y el niño, digo mi hijo ¿está bien?

-Sí, él esta bien, ya pusimos un policía permanente afuera de neonatología y solo puede ingresar el personal de turno.-

¿Puedo ver las cámaras de seguridad?-

¿Para qué? – pregunta uno de los policías.

-Puede que conozca a la persona y sería más fácil identificarla, ¿no cree usted?

-Pues sí, me resulta lógico. Los policías junto con Omer y el doctor fueron a la habitación de los guardias donde estaban las cámaras de seguridad.-Ahí se ve el hombre cuando ingresa a neonatología, ahí la enfermera se percata y él sale huyendo, las cámaras lo vuelven a captar a la salida del hospital, ve ahí está.-

Mire, – le dice Omer – se junta con otra persona-

– ¿Los reconoce? – le pregunta el policía.-

Lamentablemente no, pero Omer sabe perfectamente que el otro hombre era quien estaba en a habitación conversando con la mujer que era su supuesta esposa.

CONTINUARA.

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