Omer se vio sorprendido al ver entrar en la sala a su novia, quien le dirigió
a Defne una mirada asesina.
La mujer, en el centro de la habitación, los miraba indignada.
- ¿Supongo que debe haber alguna explicación para esto? —dijo
fríamente—. Me interesa oírla.
Omer se encogió de hombros y no contestó y Fikret añadió
-Parece que llegué en un momento muy inoportuno. - ¿Por qué te imaginas eso? —Omer, aun en contra de su voluntad, se
sentía divertido—. No, no pienses mal, esto tiene una explicación.
-Me muero por oírla —respondió Fikret.
-Las cosas no son lo que parecen —le respondió Defne.
Fikret se volvió hacia Defne y la miró con desprecio.
-Parece que tendrás que contratar otra empresa, porque a algunos
sirvientes se les olvida cuál es su lugar.
-Fikret cuida tus palabras, si ella está aquí es porque yo la invité.
-No es necesario que se moleste —le dijo Defne con tono sereno—. - Yo puedo librar mis propias batallas cuando hay que hacerlo, su encantadora
prometida está exponiendo las sospechas que alberga sobre usted, es
obvio que desea creer lo peor. ¿Por qué hemos de convencerla de lo
contrario?
En el rostro de la mujer apareció una expresión de incredulidad..-Usted, señorita, – le responde con sarcasmo – quiere que mi prometido y
yo nos disgustemos, acaso cree que, por estar sentada a la mesa con un
hombre rico, tiene alguna posibilidad de ser algo más que una simple
empleada?
—y volviéndose al hombre le dirigió una sonrisa encantadora,
diciéndole—: Por supuesto que te creo, amor mío.
Defne apretó los puños, la mujer le hizo perder la paciencia.
Fikret la miró con desdén.
-Bueno, ya estoy aquí, así que puedes irte, me imagino que ya terminaste
el aseo…
Esta vez Defne no se iba a quedar callada y respondió a la agresión.
-Usted, – le responde, – si me encuentra en la casa de su prometido,
terminando de cenar con él, ¿me imagino sabe cuál iba a ser el postre?- ¡Oh! —exclamó la mujer débilmente, con expresión de horror.
- ¡Zeynep! —casi había súplica en la -voz de Omer, pero Defne, en su furia,
estaba más allá de cualquier control. - ¡No se preocupe! —prosiguió—. No voy a molestarme en dar
explicaciones. Dejemos que la novia sea la que reconstruya los hechos y si
se equivoca, ¡pues mala suerte! Quizá se lo merezca por grosera y clasista.
Él la miró con incredulidad. - Fikret parecía haberse quedado sin palabras y
Defne apretó los labios.
Sin pronunciar una palabra más, tomó su bolso y salió corriendo de la
casa, escuchó al hombre que la llamaba, pero no se detuvo, al contrario,
apresuró el paso para que él no pudiera alcanzarla.
En la casa se hizo un silencio solemne, pero fue Fikret quien lo rompió.
-Bueno, no pareces muy contento de verme —y lo dijo con un tono
petulante.
Él apretó los puños.
-Por favor, no seas ridícula —dijo impacientemente—. Llegaste antes de lo
que esperaba. Eso es todo.
-Eso es obvio.
Omer frunció el ceño y ella, comprendiendo que era mejor no hablar
demasiado, se acercó a él y lo besó.
—Amor mío, no te preocupes, yo te creo.- Él disimuló la sensación de disgusto que le produjo la caricia.
—¿Vinieron tus padres? —le preguntó.
—Sí, mi cielo. Se fueron directamente al hotel, yo quise darte una
sorpresa.
-Y lo lograste.
La mujer comenzó a contarle todo y él hizo un esfuerzo por concentrarse
en lo que le decía, se trataba de la mujer con quien iba a casarse. ¿Por qué
se sentía nervioso y tenso? Comprendía que debía darle alguna
explicación por lo de Defne, pero no encontraba las palabras adecuadas.
Sus pensamientos todavía seguían con ella.
Defne actuaba impulsiva e independientemente. Sin embargo, él estaba
seguro de que no era ni fuerte ni independiente.- Ahora todo comenzaba a
tener significado, ella lo había creído muerto durante todos estos años,
pero ¿por qué?, ¿de dónde sacó esa conclusión?, ah por Dios que llegue
pronto mañana, necesitaba hablar con su maestro, contarle todo para que
le ayude a entender toda esta historia.
Contemplando la expresión irritada de Fikret, se preguntó por primera
vez ¿en que estaba pensando cuando creyó que podía ser feliz con ella?
¿Cómo no había notado lo clasista y grosera que era?, tal como la
describió Defne, ¿qué había pasado con él?, que fue necesario viniera otra
persona para hacerle notar el carácter de la mujer que él había elegido
para compartir su vida.
Compartir la vida, ya no había tal posibilidad, su vida estaba atada a la de
Defne y siempre había sido así, aun cuando él pensaba lo peor de ella,
siempre fue ella quien ocupaba su corazón y no había espacio para alguien
más.
Tal vez, si no hubiera reaparecido en su vida, él habría podido tener un
matrimonio, sí no feliz, al menos tranquilo, pero ahora la idea de casarse
con Fikret le parecía intolerable. Omer se sentía asombrado, del giro que
sus pensamientos estaban tomando, Defne había dado lugar a aquello.
—¿En qué piensas, mi cielo? —le preguntó Fikret tratando de dominar su
ira bajo un manto de aparente serenidad.
Omer trató de poner orden en sus pensamientos.
—Perdóname, ¿qué dijiste?
-Te preguntaba, ¿qué planes tenías?
-Sí, de hecho, estaba pensando en los planes que tengo, debemos hablar.
Defne no logró controlar la rabia que le dejó la discusión con la mujer.- ¿Qué te pasó? –fue lo primero que le preguntó Nihan al verla tirar su
bolso al sillón para luego dejarse caer en él.
-Ni me preguntes, estoy que reviento de la rabia.
-¿Me vas a contar o debo adivinar?.
-Fui a la casa tal como me dijeron, el dueño estaba ahí y me invito a cenar- ¿A cenar?
-Sí, a cenar, a mí también me extrañó, pero no le vi nada de malo, ya pero
como te iba contando, estábamos por terminar y llegó su novia. - Ay por Dios y ¿Qué hiciste?
-Nada por supuesto o por lo menos no hice nada hasta que ella comenzó a
insultarme, ay la maldita, deseaba tomarla de su bien peinado cabello y
limpiar el piso con él, lo malo es, que creo que metí en problemas al
dueño de la casa y él que es una persona tan amable. - ¿Qué hiciste Defne?
-Le dejé entre ver que había algo entre el señor y yo, hubieses visto su
cara, después de eso, salí de ahí corriendo.
Su amiga se tomaba el estómago, de tanto reír, luego que ella le contara
toda la situación.
-No te rías, sucedió algo más.
-Ay por favor que más te pudo haber pasado
-El señor me ofreció un café y me sirvió acma con aceitunas, en ese
momento sentí que era Omer quien estaba frente a mi
Para la amiga, esa frase se llevó toda la alegría que sentía.
-Y… tú … ¿sabes cuál es el nombre del hombre? - ¿Del dueño de la casa?
-Sí de él
-No, y tampoco me interesa averiguarlo, dudo que le hayan quedado
ganas de volver a verme después de lo de esta noche, bueno estoy agotada,
me voy a duchar y a dormir, nos vemos mañana, buenas noches
-Buenas noches, descansa amiga.
-Maestro no sabes cuánto te he extrañado – le dice Omer a Sadri Husta,
cuando este ingresó a su oficina el día siguiente.Husta, solo con escuchar su voz por el teléfono, supo que algo muy
importante le había sucedido, por eso cuando él le pidió que viajara lo
hizo de inmediato, la única vez que le había oído de esa manera fue hace
cinco años, cuando le contó que su amor se iba a casar y que ya no quería
saber nada de él.
-Está bien hijo, ya estoy aquí, ¿en qué te puedo ayudar?
-Dame un segundo – toma el intercomunicador y dice _ por favor que
nadie me moleste en toda la mañana y cancela todas mis citas para hoy.
Luego se sienta frente a Husta
-Vi a Defne
-Y ¿eso?
-La encontré en mi casa el mismo día que llegué.- ¿Entonces? ¿ella te buscó?
-No, eso es lo tragicómico de esta historia, ella cree que estoy muerto. - ¿Qué?, pero ¿Cómo?
-Eso aún no lo entiendo, pero no es todo, ella nunca se casó, durante todo
este tiempo ella ha estado sola.
-y ¿Qué te dijo cuándo te vio?
-No me reconoció
Omer se levantó del lugar donde estaba y comenzó a caminar por la
oficina tal como lo hacía cuando estaba desesperado y no sabía qué hacer.
-He pensado una y otra vez, ¿Qué fue lo que sucedió?, y ¿Por qué? Y no
encuentro una razón lógica o por lo menos una que me satisfaga. - ¿Crees que exista una persona detrás de todo esto?
-Por supuesto que sí, la abuela de Defne y si no me equivoco su querida
amiga Nihan, pero aún no tengo la certeza.
-Y dices ¿Qué ella no te reconoció?
-No, y ¿eso tampoco lo entiendo?, porque yo a ella lo hice enseguida, solo
han pasado cinco años, ¿no entiendo?, ¿Cómo no me reconoció?
-Es lógico Omer, tú no logras ver los cambios que ha habido en ti, ella te
recuerda como el muchacho de 20 años, un joven de mirada limpia, y ojos
llenos de vida, ahora no solo la expresión de tu rostro se ha endurecido, y
tus ojos perdieron el brillo, además está el hecho de que llevas barba y
bigote, es más que entendible que ella no te hubiese reconocido.- - Pero, ¿Qué hago ahora?, maestro por favor ayúdame a decidir qué hacer
con la información que tengo.
-Primero cálmate, luego pongamos los hechos sobre la mesa, ¿dices que
ella no se casó?
-No, no se casó.
-Y ¿sabes la razón?
-No, el investigador solo supo decir que el compromiso se rompió una
semana después de ser anunciado y luego de eso ella dejó su casa y a su
abuela.
-Además ¿ella cree que tú estás muerto?
-Así es.
-Pero, ¿Quién le hizo creer eso?
-Eso aún no lo sé
-Creo que una vez que sepamos quien se lo dijo y que fue lo que hicieron
para que ella lo creyera, llegaremos a la verdad de lo que sucedió hace
cinco años
-Husta, ¿me está diciendo?, ¿Qué al igual que yo crees que todo esto fue
planificado para separarnos?
-Yo no voy a decir nada, hasta que no sepamos el motivo de porque le
mintieron sobre tu muerte.
-Entonces, usted me dirá que hacemos?
-Que Defne no te reconozca lo podemos usar para nuestro favor - ¿Cómo?
-Pues fácil, acércate a ella, y que te cuente, como sucedió tu muerte y
como se enteró de ella.
-Sí, además tengo una razón para volver a verla, debo pedirle disculpa,
por la forma en la Fikret la trató.
-Fikret, ¿tu novia?
-Sí ayer estábamos en la casa cenando y llegó ella, la trato muy mal, pero
me sirvió para darme cuenta que no quiero a ese tipo de personas en mi
vida. - ¿Qué hiciste?-
- Termine mi relación con ella, ahora deberá enfrentar la ira de sus padres,
pero lo hecho, hecho esta
-Creo que fue lo mejor que pudiste hacer, nunca quise entrometerme en
tu vida, pero ella no era mujer para ti, además de que tú estás enamorado
de Defne.
-Maestro a ti no te puedo engañar, aun la amo, creí que podía guardar mi
amor debajo de la coraza de rencor por lo que ella me hizo, pero al verla
nuevamente ella rompió todas mis barreras y se adueñó nuevamente del
lugar que le pertenece por derecho propio.
Husta solo miraba al joven que tenía frente a él y por primera vez en cinco
años, volvieron sus ojos a brillar y la expresión de su rostro se volvió
limpia como el amor que existía entre ellos y él quería seguir viéndolo así
y lucharía con quien fuera para que eso se hiciera una realidad.
-Bien entonces, tenemos mucho trabajo, una vez que sepamos la verdad,
veremos qué camino seguir.
Omer se acercó a la puerta, con las manos un poco temblorosas, le costó
demasiado encontrar la dirección del lugar donde vivía Defne, su
asistente, su fiel asistente fue quien supo al final donde podía encontrarla,
ya era casi al finalizar la tarde cuando llegó al edificio.
Aun no lograba entender Cómo era que la niña mimada que conoció hace
años se convirtió en la mujer capaz de defender de la manera que la hizo
con Fikret la noche anterior.
Y mucho menos entendía, ¿Cómo había sido capaz de abandonar todos
los lujos que tenía con su abuela? y en ese momento comenzó a pensar
que fue error haberse dejado convencer por Nihan y buscar la manera de
hablar con ella, apenas supo lo de su compromiso con aquel hombre.
Si hubiese sido valiente y enfrentado la situación para conocer la verdad,
como lo estaba haciendo ahora, tal vez todo sería diferente, quizás sería él
quien estuviera viviendo con ella este sencillo departamento, pero sin
duda alguna serian felices, pero aún estaba a tiempo, si Defne lo seguía
amando como lo suponía, solo debía averiguar la verdad para luego
decirle quien era él.
Por fin golpeo la puerta del departamento y espero… sintió ruidos y
alguien comenzó a abrir la puerta.
-Buenos… – se quedó a la mitad de la frase al ver a la persona que le abrió
la puerta
-Sí – le responde la mujer.
Omer la reconoció enseguida, Nihan, la gran amiga de Defne, ¿ella era la
persona con la que compartía el departamento?, tampoco eso le gusto, pero por ahora debía guardar las apariencias hasta confirmar sus
sospechas.
-Buenos días, ¿se encontrará la señorita Zeynep?.- ¿Quién?
-Zeynep, Zeynep Tuc, así se llama, me dieron esta dirección, me dijeron
que aquí podría encontrarla.
-Ah, ya entiendo, ¿Quién le digo que la busca?
-Un amigo
-Muy bien, por favor pase y la espera en la sala.
Al entrar en el departamento, sintió el deseo de sacar a Defne de ese lugar
y llevársela, para compartir con ella todo lo que había logrado en estos
cinco años separados.
Poner el mundo bajo sus pies y darle todos los lujos que ella se merece.
—Buenos días—murmuró, moviéndose nerviosa, ¿Qué estaba haciendo él
aquí?, vendría a obligarme a pedirle disculpas a su novia?, si era así que se
fuera olvidando porque eso jamás lo haría.
Él se giró para mirarla de frente e inconscientemente, llevo su mano a su
cabeza, tal como lo hacía cuando algo le causaba sorpresa.
Defne contuvo el aliento, había visto ese gesto muchas veces y sabía que
era una de las caracterizas del hombre que ella aun amaba.
Y si sus sospechas son ciertas… y si Omer sigue vivo. y si… él fuera Omer
Resultaba difícil reconocerlo bajo ese traje tan elegante y esa mirada tan
dura.
No podía ver su cara por completo, pero si se dejaba llevar por lo que
había visto y sentido toda cobraba sentido.
Acaso él fue el hombre que la beso aquella noche.
-Sí viene a exigirme que le pida disculpas a su novia, le digo de inmediato
que vino a perder…
-No, no vine a eso, además ella ya no es mi novia.
-No… – respondió ella perpleja
-No – repitió él – eso no es el tema que trajo hasta acá.
-Ah, y si no es eso, ¿Qué es?-Me gustaría que termináramos la conversación que quedo pendiente anoche.
-Perdón, pero no recuerdo.
-Sobre tu novio, el que dices que está muerto- ¿Qué pasa con él?
-Podrías contarme si no te molesta? claro está, ¿Qué fue lo que sucedió?
-No, no me molesta en lo absoluto, quiero que me haga un favor antes
-Claro dime - ¿Podría cerrar los ojos?
-Y ¿eso para qué?
-Es solo un momento, no se preocupe, no le hará nada malo, solo necesito
salir de una duda.
-Está bien – le responde al fin.
Una vez que él cerro los ojos ella se acerca lentamente y se alza de
puntillas, para luego besarlo, al sentirla, él abrió los ojos y así quedaron
por un momento mirándose fijamente a los ojos, entonces, estando tan
cerca, hizo algo que le parecía tan natural como respirar, inclinó la cabeza
para buscar sus labios y, al rozarlos, experimentó un deseo que no había
experimentado nunca, algo que lo empujaba a desear más, a tomar más.
Y ella respondió, aunque al principio había parecido un poco asustada,
ella le devolvió el beso y Omer supo sin la menor sombra de duda que
sentía lo mismo que ella.
La boca de Omer era fuerte y cálida, buscando sus labios con dulzura y
jugando con ellos, sabía muy bien lo que debía hacer, ella lo recordaba
exactamente asi.
Y durante unos segundos se perdió en el beso, mientras sentía las manos
de Omer recorrer su espalda, acomodándola para tenerla más cerca de él,
hasta que de sus labios se escapó un suspiro.
Él la soltó.
-Tu duda, ¿quedo resuelta? – le dice él una vez que recupero el aliento
-Sí – le responde ella.
CONTINUARA

