Defne despertó aun con los efectos del calmante que le administro su amiga la
noche anterior, aun así, entre la niebla recordó el beso.
-Buenos días – escucha que le dice Nihan
Ella con pereza abre los ojos
-Buenos días -la saluda.
- ¿Te sientes mejor?
-Yo, si por supuesto
-Lo digo por lo que me dijiste anoche, ¿sabes que eso no es posible? ¿verdad? - ¿Qué Omer me haya besado?, por supuesto que es posible
-Pero Defne, debo recordarte que él murió en un accidente aéreo hace ya cinco
años.
–No, no debes recordarme nada, porque ahora estoy segura que él no murió en
ese accidente, Omer está vivo¡
-Y si fuera eso verdad, ¿Por qué nunca volvió a buscarte?-Eso no lo sé, por ahora no tengo todas las respuestas, pero si hay algo de lo que
estoy segura, es que anoche él me beso, nunca, escúchame bien Nihan, nunca
pude ni podré olvidar la manera en la que me besaba, cuando amas a alguien,
todo lo de él es único, como por ejemplo su manera de besar.
-Yo, más bien creo que fue producto de los tragos de más, pero bueno, prepare el
desayuno, vamos dúchate y te espero para comer juntas.
Defne se duchó y vistió para ir a la universidad, pero antes desayunó con su
amiga.
-Defne – comienza a decir Nihan – quiero pedirte algo.
-Claro dime.
-Prométeme que no harás nada sin contármelo antes, solo así podre estar
tranquila. - ¿No entiendo a qué te refieres?
-Del tema que hablamos en la mañana.
-No te preocupes, Omer no me ha buscado hasta hoy, ¿Qué podría suceder para
que cambiara esa situación?, ya han pasado cinco años, tal vez ya se casó e
incluso puede que tenga hijos, él quería tenerlos.
-Defne…
-Ya me voy, hoy debo llegar temprano a la universidad, esta será una semana
muy complicada, nos vemos más tarde – dice, toma su bolso y sale del
departamento, bajo la atenta mirada de su amiga.
-Repite lo que dijiste – dice Omer, mirando por la ventana, había pasado una
semana desde la noche en que beso a Defne, solo cuando ella dijo su nombre,
entendió que había cometido un error, pero no pudo soportar los celos y quería
averiguar si ella lo había olvidado, y por lo visto ella seguía pensando en él o por
lo menos recordaba sus besos.
-Defne Topal, nació en Manisa…- -No eso no, lo último, lo que sucedió hace cinco años.
-Bueno, déjeme ver,… ya desde aquí, la señorita se comprometió en matrimonio,
con el hijo del magnate de las comunicaciones Hakar Ender, fue más una alianza
comercial, entre él y la abuela de ella, pero el compromiso se rompió una semana
después y coincidió con la desaparición de la señorita Defne Topal, desde ese día
se le pierde el rastro, hasta seis meses después, cuando se inscribe en la
universidad, de la que está a punto de egresar con honores, pese a que tiene dos
trabajos, aclaró en el informe, que en las empresas donde ella trabaja, su nombre
es Zeynep Tunc, este nombre es el que usó la actriz Elcin Sangu, en una de sus
novelas. - ¿Entonces, ella no se casó? – Dice él, tratando de ocultar la sonrisa que asomó a
sus labios.
-No señor, por lo menos eso dice el informe del detective.
-Muy bien, muchas gracias, ahora por favor déjame el informe, puedes irte.
-Muy bien señor, ¿necesita algo màs?
-Sí, por favor comunícame con Sadri Husta y luego con la empresa encargada del
aseo en mi casa.
-Enseguida lo comunico con Sadri Husta, ahora con respecto a la empresa de
aseo, si no está conforme con ellos, puedo buscarle otra.
-No, solo has lo que te pido, por favor.
-Sí señor
La asistente de Omer se retira de su oficina, por fin él puede sonreír, la noticia
sin él proponérselo, lo había alegrado.
-Así que, ¿después de todo no te casaste?, ¿será verdad que nunca mientes? mi
dulce Defne.
El intercomunicador comienza a sonar.
-Dime- - El señor Husta, en la línea dos.
-Muchas gracias… Maestro, necesito de su ayuda… puedes venir… por favor, le
diré a mi asistente te reserve el vuelo y el hotel…maestro, muchas gracias – dice
y deja el teléfono en su lugar.
Si había alguien en este mundo, que podía ayudarle a desenmarañar toda esta
historia, era su maestro, él y su sabiduría le mostraría lo que él no lograba ver,
Omer presentía que había algo más detrás de la cancelación de la boda de Defne
y él debía saber que era.
-Comunícame con el gerente de la empresa que te pedí por favor – dice a su
asistente y ella lo hace enseguida.
-Buenos días – escucha decir al otro lado de la línea.
-Buenos días, soy Omer Iplikci, ¿me imagino que sabe quién soy?
-Sí por supuesto señor, ¿en qué le podemos servir?
–Necesito que envié a alguien para hacer el aseo en mi casa… esta noche.
-Por supuesto señor, usted solamente dígame a qué hora estará desocupada la
casa.
-Eso no es todo
-Perdón, ¿Qué más necesita?
-Necesito que sea la persona que fue la última vez, Zeynep Tuc.
-Deme un momento para buscarla y ver si puede ir ella – se escuchó teclear del
otro lado de la línea – señor, lo lamento, pero no podrá ser ella, Zeynep trabaja
solo los fines de semana.
-Escúcheme bien, porque lo diré una sola vez, si ella no va esta noche, mañana
dejaré de necesitar sus servicios, usted verá que le conviene más.
-No por favor no diga eso, no se preocupe – le dice después de unos segundos –
Zeynep ira a su casa, solo necesito me diga a qué hora la casa estará desocupada-- A las siete… ahora si me disculpa tengo asuntos que atender, ah lo último,
ofrézcale un buen incentivo, que yo pagare lo que ustedes me pidan.
-Está bien señor, buenos días.
-Buenos días – le dice y vuelve a dejar el teléfono en su lugar. - ¿Qué haces? – le pregunta Nihan, mientras ve que Defne toma su bolso para
volver a salir del departamento.
-Voy a trabajar
-Pero se supone que hoy no trabajas
-Lo hago cuando me ofrecen tres veces más de lo que me pagan normalmente por
limpiar una casa.
-Tanto y ¿dónde tienes que ir?
-Te cuanto cuando este de vuelta, ya estoy atrasada, debía estar allá a las 7,
espero esta vez no encontrarme con la mujer antipática. - ¿Como?
-Ay ya, no me entretengas más, debo salir, nos vemos después, a la vuelta
conversamos.
Defne salió del edificio y tomo un taxi, con lo que le iban a pagar por limpiar esa
casa, se podía dar el lujo de pagar uno.
Deseaba con todas sus fuerzas no encontrase nuevamente con la mujer, era tan
grosera y clasista que le recordaba a su abuela.
Cuando llegó al lugar, al igual que la vez pasada, fue escoltada por el guardia,
quien le abrió para puerta de la casa, ella al ingresar se saca las zapatillas, se
toma el pelo en un moño completo y se pone los audífonos en los oídos y
comienza a hacer el aseo.
En eso estaba cuando sintió que alguien le toca el hombro, se gira al mismo
tiempo que grita.- - No te asustes, soy yo.
-Pero ¿porque se arrastra como un zorro?
Él la mira como si no entendiera lo que ella le quiso decir.
-Perdón – le dice una vez que se da cuenta de la manera en la que le había
respondido, – yo… no quise responderle así, es solo que pensé que la casa estaba
vacía.
-Me di cuenta -le dice, con una sonrisa.
-Sera mejor que me vaya. - ¿Por qué?… _pregunta él con un pequeño movimiento de cabeza.
-Porque se supone que no debo estar aquí, mientras estén los dueños de la casa.
-Por mí no hay problema, puedes continuar.
-Pero se supone…
-Tranquila yo no le voy a contar a tu jefa, ¿lo harás tú?
-No por supuesto que no.
-Entonces esto queda como un secreto entre los dos, ¿te parece?
-Me parece.
–Bien te dejo trabajar, pero te puedo pedir un favor.? - ¿Cuál sería?
-Que me acompañes a cenar. - ¿Cenar?
-Si la última comida del día, me imagino que aún no has comido, o ¿me
equivoco?
-Pues… no, no se equivoca, pero no creo que corresponda hacer aceptar su
invitación-No me gusta comer solo y tampoco se me antoja salir a comer afuera, por favor
di que sí.
Después de unos minutos donde sopeso los pros y los contra, llegó a la
conclusión de que no había nada malo en comer con él.
-Está bien, déjeme terminar el aseo y lo acompaño.
-Perfecto entonces – responde.
Ella continuo con el aseo, en lo que se demoró muy poco, porque la casa, estaba
prácticamente como ella la había dejado la vez anterior, una vez que terminó,
entro al baño y se soltó el pelo se arregló lo mejor que pudo y volvió a la sala.
-Señor – llamó
-Aquí -escucho decir, siguió el sonido de la voz y lo encontró en la cocina.
-Ven siéntate – la invita viendo su cara de sorpresa.
-Pero usted… ¿cocina?
-Sí, pero solo lo hago cuando estoy en casa, espero te guste lo que prepare
-Yo creo que si… muchas gracias – le dice cuando él se sentó frente a ella.
Comieron en silencio, Defne sentía la mirada del hombre sobre ella y eso la
ponía muy nerviosa.
-Entonces Zeynep – le dice él – también tienes amigos influyentes? - ¿Cómo?
-La cena de beneficencia, te vi el otro día.
-Ah, sí nos invitaron a mí y a una amiga - ¿Tu novio quizás?
-No, unos amigos de ella.
–Y tú, ¿no tienes novio?- - No – le responde ella
- ¿Pero lo has tenido?, me imagino que alguna vez te has enamorado
- ¿A qué viene todo esto? –le pregunta ella un tanto asustada
Omer notó que estaba siendo muy frontal con sus preguntas
-No te asustes, es solo curiosidad, si quieres me puedes preguntar lo que quieras.
-Muy bien, entonces, la mujer del otro día, es su novia o esposa
-Novia, se llama Fikret Gallo, es una diseñadora.
-Piensa casarse con ella
-Pues, si no sucede nada en el camino, sí lo haré
-Lo lamento mucho por usted - ¿Por qué lo dices?
-Hace años conocí a una persona como ella, clasista y grosera, vivir con ese tipo
de personas es complicado, por decirlo de alguna manera - ¿Quien fue esa persona?, claro si me quieres decir
-Mi abuela
–Y ¿ya no vives con ella?
-No, ya no lo hago, por esa razón me independice, no quería terminar siendo
como ella.
-Pues no te imagino siendo clasista, mucho menos grosera.
-Pues gracias, lo tomare como un cumplido.
-Te sirvo postre – le dice él.
-La comida estuvo exquisita, no sé si podré comer postre.
-Un café talvez-Eso si le acepto, uno bien cargado, estoy muy cansada y tengo miedo de
dormirme en el viaje de regreso a mi departamento.
Cuando él, regreso traía junto con el café un plato con acma
-Creí que te gustaría acompañar el café, son deliciosos los compré con aceitunas.
Ella lo miró a los ojos y atraves de ellos recordó, la veces que iba con Omer a la
casa de Husta y pasaban a comprar acma con aceitunas, solo porque a ella le
gustaban, y sintió la enorme necesidad de contarle lo que había sucedido. - ¿Qué sucede?, lamento si hice algo que te entristeció
-Me pregunto si estuve enamorada, – le dijo ella – lo estuve una vez, cuando era
muy joven, casi una adolescente. - ¿Un amor de verano acaso?
-No, él fue, y sigue siendo mi único amor - ¿Y… qué sucedió?, ¿Por qué se acabó ese amor?
-Bueno pues… Omer así se llamaba, él murió en un accidente
Al escuchar esa frase, él dejó caer su taza con café - ¿Cómo que murió…
Fue lo que alcanzo a decir porque escucharon la puerta de la casa abrirse y unos
pasos que se acercaban dónde estaban ellos. - Fikret, ¿qué haces aquí? – pregunta Omer
- ¿Creo que soy yo, quien debería hacer esa pregunta? – responde la mujer,
mirando a Defne fijamente.
CONTINUARA

