Defne bajó de su pequeño auto deportivo rojo y, antes de cerrar con llave la
puerta, se echó el abrigo sobre los hombros. Estremeciéndose ligeramente
por el frío viento de marzo, cruzó la calle y se dirigió a la entrada del colegio.
En su cumpleaños, su abuela le regaló el auto, no había nada en el mundo
que no pudiera tener, aun no terminaba de decirle a su abuela lo que quería
cuando ya lo tenía, se pudiera pensar que debía ser muy feliz con su vida, la
realidad era otra.
Los padres de Defne la habían abandonado cuando ella era muy pequeña,
quedando al cuidado de su abuela Turkan, una mujer que mientras se hiciera
lo que ella quería era todo amor, pero pobre de aquel que le llevara la
contraria, lo sumía en el más hondo de los infiernos, así creció ella, siendo
testigo del trato que le daba a los que ella denominaba, personas inferiores,
solo por no contar con los medios económicos que ella tenía.
Pero aun viendo todo eso, ella nunca dejó de mirar a todos por igual, su
mejor amiga Nihan, era la hija de la cocinera de la casa, gracias a la abuela,
ella estudiaba con una beca en el colegio donde también lo hacía Defne.Defne se consideraba una joven feliz y su rostro siempre se hermoseaba con
una sonrisa, la que regalaba a todos con quienes se cruzaba
Tenía diecisiete años cuando conoció a Omer.
Él, llegó casi a mediados del año escolar, era un joven apuesto y causó
sensación entre las jóvenes, era uno de los más codiciados, hasta que se
enteraban que estaba en el colegio gracias a una beca deportiva, ahí se
terminaban todos los anhelos de sus amigas por conocerlo.
Ella, se divertía al ver cómo sus compañeras soñaban con él, pero nunca se
había sentido particularmente interesada, Defne atraía a los hombres y tenía
una corte de admiradores en su propia esfera, no miraba hacia otras, hasta
ese día.
Una noche ella manejaba por la carretera nevada y derrapó en el asfalto,
perdiendo el control del auto, chocando contra un cerco, quedando
inconsciente, no sabe cuánto tiempo estuvo así, solo sintió cuando alguien la
cargaba, sacándola del frio auto y llevándola en brazos para luego volver a
perder el conocimiento.
Cuando por fin pudo abrir los ojos, se vio en una habitación con una
chimenea, la cual estaba encendida, ella estaba acostada en un sillón y en
otro estaba él, durmiendo, pudo notar que la había cuidado durante quizás
cuanto tiempo, ella tenía una herida en la cabeza, la que había sido limpiada
y vendada, trató de incorporarse, pero se mareo.
Por la ventana se podía ver la nieve caer, por lo que notó que había
tormenta, se estremeció al pensar que, si él no hubiera llegado a rescatarla,
seguramente se hubiera muerto de hipotermia.
-Despertaste – escuchó que le dijo
-Si, – le respondió
- ¿Cómo te sientes?
-La verdad no lo sé, me duele un poco la cabeza-Debe ser producto del golpe, ya cuando vayas al médico te revisará, hice
todo lo que pude. - ¿Cómo me encontraste?, digo el lugar donde choqué estaba prácticamente
vacío
-Fue gracias a nuestro perro – escuchó otra voz
-No te asustes, él es mi maestro Husta, esta es su casa, si quieres saber, te
encontré solo de casualidad, vine a ver si Sadri Husta, se encontraba
preparado para la tormenta que se avecinaba.
–Pues casualidad o no, te lo agradezco mucho.
-Él te salvo la vida, niña -le dijo el anciano – de haber estado un par de horas
en ese lugar, tu muerte era segura.
Al día siguiente, Omer la acompañó hasta su auto, donde encontró su cartera
y logró llamar a una grúa.
-Bueno te agradezco mucho todo lo que has hecho por mi – le dice sacando
su billetera y entregándole un fajo de billetes
-Y ¿eso? – le dice él
-Es en gratitud por lo que hiciste anoche
-Acostumbras a pagarle a todas las personas que te ayudan.
-Bueno, sí
-Qué pena me das, seguramente debes rodearte solo de personas que
aprecian más tu dinero que a ti, perdona, pero yo los favores no los cobro – y
se fue
Ella quedo ahí en medio de la carretera nevada y sola, cuando por fin llegó a
casa y después de recibir el sermón de su abuela, en su habitación logró
conversar con su amiga y le contó la aventura de esa noche
-Llegó a rescatarte y te llevó en brazos, que romántico, si fuera un hombre
rico, te diría que trataras de acercarte a él, tal vez sea tu futuro esposo, pero
por lo que me cuentas, es pobre, por decirlo de alguna manera.A Defne siempre le llamó la atención la manera en la que Nihan se refería a
las personas, como si ella perteneciera a una de las familias más acaudalada
de la ciudad.
Aun con el parche en su cabeza, volvió a clases y al entrar al primero que vio
fue a su salvador
-Hola – lo saludó – ¿te acuerdas de mí?
-Claro, es la niña que cree que todo se debe pagar
-Yo lo siento, no debí haber hecho eso, pero en mi defensa debo decir que mi
intensión nunca fue ofenderte, ¿me perdonas?
-Está bien – le dice y comienza a caminar – ¿Qué haces?
-Pues camino contigo
-No puedes - ¿Por qué no?
-Porque…
-Bueno cuando tengas una razón me avisas, mientras porque no me invitas a
comer un acma, pero eso si te digo enseguida me gustan con aceitunas,
apropósito soy Defne
-. Omer, así me llamo
En pocas semanas, la relación entre ambos creció hasta el punto de que
Defne —jamás acostumbrada a que le negaran algo— se sentía obsesionada
por Omer, y la admiración que le inspiraba se convirtió en amor.
Ella nunca había conocido tanta felicidad, por esa razón mantuvo su relación
en secreto de todos quienes la rodeaban, ni siquiera a su amiga, le dijo de su
amistad con Omer
Su lugar de encuentro era en la casa de Sadri Husta, quien para ella también
se transformó en alguien muy querido, escuchar sus consejos era un placer.Tres meses después de haberse conocido, Omer le dio el primer beso, ella
nunca había besado a un hombre y estaba tan nerviosa, que él tuvo que
decirle lo que debía hacer, así era Omer con ella, con paciencia le enseñaba,
la cuidaba y la mimaba, ella podía pasar mucho tiempo hablando y él
siempre le prestaba atención, junto a él se sentía una niña mujer.
Pese a pasar horas solos, él nunca le faltó el respeto, era un caballero y ella
se sentía segura a su lado, todo marchaba bien, hasta el día en que su abuela
se enteró de su relación con Omer.
Ese mismo día él perdió la beca en el colegio, cuando lo supo corrió para ver
cómo se encontraba, pero él no se vio para nada afectado.
-Si este es el precio que debo pagar para estar contigo, lo hago sin
problemas- fue lo que le dijo
-Omer, lo siento – le respondió abrazándose a él
-Defne mírame, sé que somos jóvenes, y tal vez te cueste creerlo, pero yo te
amo, si estas a mi lado soy capaz de luchar contra todos, pero antes de
hacerlo, necesito saber que sientes por mí.
-Yo también te amo, luché contra este amor, porque sabía que pagarías las
consecuencias cuando mi abuela se enterara.
-Tu abuela no me importa, tú eres lo único importante en mi vida, iré a
hablar con ella a explicarle que nos amamos y que queremos estar juntos
-No, no lo entenderá, ni siquiera creo te permita hablar con ella
Así tal como lo había dicho, su abuela no recibió a Omer, lo mandó a sacar
con la policía y a detener por según ella, entrar a su casa con la intención de
robar y como los empleados fueron sus testigos, Omer estuvo en la cárcel
por tres meses, tiempo en el que a ella la encerraron en la casa.
Durante la celebración de su cumpleaños 18, Omer logró verla, con la ayuda
de Nihan entró a la casa.
E igual que Romeo y Julieta, acordaron huir para vivir su amor libre sin el
yugo de su abuela.Una semana, en una semana se irían juntos, Omer le haría llegar el día, la
hora y el lugar donde se reunirían a través de Nihan.
Todo estaba listo, su amiga le entregó una nota donde salía la hora y el lugar
donde se reunirían, como pudo ella salió de su casa, llevaba consigo una
mochila con lo más valioso que ella tenía, todos los recuerdos de sus salidas
con Omer, la primera rosa que le regaló, el ticket del cine, junto a un poco de
ropa.
Llegó al lugar faltando unos minutos para la hora acordada y ahí esperó y
esperó, pero Omer nunca llegó, cuando ya anochecía, la que apareció fue
Nihan.
-Defne vine a buscarte, creí que me necesitarías - ¿Por qué?, ¿le paso algo a Omer?, por eso no llegó
-No vino, él me dijo que…
-Que, ¿qué te dijo?
-Él, se fue, pero solo, tu abuela le pagó para que te dejara sola
-No, él no haría eso, él no es así
-Lo siento amiga, pero es la verdad, yo fui testigo de todo, vi cuando Omer
aceptó el cheque que tu abuela le dio y cuando salió de la casa lo encaré, y
como no negó nada, intuí que no vendría por ti, por eso vine lo más rápido
posible para avisarte y que no lo siguieras esperando.
Su amiga logró convencerla y se fueron a la casa de la abuela, a Defne le
extraño que su abuela no estuviera esperando para darle sus típicos
sermones, así que fue ella quien la busco necesitaba saber la verdad. Y la
encontró en su despacho.
-Abuela – le dijo apenas entro a la habitación
-Buenas tarde – le corrige ella- ¿te puedo ayudar en algo? - ¿Qué le hiciste a Omer?
-No te entiendo, ¿qué quieres decir con que le hice algo?-Si algo tenías que haberle hecho para que me dejara plantada - ¿Plantada?, ¿acaso pretendías fugarte con él?
-Por favor, no te hagas como no sabias nada
-No, no sabía nada de la locura que querías hacer, ahora me siento mejor al
haber aceptado su oferta - ¿Qué oferta?
-Ese hombre vino, me pidió una suma considerable de dinero a cambio de
irse lejos y dejarte tranquila
-No, eso no es verdad, Omer no haría algo así, él me ama
-Cuantas veces tengo que repetirte, todo el mundo tiene un precio solo
debes saber cuál es.
-No voy a creer lo que me dices, tengo que hablar con él. - ¿No creerás que después de la locura que ibas a cometer, te voy a dejar
salir de la casa?
-No puedes hacer esto abuela, por favor necesito ver a Omer, necesito saber
que paso
-Lo que paso ya te lo conté, además, él se fue junto con el anciano con el que
vivía, ya deben estar lejos de aquí.
-Tengo que verlo con mis propios ojos, por favor, si quieres puedes pedirle a
alguien que me acompañe hasta la casa de Sadri Husta y después me trae de
vuelta, por favor abuela
Después de escuchar sus suplicas por un rato finalmente la señora accedió a
su petición, pero fue ella finalmente quien la acompaño.
Cuando llegaron a la casa donde había vivido tantos momentos felices con
Omer y donde había escuchado tantos consejos e historias de Husta, esta, se
encontraba deshabitada, no existía ningún rastro de Omer a de su maestro,
recién ahí Defne logro darse cuenta que lo que le decía su abuela era verdad,
no tenía otra manera de explicar todo lo que había sucedido, aunque su corazón, le gritaba que eso no podía ser verdad, su mente fue acallando esos
gritos con cada evidencia de la traición de Omer.
Durante semanas ella estuvo llorando, encerrada en su habitación.
La última estocada a su corazón, llego de la mano de un periódico que
recibió de manos de su amiga.
Mueren 97 personas tras estrellarse un avión, decía el título.
El balance de fallecidos a causa del siniestro de un avión, con 99 personas a
bordo (91 pasajeros y ocho tripulantes) en una zona residencial cerca del
aeropuerto de Karachi, ha ascendido a 97, con dos supervivientes
confirmados.
A continuación, mencionaban sus nombres, al llegar casi al final un nombre
le llamo la atención, ese nombre lo podría reconocer, aunque estuviera entre
miles, porque lo tenía grabado en el corazón y en la mente, “Omer Iplikci”,
luego de eso… nada, cayó al suelo al perder el conocimiento.
Omer estaba muerto, su amor había muerto, junto con el murieron todas sus
esperanzas de recibir una explicación, de que él volviera y le dijera que tenía
una poderosa razón para hacer lo que hizo y que venía a buscarla para
llevarla lejos.
CONTINUARA

