LA PRINCESA DE MIS SUEÑOS. Capitulo 7

Omer caminó a toda velocidad hacia el taxi que lo esperaba a la salida del
aeropuerto, mientras esperaba su equipaje, reviso su celular, ansiaba
escuchar la voz de Defne, pero no le había escrito ni llamado algo extraño
estaba sucediendo y encontró la razón, como primera plana de una revista
digital que llevaba como título, “el príncipe Omer Iplikci futuro rey de San
Bardcsingu se comprometió en matrimonio con lady Maddox.


Lléveme a esta dirección le dice al taxista
Estaba ya muy cerca cuando vio a Defne salir de su casa y avanzar en su
dirección.
Déjeme aquí ordena al chofer, por alguna razón cada paso que daba le
producía una sensación de temor.
Defne no daba crédito a lo que su amiga le había mostrado, Omer su
Omer se había comprometido en matrimonio y no solo eso, era príncipe y
futuro rey de un país que ella jamás había oído hablar , en qué mundo se
habría imaginado que a ella le sucediera algo así, entonces la enfermedad
de su tío era solo una excusa mentira que realmente fue hacer a su país
fue a comprometerse, tenia tantas preguntas caminaba tan absorta en sus
pensamientos que se percato de quien se puse en frente de ella, hasta que
choco su cabeza contra el torso de otra persona.
-Lo siento… ¡Omer! Yo…
La expresión de ella le reveló a Omer lo que temía, y sus palabras lo
confirmaron.
-Eres un… -espetó sin preámbulos.
-Puedo explicártelo…

  • ¿Qué hay que explicar? – ¡Dio mio! Las has visto.
  • ¿Qué es lo que he visto?
    Omer se pasó una mano por el pelo.
    -No debería haber permitido que pasara esto…
    -Supongo que creías que no iba a averiguar la verdad sobre ti –
    interrumpió ella en tono despectivo.
    -Iba a contártelo personalmente, te lo juro.
    -Y eso habría bastado para arreglar las cosas, ¿no?
    -Por supuesto que no, pero… si pudiera hacerte entender cómo han sido
    las cosas… fue un accidente, sé que debería habértelo dicho todo desde el
    principio, pero tampoco creo que sea tan importante, un pequeño
    engaño…
  • ¿Un pequeño engaño?, no puedo creerlo
    -Pero ahora que sabes la verdad, ¿no podríamos empezar de nuevo?, ¿De
    verdad he hecho algo imperdonable?
    -Si tienes que preguntar eso quiere decir que no entenderías la respuesta,
    no tiene sentido seguir hablando adiós.
    -No debes irte ahora, escúchame -en su afán por evitar que se fuera, Omer
    tomó a Defne por los hombros.
    -No quiero quedarme, y haz el favor de soltarme.
    -No puedo dejarte ir, así como así.
    -No puedes hacer nada al respecto.
    -Solo unos minutos más -rogó Omer.
  • ¿Me tomas por una idiota? ¡Suéltame!
    Defne trató de apartarse, pero él deslizó las manos hasta su cintura y la
    atrajo hacia sí.
    -Te soltaré cuando te haya explicado esto.
    Defne intentó escapar de nuevo, pero cuando los labios de Omer se
    posaron sobre los suyos, se quedó paralizada, la besó como un hombre
    cuya vida dependiera de ello, como si temiera no volver a tener la
    oportunidad de hacerlo, y ella no pudo evitar un estremecimiento al
    sentirlo.
    -Suéltame -jadeó cuando, casi con dolor, logró apartar su boca. -No puedo -responde Omer, con la respiración entrecortada-. Si lo hiciera
    correría el riesgo de no volver a encontrarte, no quiero arriesgarme a
    perderte.
    -Ya me has perdido… _ le responde y se aleja de él lo más rápido posible
    Necesitó caminar casi una hora más para lograr tranquilizar un poco su
    mente, no lograba sacar de su mente la foto de Omer junto a esa mujer, el
    príncipe y futuro rey, como era posible que la hubiera engañado de esa
    manera, que sería ella para él, solo la última aventura antes de su
    matrimonio y si eso era verdad, ¿porque había vuelto?
    No, todo debía tener una explicación, tendría que darla la oportunidad de
    hablar, se debían esa conversación, por lo tanto, tomo su teléfono y marco
    el número de Omer.
    Defne, mi amor por favor necesitamos hablar escucho decir del otro
    lado de la línea.
    Tienes razón necesitamos conversar, te espero en mi casa luego de eso
    corto la llamada.
    Camino de vuelta a su casa, en el trayecto su mente repetía una y otras
    palabras que Omer le había dicho, si se dejaba guiar solo por las fotos
    tendría que creer que él era un mentiroso y no el hombre que ella conoció
    esos días en la casa de la playa o el hombre del que ella se enamoró, no
    nada tenía sentido, aunque su mente estaba llena de su corazón, su

    corazón la llenaba de seguridad, seguridad en los sentimientos de Omer,
    seguridad en que las palabras que él le dijo eran ciertas.
    Cuando llego a la casa Omer ya la estaba esperando, lo dejo entrar.
    Muy bien te escucho es lo primero que le dice.
    Primero quiero que sepas, que no es verdad, la única mujer con la que me quiero casar eres tú, volé hasta acá para explicártelo todo, quería ser yo quien te dijera la verdad.
  • _Tuviste tantas oportunidades para decirme la verdad, ¿porque esperaste todo este tiempo?
  • _No lo sé, creo que me gustó la idea de que por primera vez una mujer me quiera por quien soy no por lo que represento.
  • _No entiendo a lo que te refieres _
  • Las mujeres que me buscan lo hacen o por mi dinero o por el título que llevo, en cambio tú creíste que era un hombre común y sin dinero, pero eso no te importo al momento de enamorarte de mí. _
  • No lo sé Omer, estoy tan confundida, no creo en la historia de la cenicienta y el príncipe, no creo ser la mujer adecuado como esposa de un futuro rey.
  • _Eso ya no te debe preocupar, porque renuncié al trono para estar contigo, incluso perdí a mi familia, porque te prefiero a ti.
  • _Te das cuenta lo que me dices, no puedo permitir eso, tú tenías una vida antes de conocerme y no puedo permitir que lo pierdas todo por mi culpa, no podría vivir con eso culpa y con el tiempo tú me terminarías culpando igual _
  • Defne, te prometo
  • _No me hagas promesas que no puedes cumplir, vuelve con tu familia Omer, vuelve a tu castillo, cásate con una mujer adecuada para ti. _
  • No me digas eso por favor, yo te amo y sé que tú también me amas.
  • _El amor no tiene nada que ver con la decisión que tome, todos tenemos un lugar en el mundo y tu lugar es allá como futuro rey de tu país y el mío acá en Estambul le dice sin poder mirarlo _ olvídate de mí que yo
    tratare de hacer lo mismo.
    _ ¿Te das cuenta de lo que me está pidiendo?
    Si, soy consciente de cada palabra que te he dicho y te pido por favor respetes mi decisión .
  • _No puedo hacerlo, porque el día que te conocí entendí que he esperado toda mi vida por ti, espere encontrarte aún más allá de mis sueños, si para estar contigo debo cambiar mi nombre, renunciar a mi título, puedo soportar cualquier cosa y esperarte hasta el día en que pueda volver a verte, sé que necesitas tiempo y te lo daré.
  • _No lo hagas Omer .
  • -El Carnaval de febrero es una costumbre en mi país, la de este año tendrá lugar el próximo miércoles, te esperare ahí.
  • -No voy a ir -dice ella.
  • -Te compre los pasajes y arregle todo para cuando llegues, sé que necesitas que tu amiga te acompañe, por lo tanto, todo está preparado para dos personas.
  • -Eres muy amable, pero pierdes tu tiempo.
  • -Se me olvidaba decirte el baile es de máscaras, el próximo miércoles, no lo olvide.
  • -Por favor no lo hagas más difícil, solo vete. responde ella con lágrimas
    en los ojos.
    Omer se acerca y toma su cara entre sus manos
    Como espero verte cada noche en mis sueños, esperare por ti, para verte en el baile, te amo termina de decir y con uno de sus dedos seca sus
    lágrimas y deposita un tierno beso en sus labios.
  • La deja sola en la casa, no sin antes dejar sobre la mesa los pasajes.
    Cuando Defne quedo sola dejo salir su dolor, lloro hasta que quedo
    exhausta que fue el momento en que llego su amiga y quien no venía sola.

  • La música ya estaba sonando y las luces brillaban en cada puerta y
    ventana.
    Una hilera de lacayos sostenía bandejas en las que había copas del más
    delicado cristal llenas del mejor champán.
    -Si al menos pudieras mostrar una sonrisa, aunque sea falsa_ le dice Sinan
    a su amigo.
    -Porque debo sonreír, en este momento tendría que estar camino al
    aeropuerto. Defne no vino.
    -Tú crees que unas horas más harán gran diferencia -dijo Sinan-, mañana
    viajas a Estambul, si quieres yo mismo te llevo al aeropuerto.
    _Es un compromiso.
    -Ahora por favor podrías sonreír tu pueblo quiere verte feliz.
    -Seré feliz el día que está de nuevo con Defne
    .
  • ¿Otra Cenicienta? ¿Cuántas hay ya?
    Su amigo solo se encogió de hombres y fue en dirección a dos invitadas
    que habían llegado recién.
    y las acompañó al interior del palacio.

  • A Omer le habría gustado librarse de todo aquello, pues ya no iba a ser
    como había esperado, Defne debería haber estado junto él disfrutando del
    baile, para después presentarla como su futura esposa, pero no había
    viajado porque los pasajes no habían sido usados.
    Había logrado reservar un boleto para un vuelo que salía temprano a la
    mañana siguiente, no podía darse el lujo de perder a la única mujer con la
    que podría ser feliz.
    Miró a las mujeres que estaban con Sinan una de ellas, vestida como
    cleopatra y la otra de cenicienta.
    Cenicienta, tenía un aspecto delicado y encantador, usaba una máscara de
    raso roja, tan cargada de encajes en la parte baja que casi cubría por
    completo su rostro, extrañaba tanto a Defne que hasta le encontró cierto
    parecido a ella.
    .
    -Ven amigo, saca a la acompañante de mi amiga -dijo Sinan.
    -Oh, Sinan. ¿De verdad tengo que hacerlo Omer pasó la siguiente media hora bailando por obligación y deseando
    que el tiempo volara.
    La mujer se limitó a seguir bailando con él, sin decir nada, pero también
    sin apartar la mirada de sus ojos, como si estuviera esperando que fuera a
    suceder algo, Omer era varios centímetros más alto que ella y apenas
    podía ver la parte baja de su rostro, pero sí sus ojos y de pronto empezó a
    tener una extraña sensación que no sabía cómo explicarse.

  • -Alguien trata de llamar su atención. _ le dice con voz aguda
    Omer vio a dos arlequines haciéndole señas desde la puerta que daba a los
    jardines, murmuró algo a modo de disculpa y fue a reunirse con ellos.
    -Todo ha ido a la perfección -dijo su tío tras su máscara-.
  • Hemos invitado a alguien muy especial.
  • ¿Quién? -pregunto Omer.
    -Espera te la vamos a presentar.
    -Tío por favor no quiero sorpresas…
    El tío volvió con la mujer que él había estado bailando y la puso frente a él
    Como familia hemos conversado y llegamos a la conclusión de que nos equivocamos al pretender te casaras con lady Maddox como tu futura esposa si consultarte ante, esperamos que esta vez estés de acuerdo con nuestra decisión, creemos la mejor opción para ser la futura reina de San Bardcsingu es ella dice mirando a la mujer.

  • _Tío ya te he dicho que solo me voy a casar con Defne, no aceptare a
    ninguna mujer que ustedes me quieran imponer, pensé que había
    quedado claro en nuestra última conversación
    .
  • ¿Pero y si ella no te ama?, has pensado en esa posibilidad _ le dice su
    amigo Sinan.
    -Debe amarme y lo hará, aunque tenga que pasarme toda la vida
    convenciéndola.
    Pues creo que te cobrare la palabra escucha decir a la mujer.

  • Su mente estaba jugando con él, pero a pesar de que su cabeza estaba
    confusa, su corazón le gritaba que no se había vuelto loco, entonces sus
    miradas se encontraron a través de las máscaras, comprendiéndose a la
    perfección.
    -Tú… eres…_dijo sin entender aun-… tú… estoy pensando en…
  • ¿En qué estás pensando? -preguntó Defne con interés.
  • ¡En hacer esto! Omer le quitó la máscara, la miro como si no pudiera aun creer lo que
    estaba viendo y a continuación la atrajo hacia sí y la besó hasta dejarla sin
    aliento.
    -Eras tú todo el rato -dijo cuando por fin pudo hablar.
    -Pero te he engañado un buen rato, ¿verdad?
    -Solo un rato -Omer volvió a besarla-. ¿Cómo has llegado aquí? – preguntó
    luego, sin aliento- revise en la mañana y los pasajes no habían sido
    usados.
    Sinan fue a buscarme al aeropuerto y luego me trajo hasta acá luego me
    he disfrazado y me he limitado a esperar que tu tío me presente.
    Omer miro a su amigo con una mezcla de gratitud y enojo por no haberle
    contado nada.

    _No me mires así, fue una orden rey.
    -Habría venido de todos modos – le dice ella mirándolo a los ojos-,
    porque no iba a renunciar a lo nuestro, así como así.

  • Omer deslizó un brazo con firmeza por la cintura de Defne y la llevó a la
    pista y ahí la beso una y otra vez mientras seguían bailando.

  • CONTINUARA

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