Era más de medianoche y Yasemin estaba con los nervios de punta, intentaba
pacientemente explicarle a su hijo, pero los bebés no atendían a razones ni
aceptaban sobornos.
–Por favor, hijo, deja de llorar –murmuró, mientras paseaba de un lado a otro con
el bebé en brazos.
Sabía que cuidar niños no era tarea fácil, pero no había esperado que fuese
imposible, siendo una mujer de negocios y además divorciada, no había esperado
convertirse en madre menos después que su matrimonio había terminado por esa
razón, por no querer tener hijos.
Estaba demasiado cansada y la sensación de soledad era más dolorosa que los
gritos del pequeño Sinan, se le encogió el corazón al recordar la sonrisa de su
padre… la sonrisa que su hijo, había heredado. Aunque apenas lo había visto
sonreír en las últimas semanas, que estuvieron juntos.
Cerró los ojos y una lágrima se deslizó por su mejilla.
Había pasado más de un año desde que se separó de Sinan y no había vuelto a
saber nada de él.
Tres meses después de su divorcio ella comenzó a sospechar que estaba
embarazada, Defne la acompaño en todo ese proceso, desde estar con ella al momento de hacerse el test hasta la primera ida al médico, gracias al cielo que la
había puesto en su camino.
El pequeño aún no se había acostumbrado a la fórmula que compraba en la
farmacia, se la había recomendado un pediatra, el mismo que le dijo que el estrés
podía causar que no produjera la leche necesaria para amamantar a su hijo, pero
al niño no le gustaba.
Lo que daría por tener a alguien que la ayudase o le diese apoyo moral, al menos,
desgraciadamente, se sentía inadecuada, incapaz.
Necesitaba ayuda.
Aquí era donde le gustaría haber tenido una madre comprensiva, que le enseñara
como ser madre y la aconsejara.
«Lo siento, cariño, no puedo hacer nada más».
Yasemin estaba a punto de gritar, pero hizo un esfuerzo para controlarse.
Sinan arrugó la carita y lanzó un alarido tan potente que Yasemin pensó que se
les caería el techo encima.
–Amiga, qué mala cara tienes.
–No pegue un ojo en toda noche –le dijo.
Mientras Defne probablemente llevaba horas trabajando, ella aún no había
llegado a su oficina, antes tenía que tomar una taza de café, con un poco de
suerte, la cafeína la despertaría un poco.
–Todo será mucho más fácil con el tiempo, ya lo verás –estaba diciendo Defne.
Ella agradecía el consuelo.
–Seguro que la cosa mejorará algún día, por ahora, necesito una taza de café.
Defne hizo una mueca.
–Acabo de servirme la última taza, pero he vuelto a poner la cafetera .
– Vas a llegar tarde a la reunión.
–¿La reunión que reunión? –frunció el ceño, intentando hacer funcionar su cerebro.
–Tranquila yo voy en tu lugar, tú quédate aquí y descansa un momento. Cuando Defne salió de la oficina, Yasemin se maravilló de la sensación de estar sola, no había notado cuanto lo extrañaba. Su vida se había transformando en un ir y venir, en la mañana esperaba que llegara la niñera y corría al trabajo, no podía dejar que Defne hiciera todo sola, la empresa era de ambas aunque su amiga era muy comprensiva tampoco ella quería aprovecharse de eso, ya no recordaba la última noche en que durmió más de tres horas seguidas «Aquí está todo tan tranquilo…», pensó .Solo se escuchaba el sonido del reloj y si cerraba los ojos, se quedaría dormida solo unos segundos…
Para no hacerlo, sacó un espejito del bolso y descubrió que solo se había pintado un ojo y que sus rizos parecían un halo electrificado alrededor de su cabeza, ¿dónde quedo la Yasemin que se demoraba horas eligiendo la ropa para ir a la oficina? y ¿que su maquillaje combinaba perfectamente con todo lo demás? Suspirando, guardo el espejo y sacó una taza del armario. Si tenía que esperar un segundo más antes de tomar un café se volvería loca. Pero después de servírselo, levantó la taza con demasiada brusquedad y unas gotas cayeron en su blusa… –
¡Maldita sea!, que diferencia puede haber entre unas gotas de café y el vómito de Sinan en mi ropa… Su intención era reírse, pero el sonido que salió de su garganta no era una risa sino más bien todo lo contrario y entendió entonces que el dique se había roto finalmente, después del divorcio comenzó a pensar de inmediato en levantar una nueva empresa y posteriormente lo de su embarazo, luego nació el bebé y no había tenido un minuto para llorar…Había escondido su rabia, al igual que había controlado el dolor, pero de repente ya no parecía capaz de controlarse.
Así en esa condición la encontró, la abuela Turkan, quien solo la abrazo y le dio el consuelo que ella necesitaba, después de eso se transformó en su salvadora, le enseño paso a paso como criar a un bebè, como enseñarle a dormir a comer y así darle tiempo para que ella pudiera hacer lo mismo, la abuela de Defne se transformó de la noche a la mañana en la madre que ella no tuvo, la guio por el camino de la maternidad y ella se lo agradeciera por el resto de su vida.
_Que les parece sin nos sentamos y conversamos más tranquilos les dice Omer
a todos al verle la cara a su amigo tenía _ Sinan, ¿estás bien?
Bien, bien solo que creí oír que Yasemin dijo que ese niño era mi hijo _Ven amigo, siéntate, ¿prefieren que los dejemos solos para que conversen?
pregunta Defne
No dice Yasemin de forma tajante _ si lo hice de esta manera es porque
necesito contarle la verdad a Sinan y necesito que estés aquí Defne.
Está bien amiga, de aquí no me moveré.
¿Por qué? _ pregunta después de un momento Sinan.
Solo paso, no lo quise hacer a propósito .
¿Solo paso?, ¿Cómo me puedes decir eso?, estas cosas no solo pasan, tengo un
hijo y yo no lo sabia.
Puedes bajar la voz lo vas a asustar.
_Lo siento, necesito una explicación, por favor responde mirando quien fuera
su esposa.
Cuando hablamos de tener familia, yo te dije que no quería tener hijos, tú solo te enojaste y no me diste la oportunidad de explicar las razones, comenzaste a comportarte extraño ya no me hablabas a la semana siguiente me pediste el divorcio_.
Si, pero me dijiste nada de tu embarazo, de ser asi yo jamás me hubiera divorciado de ti. _Primero en esos días no sabía de mi embarazo, segundo si te divorciaste de mi así tan fácilmente quiere decir que no me amabas lo suficiente. _Yo quería tener hijos contigo con nadie más, quería formar una familia.
_Esa no fue la impresión que me disté, el caso es que supe de mi embarazo cuando tú ya habías desaparecido, esa es la única explicación que te puedo dar.
_Yo… ¿Qué nombre le has puesto? _
El mismo nombre de su padre _Yasemin, no sé si abrazarte o estrangularte, en estos momentos no sé ni que pensar .
_Que te parece si te acercas a Sinan y ves si él te ayuda a saber que pensar.
Sinan se acerca dónde está su hijo jugando con Defne bajo la atenta mirada de Yasemin, se sienta en el suelo junto al niño y comienza a jugar con él. _Tal parece que es cierto eso de que la sangre tira, porque el niño juega con Sinan como si lo hubiera conocido desde siempre _No fue tal difícil, ¿verdad? le pregunta Defne a su amiga.
Fue más fácil de lo que imagine, ahora Sinan debe decidir si se quiere acercar a su hijo. _Esa imagen ¿te deja alguna duda de lo que hará?, veras que no se separa de su hijo nunca más y de ti tampoco.
_No lo sé, veo muy difícil de Sinan me perdone después saber la verdad.
Sinan estuvo tirado en el suelo jugando con su hijo por un momento muy largo.
_Amigo porque no vienes con tu hijo a la mesa, así podemos cenar todos juntos le
dice Omer.
_Está bien _ le responde él tomando a su hijo y sentándose con el niño en los
brazos.
De la cena no se podía esperar, mucho Omer solo miraba a su amigo que aún no
decía nada la emoción de saber que era padre se le reflejaba en su rostro,
Yasemin por su parte preocupada en todo momento de lo que pudiera necesitar el
pequeño Sinan.
Bueno dice Yasemin _ yo me tengo que retirar, es la hora que Sinan debe
acostarse, ha sido un largo día y la verdad yo igual estoy agotada.
Yo los llevo dijo enseguida Sinan.
Te lo agradezco, pero no hace falta, vine en auto y créeme que esta mejor equipado para trasladar a un niño.
_Entonces me llevas con ustedes _
Está bien no creo que tengamos problema con eso.
_Yo… antes de irnos quería pedirte algo _
Claro dime.
_Mañana tenía planeado ir donde mis padres, ¿puedo llevar a mi hijo para que lo conozcan? _Sinan, él es tu hijo, claro que lo puedes llevar
_Pero tienes que venir con nosotros, él aun no me conoce bien.
Yasemin mira a Defne _
Por mí no hay problema, me hago cargo de la empresa, tú ve tranquila y disfruta del día
_Ok muchas gracias amiga, entonces nos vamos, si mañana el pequeño Sinan va a conocer a sus abuelos, debe dormir bien para estar de muy buen ánimo.
Omer y Defne despidieron a sus amigos, Omer cierra la puerta y toma a su mujer por la cintura._Así que por eso me dijiste que no pensé en que podías haber quedado embarazada?. _Si por esa misma razón _Si hubiese sucedido, me hubieras buscado para contármelo _No, no lo hubiera hecho ¿De verdad no lo hubieras hecho?
Opino lo mismo que Yasemin, si te fuiste es porque no me amabas lo suficiente. _Pero tú sabes que no es así _
Ahora lo sé, pero en ese entonces no, además fueron tres años Omer, no unos días o unos meses. _Si lo sé y no sabes cuánto lo siento _Si se cuánto lo sientes, porque yo lo siento igual. ¿Entonces?, cuando tendremos nosotros una pequeña y pelirroja Defne?
No te apresures, aun debemos solucionar muchas cosas entre nosotros, està lo de mi familia, tus tíos y todo lo demás. _Y nos ocuparemos de todo no te preocupes, pero todo a su debido tiempo, por ahora quiero ir a dormir con mi esposa, ¿puede ser?
Yasemin escuchó el ruido metálico del cerrojo, seguido de la voz de Sinan… una voz que aceleró su corazón. –Hola, saludo a la niñera –la señora ¿dónde está? –En la cocina. Ella oyó pasos y se volvió, con una sonrisa en los labios, Sinan la miró de arriba abajo con un brillo en los ojos que elevó su temperatura varios grados. –Estas hermosa.Si seguía mirándola de ese modo… –Eres un regalo para la vanidad de una mujer –le dijo, con voz ronca. –Gracias. ¿Necesitas ayuda o ya estás lista? –Solo tengo que cambiarle el pañal a Sinan. A menos que quieras hacerlo tú… –Sí, claro. ¿Por qué no? –¿En serio? –La verdad es que nunca lo he hecho, pero no creo que sea tan difícil. –Ah, ¿no? –Yasemin enarcó una ceja–.
El cambiador está en el salón yo iré en unos segundos. –De acuerdo –asintió él El salón era un testamento de sus dos vidas y él aprovechó la oportunidad para curiosear las estanterías contenían libros, manuales de software en orden alfabético y películas en DVD, sobre todo de ciencia-ficción, tenía litografías enmarcadas de un conocido pintor a quien ambos admiraban, y había juguetes en el sofá y en el suelo. Por las marcas en la alfombra, era evidente que había movido los muebles para poner un parque y una especie de columpio. Todo aquello ilustraba cómo había cambiado su vida, pero, aparte del caos, aquella habitación era más acogedora que su casa, que había sido decorada por un profesional.
–Los pañales están aquí –dijo Yasemin, recordándole lo que había ido a hacer al salón. –Ah, muy bien. Pensando que para cambiar un pañal lo primero que necesitaba era el bebé, Sinan sacó a su hijo del moisés, el niño lo miró con unos ojos grises muy parecidos a los de su padre, pero la mirada de su madrePara ser alguien tan pequeño, sabia como ganarse el cariño de todos, seguramente pasaría lo mismo cuando lo vieran sus abuelos, quienes ya estaban al tanto de que su nieto los iría a visitar y aunque al principio pensaron que les estaba jugando una broma, al siguiente instante fueron las personas mas felices del mundo –Se supone que tienes que poner esta manta antes –dijo Yasemin, al llegar a la habitación y ver que iba a colocar al niño sobre el cambiador.
–Ah, gracias. Es que no lo he hecho nunca –sujetando a su hijo sobre su hombro con una mano, usó la otra para colocar la manta, aunque no era fácil. Después de colocar a su hijo sobre la manta intentó quitarle el body que llevaba… pero sería mucho más fácil si él dejara de mover las piernas, cuando por fin pudo desabrochar el body empezó a quitarle el pañal, pero una de las tiras adhesivas no se despegaba y tiró de ella con tal fuerza que acabó arrancando el pañal, para delicia de Yasemin, que parecía encontrarlo muy divertido.
–Ahora tienes que hacer una bola con él y ponerlo aquí –ella señaló un aparato que había en la esquina. –Muy bien –Sinan estaba escuchando sus instrucciones para abrir la extraña tapa del aparato cuando se dio cuenta de que Sinan se había tumbado boca abajo y, apoyándose en las manitas, intentaba gatear sobre el cambiador. Se movía adelante y atrás de tal forma que, por un momento, pensó que iba a lanzarse de cabeza.
A toda prisa, volvió a colocarlo de espaldas y tomó un pañal limpio, debería ser más sencillo, pero hacían falta más de dos manos para poner el pañal, sujetarlo y volver a ponerle el body. Aquello era mucho más complicado de lo que había creído.
–Se nota que no lo has hecho nunca –dijo ella. Estar con niños era una experiencia que lo hacía humilde a uno. Yasemin debía de tener una fuerza de carácter increíble para lidiar con aquello todos los días.Ver a Sinan con su hijo en brazos, era una imagen doméstica y sencilla, pero la conmovió. –Misión cumplida –dijo él–. ¿Estás lista?
No. No estaba lista para esos sentimientos, pero cada vez estaba más segura de que no iba a poder luchar contra lo inevitable. _Lista le dice
Y como si ya fueran una familia se encaminaron al auto, Sinan con su hijo en
brazos y Yasemin con el bolso con todo lo necesario para estar un día entero
fuera de casa.
Sinan acomodo a su hijo en la silla luego tomo el bolso y ayudo a Yasemin a
entrar al auto para luego tomar su lugar detrás del volante
Mis padres ya saben que vamos ¿Qué te dijeron?
Entre los gritos que lanzaba mi madre alcance a escuchar que estaba feliz.
Yasemin sonrió, solo había visto a los padres de Sinan el día de la apresurada boda, así que mucho no los conocía. Cuando llegaron a la que era la casa de los padres de Sinan, ella solo pensó en que era una mansión, cuando estuvieron cerca se abrió la puerta principal y salieron los padres de Sinan a recibirlos, solo esperaron que el auto se detuviera y abrieron la puerta donde estaba sentado el bebé _Es hermoso, míralo le dice a su esposo.
Al parecer la emoción les había hecho olvidar de Sinan y Yasemin también
venían en el auto.
Mamá le dice _ ¿ya te olvidaste que tienes un hijo?
Perdón, perdón, Yasemin hija y tú también hijo sean bienvenidos, por favor entremos.
Los padres de Sinan estaban embobados con el pequeño Sinan, más aún después de saber que se llamaba igual que su hija, Yasemin se sentía un poco abrumada entre tantas muestras de cariño. _Y ¿ustedes cuando se casan? pregunta la mujer
Madre, danos tiempo por favor responde Sinan.
Señora, nosotros no estamos juntos.
_No me vengan con tonteras, mi nieto debe vivir con sus padres y no me digas
se dirige a Sinan _ que tu no amas a Yasemin, jamás te vi tan enamorado de otra
mujer como de ella, si hasta fuiste capaz de contradecirnos y casarte tan apurado
que no nos diste tiempo de organizar una boda decente.
No madre no lo niego y aun sigo enamorado de ella, pero esa decisión nos corresponde a nosotros, no quiero que Yasemin se sienta presionada.
Yasemin no daba crédito a lo que acaba de escuchar entre Sinan y su madre no sabia en realidad que es lo que estaba sucediendo.
Defne en su oficina estaba saturada de trabajo, lo que mas le preocupaba era que la boda de Fikret seria ya el fin de semana y no quería que nada saliera mal, el intercomunicador de su oficina comenzó a timbrar. _Dime Pilar _Señora Defne su abuela al teléfono _Ok gracias Pilar… abuela que sorpresa… no tengo mucho tiempo para almorzar, pero claro que almuerzo contigo… te espero entonces.
No era un buen día para recibir visitas menos con todo lo que tenia que hacer aun, se escucha unos pequeños golpes en la puerta _Pase le dice a la persona pensando que era su asistente, pero cuando levanta la cabeza.
Sorpresa !!_le dice Omer.
_Omer ¿qué haces aquí? _Vaya en mis pensamientos no era esta manera en la que sería recibido. _Lo siento, pero tendrás que irte enseguida.
¿Por qué?
Mi abuela viene de camino y no te puede ver aquí _
Pero es mejor podemos contarle que estamos juntos _No aun no ¿Porque no?
_ ¿Porque aun no es tiempo?, ¿porque no quiero?
Defne ¿que está tratando de decir? _
Que no se si mi familia te acepte de nuevo, que aun no me siento preparada para contarles que volviste y menos que estamos juntos.
¿Estás hablando en serio?
Omer, por favor hablémoslo en la casa, ahora vete ¿Todavía desconfías de mí?
No lo puedo creer no basta todo lo que he dicho y hecho ?.
Por favor entiéndeme, lo nuestro esta recién comenzando .
_Y ¿temes que te vuelva a abandonar? _
Omer solo… no es el momento _
No te preocupes, entiendo que tengas miedo, pero no te perdona que pienses que te puedo hacer daño nuevamente, eso realmente me duele.
_No lo entiendes, ellos son mi familia y los puedo lastimar así no ahora, dame tiempo.
_No, no te puedo entender, porque no tengo familia, mi única familia eres tú, solo te necesito a ti Omer se gira y se dirige a la puerta.
Defne trata de detenerlo. _Omer, por favor.
_No Defne hablaremos cuando tengas las cosas más claras, cuando estés
dispuesta a luchar por lo nuestro fuera de las paredes de la casa.
_Espera Omer no te vayas así.
CONTINUARA

