Apenas Defne hubo cerrado la puerta de su oficina Omer se dejo caer en la
silla, lo primero que se le vino a cabeza tratar de explicar lo que verdad
sucedía, pero recordó lo que su madre le había dejado escrito en una de
las reglas de la ruta del amor.
Aunque cuando hayas comenzado una relación con tú princesa eso no te
garantiza que todo vaya bien, en algún momento te enfrentaras a las
dudas por parte de ella.
Nunca le ruegues, ni te apresures a explicar cada paso que das, ella debe
aprender a confiar en ti, si te acostumbras a dar explicaciones tu relación
se deteriora muy pronto.
La confianza es crucial para una relación sana, ella como tú deben confiar
el uno en el otro a ojos cerrados.
Si ella se quiere alejar déjala, de aquí en adelante tendrás que usar lo que
se denomina estrategias.
Debes hacer que ella reconozca que te necesita, pero para eso debes dejar
que se aleje de ti que te extrañe.
Mantente cerca, pero no tanto, siempre es bueno mantener el misterio,
hacer que te extraño y que se dé cuenta de que te necesita, si estás
constantemente junto a ella, no notará tu ausencia.
En esta etapa puedes hacerte ver con otras mujeres, pero hale siempre
entender que, para ti, ella esta siempre primero, se que suena
contradictorio, pero tú eres muy inteligente y sabrás la manera de hacerlo.
Ella debe saber que existe la posibilidad de perderte, si no ocupa por su
propia decisión, el lugar que tú le quieres y si no te da a ti, el lugar que te
corresponde en su vida. La decisión de volver debe ser única y exclusivamente de ella y solo ahí puedes dar por finalizada la ruta del amor, porque habrás llegado a la
meta.
Hasta ahora los consejos recibidos de su madre habían sido cien por
ciento efectivos, por lo tanto, él no veía razón para que esta vez fuera
diferente.
Defne estuvo toda la mañana, pendiente de lo que sucedía en la oficina de
Omer, había algo que le decía que se equivoco al dejarse llevar por las
palabras de Daria.
En más de una oportunidad estuvo tentada a levantarse e ir hasta donde
estaba Omer, pero siempre le ganaba la inseguridad, estar en esa posición
era terrible, no dejaba de pensar en lo sucedido la noche anterior y
tampoco podía sacarse la cabeza el ver a Omer saborear ese chocolate.
El día fue una tortura para ella, por fin llego a su fin y volvió al
departamento donde la esperaba su amiga.
-Vaya, ¿Qué te paso?
-Primero se saluda
-Hola, mejor ni pregunto como te fue, tu cara me lo dice
-No preguntes mejor.
-Vamos cuéntame, tal vez podamos encontrar la solución a tu problema.
-Esto no tiene solución.
-Pero Defne en la mañana ibas feliz, que pudo haber sucedido en tan
pocas horas.
–Omer…- le dice ella- Nosotros…
-Lo sabía, ustedes tienen una relación
-No – le dice a su amiga – o por lo menos no… ay ya no sé qué pensar
-Esta bien comienza desde el principio
Ella le conto a su amiga todo lo que había sucedido en estas semanas.
- ¿Entonces?, ¿Cuál es el problema?
-La novia de Omer, volvió
-No, ¿pero acaso él tiene novia y no te lo dijo?
-Eso parece, por lo menos eso se comenta en la empresa, fui a su oficina
para preguntarle, pero cuando llegué, él estaba saboreando, – le recalca la
palabra – saboreando el chocolate que ella le envió de regalo
-Pero, ¿le preguntaste, si es verdad?-No, no pude, pero si le dije que sabia de la existencia de si novia - ¿Y?
–No dijo nada, solo se cayo y cuando le dije que lo mejor era no volver a
vernos, él me dijo muy tranquilo que, si yo lo deseaba así, él no se iba a
oponer
-Ay amiga, lo estás haciendo otra vez - ¿Qué cosa?
–Estas buscando excusas para alejarlo de tu vida
-No, eso no es así
-Es exactamente así, durante años, te escudaste detrás del recuerdo de lo
que hizo tu ex novio, esta bien entiendo fue un trauma terrible, pero solo
lo usaste para no dejar que ningún hombre se acercara a ti. - ¿Eso no es verdad?
-Sí, es la verdad y ya es tiempo que lo reconozcas
-Si fuera así, entonces ¿Por qué acepte salir con Omer?
-Pero mírate ahora, buscando una excusa para sacarlo de tu vida.
-Pero si ya te dije que su novia volvió
-Estás segura de que él quiera que ella vuelva a ser su novia
-Y ¿el chocolate?, si no quisiera tener una relación con ella, no le habría
aceptado el regalo.
–No se amiga, creo que estas actuando por miedo, no todos los hombres
son iguales, yo que tú le diría a Omer que te perdone y seguiría adelante
con la relación - ¿Cuál relación?, hicimos el amor una vez, pero no ahí me dijo si sentía
algo especial por mí.
-Y, ¿tú? - ¿Qué sucede conmigo?
- ¿Le dijiste que estás enamorada de él?
-Yo no…
-No me mientas ni te mientas, tú amas a ese hombre, de otra manera no
actuarias como lo haces ahora.
Las palabras de su amiga, se repetían una y otra vez en su mente, esa
noche no logró conciliar el sueño, cerraba los ojos y veía a Omer con su
novia, aunque ella misma se hizo una imagen de la mujer, pero sin duda
debía ser hermosa. Tal vez su amiga tenía la razón y solo tenia miedo de comenzar una
relación y que al final saliera lastimada, pero también tenía razón en que
por primera vez ella se sentía atraída por un hombre al extremo de pensar
que estaba enamorada, ¿si talvez, solo talvez …
Tomó valor y se levantó salió de su despacho y se encamino al de Omer,
necesitaba aclarar las cosas con él, si era necesario pedirle perdón,
durante las semanas que disfruto de sus galanteos y la noche de pasión,
ella se sintió plena. - ¿Omer está en su despacho? – le pregunta a Daria
-Sí, pero está ocupado – y antes de ella le pueda preguntar ¿con quién?, la
mujer le lanza la bomba – pero esta con su novia, hoy llegó y vino
enseguida a verlo, no lo he querido interrumpir, seguramente deben estar
en plena reconciliación.
-Ah – fue el único sonido que salió de la boca de Defne.
Se volvió a su oficina, solo para llamar a su amiga, necesitaba hablar,
desahogarse.
-Hola – escucha del otro lado de la línea
-Nihan, ella está aquí. - ¿Quién?
-La novia de Omer - ¿La viste?, ¿con él?
–No, se encerraron el despacho de Omer y todavía siguen ahí.
-Amiga, lo siento mucho.
-No tú no tienes nada que lamentar, es solo mi maldición, pero desde hoy
cerrare mi corazón nuevamente, el amor no fue hecho para mí, ya lo
entendí.
-No digas eso por favor, no sabes que pueden ellos estar conversando, por
favor habla con Omer.
-Te agradezco mucho por escucharme, pero ahora te voy a dejar tengo
mucho trabajo por hacer.
Una hora después, la mujer aun no salía del despacho de Omer, ella,
aunque estuvo pendiente, no la vio cuando ella se fue.
Las siguientes semanas, le costó, pero se volvió a poner la coraza que la
protegió durante muchos años, en las reuniones de trabajo evitaba mirar
a Omer, apenas podía salía de su despacho para no estar a solas o cerca de
él- - ¿Qué vestido te pondrás para la cena? – le preguntaron a ella una
mañana. - ¿Cuál cena?
-Ah por Dios no me digas que no lo recuerdas, hoy es la cena de
aniversario de la empresa.
-Es hoy, lo había olvidado por completo, no he comprado nada, no creo
pueda ir - ¿Cómo que no vas a ir?, aprovecha que el jefe salió y ve a comprarte un
vestido y arréglate bien para esta noche, escuche que la novia del señor
Omer ira también.
Por que a Daria le gustaba tanto hablar de la vida d privada de los demás,
en especial la de Omer, lo ultimo que necesitaba era saber que iba ir
acompañado de su novia esa noche.
–O, ¿por eso vas a la cena? - ¿Cómo?
-Porque va a estar el señor Omer con su novia.
-Pero, que me podría importar a mí eso.
-Entonces, aprovecha y cómprate un hermoso vestido y nos vemos en la
cena
-Esta bien, me convenciste, – se levanta toma su bolso – nos vemos a la
noche
-Nos vemos – le responde la mujer.
Cuando Defne llego al departamento acompañada de su amiga, se
arrepintió de su compra, todo por dejarse llevar por los celos y los
consejos de su amiga, se compro un vestido que le quedaba como guante
al cuerpo, sin duda era hermoso, y hacia juego con el color de su cabello.
Una vez que ya estuvo vestida y maquillada, pidió un taxi y se dirigió al
lugar donde se llevaría a cabo la cena.
Lo pensó de una vez si se bajaba o no del taxi, no sabia si el vestido y el
maquillaje serian suficiente para ver a Omer junto a su novia, pero antes
de siquiera tomar la decisión, sintió que alguien abrió la puerta del taxi
-Defne – le dice Daria, – te estaba esperando baja, entremos juntas.
Una vez que logró sacarla del auto, la llevo hasta la entrada del hotel donde
seria la celebración. - ¿Sientes el olor? – le pregunta de repente.
- ¿El olor de qué? – le pregunta ella intrigada-
- El olor del amor, esta noche me enamorare, lo presiento – le responde la
mujer, Defne al escucharla solo pudo reír.
Sí definitivamente el vestido fue demasiado, o por lo menos así lo
percibió, al sentir la mirada de todos sobre ella.
-Estás hermosa, por eso te miran – la tranquiliza Daria – no estamos
acostumbrados a verte vestida de esta manera.
-Fue demasiado lo sabía, no debí dejarme convencer por Nihan
No alcanzaron a avanzar unos metros cuando un hombre les corta el
camino. - ¿Qué tal, me permites que te acompañe?
-Yo… no lo siento, vengo con ella – le dice señalando a Daría.
-No por mí no te detengas, yo iré a saludar a un amigo que llegó recién,
nos vemos después.
A Defne no le quedó de otra que acompañar al hombre rechazarlo sería
una grosería.
Se sentaron en la barra y el hombre pidió un copa de vino para ella y otra
para él, a pesar de que ella estaba reacia al principio, el hombre resulto
ser agradable, conversaron animadamente por un buen momento, hasta
le saco más de una sonrisa, en eso estaba cuando sintió que alguien se
parò a su lado, ella se giró sonriendo, con la intensión de saludar, pero
solo se encontró con los ojos negros de Omer, que la miraban como si
quiera fulminarla, la tomó de la mano y tiró de ella para llevarla con él.
Defne lo obedeció solo porque no quería ser tema de las conversaciones
de las próximas semanas, una vez afuera la apoyó contra la pared, ella
atrapada entre sus brazos, podía sentir el calor que irradiaba su cuerpo.
—Me vas a volver loco—susurró, haciéndola girar en sus brazos antes de
tomar sus labios, unos labios firmes y ardientes con los que al instante
estaba profundizando su beso.
Defne sin proponérselo le respondió el un beso, porque la verdad era que
se sentía rozando la gloria.
Con aquel beso, Omer había hecho añicos su capacidad de control y
estaba despertando en su interior sensaciones que la dominaban por
completo. Sentía sus manos contra sus brazos y sus dedos enredados en
su pelo.
De pronto, él deslizó la mano hasta uno de sus senos. - Defne sintió un silencioso estallido de placer en sus entrañas y se irguió ligeramente para
darle mayor libertad en sus caricias. Estaba ardiendo de pasión y no podía
hacer nada, salvo responder complacida a la delicia de aquel abrazo. - Afortunadamente, la cordura no tardó en retornar, y empujó suavemente
a Omer, separarse de él en aquel momento fue lo más duro que había
hecho en toda su vida, pero tenía que hacerlo.
—Tengo que irme —dijo casi sin respiración.
—¿Por qué no admites de una vez que soy el hombre con el que quieres
estar?
—Porque no puedo.
Prácticamente corrió hasta encontrar un taxi y llegar refugio de su
departamento. - Al llegar Omer aun continuaba llamándola al teléfono,
pero ella no le respondió.
Sólo tras cerrar firmemente la puerta de su habitación, se permitió soltar
el aire que encerraban sus pulmones, había sucedido, a pesar de todos sus
esfuerzos, de todas sus buenas intenciones, había vuelto a enamorarse.
CONTINUARA

