Pero ¿te volviste loco?, ¿Cómo que no vas a hacer nada?, ¿no te interesa
saber la razón de porque hizo todo esto? ¿Por qué se ocultó detrás de otra
persona?
-Te lo repito, no sé si valdrá la pena – le dice su amigo con un gesto de
dolor en el rostro – la persona con la que he estado estos días, no es mi
Defne, Rovans es una mujer fría y calculadora.
-Creo que Defne me debe una explicación y si tú no lo haces lo hare yo
- ¿Qué vas a hacer?
-Buscarla por supuesto, no me voy a quedar así, ella fue mi amiga y creo
merecer una explicación de lo que la llevó a comportarse de esta manera.
Omer despierta por Dios, te estas comportando tan terco como ella,
ustedes necesitan conversar, necesitan aclarar su relación.
-Sinan, estoy muy ocupado, así que te voy a pedir que me dejes solo, por
favor – le dice y le indica la puerta.
Sinan sale de la oficina de su amigo, solo para tomar su teléfono.
-Yasemin, me puedes conseguir la dirección de Def.. perdón Rovens…?
perfecto me lo envías como mensaje a mi celular… muchas gracias luego
nos vemos.
Antes de llegar a su auto, Sinan ya tenía en su teléfono la dirección de
Defne y después de dar las indicaciones al GPS, se dirige al lugar indicado,
estaciona, estaba abriendo la puerta, cuando ve un auto negro estacionado afuera de la dirección que le dio Yasemin, esperó y vio entrar a una mujer
y dos pequeños.
Creyendo que la mujer era Defne siguió al auto, cuando este se puso en
marcha.
Su persecución culminó en el aeropuerto de Estambul, se detuvo a unos
metros del auto negro, ahí pudo ver a la mujer y la reconoció, era Nihan,
llevaba con ellas a dos niños.
Podría jurar por su vida que uno de los pequeños qué iba con Nihan, era
el vivo retrato de Omer.
Lo podría haber Jurado porque con su amigo se conocían desde niños.
Su casa estaba llena de fotos de ellos cuando pequeños, sabía
perfectamente que ese niño, era hijo de su amigo.
Debía asegurarse y eso solo lo lograría si lo tenía de frente, esperó que el
auto se marchara y él ocupó el lugar del estacionamiento que quedó vacío,
rápidamente se bajó y se dirigió al interior del aeropuerto, los alcanzó
cuando iba llegando al mesón del embarque.
Cuando estuvo lo suficientemente cerca, lo vio y sonrió, nadie que
conociera a Omer, podría negar que ese niño era su hijo.
–Nihan – le dice.
La mujer se gira al escuchar su nombre, casi pierde el equilibrio al verlo,
sin sacar sus ojos del pequeño, Sinan le pregunta.- ¿Adónde llevas al hijo de mi amigo?
La mujer no supo que decir, solo lo tomó y lo puso detrás de ella, como el
último intento de que él no pudiera verlo, la sorpresa le impidió poder
inventar una excusa decente.
–Yo… bueno, ¿Cómo estas tan seguro que es hijo de Omer? - ¿Quién dijo que mi amigo era Omer?
-Bueno yo… lo supuse.
Al final lo único que hizo fue enredarse y en sus palabras dejó claro que él
tenía razón.
-Lo siento Sinan, no puedo hacer nada, solo sigo las ordenes de Defne.
–Pero no te puedes ir sin que Omer sepa la existencia de su hijo.
-De verdad lo siento – repite ella
-Por lo menos me podrás decir cómo se llama.
-Emir, ese es su nombre – le responde ella una vez que entraban a la sala
de embarque.- Sinan saca su teléfono desde su chaqueta, había grabado toda la
conversación con Nihan, además de grabar al pequeño, pero no tenia
claro que iba a hacer con esa información, debía sentarse y pensar en algo,
que no causara una ruptura mayor entre Omer y Defne.
Finalmente se volvió a su auto, se sentó frente al volante a pensar y estuvo
ahí preguntándose qué camino tomar.
Optó por lo que creyó que era lo más conveniente.
Se fue hasta la casa, dónde habían salido Nihan con los niños, tocó el
timbre y esperó.
Cuando Defne le abrió la puerta, lo primero que le dijo fue:
-Necesitamos hablar -y entró a la casa sin siquiera esperar a que esta lo
invitara a pasar.
-Sinan, ¿Qué haces? -le dice ella sin entender lo que estaba pasando
-Eso es lo que te pregunto a ti… Defne
-Tú también me llamas de esa manera, están equivocados yo no…
-Por favor no sigas mintiendo, ya sé que eres Defne y no solo eso, sé que
Omer tiene un hijo y obviamente tú eres la madre.
-No, tú…
-Lo único que no sé… Defne, es ¿por qué?, esta bien entiendo te fuiste
herida por todo lo que pasó, pero ¿Por qué engañarnos de esa manera?,
creí que éramos amigos o por lo menos yo te sentía mi amiga..- ¿Por qué dices que Omer y yo tenemos un hijo?, eso no es verdad.
-Basta !!!– le grita Sinan y saca de su bolsillo el teléfono y muestra el video a
Defne – ¿lo vas a seguir negando? – le dice una vez que ya había visto
todo.
-No, ahora ya no puedo negar nada. - ¿Qué paso Defne?, ¿Por qué todo esto?
-Solo puedo decir que me cansé de que la gente se aprovechara de mi
inocencia, se sintiera con el derecho a pisotearme y deshacerse de mi
como si fuera algo que ya no les fuera útil, por primera vez sentí la
necesidad de hacer que pagaran.
–Debo suponer que tú estuviste detrás de lo que les sucedió a los tíos de
Omer.
-Sí fui yo, solo hice con ellos lo que hicieron conmigo, algo así como ojo
por ojo.
-Y ¿Omer?, ¿Qué te hizo Omer para no contarle que tiene un hijo?, por
Dios lo pienso y no encuentro razón para hacerle eso.- - Omer ha sido el hombre que yo mas he amado y en algún momento
pensé que él también me amaba, pero cuando le conté la verdad de todo,
él me sacó de su vida, como si yo no significara nada para él, eso es lo
único que voy a decir.
-Yo, ¿Qué te hice yo?, creí que éramos amigos, porque me engañaste a mí?.
-Tú eres amigo incondicional de Omer, si te hubiera contado la verdad, le
habrías dicho enseguida quien era yo y para mis planes eso no me servía
en lo absolutamente.
-Planes ? ¿de que planes me hablas?, no me digas que también te quieres
vengar de Omer ?.
Ella solo asintió con la cabeza.
-De verdad que te volviste loca, en todo caso hay algo en lo que tienes
razón, soy incondicional de Omer, lo siento Defne, pero te voy a dar 24
horas para que le cuentes la verdad sobre su hijo…
-Pero…
-Pero nada, si de aquí a mañana no le cuentas que tiene un hijo y se llama
Emir, se lo diré yo y no me hago responsable de lo que haga él después.
-No me puedes pedir eso, esa decisión la debo tomar solamente yo, no me
puedes chantajear de esta manera.
-Si puedo, de hecho, ya lo hice, 24 horas Defne ni un minuto más y no te
preocupes, antes de que me digas que me vaya de tu casa, me iré, estaré
esperando tu respuesta.
Iba de camino a la salida cuando se gira y la mira.
–Ah y no sacas nada con tratar de esconderte, tú sabes que cuando Omer
se entere que tiene un hijo y que además se lo has ocultado todo este
tiempo, no habrá lugar en esta tierra donde te puedas esconder.
Sin saber que hacer se sentía entre la espada y la pared, tenia que aclarar
su mente y la única persona que la podía ayudar en este momento era su
amigo Iso.
Una hora tardo su amigo en llegar, los dos sentados y con una taza de café
en la mano, ella le contó con lujo de detalles todo lo sucedido.- ¿Qué vas a hacer?
-Por eso te pedí que vinieras, ayúdame por favor, no sé qué hacer. - Defne yo no te puedo decir que hacer, solo te puedo decir lo que haría en
tu lugar
–Con eso me basta -le dice ella-Creo que le contaría a Omer que tiene un hijo y que sea él quien decida si quiere estar cerca de Emir
-No me va a perdonar
-Eso no lo sabes, puede que en este tiempo él haya cambiado - ¿Tú crees?, no estaría tan segura.
-Debes decirle Defne, Emir necesita de su padre y Omer debe saber que
tiene un hijo, no puedes dilatar más esta situación.
-Sí, tienes razón, no sé aun como lo haré, no sé cómo lo enfrentaré.
-Te acompaño si quieres - ¿Lo harías?
-Por supuesto que sí, por mi Defo sería capaz de enfrentar a un dragón.
–Créeme si Omer sigue siendo el mismo, será peor que enfrentar a un
dragón
-Que te parece si mañana nos encontramos allá, me voy con Yasemin y
después vamos juntos a hablar con Omer.
Conversar con Iso siempre le hacía bien, esa noche no fue mucho lo que
pudo dormir, pero al mismo tiempo, sintió que sería un alivio que, de una
vez por todas, Omer sepa de la existencia de Emir.
Se levantó de madrugada para prepararse mentalmente para el encuentro
con Omer.
No podía imaginar cual seria su reacción, le encantaría que al saberlo la
abrazara y quisiera saber como era su hijo, pero algo le decía que esa no
era más que una hermosa fantasía.
Por fin el chofer llegó a buscarla, cuando subió al auto, su asistente le
confirmó su boleto para viajar a Paris en la tarde.
Con mayor razón debía contarle todo Omer, antes de que Sinan lo haga.
Iso la esperaba en la entrada al edificio- ¿Estás lista?
-Todo lo que se puede estar para una situación como esta.
-Vamos – le dice él
Juntos entraron al edificio, pero al llegar al ascensor Defne se vuelve para
mirar a su amigo.
-Es mejor que lo haga yo sola. - ¿Cómo?-
- Sí, creo que es mejor que se lo cuente estando los dos solos
- ¿Estás segura?
-Ahora no me siento segura de nada, pero creo que es lo mejor.
-Bien, entonces estaré en la oficina de Yasemin, me llamas y estoy
enseguida contigo, ¿está bien?
Ella solo puede asentir moviendo la cabeza, su amigo toma su cara entre
las manos.
-Eres la mujer más valiente que conozco, todo saldrá bien, esto es lo
mejor para Emir, recuerda eso y yo estaré aquí esperándote
-Gracias Iso
Con su corazón latiendo a mil por hora, Defne entra a las oficinas de
Passionis, es recibida por la asistente de Omer.
-Señorita Rövanş, le aviso enseguida al señor Omer que usted está aquí.
-No, tranquila, él me dijo que podía venir cuando quisiera.
-Entonces adelante.
-Gracias
Se detuvo en la puerta, tomó aire y da tres golpes a la puerta
-Pase – escucha decir desde adentro.
-Permiso – dice al entrar – Omer necesito hablar contigo - ¿De qué podría ser? – le responde él muy serio.
-Bueno tengo algo importante que contarte
-Que me vas a decir Rövanş, que ese no es tu nombre
-No yo…
–No hay nada que me digas ahora que no haya descubierto, no tengo nada
que hablar contigo.
-Omer, me puedes escuchar por favor.
-No tengo ganas ni tiempo para escuchar más mentiras Defne, con todo lo
que he visto y escuchado, me es más que suficiente, ahora por favor deja
mi oficina, estoy trabajando y no puedo seguir perdiendo el tiempo.
Omer no había cambiado nada, seguía siendo el hombre orgulloso, que
miraba solo por su dolor, sin importarle nada lo que ella tuviera que decir,
un hombre así no quería en su vida, menos en la vida de su hijo.
-Tienes razón, entre nosotros no existe ningún tema pendiente, adiós
Omer – le dice y sale de la oficina. Al llegar al ascensor, decidió que no iría donde Iso, no quería que nadie le
hiciera cambiar de idea, se iría de Estambul y eso sería todo, Omer
quedaría en el pasado, de donde nunca debió salir.- ¿Está ocupado Omer? – le pregunta Sinan a Daria
-Si lo está, pero no se encuentra de buen humor, vino la señorita Rövanş
-Así que vino, hace mucho rato ya?
-Si más o menos una hora, algo pasó porque ella iba casi llorando.
-Bueno voy a ver a Omer – le dice y camina hasta la puerta de la oficina de
su amigo.
-Pasa – dice Omer - ¿Cómo estás? – le pregunta Sinan
-Bien, ¿Por qué habría de estar mal?
-Me dijo Daria que vino Defne.
-Si, sí vino, pero ya se fue.
-Creí que la noticia te afectaría, pero no de esta forma. - ¿Por qué me afectaría?
-Bueno ¿Por qué no todos los días uno se entera que es padre? - ¿Qué dijiste?
-No me digas que Defne no te lo contó. - ¿Qué se supone que debía contarme?
-Que ella tuvo un hijo, tú hijo, no me digas que…
-No la dejé – dice con un hilo de voz – no le di tiempo a que me lo contara.
-Ay amigo, ahora sí que te equivocaste.
CONTINUAR

