EL REGRESO. Capitulo 5

Media hora después, Defne estaba sentada en un café que se encontraba
muy alejado del centro de la ciudad.
Mientras veía acercarse a su amigo, se dio cuenta que las lágrimas
amenazaban con asomarse a sus ojos y aunque ella luchaba por
contenerlas, cuando Iso llegó a su lado perdió la batalla y abrazada a su
amigo, se desahogó.

  • ¿Que sucedió?
    -Te juro que no lo sabía, – le dice – juro que no lo sabía – repite, de otra
    manera nunca lo hubiera usado para vengarme de Omer
    -Defne, ¿me vas a contar que te pasó?
    -Sinan …
  • ¿Qué sucede con Sinan?
    -Escuché… él le dijo a Omer… que estuvo enamorado de mi.
    Su amigo solo guardó silencio sin mostrar ningún signo de asombro ante
    lo que ella le había contado.
    -Lamento que te hayas enterado de esta forma – le dice por fin.
    -Tú, ¿lo sabías? – pregunta ella con sorpresa en su rostro.
    -Yasemin, me lo comentó, luego del viaje aquel, donde te quedaste con
    Omer y todo salió mal después.
    -Y, ¿Por qué no me lo contaste?
    -Eso es algo que solo le concierne a él, quien soy yo para sacar a la luz un
    secreto así.-
  • Iso, debiste decírmelo, si lo hubiera sabido jamás lo hubiera incluido en
    mis planes, ahora esto ha cambiado todo
    .
  • ¿Cómo todo?
    -Mi venganza
    -Eso quiere decir que te vas a olvidar de esa estupidez?
    -No lo sé aún, lo único que tengo claro es que Sinan queda fuera de mis
    planes inmediatos o futuros.
    -Y ¿Omer?
    -Iso ahora no te puedo responder nada, tengo que pensar
    .
  • ¿Qué es lo que tienes que pensar?, termina con esto de una vez, olvídate
    de Omer de todos y vuelve a Paris
    -Ahora no Iso, ahora no te puedo responder, porque en este momento no
    me entiendo ni yo misma, necesito aclarar las ideas y después te puedo
    dar una respuesta, por favor amigo -termina de decir.
    -Esta bien, ¿quieres que te lleve hasta tu casa?
    -No gracias, alguien nos puede ver
    -Te das cuenta, no puedes ser tu misma, no estas disfrutando el haber
    vuelto a tu país, por esa tonta idea de vengarte.
    -Sí, tienes razón, ven conmigo y pasemos la tarde con los niños, Nihan
    estará feliz de verte.
    -Así se habla mi Defo
    Los amigos pasaron el resto del día juntos, eso le subió mucho el animó a
    Defne e Iso pudo conocer a su ahijado.
    -Lamento mucho que Yasemin no pueda estar estos momentos con
    nosotros – le dice a su amiga.

  • -Ya lo haremos Iso, solo deja que pase el tiempo y el concurso termine, ahí
    pasaremos tiempo juntos antes de que nos volvamos a Paris.
    -Eso quiere decir que ya no vas a seguir con la idea de la venganza
    -La idea permanece, pero creo que ya me siento un poco satisfecha,
    Neriman ya recibió lo que se merecía, perdió todo por lo que luchó, ahora
    solo me queda Omer y creo que lo que quiero hacer con él está muy bien
    encaminado
  • ¿A qué te refieres?
    -Sin hacer yo nada la amistad que existe entre él y Sinan se ha fracturado,
    ahora solo debo despojarlo de su reputación, la empresa y todo quedará
    en el olvido.
  • -Ay Defne pensé que habías razonado, pero me equivoqué, será mejor que
    me vaya, nos vemos – se despide de los niños luego de Nihan y al final lo
    hace de su amiga
    .
  • ¿Qué te parece si llevamos a los niños a la ducha y luego nos tomamos
    algo juntas? y conversamos – le propone Nihan
    -Me parece una maravillosa idea.

  • Omer caminó hasta la casa de quien fuera su primer amor de verdad, cada
    vez que su corazón se estrujaba tanto de extrañarla, llegaba hasta ahí y
    cada vez que lo hacía, sentía la esperanza de poder verla salir por esa
    puerta.
  • ¿Omer?
  • ¿Qué tal Iso?
  • ¿Qué hace aquí?
    -Solo pienso en que debería existir la posibilidad de volver al pasado y así
    arreglar lo que uno estropeò.
    -No lo entiendo.
    -Eso, si pudiera volver el tiempo atrás, prestaría más atención a los
    pequeños detalles, escucharía lo que no quise escuchar, callaría cuando
    debí hacerlo.
    -El tiempo no se recupera Omer, solo nos queda pensar en el futuro.
    -Y si no hay esperanzas en el futuro?
    -Si permite que se muera la esperanza, entonces estará todo perdido,
    porque no habrá posibilidades de recuperar lo que perdió.
    -Tú, ¿crees que aún tengo posibilidades?
    -Si, yo creo que si
    -Y ¿Qué hago?

    -Creo que la respuesta la debe encontrar usted, piense lo bueno que hizo
    en el pasado y repítalo en el presente, pero esta vez no cometa los mismos
    errores, porque las oportunidades no se dan una tercera vez.
    -Gracias Iso – le dice Omer con una sonrisa.
    -Yo no he hecho ni dicho nada, de ahora en adelante todo depende de
    usted.

  • Defne sentada en un sillón junto a su amiga, solo miraba su copa después
    de haberle contado lo que sucedió en la oficina de Omer.
  • -Mira tú, como ha sucedido todo tan rápido, Neriman ya fue castigada,
    eso es algo que esperaba, pero lo del señor Sinan eso jamás se me pasó
    por la mente.
    -Yo tampoco.
    -Pero tú estabas enamorada de él, me acuerdo cuando iba a Manu, el
    señor Risotto Sinan.
    -Si, pero después todo cambió y ahora no me gustaría lastimarlo.
    -Y ¿qué harás para evitarlo?
    -Alejarme de él, es lo único que puedo hacer.
    -Entonces también te alejarás de Omer?

  • Sí, debo hacerlo, es la única manera para no seguir dañando a Sinan.
  • ¿Defne?, no has pensado que Omer aun te sigue amando?

  • -No lo creo, si fuera de esa forma, me habría buscado y ya han pasado
    años y él jamás hizo el mínimo intento de saber dónde estaba.
    -Pero si me acabas de contar que tu oficina estaba intacta, como si fuera
    un santuario, ¿Cómo explicas eso?
    -No lo sé, complejo de culpa, por como trató a su asistente, que también
    fue su amante, no sé, ya ha pasado mucho tiempo y si no entendí a Omer
    antes, mucho menos lo puedo hacer ahora.
    -Y ¿Qué vas a hacer?

  • -Por ahora me voy a descansar, mi asistente me acaba de enviar un
    mensaje, recibí una invitación a una cena de beneficencia y debo asistir si

    o si, porque mi madre me lo pidió.
    -Pobre Defne, debe ir a una fiesta y está obligada, buh, yo encantada iría
    en tu lugar.
    -Pero no puedes – le dice a su amiga mientras sube las escaleras camino a
    su habitación.

  • Los siguientes días lo pasó encerrada en su casa, revisando las colecciones
    para el concurso, ya había pasado la segunda semana en la ciudad de
    Estambul, solo quedaba una semana para elegir al ganador, así tendría
    dos semanas más para preparar el desfile y luego volvería a la
    tranquilidad de su casa en Paris.

  • Esa noche debía asistir a la cena en beneficio de un hogar de ancianos, su
    madre y padrastro se preocupaban mucho de ayudar a quienes mas lo
    necesitaban, los ancianos y niños, por eso le habían pedido
    encarecidamente que no faltara esa noche y que llevara una buena suma
    para donar en nombre de empresas Rövanş y así lo hizo. Cuando estuvo preparada, sacó su chequera puso una suma más que suficiente y guardo el cheque en un sobre que llevaba el logo de la
    empresa, luego se despidió de su hijo y se fue hasta el auto que la llevaría
    al lugar de la cena.

  • A ella le resultaban muy aburrida ese tipo de eventos, pero como rostro de
    una gran empresa, siempre se veía obligada a asistir a ella, en Paris era
    aun peor, puesto que prácticamente era una a la semana.
    Cuando llegó al gran salón, fue escoltada por una mujer, quien la llevó
    hasta a una mesa, acomodó la silla para que se sentara y la dejo ahí.
  • Defne miró a su alrededor y se llevó una gran sorpresa al ver a Omer sentado a
    dos mesas de donde estaba ella, al parecer él la había visto entrar, porque
    cuando sus ojos se encontraron, le dedicó una hermosa sonrisa.
    -No, esta noche no, no estoy preparada – se dijo ella misma en un
    murmullo.
    Pero fue tardía su súplica, porque Omer ya se había encaminado a donde

    se encontraba sentada ella, pero fue interrumpido a medio camino por un
    hombre que Defne no conocía, pero que le estaría agradecida por mucho
    tiempo.
    Sintió los ojos de Omer en su espalda todo el tiempo, no pudo
    concentrarse en nada de lo que las personas que estaban en su mesa le
    decían, algo había cambiado en él, podía sentirlo en la forma segura en la
    que la miró.
    Y la verdad ella ahora no quería lidiar con Omer, solo quería que los días
    transcurrieran y se diera a conocer el ganador del concurso, quien
    obviamente no era Passionis y una vez que llegara a Paris le daría la
    estocada final, al hacer su crítica de la empresa.
    Por lo tanto, no tenia la necesidad de verlo nuevamente, también era la

    manera de no herir a Sinan y lo más importante era una buena excusa
    para mantenerse alejada de él, no le gustaba lo que sentía cuando estaba
    cerca de Omer.

  • Mientras avanzaba la noche y la cena terminaba, una melodía comenzó a
    sonar y las parejas salieron a la pista a bailar.
    Defne, solo se percató de su presencia cuando Omer estaba a su lado.
    Él la miró fijamente antes de sonreír y tenderle la mano
    -Baila conmigo cariño – le dice
    -Omer, aquí no me puedes llamar de esa manera – le reclama ella
    -Ven – le dice él, su tono fue delicado e implacable a la vez, negarse,
    mientras todo el mundo los miraba, sería una descortesía enorme, el
    corazón se le aceleró mientras tomaba su mano y se levantaba, las
    sensaciones que estaba intentando apagar, se reavivaron por la cálida firmeza de su contacto, rezó para que el tiempo pasara rápido, para que

    terminara la velada y pudiera irse a la tranquilidad de la casa con su hijo.

  • La reacción de Omer era desconcertante y nació en ella la certeza, de que
    era él quien jugaba ahora.
    Él la estrechó contra sí y ella fue consciente de su calidez a través de la
    tela del vestido, también sintió el olor fuerte y masculino que la había
    embriagado en el pasado, por un momento deseó estrecharse más contra
    él y pasarle los dedos por su cuello, como hacia cada vez que deseaba
    hacer el amor con él, pero se contuvo.
    Omer intentó no ponerse tenso y que tenerla entre sus brazos no le
    impidiera pensar.
    -Cariño -le dice al oído
    Ella retrocedió un paso para intentar soltarse de sus brazos, pero él la
    sujetó

    -No lo hagas…
  • ¿Qué no haga qué?
    -No me llames así
  • ¿No te gusta?
    -No tienes derecho a emplear esa palabra conmigo, solo no lo hagas, –
    terminó de decir.
    Él se inclinó, hasta que tuvo su boca a dos centímetros de su oreja
    -Entonces autorízame para usarlo en ti. -le dijo acariciando el lóbulo de la
    oreja con el aliento – claro cuando estemos en público, tengo otras
    palabras, pero solo son adecuadas para cuando hagamos el amor.

  • Una oleada de calor la abrasó por dentro mientras veía en su mente las
    imágenes de la habitación de Omer, las sábanas arrugadas, sus cuerpos
    sudorosos, después de haber obtenido el placer mutuo, sacudió la cabeza
    para borrar las imágenes y lo escuchó reír en voz baja, lo miró a los ojos y
    vio el deseo reflejado en ellos, se le endurecieron los pezones y la sangre le

    hirvió, cuando él volvió a esbozar esa sonrisa demoledora que la dejaba
    sin aliento y sin poder evitarlo le miró los labios.
    -Creo que ahora me toca a mi decir que no lo hagas, no me mires así, si no
    quieres que te tome y te lleve hasta mi casa.

  • Él esquivó a una pareja y aprovechó para estrecharla más, Defne tragó
    saliva, su desconcierto creció, el Omer que ella conoció nunca se
    comportaría de esta forma menos en público, pensar en el pasado fue
    como un balde de agua fría.-
  • Creo que es suficiente, me tengo que retirar, pero no se preocupes no te
    demoraras tanto tiempo en encontrar quien me reemplace – le dice ella.
    -No hará falta – le responde Omer- ya he encontrado lo que busco y
    créeme, nadie podrá reemplazarte en mi vida
    .

  • CONTINUARA

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