Defne acomodò sus cosas en un asiento para poder llamar a su casa.
Hola hermano. ¿Dónde estás chica?
Estoy en Estambul, pero ya no voy a poder llegar esta noche. ¿Por qué? ¿te paso algo? ¿estás bien? Defne no hay nada malo ¿verdad?
No, no te preocupes, no hay nada malo, estoy bien, solo que el avión llego muy tarde y no encontré transporte, pero mañana llego sin falta, ¿la abuela que hace? _Ella ya está dormida _ Bien entonces le dices que llamé y que mañana llego, buenas noches hermano, te quiero.
Cuando Defne deja el teléfono, solo piensa en como dará la noticia a su abuela y hermano. Sentada y sumida en sus pensamientos, afirmada en su maleta, comienza a analizar sus opciones, aun cuando era temprano ya estaba oscuro, los días eran demasiado cortos, ella debía comenzar a buscar un lugar donde pasar la noche, aunque a decir verdad no era mucho el dinero que le quedaba, seguramente tendría que recorrer para encontrar un algo que se acomode a su presupuesto, en eso estaba cuando la encontró Omer _ Que bien que seguí mi instinto y volví para ver si te encontrabas bien . _Defne lo mira sobresaltada _Ah perdón, no lo había visto.
¿Estás bien?
Si solo estaba, analizando mis opciones y tomando valentía para salir a buscar un hotel . _Por aquí no vas a encontrar un hotel decente, te propongo algo y espero que no te niegues, quédate esta noche en mi casa y mañana temprano mi chofer te trae de vuelta. ¿qué te parece? pregunta Omer nervioso rogando que ella acepte su invitación.
Es usted muy amable, pero preferiría buscar un hotel donde pasar la noche, no quiero molestarlo. _ No es molestia, ¿de verdad piensas que tú me molestas?, si fuera así no hubiera vuelto, es solo que no voy a quedar tranquilo sabiendo que te he dejado a la suerte esta noche, además prometo cocinar para ti esta noche, ¿dónde vas a recibir una mejor oferta? con eso comentario logro sacarle una sonrisa.
_ ¿Como no aceptar una oferta tan tentadora?, pero prométame que su chofer me traerá temprano, debo llegar a Manisa lo antes posible.
Promesa, le responde él, toma la maleta de Defne con una mano y con la otra la lleva a ella.
Cuando llegaron a la casa ella quedo asombrada, era realmente hermosa, lo primero que llamo su atención fue el color de la puerta, nunca había visto una casa que tuviera
una puerta de color rojo, pero no quiso hacer ningún comentario al respecto, Una vez dentro Omer dejo su maleta a un costado de la puerta.
Bienvenida!! _Muchas gracias. _ Luego llevamos tus cosas arriba, esta noche te voy a dejar mi habitación _ Y usted ¿dónde va a dormir? _Tengo una habitación en el entre piso, por favor trátame de tú, recuerdo que ya te lo había dicho. _ Si y también recuerdo que le dije que no importaba porque no nos volveríamos a ver . _Cierto, pero míranos ahora, aquí estamos… quieres recorrer la casa mientras preparo algo para comer ?. _ Si me encantaría, muchas gracias. _Pues adelante. Omer la deja sola y ella recorre con la vista toda la habitación donde estaba, lo que alcanzo a ver de la casa era como él, elegante, misteriosa pero acogedora, salió al jardín, pensó que la casa era hermosa pero no había visto animales ni flores, para ella son imprescindibles para que una casa no se sentía solitaria, seria así también su dueño solitario.
Si fuera su casa plantaría muchas flores, tendría un gran jardín… en que estaba pensando, después de esa noche no volvería a ver a Omer Iplikci, por esa misma razón es que no pretendía llamarlo por su nombre, cuando entro nuevamente a la casa, llego hasta donde estaba Omer, pero eso no era una cocina, era una nave espacial, al parecer a Omer le gustaba el color rojo, porque no solo la puerta era de ese color si no también la cocina, ella lo observò era muy diestro en la cocina, era un deleite mirar a ese hombre, se preguntó si esas manos serian igual de diestras para… ah los colores subieron a la cara de Defne, no podía creer en lo que estaba pensando. _ Te cansaste, te ves acalorada ¿Quieres algo para tomar? pregunta él.
Un té seria agradable. _Está bien enseguida, ¿te gusto la casa? _ Gustarme ? me encantò, tiene un gran jardín, lo que haría yo si… _Si, qué harías tú ?, termina la frase _ No, no importa, ¿que está cocinando? _Rissotto, es una receta especial _responde Omer _ Huele delicioso_ No digas delicioso si aún no lo has probado le dice él al tiempo que le guiñaba un ojo, era increíblemente sensual, todo en él lo era.
Omer llevo los platos a la mesa que ya había preparado la ayudo a sentar y luego lo hizo él. La cena resulto muy amena, Omer era un hombre muy inteligente y culto, sabia cuando hablar y cuando escuchar, mientras más pasaba el tiempo, Defne se sentía más relajada, seguramente el vino tenía algo de responsabilidad.
Él era un hombre peligrosamente atractivo, ella se había sentido atraída hacia él, peligrosamente atraída y eso nunca le había sucedido.
Luego de cenar la ayuda a llevar su maleta, al estar a solas en la habitación, ella se sintió consciente de la poderosa presencia de él, su pelo negro, esa piel color aceituna, su
físico, esos labios que aun la llamaban a besarlos con locura,
¿en que estaba pensando cuando aceptó pasar la noche en
esa casa a solas con él?, había besado a otros chicos por supuesto, si santa no era, pero de la manera en que lo estaba deseando ahora nunca, porque era deseo lo que
sentía por Omer.
Y seguía fantaseando con la idea de besar esos labios, pero no podía evitarlo, tal vez porque él había aparecido de repente como el príncipe de un cuento en el que ella nunca
creyó_ ¿Defne? _ el escuchar su nombre dicho de esa manera hizo que un escalofrió recorriera su cuerpo, parecía que él había leído su mente, se acercó a ella lentamente, toma su
cara entre sus manos y la beso tan delicada y deliciosamente que ella se dejó llevar por las sensaciones que esto le provocaba, cuando él hizo el beso más profundo, ella le respondió de una manera descarada pegando su cuerpo al de él, no pensaba solo sentía, tal
parecía que a él le pasaba exactamente lo mismo, Omer introdujo su mano debajo de su camisa, para recorrer desde su cadera cubriendo toda su espalda y luego su mano
comenzó a acariciar el costado de su seno, como esperando a que ella se opusiera, como no fue así, tomo uno de ellos por completo y comenzó a jugar con su pezón, Defne
suspiro de placer mientras aún seguía explorando esos deliciosos labios.
Omer… _No, por favor no me digas nada, he deseado esto desde que te vi, no me pidas que me detenga porque no creo ser capaz. Luego le hizo levantar los brazos mientras se deshacía de la blusa que a todas luces estorbaba su recorrido por el cuerpo de ella. _Porque ocultar este cuerpo, si eres tan hermosa, te deseo como jamás he deseado a alguna otra mujer, no sé qué me sucede contigo, pero todo de ti me gusta.
Luego desabrocho el sujetador para dejar al descubierto sus senos y lentamente la acostó sobre la cama, tomò los pezones con sus labios y comenzó a jugar con uno primero y luego con el otro, ella solo podía gemir ante las emociones que esto le hacía sentir, Omer se deshizo de su propia ropa y Defne de su pantalón para así quedar completamente desnudos.
Solo esta vez pensaba ella, una vez quiero sentir lo que es hacer una locura y no pensar en cuales serán la consecuencias, solo sentir y Omer era un experto en hacerla sentir, sus labios recorrieron todo su cuerpo y lo que no lo hizo con ellos lo hizo con sus manos, por otro lado ella hacia lo mismo, sentir ese cuerpo sobre el suyo, tocarlo como jamás había tocado a un hombre antes, sin sentir vergüenza ni culpa por lo que estaba haciendo era grandioso.
Por fin Omer la tomo delicadamente, introduciéndose dentro de ella, con movimientos suaves y lentos, hasta lograr llegar hasta lo más profundo de su cuerpo, viendo como ella se retorcía de placer pidiendo y exigiendo con su cuerpo que le diera más placer, cosa que él estaba dispuesto a hacer, sus movimientos fueron más rítmicos, entrando saliendo de ella, provocando oleadas de placer que los consumía a ambos. Mientras él se movía dentro de ella, besaba sus pechos, luego sus labios hasta que con un grito ambos llegaron a lo más alto del placer, quedando completamente agotados abrazados en la cama.
_Eres increíble, _le escucho decir a Omer, mientras ella cerraba sus ojos y se dormía. Omer despertó de madrugada, no podía creer lo que había pasado esa noche, había deseado a Defne desde que la conoció, quería tocarla como lo hizo esa noche no solo una si no dos veces y parecía que su deseo en lugar de calmarse aumentaba, la despertó a media noche para hacer el amor y ahora que la veía desnuda acostada a su lado volvía a sentir lo mismo, uso toda la fuerza de voluntad que aún le quedaba y con pereza se levantó de la cama para dejarla descansar, necesitaba gastar su energía en otra cosa y una hora de remo le ayudaría con eso.
Defne abrió los ojos lo hizo en forma lenta y pesada, esperando no encontrar a nadie en la cama , una vez que noto estaba sola, no solo en la cama si no en la habitación, sintió mucha vergüenza por la manera en la que se había comportado la noche anterior, Omer pensaría que ella siempre se comportaba así con los hombres, seguramente debe estar deseando que ella no esté cuando él vuelva, no es eso lo que se ve en las películas cuando los hombres son mujeriegos, llevan a la chica hasta su casa y después de tener sexo le dice que se vaya en taxi, salió de la cama con mucha rapidez, se vistió tomo su maleta y salió de la casa.
Afuera se encontró con el chofer de Omer quien venía recién llegando, la ayudo a subir su maleta al auto y se alejaron de esa casa y de aquel hombre. Omer, no resistió la hora de remo, no pudo sacar de su mente a Defne, de camino decidió que le prepararía el desayuno y luego él personalmente la llevaría hasta su pueblo, no podía dejar que ella desapareciera de su vida así como así, él había sido su primer hombre lo noto al entrar a ella y en la mancha de sangre que había dejado en la cama y lo más importante ella le hacía sentir cosas que jamás sintió por otra mujer, tenía mucha experiencia con la mujeres, cuando deseaba estar con alguna de ellas, sabía perfectamente que debía hacer, tener dinero le ayudaba mucho con eso, pero con Defne era diferente, sentía una conexión más allá del sexo y no quería que ella se transformara en una mujer para pasar solo una noche.
¿Defne? _ la llamo, pero no escucho ningún ruido.
Subió las escaleras, llego a la habitación ya no estaba, fue hasta el baño tampoco estaba allí y su maleta había desaparecido, sería posible que se hubiera marchado sin
despedirse, sin siquiera decirle su nombre completo, bajo la escalera corriendo, al sentir el auto llegar.
Buenos días señor Omer saluda su chofer.
Buenos días hermano Sukru y antes de que le hiciera alguna pregunta esté le informa.
_Acabo de llevar a la señorita hasta el terminal, esperé hasta que su transporte salió.
_Eso ¿hace cuánto?
_No sé, media hora.
_Está bien, muchas gracias
Omer entra a la casa, sin entender la razón de porque no lo había esperado y peor aún recriminándose el no haber podido averiguar su nombre completo.
CONTINUARA

