EL AMOR ESTÀ EN EL AIRE. Capitulo 1

Defne sintió que su viaje a Paris, había sido la peor experiencia que había vivido, entre su temor a viajar en aviones y el darse cuenta que su madre seguía siendo la misma mujer egoísta, no le quedaba duda alguna de que solo quería volver a Manisa a los brazos de su abuela y hermano.
Luego de meses de perder contacto con su madre , la abuela le había pedido venir a buscarla para saber cómo estaba, pobre abuela creía que algo malo le había sucedido
si supiera que lo único que pasaba era que se había casado con un hombre rico que le daba todos los lujos que ella necesita y que esa era la razón por la que se olvidó que en
Estambul había dejado a sus hijos.
La abuela se encargó de ella y su hermano por mucho tiempo, la situación económica no era la mejor, pero tampoco se podían quejar, su hermano ya contaba con su
título en administración de empresas y ya estaba a pocos meses de abrir su propio negocio, una vez que esto sucediera Defne comenzaría sus estudios.
Su padre los había abandonado hacía ya muchos años, ella ni su hermano tienen ya recuerdos de cómo era él.
Su madre creía que lo merecía todo, era obvio siendo aun joven no quería hacerse cargo de dos adolescentes, aunque ella ya no lo era, con 23 años no se podía considerar como
tal, sobre todo si se fijaban en las curvas que se formaron en su cuerpo, aun cuando ella luchaba por ocultarlas.
No quería ser como su madre, ella usaba su belleza para atraer a los hombres, Defne sabía que si alguna vez alguien se amaba lo haría por algo más que su exterior, nunca se
había enamorado, no creía en ese sentimiento, el perder la cabeza por un hombre no, eso no era para ella.
A Defne no le importaba estar sola, las pocas citas que había aceptado siempre quedaban en nada. Probablemente era culpa suya, porque no tenía tanta autoestima como
debiera, para ella el matrimonio no era una opción, no después de ver el comportamiento de sus padres.
No confiaba en que las relaciones duraban, por eso cortaba casi enseguida, tampoco había conocido a ningún hombre que le interesara lo suficiente como para acostarse con él,
no cabía duda que no se parecía en nada a su madre, ella misma había trabajado para que fuera así.


Señor este es su asiento escucha decir a la azafata.
Gracias respondió en hombre, no necesitó mirar, esa voz atrapo sus sentidos, era fuerte y grave, pero al mismo tiempo se escuchaba tan intima, su imaginación voló, tratando de encontrar una imagen que calzara con el dueño de esa voz.
Levanto la vista, al verlo pestaño, era muy atractivo, piel morena, ojos negros como el carbón, su físico era el de un atleta, su musculatura se notaba a través de la camisa. El hombre se quitó la chaqueta, Defne se dio cuenta que lo
miraba embobada, rápidamente dio vuelta la cabeza para
mirar por la ventanilla del avión. La imagen de aquel Adonis quedo grabada en su mente,
notò que se sentaba al lado suyo y el aroma de su perfume consumía todo el oxígeno, su cerebro no funcionaba con normalidad, sin duda era el hombre más atractivo que había
visto en toda su vida, necesitaba mirarlo otra vez , giro su cabeza y de reojo lo observo, ah por Dios esos labios llamaban a besarlos, con razón la azafata se sintió
desilusionada cuando él le dijo que se acomodaría solo.


Debió usar sus gafas para que no notara mientras lo observaba.
Perdone dijo él en Ingles, pero con un marcado acento extranjero
Defne trago saliva al tiempo que se reclamaba por ser tan ridícula, como podía ella actuar así, se consideraba una mujer inteligente, ¿porque parecía ahora una colegiala enamorada de su profesor?, oxigeno vuelve a mi cerebro, para responder de forma coherente, se decía.
Creo que se ha equivocado de asiento le dice él.
_ ¿Perdón?
Si, si se fija en su boleto, se dará cuenta que donde usted se encuentra ahora es mi asiento. _Oh, lo siento es solo que… no importa _.

Es solo que… termine la frase por favor.

_Bueno yo… le tengo miedo a los aviones es mi segundo viaje y me siento más segura sentada al lado de la ventanilla, sé que es una tontera, pero ¿qué puedo hacer?

Él la observa por un instante… _Está bien no se preocupe, si se siente más segura, tome mi asiento yo me quedo con el suyo. Al acercarse a su lugar en el avión lo primero que llamo su atención fue la mujer que estaba en el lugar que le correspondía a él, su cabello rojizo, un curioso color, parecía lo tenía ondulado, pero como lo llevaba en una moña lo podía asegurarlo, su piel era blanca casi como la nieve, sus manos pequeñas, de pronto Omer se encontró pensando ¿cómo sería si esas manos lo acariciaran?, esa fue la razón por la que no dejo que la azafata le comentara lo del cambio de asiento, debía ser él quien lo hiciera , así tendría una excusa para hablarle. Una vez se hubo acomodado en su asiento, él busca la manera de mantener una conversación con su compañera de viaje. _Mucho gusto soy Omer, Omer Iplikci _Mucho gusto Señor le responde ella, por alguna razón se notaba nerviosa, seguramente era por el miedo a viajar en avión.

Señorita… no debe temer a viajar en avión, es el medio de transporte más seguro. _Eso mismo le repito a mi mente, pero ella no me cree Ese simple comentario le saco una sonrisa a Omer, pero se dio cuenta que aún no le decía su nombre. _Mire, que le parece si se distrae y se olvida del lugar donde esta, comience por decirme como se llama. _Está bien, le dice ella _ soy Defne mucho gusto.
A qué lugar viajas Defne sin apellido? De vuelta a mi país, vine de visita a Francia, soy de Turquía.
Que coincidencia yo también viajo a Turquía de hecho soy de allí, de Estambul para ser más preciso.

_Bueno yo vivo en Manisa con mi abuela y mi hermano.

¿Y tus padres?
Bueno ellos hicieron sus vidas y al parecer nosotros no tenemos cabida en ellas.

_Yo tampoco tengo padres, los míos murieron hace ya 3 años, solo tengo tíos, aunque tampoco tengo mucho contacto con ellos ¿qué le pasaba? pensó Omer, cuando le había hablado de su vida a una desconocida, ni con sus amigos era así de abierto, que tenía ella que le hacía olvidar todos sus prejuicios y temores.

Y usted entonces no tiene familia, yo no podría vivir sin mi abuela o mi hermano…

Omer la observaba embelesado, en el mundo donde se desenvolvía las mujeres solían usar mucho maquillaje, llevar ropa exclusiva y muy elegante, ella solo llevaba un jean con una camisa suelta y su cara casi sin una gota de maquillaje, pero lo había cautivado desde el momento que la vio, sin duda podría estar escuchándola por mucho tiempo, su voz sonaba a sus oídos como la melodía más hermosa, lo animaba a querer contarle sus más íntimos pensamientos.

_Espero el avión despegue pronto la escucha decir.
Si, se ha tardado demasiado Omer llama a la azafata quien a esta altura ya miraba Defne con enojo y envidia.
Señorita ¿porque razón no hemos despegado? .

_Todos los vuelos se han retrasado señor, pero ya luego estaremos en el aire le responde la azafata y luego se retira.
El avión realiza un movimiento brusco, Defne cerró los ojos y puso su mano en el reposabrazos lo apretó con fuerzas, respirando en forma pausada esperando con esto relajarse, sintió una mano grande y fuerte que cubrió la suya, ese solo gesto la hizo sentir más segura, solo miro a Omer y le regalo una sonrisa de gratitud.


Tranquila, se mueve porque estamos despegando, solo será un momento. _Debo parecerle una tonta _debió callarse porque de pronto apareció una náusea y no pudo seguir hablando . _Defne, está bien, ya pasara, ¿quiere que le pida algo para que se relaje? . Ella negó con la cabeza, solo debía tranquilizarse y el avión debía dejar de moverse de forma brusca como lo estaba haciendo. Se recostó en el asiento con los ojos cerrados… por fin ya todo pasò, logro abrir los ojos y al hacerlo vio que Omer la observaba como analizando cada rasgo de su rostro, esa mirada era de ensueño, la obligaba a perderse en sus ojos negro, era absolutamente placentero ser observada por él.

Defne sintió una oleada de calor, él era increíblemente guapo, ¿Que querría con una mujer como ella?, no era atractiva eso ya lo sabía, mucho menos con la ropa que llevaba en ese momento, ese pensamiento la lleva a retirar la mano lentamente. _Muchas gracias, ya me siento mejor le dice.
Señorita Defne, entonces me contarà porque estaba tan preocupada por el retraso en la partida del avión.

_Llegando a Estambul debo viajar a Manisa, si el avión se retrasa, no alcanzare a hacerlo. _Y no tiene a nadie donde pueda pasar la noche si eso llega a pasar ?. _Algún familiar o amigo no, pero puedo pagar una noche en algún hotel, no uno cinco estrellas, pero para una noche está bien.

_Bueno entonces esperemos se cumplan los horarios y pueda llegar a la ciudad con su hermano y abuela. Que sucede contigo Omer ?, que tiene ella de especial, no lo sabía aun, pero si tenía claro que no la podía dejar ir sin obtener de ella algo más que un nombre. La observò mientras ella tenía los ojos cerrados se imaginó muchas cosas y por todas ellas seguramente recibiera una bofetada, se imaginó besar esos carnosos labios, tocar ese cuerpo que aun escondido tras esa ropa ancha él notaba que tenía curvas muy bien definidas, en resumidas cuentas quería hacerle el amor, él que estaba acostumbrado a recibir la atención de las mujeres y que fueran ellas quienes se le insinuaran, pero ahora aquí, le encantaría que le diera solo una señal, porque él haría descender el avión de inmediato y se la llevaría a un lugar donde estuvieran solos para hacerle el amor toda la noche, en cambio ella al notar que la observaba solo apartò su mano.

Defne notò que el avión descendía _Señor Omer, parece que ya vamos a aterrizar _ No me llames señor, solo Omer _ No importa como lo llame si al bajar del avión, no nos volveremos a ver. _No estés tan segura . A Defne se le acelero el corazón. ¿Porque me dice eso?


No lo sé, así como nos encontramos en este avión, nos podemos volver a encontrar en algún momento.

_Si puede ser, pero esa posibilidad es una en ochenta millones que es la cantidad de habitantes en Turquía.

¿Porque me molesta la posibilidad de no volver a verla? _Mi chofer me estará esperando, si gustas te podemos llevar al terminal, así yo también quedaría más tranquilo, es de noche y tú sabes una mujer hermosa y sola… ¿En serio? Eso si se lo agradecería mucho. _Increíble !!, pensó Omer, el cumplido que le hizo no significo nada para ella.
La gente que estaba a su alrededor comenzó a moverse para bajar del avión, lo mismo hicieron ellos, sacando sus maletas y llevándolas en la mano.
Al salir efectivamente el chofer esperaba a Omer, le entrego las maletas y acto seguido toma de la mano a Defne. Èsta miró a su alrededor, pero se dio cuenta que nadie los
observaba y se dejó guiar por él. El chofer abrió la puerta del auto, pero que auto, Omer debía ser millonario para darse este tipo de lujos. _Shukru, al terminal, dejaremos a la señorita ahí, después a mi casa
_Muy bien señor.
Cuando llegaron a la terminal, Defne agradece la gentileza a Omer, mientras Shukru saca su maleta del auto, Omer le da un pequeño beso en los labios, solo fue un pequeño
contacto con sus labios y eso bastò para que su cuerpo reaccionara de una manera que jamás lo había hecho.

En el pasado sus amigas le habían hablado lo que era desear a alguien, ella no lo había experimentado aun y hasta hacía unos minutos no sabía lo que era, retrocedió con miedo,
salió del auto, casi corriendo llego hasta la ventanilla, solo para enterarse que su transporte ya había salido.


CONTINUARA

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