SIEMPRE FUISTE TÚ. Capitulo 4

_ No me dé una respuesta definitiva dijo finalmente, deteniéndose detrás de ella . Piénselo con calma añadió mientras su mano parecía cobrar vida propia y se acercaba
al cabello de ella . De verdad me gustaría que aceptase usted el puesto. Y de pronto, su mano acarició un mechón de pelo. Era tan suave, que le hubiera gustado agarrarlo y acercárselo al rostro…

Pero ella se había dado cuenta de que había dejado de moverse de un lado para otro y cuando se dio vuelta y vio que estaba tan cerca, se sobresaltó y se levantó como un resorte del sillón, él también se apartó, pero no suficientemente rápido y se le quedó algo de pelo enganchado en la correa del reloj. ¡Ouch! _ gritó ella, tratando de liberarse.

Espere un momento, que nos hemos quedado enganchados dijo el, tratando de liberarla con cuidado.
Defne contuvo el alieno y trató de no pensar en lo cerca que estaba el, de no notar su aroma… pero no le fue posible.
Podía sentir perfectamente su aliento sobre su mejilla y seguro que él podría escuchar el latido de su corazón, aunque estuviera a una milla de distancia.
Ella tomo aire y al volverse, se fijó en que él estaba concentrado en liberarla, pero luego la miró a los ojos y le sonrió.

_ ¿Lo ve? dijo con voz ronca . Nos pertenecemos el uno al otro, así que tiene que aceptar trabajar para mí. Después su sonrisa desapareció y se quedó mirando un momento sus labios. _Ya está!! dijo él en ese momento, apartándose de ella _ lo siento, espero no haberle hecho daño.
Ella abrió los ojos y comenzó a parpadear mientras él se derrumbaba en la silla, detrás de su escritorio.
Ahora si me perdona, señorita Defne, tengo mucho trabajo añadió, agarrando un informe _ haré que mi secretaria
redacte su contrato y se lo enviaré mañana, tiene que
darme una respuesta el… bueno, digamos el viernes a las
diez de la mañana.

El no levantó la vista y ella, después de recuperarse y darse cuenta que el señor Omer le estaba ordenando que se marchara, se dirigió a la puerta y sin decir nada, dejó la
oficina.
Omer colocó el bolígrafo sobre el informe y vio cómo se balanceaba hasta perder el equilibrio y caer encima de la superficie oscura de la mesa de madera.
Después comenzó a hacer un examen rápido de lo que
había pasado.
Durante 5 años buscó a su hermosa pelirroja y ahora, abre la puerta de su oficina y la encuentra sentada ahí, esto no era una coincidencia, debía ser el destino y él no estaba
dispuesto a desperdiciar la oportunidad que se le estaba dando.

Señor Omer.

Alzó los ojos y vio que Daria entraba con unas carpetas.

¿Quiere echar un vistazo a los curriculum de los nuevos diseñadores?
Bien le dijo a su secretaria.
Déjalos sobre la mesa, los miraré esta tarde.

La mujer obedeció y luego se quedó mirándolo. _

Señor Omer ¿necesita ayuda?

_No gracias Daria, no en este momento no alzó los ojos _
Mientras ella salía, se quedó mirando fijamente los curriculun, como lo haría, ya había elegido a los
diseñadores junior, nunca se imaginó que la Defne de la que
habló Sinan, era su pelirroja.

Ambiente repitió una vez más el encargado del restaurant Manu . Esa es la clave para triunfar, todos tenemos que trabajar para crear ambiente. Tenemos que esforzarnos para que nuestros clientes se encuentren a gusto. _Esta noche va a haber mucho trabajo le dijo a ella y a
Nihan _ tenemos reservadas todas las salas de banquetes,
espero que puedan solas con todo el trabajo, lo harán ¿verdad? Ya sabes que puedes contar nosotras contestó Nihan, dirigiéndose a la cocina a comprobar que todo estuviera listo.
Por supuesto que sí dijo Defne, comprobando la lista de reservas sin prestarle mucha atención, a pesar de haber corrido todo el día, iba a tener que hacer un último
esfuerzo, pero estaba acostumbrada, además su entrevista
con Omer Iplikci la había llenado de adrenalina que tenía que quemar, cada vez que recordaba cómo le había tomado
el pelo…

El restaurante estaba siempre abarrotado de gente y su trabajo allí la obligaba a moverse frenéticamente de un lado para otro, de manera que hacía las cosas de un modo casi hipnótico, moviéndose por instinto más que por un plan concebido.
Defne consultó su reloj, eran solo las ocho, así que le
faltaban tres horas para irse.

Omer dejó el auto al chofer y ofreció su brazo a Iz, esta lo tomó encantada, aunque no interrumpió su monólogo sobre sus amigos comunes de Italia. Omer no la escuchaba
en realidad, estaba pensando en la entrada de ambos en el restaurante y en lo que había pasado aquella tarde.

Defne lo había sorprendido, él pensaba que conocía a las mujeres, pero lo que había sucedido al quedarse enganchado al cabello de ella, había sido totalmente diferente, la había mirado a los ojos y había notado en ella una reacción totalmente visceral, algo profundo e incontrolable y de repente, el mismo perdió el control y su cuerpo reaccionó a ella como si fuera un adolescente ansioso, cuyas hormonas estuvieran librando una batalla
contra él.

Su reacción instintiva había sido la de apartarse de ella, sentarse detrás de su mesa y fingir que no había pasado nada.
Pero sí había sucedido algo y finalmente había decidido que sabía lo que era.
Estaban unidos, tenía que encontrar la manera de que ella se quede a su lado, tenía que conseguir que trabaje con él.
Había una señorita en la entrada, pero no era Defne, la muchacha era encantadora, pero no era la mujer que él estaba buscando, así que echó una ojeada a su alrededor,
buscando el objeto de su visita.
_ ¿Tienen mesa reservada? _ quiso saber Nihan. No, me temo que no, ¿podrá encontrarnos una? ella
pareció dudarlo.
No lo sé afirmó, mientras estudiaba las reservas de aquel día _ esta noche hay mucha gente, me temo que tendrá que esperar por lo menos una hora si quiere…
_ ¿Una hora? _ repitió Iz con su voz chillona _ Me muero de hambre Omer, ¡no puedo esperar una hora!
Omer trataba de tranquilizarla cuando una voz los interrumpió.


Déjame a mi Nihan.

Omer se volvió y por un momento no pudo creer lo que veían sus ojos, era Defne, su rostro estaba sonrojado, los ojos ardientes, sus labios resultaban de lo más sensual. Y el cabello… Omer se quedó sin habla al verla. _

Buenas noches señor Iplikci dijo ella con calma, mirando de reojo a Iz . Creo que puedo encontrarles una mesa, pasen por aquí.

Defne se introdujo en la zona del restaurante y el la siguió, pensando en que jamás había visto a una mujer caminar de esa forma. Cuando Defne se detuvo en una mesa lateral, estaba tan concentrado en su movimiento al caminar, que casi choca con ella y tuvo que murmurar una disculpa.

Iz seguía hablando mientras Defne les ofrecía unas sillas, de echo Iz, estaba hablando con Defne, diciéndole lo bien que le quedaba la flor que llevaba detrás de la oreja y preguntándole algo sobre los sonidos de pájaros que ambientaban el lugar.

Pero Omer no escuchaba, estaba tratando de recuperarse del efecto que le había causado la imagen de Defne. Y comenzaba a darse cuenta de que tenía que hacer algo. Se sentó y ella le puso la carta en las manos, pero ni siquiera entonces dejó de mirarla.

Ella lo miró fríamente, demostrando que no se había alegrado mucho de que él hubiera ido a su lugar de trabajo. _Que disfruten la cena dijo antes de marcharse.
Iz seguía hablando sobre el fabuloso viaje a Milan que había
hecho meses antes.
Omer tomó un vaso de agua de la jarra que había dejado el camarero y se dio cuenta de que no había dicho a Defne, quería hablar con ella otra vez, en realidad no había
dicho una sola palabra inteligente desde que había puesto los ojos en ella ¡Dios santo! se había comportado como un perfecto idiota.
_ ¿Qué vas a tomar tu? _ pregunta Iz, sin fijarse en el
estado de confusión en el que Omer se hallaba _ Yo creo
que tomare Raki ¿tú qué opinas?
Omer no se molestó en contestar, pero ella no se dio

cuenta, ya había empezado un nuevo monólogo. Omer sabía que ella podría estar hablando alegremente durante media hora más, sin que el dijera nada, así que la
ignoró y se concentró en lo que pensaba decirle a Defne, cuando finalmente estuvieran a solas, la idea hizo que le comenzaran a sudar las manos.
El camarero tomó nota de lo que iban a comer.
Disculpa Iz dijo, interrumpiendo la exposición que hacía ella sobre las virtudes de freír verduras en las sartenes orientales _ tengo que hacer una llamada.

_ ¿No tienes el móvil?
No, lo he dejado en el coche contestó. levantándose y
dejando su servilleta.
Ella pareció dudar durante unos breves segundos ¿con
quién tenía que hablar él a esas horas? justo en ese
momento, la mujer que estaba sentada en la mesa de al
lado, se acercó y preguntó si podía tomar prestada la vela
de ellos para encender la de su mesa, Iz entonces dejó de
mirar a Omer y miró a la mujer, totalmente feliz, Omer se
fue sin una queja.

Defne estaba haciendo sus ejercicios de respiración, teníaque tranquilizarse, había un revuelo enorme en el restaurante a aquella hora, pero eso no era excusa para
sentirse como si se hubiera tomado algún tipo de droga alucinógena, debía se ser porque Omer Iplikci estaba allí. El hecho, no la habría puesto así, se dijo con firmeza, si le
hubieran avisado, habría tenido tiempo de prepararse, pero entrar en su lugar de trabajo y encontrarlo allí de pie, con aquel traje oscuro y aquella mujer guapísima, vestida con
un diminuto traje, que dejaba ver su vientre, colgada de su
brazo, había sido demasiado.


Estaba enfadada con él. pero estaba segura de que él había
ido porque ella le había revelado que trabajaba allí, de
manera que no había podido borrarla de su mente tan
rápidamente como había fingido por la tarde.
Defne les dio las buenas noches a los clientes cuando se
marcharon y luego vio que uno de los camareros le hacía
señas.

_ ¿Qué pasa? _ preguntó, acercándose presurosa.
Ella levantó la cabeza y en seguida entendió lo que el camarero le estaba diciendo ¿Cómo era posible que no se hubiera dado cuenta hasta entonces? se dirigió al salón de
banquetes.
Diez minutos después, estaba de vuelta en la entrada, completamente exhausta y encontrarse allí a Omer, no la ayudó demasiado.

Tengo que hablar con usted los ojos negros de Omer, brillaron en la luz tenue. Estoy trabajando contestó, pasando a su lado y sonriendo a una pareja que estaba esperando en la entrada
_ ¿Son dos? ¿Me pueden decir sus nombres? Omer esperó a que terminara con los clientes.
Lo digo en serio aseguró tan pronto como la vio sola de nuevo _ necesito explicarle algo.
Estoy muy ocupada ¿puede esperar? _ No respondió el, mirando a su alrededor para asegurarse de que nadie podía escucharlos.
Señor Omer, le sugiero que vaya a terminar su cena se dio la vuelta para marcharse, pero él la tomo del brazo y la obligó a acercarse.

Por favor Defne, sólo necesito que me dé un momento para explicarle. _De acuerdo, adelante dijo ella, mirándolo enfadada.
Aquí no, pueden interrumpirnos ¿a qué hora sale? _ Ella arqueó una ceja. _Pero si ha venido usted acompañado le recordó.
El frunció el ceño.
No es mi novia, no se preocupe, me desharé de ella.

¿Qué clase de hombre era Omer Iplikci, que besa a una completa desconocida y no le importaba deshacerse de esta manera de otra mujer?

El debió de leer sus pensamientos, porque rápidamente levantó las manos. _Es sólo una vieja amiga y le he dicho que tenía cosas que hacer. Después de cenar, la llevaré al hotel y regresaré. _

No señor Omer, de verdad que no puedo, tengo a mi abuela en casa que me está esperando, así que debo irme en cuanto acabe.

Omer apretó los labios. _Entonces, salga un poco antes se dio la vuelta para dirigirse a su mesa . vendré a las diez añadió por encima del hombro.
Ella hizo un gesto negativo.
No puedo…

Pero ya se había ido, ella observó sus hombros anchos desaparecer en la sala contigua y tragó saliva, sabía que podía marcharse a las diez si quería, para entonces, el lugar estaría casi vacío y Nihan podía hacer su trabajo, pero… ¿quería de verdad aceptar la petición?, se preguntó mordiéndose el labio. Defne tomó aire y trató de recuperarse, era inútil tratar de analizar lo que estaba pasando, porque su cerebro parecía no registrar nada… sintió alivio cuando Nihan se acercó a ella. ¿Quién es?
Omer Iplikci, el socio del señor Sinan _Oh, pero es muy guapo, ¿qué quería? _Hablar conmigo ¿Y de qué?, ya pues Defne, te tengo que sacar las palabras a la fuerza.

No lo sé aun, me lo dirá más tarde. Defne se dio la media vuelta y volvió al restaurante, necesitaba obligarse a pensar en otra cosa que no fuera Omer Iplikci.

Cada vez que Omer tomaba una curva, Defne sentada a su lado en el auto, sentía ganas de agarrarse al asiento, él no había dicho nada desde que habían abandonado el restaurante y a ella le parecía de lo más extraño. ¿No era esa una de las cosas que las madres advertían a las hijas que no debían hacer?

Ella estaba tratando de relajarse, pero él se lo estaba poniendo difícil, había sido una noche de mucho trabajo en el restaurante, así que estaba agotada.

Omer tomó otra curva cerrada y llegaron a la costa, la noche estaba despejada y la luna llena derramaba su luz plateada sobre la superficie del mar. El metió el coche en el aparcamiento del muelle y apagó el motor, luego se bajó del coche y lo rodeó para ir al lado de ella. _Vamos a dar un paseo propuso, abriéndole la puerta y ofreciéndole su mano.
Defne salió del coche y echó un vistazo a su alrededor, nunca había estado antes tan tarde en aquel lugar, pero enseguida se tranquilizó, había mucha actividad, se veían por todas partes grupos de gente con cubos y cañas de pescar y varias parejas de jóvenes paseaban, ella se echó el abrigo por encima de los hombros para protegerse de la
brisa marina y sonrió a Omer.
De acuerdo le contestó.
Anduvieron durante diez minutos hasta que encontraron un lugar en el que poder apoyarse en la barandilla y contemplar la zona donde el agua batía incansablemente
contra los postes de madera. Omer colocó ambas manos sobre la pesada barandilla y se
inclinó hacia delante.

_ ¿Le gusta el mar?
Ella lo miró algo confusa por la pregunta.
Si me gusta el océano, ya sabe, sentir la naturaleza dijo _ cuando vivíamos en Manisa, solíamos ir a Esmirna al océano con mi familia.
_ ¿Eres de Manisa?
Si _Yo me he criado cerca de aquí dijo el.
_ ¿Verdad? _ ella lo miró, pensando en lo guapo que estaba con el cabello agitado por la brisa .

Entonces, este lugar debe gustarle también. _

Sí, aunque yo no había vuelto aquí, desde que me fui a Italia para ir a la universidad. _Oh. El giró la cabeza y la miró. ¿De manera que vive con su abuela?
Así es, mis padres se fueron hace cinco años y desde entonces, he vivido con mis hermanos y mi abuela ella perdió la mirada en el agua
El frunció el ceño.
_ ¿No tiene más familiares?

_ Ninguno cercano ¿por qué?
Por nada, solo era una pregunta.

¿Y usted? _ preguntó ella . ¿Tiene familia en Estambul?

El respiró hondo y se mostró inquieto, se volvió de espaldas a la barandilla y se apoyó en ella, cruzándose de brazos. _Yo también perdí a mis padres, cuando era muy joven. se
quedó mirándola fijamente, como si estuviera tratando de decirle algo más.
Luego la tomó de la mano.
Venga, vamos a tomar una taza de café. La mano de él estaba caliente y tomaba la de ella con naturalidad mientras avanzaban por el muelle hacia un restaurante que había al final de este, el restaurante estaba vacío, se sentaron en una mesa. desde la que podría haberse visto el mar si hubiera sido de día, la luna sólo dejaba entrever alguna ola aquí y allí, se sentaron uno enfrente del otro y poco después, el camarero les sirvió dos cafés.

_Muy bien, voy a empezar de nuevo dijo Omer _ señorita Defne ¿está comprometida con alguien?

Ella se sorprendió ante aquella pregunta, la situación era de lo más extraña, él no estaba tratando de flirtear con ella, pero aun así acababa de hacerle una pregunta que entraba
dentro del terreno personal.
_ ¿Como dice?
Me refiero a qué planes tiene al respecto. ¿qué hay acerca de casarse? _ Eso no es asunto suyo ¿o sí? la verdad era que no estaba segura, pero le sonaba haber oído que ya no podían hacerles ese tipo de preguntas. ¿Qué tiene que ver eso con mi trabajo? _ preguntó ella, haciendo que cambiara la expresión de él.
_ ¿No tiene novio formal? _ preguntó el finalmente.
Señor Iplikci contestó ella con los ojos chispeantes , sus preguntas son de lo más extraño, no entiendo… ella
empezó a levantarse de la silla, pero él se echó hacia adelante y la detuvo.
No se marche, por favor, hay una razón para este interrogatorio, créame, no le estoy pidiendo esta información de tipo personal sólo para divertirme el trató de sonreír . Lo que sucede es que necesito saber su disponibilidad para trabajar durante las noches, los fines de semana y siempre que haga falta. _Quiero averiguar lo más posible sobre usted, por una razón concreta se inclinó hacia adelante y la miró directamente a los ojos . Estoy buscando a alguien para un puesto de trabajo especial, de echo creo que es usted la persona adecuada. Ella sacudió la cabeza. _Me temo que no sé de qué está hablando. El frunció el ceño ¿Quiere comer algo? _ le preguntó, tratando de hacer algode tiempo , ¿no le apetece un trozo de pastel?

Ella sacudió la cabeza. _No tengo hambre, además tengo que volver pronto a casa, así que… _Muy bien, muy bien el trató de sonreír, pero le pareció una falsedad, así que se limitó a mirarla a los ojos con expresión seria – Este es el tema, he pensado en un segundo trabajo mejor para usted.
Ella asintió con cautela, en un principio le habían molestado mucho sus preguntas, pero decidió darle la oportunidad de explicar la razón de todo esto, al fin y al cabo, el parecía
estar haciendo todo aquello porque quería que aceptara el puesto de trabajo que le había ofrecido y eso, se suponía que debía de ser halagador, además él se estaba tomando
todo tipo de molestias para exponerle su idea, así que tenía que darle un margen de
confianza,

_ ¿Tiene algo que ver con la empresa?
Uh… sí por supuesto él se aclaró la garganta y comenzó a tamborilear con los dedos sobre la superficie de la mesa _ entraré en los detalles, señorita Defne ya sé que usted
desea trabajar en lo que estudió, moda y diseño, solo que al entrevistarla, leer su portafolio y al verla interactuar con las personas esta noche en el restaurant, me parece que la idea
que le voy a proponer va más de acuerdo con su persona, como le comenté, Passioni es una empresa que está comenzando y necesitamos encontrar clientes, además de tiendas que se interesen en comprar y vender nuestros diseños, por esa razón le preguntaba todo esto, si acepta la oferta que le traigo, tendremos que asistir a reuniones y tal
vez hasta tengamos que viajar fuera de la ciudad.

Señorita Defne ¿aceptaría ser la relacionada publica de Passionis?

Defne queda helada, jamás imaginó trabajar en algo que no fuera lo que había estudiado. _Señorita Defne, a usted le preocupaba que el trabajo que le ofrecimos no fuera seguro en el tiempo, bueno, pues este lo es, usted acepta y el contrato es indefinido, obviamente el sueldo irá de acuerdo con su función en la empresa. _Señor Omer, le puedo dar mi respuesta el viernes a las 10 como acordamos en su oficina ?. _Claro que si _Ahora, nos podemos ir mi… _Su abuela la espera para comer dijo Omer terminando la frase por Defne.
En silencio caminaron hasta el auto y en silencio hicieron el
recorrido hasta el barrio en donde vivía ella.
Por favor, me deja en esa esquina?

_¿Vives aquí ?_

No, pero si me ven llegar con usted en este ato, seré la comidilla de mis vecinas, dijo sonriendo. _Entiendo, nos vemos el viernes entonces. _

Nos vemos Buenas noches señorita Defne
_Buenas noches señor Omer.
Omer se marchó, mirando por el espejo del auto a su pelirroja.


CONTINUARA

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