COMO USTED MANDE. Capitulo 13

Para Defne, fueron las horas mas terribles de toda su vida,en su mente flotaban las imágenes de Emy caminando perdida en la noche oscura, con frio y llamándola, pese a
que le dieron calmantes y Omer la obligo que fuera a descansar nada sirvió, cerraba los ojos y escuchaba a su hija, las pesadillas de imaginar que alguien se la quitaba de los
brazos y que ella no podía hacer nada para impedirlo, la despertaban llorando y gritando, solo sentir que Omer estaba a su lado lograba aminorara su dolor.
_ ¿Dónde está nuestra hija? _ era la pregunta que le repetíauna y otra vez a Omer
No lo sé, quisiera poder decirte algo diferente, pero no puedo.

Defne mírame le levanta el rostro para que lo mirea los ojos _ dímelo tú, las madres tienen una conexión especial con las hijas, trata de ver a través de esa conexión y dime tú como se encuentra nuestra hija.
Defne, en silencio miró a Omer luego cerro los ojos, ya no con desesperación o angustia, sino con el profundo deseo de usar ese instinto, eso de lo que hablan tanto y así saber
si su hija se encuentra bien, rogándole al cielo que le fuera posible hacerlo.
“De todos los lazos familiares, el de una madre con su hija
es el más poderoso de todos”, leyó en una revista, pero no
fue necesario nada de eso pues cuando comenzaba
a pensar en su hija.

Tocaron la puerta de la habitación.

Defne, Omer, llego la policía, traen noticias de Emine.

Él la ayudo a ponerse en pie y corrieron escalera abajo. _ Señores buenas noches les saluda una mujer policía.
Buenas noches, ¿tiene noticias de nuestra hija? _ Si, por eso estamos aquí, ¿conocen ustedes a Yasemin kayalar?

_Si por supuesta responde Omer_ ella es nuestra socia.
Bueno, la señorita fue quien se llevo a su hija, la atrapamos tratando de salir del país _

Pero… mi hija, Emine, ¿Dónde está?, ¿Cómo esta?, ¿está bien?

_Cálmese señora, su hija viene de camino, ella esta bien, dentro de todo el secuestrador fue cuidadoso con ella, Señor dijo la policía dirigiéndose a Omer


_ ¿Es usted el padre de la menor ?

Si yo soy .

_Me temo que tendrá que acompañarnos para poner la denuncia correspondiente, claro que respetaremos el hecho de que usted querrá verla así que lo esperaremos. _ Se lo agradezco mucho.

Defne ya no soportaba más, sentía que los minutos se hacían horas y estas no avanzaban nunca, quería ver a su hija, abrazarla y soltarla nunca más. Cuando por fin se escuchó el timbre de la casa Omer se abalanzó para abrirla y cuando vio a su hija se lanzó rápidamente a abrazarla, murmurando palabras de consuelo y cariño, una inmensa gratitud inundaba su pecho, Emy parecía encontrarse perfectamente.

—¡Emine!, nos has dado un susto terrible! —exclamó, emocionado Omer —Lo siento —repuso, apoyando la cabecita en su hombro— . Lo siento mucho, papá.

Omer miro a Defne sorprendido y esta respondió esa mirada con los ojos llenos de lágrimas, no solo había vuelto y se encontraba bien, además de eso reconocía a Omer como su papá, se abrazo a ellos con la esperanza de que nunca más volverían a estar separados.

Más tarde, cuando Emy se encontró a salvo en casa, acostada en su cama, y Omer había vuelto de la comisaria, la niña les contó lo sucedido. —La tía Yasemin me dijo que me iba a llevar a conocer a mi papá, lo siento yo solo quería saber quién era él, pero después me dio mucho miedo, me llevó lejos y yo solo quería volver, mami yo no hice nada malo, pero ella me regaño me dijo que me callara porque me llevaría donde estaba Omer y yo le pregunte ¿Por qué ahí?, me respondió que acaso yo no sabía que Omer era mi papá, que desde ahora ella iba a ser mi mama, que me olvidara de ti, que viviríamos juntos los tres lejos de aquí. le dice la niña
echándose a llorar.


Tranquila amor, ya estas con nosotros le dice Defne y abraza hasta que su hija se calmo.
Si le dice ella, levantando su cabecita y secándose los ojos con sus manos _ ya estoy con mi mamá y mi papá.
—Qué maravilloso es que me llames así —Omer se inclinó para acariciarle tiernamente el cabello.
—Soñaba con que algún día llegarías a ser mi papá —le sonrió—Creo que había alguien bueno conmigo, porque una señora no dejo de mirarme y busco a un policía y ellos me
trajeron a la casa.
—¡Oh, Dios mío! —murmuró Defne.
—Lo siento, mamá. ¿Lo pasaste muy mal? —inquirió,
arrepentida.
—Estaba muy preocupada, Emy, pero no es tu culpa amor, tú padre también estaba preocupado, viajo hasta acá enseguida que lo llame.
—¿De verdad? —Emy abrió mucho los ojos—. ¿estas preocupado aun?
—No —respondió Omer, levantándose del borde de la cama—¿Emy, te gusta que yo sea tu papá?, tu mamá y yo queríamos contártelo cuando yo volviese el fin de semana.— Me encanta, estoy muy feliz, pero por favor no se enojen con la tía Yasemin, ella está muy sola, le hace falta tener una familia como la que tengo yo _ les dice la niña en su
inocencia.
—Tienes un corazón tan grande mi princesa —Defne miró enternecida a su hija, mientras Omer deslizaba un brazo por
su cintura, atrayéndola hacia sí.
—¡Este es el mejor día de mi vida! — exclamó Emy _abrazando a sus padres.


Al día siguiente, durante la mañana, llego el fiscal a cargo
del secuestro de Emy y en presencia de su padre le pidió a
la niña le contara lo que había pasado las horas que estuvo
con Yasemin, ella relato todo desde cuando la saco del patio
de la casa hasta que la policía las encontró, lo mas
importante, según Emy, era que no castigaran tanto a su tía
porque no había sido mala con ella.
Luego de eso, el abogado de Omer junto al fiscal se retiró de la casa, pese a la petición de la niña, sabían que todo estaba contra Yasemin que no había juez en todo Estambul
que no castigara severamente el secuestro de un menor de
edad.
Favorablemente lo sucedido no pareció afectar negativamente a Emy, todo el contrario estaba feliz de saber que Omer era su papá, tanto que se cuestionaron la
mejor forma de contarle la verdad, por miedo a causarle algún daño a su hija, al final Yasemin otra vez les había hecho un favor, cada vez que Omer escuchaba a su hija
llamarlo Papá sus hermosos ojos negros se iluminaban y
respondía con una gran sonrisa.


El juicio contra Yasemin se había fijado dentro de un mes, el
abogado y el fiscal reunieron las evidencias en su contra, entre ellas la grabación de la cámara de seguridad que estaba en la entrada de la casa de Omer, ellos estaban
convencidos de que nada podría salvarla de la cárcel.
Omer se tomó tiempo para pasar con su familia, cada
mañana juntos llevaban a la niña al colegio, luego él llevaba
a Defne hasta la revista y al final se trasladaba a supervisar
los últimos detalles de la casa donde se iría a vivir con sus
princesas, en las tardes volvía a hacer el mismo recorrido y
así fue por semanas.
Omer, no te dirán nada en la empresa por todo el tiempo que has estado ausente le pregunto Defne una noche.
Los últimos años no he tenido más vida que mi trabajo y el anhelo de ganar dinero tú sabes con que propósito, le dice un tanto avergonzado ahora solo quiero disfrutar de mi familia. A propósito mañana le pedí a Iz se quedara con Emy, te voy a llevar a un lugar.

_Y se puede saber ¿Cuál es ese lugar? _Sorpresa le dice él dándoles un beso en los labios

Omer sabia perfectamente cuanto le gustaban las sorpresas
a Defne y aunque ella insistió para que le dijera donde la
llevaría, él divertido solo le decía que era una sorpresa y las sorpresas dejan de serlo si se cuentan y luego se reía.
Por fin llego la noche del día siguiente, Iz llego para quedarse con Emy, Omer y Defne se subieron al auto y partieron al lugar donde estaba la sorpresa, en algún
momento durante el trayecto Omer detuvo el auto.
Lo siento princesa, pero desde aquí tendrás que llevar los ojos tapados hasta que lleguemos. _Pero ¿Cómo sabré adónde vamos?

_Tendrás que confiar en mí. _

Esta bien, de todas maneras, confió plenamente en ti. Una vez que Omer tapo los ojos de ella, prosiguió el viaje, hasta que Defne sintió que el auto desaceleraba y por fin se detenía. ¿Puedo abrir los ojos ahora?
Déjame ayudarte a bajar del auto así lo hizo, después le sacó la venda que llevaba ella.
Al abrir los ojos Defne vio frente a ella, la misma casa a la que Omer las había llevado la ultima vez, pero ya completamente terminada, estaba completamente
iluminada, el jardín era inmenso y cubierto con muchas
flores y claro las rosas de diferentes colores con podían faltar, verla así era imponente, ella no podía creer lo hermoso que había quedado lo que sería su hogar.
Ven _le dice Omer tomándola de la mano y llevándola hasta el interior de la casa, todo el lugar estaba decorado exactamente como lo habían pedido Emy y ella, la habitación de su hija era como de un cuento de hadas, luego la llevo al exterior y ahí estaba la enorme piscina temperada, con un lugar especial para que pudiera bañarse su hija sin peligro. ¿Que te parece si la inauguramos? _ le propone Omer con una sonrisa picara en su rostro
Pero no tenemos trajes de baño.

_Y ¿Cuál es el problema? estamos completamente solos _

Pues, si ¿Cuál es el problema?, entraron a la casa se
quitaron la ropa y volvieron a la piscina.
El ambiente era casi irreal y fantasmagórico, pero a la vez
lleno de belleza, el agua desprendía una nube de vapor y la
luna desprendía rayos de plata que se reflejaban en las
aguas de la piscina.
Defne contuvo la respiración y metió un pie en el agua,
reconfortada al notar que estaba caliente, metió el otro pie
y luego avanzó hasta que el agua le llegó a la altura del
pecho, se hundió en el agua hasta el cuello.

–Mira, ven –dijo él–. Aquí hay una plataforma con escalones
para estar sentado dentro del agua, se está de maravilla, es como si estuvieras en un spa o en una bañera de agua caliente.
Ella nadó hacia donde él estaba y se sentó en el escalón, se
sintió relajada, con el agua caliente cubriéndole casi todo el cuerpo y el vapor abriéndole los poros de la piel.
–Acércate un poco más –dijo Omer, pasándole el brazo por
los hombros, le acarició la cara y la miró fijamente sus ojos
tenían una luz especial que parecía iluminar hasta el rincón mas apartado de su alma.
–Princesa…
Ella se dejó llevar, rendida por la tibieza del agua y la calidez
de su voz.
Entonces la besó, pero sin la premura, estaban solos y tenían todo el tiempo del mundo, la besó apasionadamente, ella respondió entregada a su beso, sin
poder reprimir un gemido al sentir las manos de él sobre sus
pechos, sus pezones se erizaron al contacto de sus dedos,
creyó derretirse por dentro, no sabía si por el calor del agua o por el de su cuerpo.
–Mi princesa Defne –le susurró al oído con una sonrisa
provocadora.
–Recuerda que ahora soy la reina, la princesa quedo en
casa.–Te deseo tanto mi reina … pero será mejor que vayamos
adentro.
–Omer _ susurro ella
Él volvió a besarla con tal pasión que ella sintió que las
piernas empezaban a flaquearle, lo miró a los ojos y vio el deseo reflejados en ellos, sin hablar salieron de la piscina.
El aire fresco de la noche pareció revitalizarlos, Omer la miró un instante con cara misteriosa, luego la tomo de la mano y echaron a correr, parecían volar con el viento, aún
no habían recobrado el aliento tras la carrera cuando él la estrechó entre sus brazos, estaban tan cerca que ella podía oír el sonido de sus corazones latiendo al mismo ritmo,
antes de entrar a la habitación matrimonial, él la tomo en
brazos de esa forma ingresaron a la que sería su lugar de intimidad.
–Esta es la sorpresa, ¿te gusta? –susurró él al oído.
–Me encanta –replicó ella, ambos sabían que no solo se refería a lo hermosa que quedo la habitación.
Él la miró desnuda, casi temblando ante sus ojos, y la besó apasionadamente.
–Ahora que ya he conquistado a la reina, la llevaré a su trono en el carro triunfal –dijo él sonriendo.
La dejó cuidadosamente en la cama y se acostó a su lado
apoyándose en un codo, ella lo miró fijamente, sus rasgos parecían aún más perfectos y varoniles por efecto de la luz de la luna que entraba a través del ventanal.
–Omer…
Él se colocó encima de ella, no eran necesarios ya más
preámbulo, después de lo de la piscina, húmeda y caliente,
ella lo recibió llena de deseo. él estableció un ritmo
frenético al que Defne se adaptó enseguida, su rostro era
una mancha oscura y, sus ojos, dos carbones encendidos en la leve luz de la penumbra.
Ella arqueó la espalda y se aferró a sus hombros jadeando,
mientras lo apretaba contra sí para sentirlo más
profundamente, entonces miles de rayos de sol parecieron
fundirse antes sus ojos como si fueran fuego líquido,
consumiéndolo todo, exhausta bajo su cuerpo y con el
corazón latiendo salvajemente, creyó verse transportada a
otros mundos, cuando volvió a la realidad, vio que Omer le
estaba acariciando la espalda, susurrándole al oído lo maravillosa que era.
–Mi reina Defne, algún día tendrás que explicarme por qué hemos esperado tanto tiempo para hacer esto –dijo él con una sonrisa de felicidad, poco antes de que se les cerraran
los ojos.
Omer despertó a la mañana siguiente, con la cabeza de
Defne apoyada en el hombro, sonrió al recordar la noche
anterior, entonces ella se despertó.–Umm… –dijo, medio dormida, acurrucándose junto a él. –
¿Dónde estamos?
–¿Cómo? ¿Qué dices?, la casa nueva, la piscina, ¿no recuerdas?
Creí que había sido un, un hermoso y loco sueño _De ahora en adelante solo viviré para cumplirte tus locos sueños le dice él dándole un beso en la frente _ que te parece una ducha.
–¿A qué hora debemos llegar a casa? –dijo ella mirando el reloj de la mesilla de noche.
–Llamaré para preguntar –respondió, poniéndole una manoen el pecho–. Anoche estuviste sensacional.
–¿De veras?
–Sí. _ dice él jugueteando con uno de sus pezones.
–Y tú me trajiste desnuda y en brazos hasta la cama, fue muy romántico.
–Yo te demostraré lo que es ser romántico –susurró él, pasándole la lengua suavemente por los pezones–. Y te enseñaré como un hombre le quita la ropa a la mujer que desea.
–No llevo nada, estoy desnuda –dijo ella.
–¿Crees que no me he dado cuenta?
–No seas tonto. ¿Qué hay de esa ducha que decías?–

Podríamos dejarla para más tarde…
–Sí, más tarde –replicó, abrazándose a él.


CONTINUARA

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