RECUERDAME AL DESPERTAR. Capitulo Final

_ Omer _ dice Defne _ no se te olvida algo
_ ¿Qué cosa? _ pregunta él
Dijiste que venias a recoger algo?

Él la mira le sonríe Si, pero ya lo llevas puesto en el dedo
Defne le devolvió la sonrisa
_ ¿Como sabias que iba a aceptar tu propuesta?
Por la manera en que me miraste en la clínica, por un segundo tus ojos brillaron al verme y supe que estabas feliz de verme, entonces me dije que debía jugarme el todo por el todo. ¿Espero no te arrepientas? _ le dijo ella
Jamás le dice él llevándose la mano donde tenia el anillo a la
boca para besarla.
_ Gracias por no rendirte conmigo.
Nunca me rendiría contigo Defne, eres lo mejor que me ha pasado en la vida, y así será para siempre lo supe la primera vez que me besaste y el sabor de ese beso nunca lo olvide..

_Aunque ese beso no lo recuerde, para mi tú eres el amor de mi vida y te amo.

_Si sigues diciendo esas palabras tan hermosas, no te dejare salir de esta casa nunca más, hizo una pausa y suspiro _ pero lamentablemente tenemos un compromiso que cumplir

_Me puedes decir ¿adónde me llevas?
Sorpresa le responde Omer _ esta bien te lo diré, a la casa de
mis tíos y luego nos vamos a Manisa para hablar con tu abuela y
fijar la fecha de la boda.
Pero…

_Nada de peros no creas que voy a esperar mucho tiempo para que te conviertas en mi esposa, quiero tenerte conmigo lo antes posible ya hemos sufrido mucho al estar separados, ¿estás de acuerdo?

_Lo estoy dice Defne
Cuando llegaron a la casa de los tíos de Omer, por alguna razón
Defne se sintió cómoda, como si estuviera en familia, ellos eran
muy amable, la tía solo hablaba, al parecer le encantaba hacerlo,
hablaba de los preparativos de la boda, de lo feliz que hubiera
sido Emine de estar.

Defne entendió después que Emine era el
nombre de la mamá de Omer
Neriman _le dice el señor Necmi este no es día para ponernos
tristes, debemos felicitar a los novios, hablar con la señora Turkan
para pedirle a Defne para nuestro hijo.


Si, estoy feliz por mi hijo, además tu madre estaría muy orgullosa de ti por el hombre en el que te has convertido y porque te vas a casar y eres feliz luego abraza a su sobrino.


Todo ocurrió con tanta rapidez, parecía como un abrir y cerrar de
ojos.

Omer y su familia acompañados además de Sinan y su novia,
llegaron a la casa de Manisa, la ceremonia fue hermosa, la abuela
estaba feliz, no entendía lo que había pasado con su nieta y en
que momento se había conocido y enamorado de Omer, pero
decía que, si Defne era feliz, para ella era más que suficiente.


El matrimonio fue fijado para el comienzo mes siguiente, entre la
señora Neriman y la abuela Turkan serían las encargadas de lo
relacionado a la ceremonia y posterior celebración, la que se
llevaría a cabo en Estambul.
Cuando Omer y Defne se dieron cuenta los invitados ya
superaban de 200, no dijeron nada porque ellos solo querían que
los días pasaran lo más rápido posible y ya estar solos como
marido y mujer.


Nihan y Yasemin fueron las encargadas de acompañar a Defne a
comprar su vestido de novia.
Cuando Defne lo vio supo que ese era el indicado, solo sonrió y se
imaginó el rostro de Omer al verla con el puesto, era el indicado
por la manera en la que él solía llamarla.
Sus amigas eligieron los accesorios, mirando los zapatos en eso
estaban cuando ellas las encontró hablando bajo, al parecer no
querían que ella escuchara lo que estaban conversando.


Perdón interrumpo? les dice ella.
No claro que no, Yasemin me estaba contando algo, pero no es tan importante le responde Nihan.
Entonces si no es tan importante ¿me podrán contar a mi igual?

Las amigas se miraron y asintieron con la cabeza _Le contaba a Nihan de Iz…

¿Iz?, ¿es tu amiga igual? _ la interrumpe Defne
_ ¿La recuerdas? _ pregunta Yasemin
No, pero ella me visito en la casa de montaña, dijo que era mi amiga, pero nunca más he sabido de ella.

_Y ¿se puede saber a qué fue?

_Ella fue la que me conto la verdad sobre Omer, ¿porque sucede algo malo? _

Defne, ¿Por qué no me contaste que fue ella? le pregunta Nihan
_ ¿No lo hice?, pensé que lo había hecho, entonces ¿me cuentan
de que estaban hablando?
Bueno, Iz fue la ex novia de Omer y seguramente te conto pensando que con eso tú ibas a dejar a dejarlo y así ella tendría alguna posibilidad de volver con él, pero los planes no le resultaron como quería.

¿A qué te refieres?
La semana pasada fue a la oficina de Omer y él la sacò de ahí y del edificio con los guardias y le prohibió la entrada, hoy me enteré que volvió a América.

_Entonces ¿ella no era mi amiga?_Por supuesto que no, pero ya no tendrás que preocuparte porque ya no volverá, eso te lo puedo dar firmado le dice Yasemin.
Ese día Defne termino agotada, al llegar a su habitación, quería
acostarse y dormir, pero sabia que Omer la llamaría, la llamaba
todos los días dos o tres veces, se sentía en las nubes, era
maravilloso amar y ser amada, pensaba en eso cuando su
teléfono timbro.
Hola dice
Princesa escucha decir a Omer _ ¿Cómo estás?, ¿me has
extrañado?
Mucho responde ella
Yo te he extrañado más, cuéntame ¿qué hiciste hoy?

_Yasemin esta acá, así que fuimos las tres con Nihan a buscar el vestido para la boda, estoy agotada.

_Encontraste el apropiado _

Si, pero no te voy a decir nada porque es una sorpresa para el día de la boda .

_Como deseo que llegue ese día _

Yo también lo deseo le responde ella
Defne, te amo _Yo también te amo
Dime, ¿Dónde quieres ir de luna de miel, elige el lugar que quieras?

¿De verdad puede ser donde yo quiera?
Lo prometo, tú solo elígelo.

_Quiero que ir en la casa de la montaña.

¿A la casa de la montaña?
En ese lugar es donde he sido más feliz y durante el tiempo que estuvimos separados todas las noches soñaba con que me venias a buscar y me llevabas ahí otra vez, quiero volver contigo, pero esta vez como esposos de verdad.

Omer guardo silencio por un momento.
Entonces será en la casa de la montaña, lo que mi princesa me pida para mí son ordenes…

Por fin llego el día de la boda, la familia de Defne se trasladó a Estambul en un avión privado que contrato la abuela Turcan, también arrendo un hotel para todos.

El señor Necmi fue el encargado de llevar a la novia hasta el altar, él encantado acepto, la novia estaba lista y todos ya en la ceremonia la esperaban incluido el novio, que a simple vista se notaba ansioso.

Allí estaban todas las personas con las que alguna vez había tenido algo que ver, pensó Omer al llegar bajo la pérgola. No había visto a la Tía Turcan y Neriman, la primera estaba vestida en tonos rosas y la segunda en amarillos

.Omer nunca las había visto tan elegantes. No aparentaban en absoluto los años que tenían.

Caminò hasta llegar al altar que habían preparado y se quedó ahí de pie, esperando, en cuanto vio a Defne su vista se cegó a todo lo demás, iba vestida de la cabeza a los pies de satén blanco y encaje, como si fuera la princesa de un cuento de hadas, estaba salpicada de puntitos brillantes, cuando estuvo a unos metros de él, bajo el sol, las pequeñas chispas explotaron en un millón de estrellas. Tomó su mano en cuanto llegó a su lado agradeció a su tío y a su pesar, volvió la vista hacia el oficial, podía ver la tensa sonrisa de Defne bajo el velo.

El oficial logró captar su atención y él pudo concentrarse y seguir la ceremonia, la mano de Defne temblaba entre las suyas, había pensado que todo acabaría en cinco minutos, pero se le hizo eterno, consiguió hablar en los lugares precisos y decir lo que debía.

Llegado el momento le puso la alianza a Defne, era entonces cuando había planeado decir algunas palabras, pero la miró a través del velo y se alegró de haberlas olvidado, porque ya no podía pensar en nada más que en besar esos labios que le sonreían con picardía.

Omer ya no oyó nada hasta las palabras que señalaban el final: –Puede besar a la novia –afirmó el oficial. Nunca había obedecido una orden con tanto gusto, sólo cuando Sinan le dio un golpe en el costado se dio cuenta de que se había demorado más de lo debido.

Antes de que el oficial los declarara marido y mujer, Omer ya conducía a Defne por el pasillo, entre los aplausos de los invitados Las tías estaban felices, Omer les había ordenado descansar, pero ellas ni caso le hicieron,

Sus hijos a los que más querían en el mundo se habían unido y tenían delante de sí un prometedor futuro, aquello era para ellas lo más importante el cansancio quedaría para otro día y ellas habían disfrutado haciendo de anfitrionas.

Había sido un día perfecto. El fotógrafo que la señora Neriman había contratado había sacado unas fotografías preciosas. Después de la sesión, se cambiaron de ropa y se reunieron con los invitados.

Aunque apenas hacía tres semanas que estaba comprometida con Omer, Defne tenía la sensación de que había pasado mucho más tiempo, sobre todo porque cuanto más cerca estuvo la fecha de la boda, menos había visto a Omer y los días se le habían hecho muy largos. Y saber que a partir de aquel día podía estar tanto como quisiera con él la llenaba de gozo. No recordaba haberlo visto nunca tan relajado y sociable.

Omer miraba a Defne con un intenso brillo en los ojos, pero como todavía quedaban invitados, sólo habían podido darse algunos besos furtivos y el brillo no había podido convertirse en fuego. La ceremonia y posterior celebración había sido hermosa y todos disfrutaron, pero para los novios el momento más agradable cuando subieron a la limusina y se fueron a la casa donde pasarían la noche para al día siguiente ir a su luna de miel, en cuanto se quedaron solos, Omer se volvió hacia ella y le puso las manos en la cintura, sus labios se curvaron en una sonrisa insinuante.

–¿Estás contenta de haberte casado conmigo? –preguntó, ella sonrió a su vez. –Hasta ahora, sí. –Me alegro de que no te hayas soltado el pelo. –

¿Por qué? –pregunto ella.

Omer avanzó con ella hacia el interior de la casa– ¿Quieres que vayamos al salón y abramos el champán? Ya debe de estar frío. Entraron y Omer acompañó a Defne hasta un sofá antes de abrir la botella y servir dos copas. –¿Quieres que haga los honores? –ella asintió y Omer alzó su copa– Por un matrimonio largo y feliz. Bebieron tras el brindis y Omer dejó las dos copas sobre una bandeja

.Entonces él la tomó en sus brazos y ella supo en cuanto la besó que no pensaba esperar a que oscureciera para subir al dormitorio.

–Supongo que has adivinado que se me ha acabado la paciencia – dijo él, viéndola ruborizarse. Defne sonrió y estrechó los brazos alrededor de su cuello mientras el subía las escaleras y la llevaba, cruzando el pasillo, hasta su dormitorio. Omer la llevó hasta la cama y comenzó a besarla antes de que sus pies tocaran el suelo. De pronto separó sus labios de los de ella y tomó su rostro entre las manos. –Antes de que no pueda parar…hay algo que quería hacer durante la ceremonia, pero al final me arrepentí –le dijo él.

–¿Qué cosa? –preguntó totalmente desconcertada.

–Siéntate y te lo diré –dijo, hizo que Defne se sentara en el borde de la cama y se arrodilló ante ella. El dramático gesto la hizo reír y Omer la miró con ojos brillantes. –¿Me arrodillo ante ti para entregarte mi corazón y tú te echas a reír? – bromeó. Ella se inclinó, le tomó el rostro entre las manos y adoptó una expresión solemne. –Lo siento, él frunció los labios.
Defne lo besó con el placer de saber que podía hacerlo siempre
que quisiera y que a él le gustaba, pero estaba ansiosa por saber
qué iba a decirle.
–Vamos, cuéntame –dijo con dulzura.
Omer, tomó la mano que Defne había puesto en su mejilla y se
acarició la barbilla con ella, después le besó la palma y la miró
fijamente.
–Todo lo que tengo es tuyo, Defne –dijo con dulzura–. Todo lo
que soy y lo que seré, todo lo bueno que pueda darte y todo lo
bueno que un hombre puede sentir por una mujer, todo, te
pertenece.
Sonrió y Defne solo pudo pensar en que era el hombre más guapo
del mundo, su voz profunda fue como una caricia para ella y en su
interior sintió un estallido de felicidad.
–Te amo, Omer, con todo lo que tengo y lo que soy –susurró.Se acercó y capturó sus labios con su boca, ella se dejó llevar por
las sensaciones y cerró los ojos.
Omer sintió que había vuelto a casa después de un agotador día
para encontrarse con su Defne, justo como tenía que ser, ahora la
tenía en sus brazos antes de hacer el amor de manera dulce
suave y lenta justo como tenía que ser, Defne estaba allí como
tenía que ser, apartó la cabeza unos milímetros lo justo para
poder hablar.
Te amo le dijo con voz ronca junto a la boca húmeda de ella
Yo también te amo _dijo ella. Omer sintió que algo se retorcía dentro en su pecho mientras la besaba intensamente, después entrelazó sus dedos con los de ella y cerró los ojos durante un instante saboreando lo que iba a suceder a continuación, sin decir una palabra comenzaron a quitarse la ropa dejándola caer en cualquier sitio.

Permanecieron desnudos el uno frente al otro sin miedos recorriéndose con la mirada.

_Eres preciosa princesa _dijo él con la voz cargada de pasión _

Y tú eres magnífico _dijo ella con admiración.

Él se puso detrás de ella y con manos ligeramente temblorosas pasó los dedos por su pelo sedoso observando como los mechones de seda rojo se deshacían, la giro hacia si y le pasó el pelo por encima de sus pechos _Eres maravillosa, mi Defne le dijo con orgullo_

Gracias susurro ella.

_No me des las gracias, es la verdad _la tomó en sus brazos y la dejó en el centro de la cama después se tumbó a su lado la besó separando sus labios introduciendo su lengua en la dulce cavidad de su boca allí encontró la lengua de ella y se entrelazaron en un baile haciendo que el calor invadiera su cuerpo él le apartó el pelo para acariciar uno de sus pechos, después se llevó un pezón a la boca luego siguió con el otro, ella deslizó las manos por su espalda disfrutando de la sensación. Él dejó sus pechos para continuar en sentido descendente, de los labios de ella escapó un gemido de placer era algo familiar evocaba recuerdos qué querían permanecer en la oscuridad sin embargo al mismo tiempo todo era nuevo y maravilloso se acariciaron se besaron exploraron sus cuerpos disfrutaron de lo que ya conocían y descubrieron nuevas cosas.

Cuando ya no pudieron soportarlo más Omer penetró su cuerpo ansioso llenándola de él comenzando un ritmo al que ella se unió en perfecta sincronización era puro éxtasis la tensión fue creciendo dentro de ellos llevándolos cada vez más alto, más arriba, con más cadencia cada vez más primitiva más terrenal. y entonces llegaron a la cima más alta y la razón estalló ante el esplendor de lo que estaban viviendo Omer y Defne se quedaron abrazados un rato y lentamente se fueron separando. Omer beso a su Defne y reposò su cabeza en su pecho, el tiempo perdió su significado y el sueño se apoderó de ellos _Tú eres el único _dijo ella mientras se le cerraban las pestañas con el que he hecho el amor no sé porque te lo digo, pero
necesito hacerlo.
_Tú eres la única mujer que he amado _le dijo él _no he amado a
nadie más que a ti, esta noche esta casa se ha convertido en un
hogar.
_Defne no pudo hablar porque tenía un nudo en la garganta,
Omer la arropo y se quedaron dormidos.


En la casa de la montaña, fue su luna de miel, la felicidad que ella
sintió ahí no la podía comparar y aunque no lograba recordar
nada de su pasado, sabia que el futuro se escribiría al lado del
hombre que amaba.
Una mañana mucho tiempo después la luz del sol entró por el
gran ventanal de la casa de la montaña, donde con Omer habían
decidido vivir, una pequeña dormía en la cuna junto a sus padres.


Defne abrió los ojos y frunció el ceño al darse cuenta de que no
sabía dónde estaba, enseguida comenzó a despejarse y se sentó
en la cama, miro a su alrededor, la nube se había disipado y ya lo
recordaba todo, miro a su esposo dormido a su lado, se abrazó a
él y lo beso, se levanto de la cama, observo a la pequeña en la
cuna, camino hasta el ventanal, se estiro completamente
satisfecha, su vida era lo que siempre soñó.


FIN

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