SABOR A AMOR. Capitulo 9

  • ¡Defne! – llamó Omer a la puerta de su habitación
  • ¡Defne! – insistió, pero solo recibió silencio como respuesta.

  • Luego de hacer el amor, él intentó lo mismo, pero ella tampoco le abrió la
    puerta, además no acudió cuando los niños despertaron esa noche.
    Nada de esto era bueno y Omer no lograba entender el Por qué, de la
    reacción de ella la noche anterior.

  • De verdad él quería que se quedara para siempre, pero quizás nuevamente
    la volvió a asustar con su declaración de amor y mucho más al pedirle que se
    quedara para siempre.
    Además, ahora era diferente, estaban los pequeños, Kemal y Mustafa, para
    ella era doble compromiso, él no había tomado en cuenta eso, antes de
    pedirle que se quedara para siempre, con ese pensamiento llegó a la parte
    baja de la casa, donde la señora Turkan estaba desayunando con los niños.

  • -Y Defne, ¿no bajará?

  • -Ella salió temprano.
  • ¿Sucede algo? – preguntó la mujer – no te ves muy bien.
  • .
  • ¿Usted sabe lo que sucede entre Defne y yo?.
  • -Sí claro, tendría que ser ciega para no notarlo, pero no creo que esa sea tu
    única duda.
  • ¿Por qué ella, le rehúye al compromiso?
    -Defne, ¿rehuir a los compromisos?, ¿de dónde sacas eso?

  • -Hace un año, le pedí que se quedara conmigo, tal parece que se asustó, y no
    volví a saber de ella, hasta hace poco y anoche le volví a pedir que se
    quedara conmigo y volvió a huir.
    -Temo decirte que estas equivocado con ella Omer, no la conoces lo
    suficiente, por qué si lo hicieras sabrías que ella no actúa de esa manera.

  • -Entonces hábleme de ella, de su vida antes de conocerla, así tal vez pueda
    entenderla y saber que hacer para que se quede aquí conmigo para siempre.

  • -No hay mucho que contar, Defne es la menor de dos hermanos, cuando era
    pequeña sus padres los abandonaron y yo los cuidé, cuando ella tenía 17
    años volvió su madre, mi hija, se había casado con un hombre rico y enviudó.
    Volvió por sus hijos, pero solo Serdar, el hermano de Defne, se fue con ella,

    mi nieta no quiso dejarme sola, pero sí aceptó que su madre le pagara los
    estudios que ella necesitaba.
  • ¿Estilista en gastronomía? – preguntó él

  • -No, su madre le pagó la carrera para que fuera chef, incluso la envió a
    Francia a estudiar, con el claro propósito de que después de terminado sus
    estudios, se uniera a ella en el restaurant que formó, en el que Serdar es el
    administrador y encargado de las finanzas, bueno lo era.
  • Ella y su madre
    tuvieron una gran pelea cuando se enteró que Defne se quería dedicar a otro
    tipo de trabajos y rechazó trabajar para ella, la amenazó con no darle ningún
    peso cuando ella se muriera, claro nadie pensó que eso fuera a ocurrir tan
    luego.
  • ¿Cómo?, la madre de Defne ¿murió?

  • -Ahí es donde le digo que usted no la conoce, el año pasado falleció mi hija
    de un ataque cardiaco fulminante. Ella lo supo cuando su madre ya estaba bajo tierra, por lo que me dijo estaba en una especie de reality de cocina, por
    eso no se pudieron comunicar con ella.

  • -Sí, ahí la conocí.

  • -Eso no fue todo, luego de saber lo de la muerte de su madre, fui yo que sufrí
    un ataque cardiaco, estuve semanas internada en cuidados intensivos y
    durante todo ese tiempo ella estuvo conmigo… su madre cumplió su palabra
    y la dejo fuera de su testamento, mi nieto se quedó con todo, solo después de
    dos meses nuestras vidas volvieron a la normalidad.

  • -Yo… no sabia nada de eso- Omer quedo pensativo – entonces, ¿ella no me
    abandonó?
  • ¿Qué le acabo de decir?, mi nieta no es ese tipo de persona.

  • -Pero, porque simplemente no me lo dijo, en lugar de enojarse y dejarme
    solo después… no importa.

  • -Yo, ¿no sé qué sucedió entre ustedes?, pero si de algo sirve, yo conozco a mi
    nieta y sé que esta enamorada de usted, pero por favor no le diga que yo le
    dije.

  • -Yo también la amo – responde él feliz.

  • -Pues debe apurarse en arreglar lo que haya sucedido anoche, porque si ella
    no está aquí, es porque ya tomó una decisión.
  • ¿Cuál decisión?

  • -Yo le pedí, que, si no pensaba quedarse con los niños para siempre, era
    mejor que se alejara de ellos y yo no la veo hoy con ellos.

  • -Ay abuela, creo que me equivoqué.

  • -Pues pida perdón y vuelva con su mujer, porque ellos van a necesitar un
    padre y una madre, además de una abuela
    .
  • ¿Puede quedarse con los niños, mientras voy a buscar a Defne ?.

  • -Por supuesto que sí, corra que para luego es tarde.
  • Antes de subirse al auto, Omer llamó a Sinan, él se había quedado
    administrando el restaurant, en tanto ellos estaban en su supuesta luna de
    miel.
    -Sinan, hermano, ¿Defne está ahí?
    -Pues sí, aquí esta, llegó de madrugada y no ha parado de trabajar, ya me
    preocupa su actitud, ¿quieres hablar con ella?

  • -No, digo… si quiero hablar con ella, pero no le digas que voy para allá.
    -Esta bien no le digo nada, tú sabes, en problemas de parejas yo no me meto.

  • -No digas tonteras, solo no le dejes saber que voy de camino, nos vemos allá.
    Omer condujo su auto lo más rápido posible, lo que las leyes le permitían,
    por fin llegó al restaurant.
    Sinan estaba afuera esperándolo.
    -Por fin hermano, llegó Iz y se encerraron con Defne en tu oficina a
    conversar.
    -Y ¿Qué con eso?

  • -No me pude quedar porque me echaron, pero no sé porque, estoy
    preocupado.

  • -Vamos entonces – dice Omer y junto a su amigo ingresan al lugar.
  • ¿Me vas a decir algo? – le dice Defne a Iz – si no me vas a hablar mejor me
    voy a trabajar.

  • -Tú sabes, que él no se caso contigo, porque te amara.

  • -Sí ese es el tema por el que me trajiste a este lugar, pierdes tu tiempo, no
    pienso tratar ese tema contigo.
    -Porque no, ¿acaso tienes miedo de enfrentar la verdad?

  • -No, no le temo a la verdad, pero de mi vida personal no voy a hablar
    contigo.
  • -Maldita seas, si no hubieras llegado a detener la boda, seria yo quien
    estuviera casada con Omer, no tú.
    -Cuidado con lo que piensas hacer, porque te puedo responder de la misma
    manera – le dice Defne, al momento en que ve a la mujer levantar la mano.
    Afortunadamente, Omer abrió la puerta de la oficina y si la mujer tenia

    pensado hacerle algo, desistió.
  • ¿Qué sucede aquí? – pregunta Omer mirando a las dos mujeres
    -Pregúntale a tu ex novia, yo me voy, tengo trabajo que hacer.

  • Una vez que Defne dejó la oficina, Omer se vuelve a la mujer
  • ¿Qué le estabas diciendo?
  • ¿Qué crees tú?, le estaba reclamando lo que hizo en la iglesia.

  • -Ella solo nos hizo un favor, fue un error desde el principio haberte pedido
    que te casaras conmigo, solo para adoptar a los niños.
    -Si ella no hubiera aparecido, estaría yo a tu lado siendo tu esposa, ella esta
    ocupando el lugar que me corresponde.
    -No Iz, Defne está en el lugar que le corresponde estar, el lugar que yo deseo
    que ella ocupe, siendo mi esposa para toda la vida.

  • -Pero entonces…
    -Entonces nada, yo la amo, hace más de un año que estoy enamorado de
    Defne y creo que ella me corresponde, por eso te pido por favor que no la
    sigas molestando.
    -Y yo, ¿qué pasa con lo que yo siento?
    -Jamás te di motivos para que pensaras que entre nosotros existía algo más
    que una hermosa amistad, por lo tanto, no me puedo hacer responsable de
    tus sentimientos.

  • Después de un silencio sepulcral, Iz tomó el bolso que había dejado en el
    sillón y salió sin decir ninguna palabra.
  • Omer salió de la oficina y se dirigió a la cocina donde seguramente se
    encontraría Defne.
    -Buenas tardes – saluda a todos
    -Buenas tardes – recibe como respuesta.

  • Se acerca donde está su mujer y en voz baja le dice
  • ¿Podemos hablar?
    -Ahora no, no puedo estoy ocupada
    -Sera solo un momento, necesitamos conversar.
    Ella aun continuaba sin mirarlo a la cara.
    -Por favor Defne…
    -Ahora no puedo, hablemos cuando llegue a la casa
  • ¿Lo prometes?
    -Está bien, lo prometo.

  • Con esa promesa y confiando en ella Omer vuelve a su casa, donde estuvo
    pendiente de la llegada de Defne.

  • Luego de cenar, los niños se bañaron y se fueron a la cama, la abuela se
    retiró a su casa y Defne aun no llegaba.
    Él se quedó en su habitación despierto, hasta que por fin escuchó las llaves
    en la puerta y a ella subir las escaleras, esperó hasta sentir que llegaba a su
    habitación, él salió de la suya y dio pequeños golpes a la puerta.
    -Pasa – escucha que le dice desde dentro
    Él con mucho cuidado abre la puerta
  • ¿Podemos hablar?
    Está bien pasa – responde ella se sienta en la cama y le dice con la mano que él haga lo mismo, si las
    circunstancias fueran diferentes lo hubiera considerado una invitación, pero
    sabía que por ahora no sería así.

  • -Hablé con tu abuela – le dice Omer
  • ¿Sobre qué?
  • ¿Por qué no me contaste la razón por la que desapareciste?

  • -Si me lo hubieras preguntado, te lo hubiera contado.

  • -Tampoco me dijiste que fuiste al departamento.

  • -Y ¿Qué querías que te dijera?, fui a tu departamento, pero me recibió tu
    novia, no me dejó verte y me sentí como una idiota.
  • ¿Quién?
    -Tu novia, Iz
    -Iz nunca ha sido mi novia, ¿de dónde sacaste eso?
    -Ella misma me lo dijo, Omer está en la ducha, pero si quieres dejarle un
    recado, puedes hacerlo, soy su novia, esas fueron sus palabras.
    -Pero eso no es verdad
    -Pues, ¿yo no vi motivos para que ella me haya mentido?

  • Pero lo hizo, Defne… yo te esperé, no solo te esperé, te busqué durante un
    año, porque… me enamore de ti, después pensé que te habías ido por todo lo
    que te propuse, lo de trabajar y hacer una vida juntos, Iz nunca me dijo que
    fuiste al departamento, si lo hubiera sabido las cosas serian diferente
  • .
    -Pues yo tampoco te abandoné y me dolió mucho que pensaras eso de mi.

  • -Lo sé y lo siento – le dice él mientras la abrazaba y así se quedaron un buen
    rato, en silencio, solo uno al lado del otro.

  • -Creo que tendremos que trabajar nuestra comunicación, de ahora en
    adelante nos contaremos todo, así no habrá malos entendidos entre nosotros, ¿te parece? – pregunta Omer, sabiendo que la respuesta que ella le
    diera significaría si se quedaba con él o no…
  • Esta bien – responde
    Por fin Omer pudo respirar tranquilo, mientras ella no le respondiera
    afirmativamente a la pregunta que le hizo, sentía que el aire se había
    quedado detenido en sus pulmones.

    Te amo – le dice él, mirándola a los ojos
    -Yo también te amo -le responde ella.

  • -Ahora que ya está todo solucionado entre nosotros, podría ocupar mi lugar
    en esta cama – dice Omer
    Ella sonríe y asiente
  • ¿Puedo también hacerle el amor a mi esposa?
    Ella vuelve a sonreír, pero esta vez se acerca y le da un beso en los labios.
    -Por favor – le dice después.

  • Entonces, finalmente, se inclinó y la rosó con los labios
    Defne se quedó sin respiración a causa de la anticipación, Omer se echó para
    atrás y en su mirada ella pudo ver algo oscuro y profundo, salvaje,
    hambriento, necesitado, ella abrió la boca, redujo la distancia entre ellos y lo
    besó.

    Las manos de él se enredaron en su pelo, mientras ella sentía la dureza de su
    pecho, su seguridad.
    Lo que le hacía con la boca la estaba llevando cerca del límite.

  • No sólo la besaba, la acariciaba con ardor, lo abrazó y se acercó aún más a él,
    con cada caricia le decía que ella era única, una rareza, la única mujer que
    quería.—Te amo, eres en todo lo que pienso —sus labios acariciaron los de ella—.
    He deseado hacer esto, me estaba volviendo loco, ante la idea de no estar
    cerca de ti y no poderte tocar.

  • —¿Sí? —dijo ella con voz dulce y suave.

  • —Oh, sí —recorrió la línea de los labios con el pulgar, ella abrió la boca y
    saboreó el dedo haciendo que él se volviera loco con un deseo que llevaba
    creciendo.
    _Defne —dijo con voz ronca mientras ella se sentaba en sus piernas, un
    instante después sus bocas se fundían con fuego y calor, nada tranquilo, ni
    dulce.
    Ella respondió abrazándolo, haciendo que se acercara más, mezclando sus

    cuerpos, el calor y el deseo los unìa.

  • Omer deslizó las manos por su cintura, por la suave curva de las nalgas, ella
    gimió y arqueó la espalda.
    Omer nunca había sentido una necesidad tan insuperable, un deseo tan
    poderoso que parecía resonar a través de todos sus sentidos, cada
    centímetro de su piel deseaba a Defne con tanta fuerza que pensaba que se
    volvería loco si pasaba otro momento separado de ella.
    CONTINUARA

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