¿Entonces?, señorita ¿va usted a decir algo? – le pregunta el juez – debe
tener mucho cuidado, recuerde que está frente a un juez y si usted miente,
la puedo mandar a detener.
Diablos !!!, pensó Defne su fabulosa idea llegaba hasta aquí, ¿Cómo no se le
ocurrió que tendría que decir algo creíble?, ahora solo le quedaba llegar
hasta el final.
-Me opongo, – repitió, – me opongo por completo.
Ahora los pocos invitados se habían girado para mirarla, los novios aun
no salían de su asombro.
-Él… no puede hacer esto. Omer, nuestro hijo te necesita…
En ese momento la cara de Iz se descompuso por completo y los invitados
exclamaron un “ohh”, al unisonó.
Omer no lograba entender la razón por la que Defne estaba haciendo eso,
¿porquè impediría la boda?, pero cuando escuchó la razón, su corazón dio
un brinco y en su mente le encontró explicación a todo, su desaparición, el
haber vuelto después de un año, pero ¿porquè no se lo dijo cuando se
vieron la primera vez en el restaurant?, ¿Qué importa?, el hecho era que
tenían un hijo.
-Defne, ¿Por qué no me lo dijiste antes?
¿Qué?… no, esto no era como se lo había imaginado, Omer parecía feliz
con la bomba que ella había lanzado, a menos de que él… creyera que de
verdad tenían un hijo.
-Ay no, ¿qué he hecho? – susurró.
Tenia que salir de ese lugar, ir a interrumpir la boda fue un error y ahora.
solo quedaba escapar de ahí-
Yo… lo siento… no debí venir… fue un error – dice y se da la media vuelta
para salir del lugar.
Omer intento seguirla, pero fue obstaculizado por la familia de Iz.
-Joven ¿usted nos debe una explicación? – le dice el padre.
-Yo lo siento, primero debo hablar con Defne, cualquier explicación se las
daré cuando vuelva.
Defne había alcanzado a llegar a la calle y rogaba porque se detuviera un
taxi, pero sus ruegos no fueron escuchados.
Sintió que alguien la tomaba de los hombros y la giraba.
- ¿Adónde crees que vas?
-Yo… de verdad lo siento, no pensé antes de hacer todo esto, perdón -le
dice soltándose y comenzando a caminar por la calle.
-Defne – le dice Omer enojado, – o me cuantas lo que esta pasando o te
subo a mi hombro y te llevo a otro lugar, ¿tú elijes?
Ella se detuvo en seco, sabía que él era capaz de cumplir con su amenaza y
echársela en los hombros. - ¿Es verdad lo que dijiste ahí dentro?
Ella cerro los ojos y solo dijo
-No - ¿Como que no?, pero tú… estás loca, que sucede contigo.
-Ya te dije que lo siento, no pensé lo que pasaría, solo encontré una
manera para desquitarme por lo que me hiciste.
-Pero, ¿qué fue lo que te hice?, es la segunda vez que me dices lo mismo y
yo no lo entiendo.
-Ay por favor, ahora me vas a decir que no sabes de lo que te estoy
hablando
-Pues, aunque te parezca increíble, no lo sé
-Ya no importa, después de este día no creo que nos volvamos a ver, así
que mejor dejemos las cosas como están. - ¿De verdad te piensas ir de esta manera?, dejando un desastre detrás de
ti.
Defne estuvo a punto de responder cuando llegó a su lado Iz.
-Ya sabia yo, que tú ibas a causar solo problemas, por eso no te permití
ver a Omer – la increpa al tiempo que intenta darle una cachetada, pero
es interceptada por Omer, quien se para frente Iz dejando a Defne a su
espalda.-- ¿La vas a defender?, ¿después de lo que hizo?
-Saben que, mejor me voy, ustedes tienen mucho que conversar y no te
preocupes – le dice a Iz – ya no me volverás a ver en tu vida.
Con toda la dignidad que le quedaba, se fue caminando hasta que por fin
se detuvo un taxi y subió a él.- ¿De dónde conoces a Defne? – le pregunta Omer, apenas logró descifrar
la frase de Iz.
-Yo ?, de donde sino del restaurant.
-Eso no es verdad, la viste una sola vez, ¿en que momento no le permitiste
que ella me viera?
-Yo… no sé
-Iz, dime la verdad
-Esta bien, ella fue a tu departamento hace como un año, fue a buscarte y
le dije que estabas ocupado.
-Y ¿porquè hiciste eso?
-Ya te lo dije, sabía que ella solo te causaría problemas y no me equivoqué,
¿no crees?
A Omer le quedaba lo más difícil aun, enfrentarse a la familia de Iz, ellos
se la hicieron fácil, porque cuando volvió al restaurant, solo tomaron a su
hija y se fueron del lugar, sin darle tiempo para explicar o disculparse.
Cuando todos los invitados se fueron y Omer se disculpó con el juez,
Sinan lo llevó hasta su departamento, se sirvieron un trago y se sentaron
en silencio en el sillón a beberlo.- ¿Qué te sucede? – pregunta Sinan, al ver que Omer sonreía.
-Nada – le responde.- ¿Parece que algo estas tramando?, pensé que estarías devastado después
del numerito que armó Defne.
-Debo solo agradecerle que haya llegado a impedir la boda – mientras
larga una risotada.
-No, definitivamente te volviste loco, me imagino, ya tienes pensado que
vas a hacer, para conseguir una novia o esposa de aquí al lunes. - ¿Sabes?, por un breve momento fui muy feliz, me imaginé que era
verdad que tenía un hijo con Defne. - ¿De verdad?, ¿eso te hizo feliz?
- Sí, por mi cabeza cruzaron imágenes de nosotros tres, viviendo en la
casa felices y ahí me di cuenta que casarme con Iz hubiese sido un error. - Ya te lo decía yo… entonces ¿cuáles son tus planes?
-Ahora no tengo nada claro, lo único que te puedo decir es que, si todo
sale bien, el lunes tendré novia y la llevaré a vivir conmigo, a la nueva casa
que compré y traeré a mis sobrinos para que los criemos juntos.
-Vaya, vaya con que seguridad lo dices.
-Defne no sabe lo caro que le saldrá lo que hizo esta noche.
-Salud, por eso entonces – dice Sinan.
-Salud – responde Omer.
Defne y su abuela cenaron un filete con patatas y tarta de manzana, se
tomaron una copa de vino y empezaron otra. Encendieron la chimenea y
se sentaron frente al fuego después de cenar, sonrientes.
–He pensado en comenzar mi propio negocio –dijo Defne.
–Y eso, ¿paso algo con el restaurant?, él hizo algo malo?.- ¿Omer? – dijo de inmediato –él es un buen hombre.
–¿No habías dicho que esos hombres no existían?
–Bueno, es una persona agradable.
–Me parece hombre guapísimo.
–Guapísimo, abuela ¿de donde sacas esas palabras? – rio Defne, pero sí
que era guapísimo.
–A mí me lo parece, lo vi en una foto, creo que hablaba de su boda –
apuntó su abuela.
En ese momento llamaron a la puerta. Defne frunció el ceño.
–Es muy tarde. ¿Será un vecino?
–Espera te acompaño.
Pero ella, no estaba de humor para visitas, abrió la puerta, antes de que su
abuela se pudiera levantar del sillón.
En el umbral estaba su ex socio el mismísimo Omer Iplikci, habla del
diablo y se te aparecerá, pensó ella.
–Siento molestarte tan tarde, pero necesito hablar con tu abuela.
–¿Cómo? –preguntó ella sin entender nada.
–Necesito hablar con tu abuela, ¿me dejas entrar?
No alcanzó a responder porque la abuela ya se encontraba a su lado.
-Buenas noches – lo saluda ella-Buenas noches, perdón por venir tan tarde, pero necesito hablar con
usted es urgente.- ¿Conmigo?, pero por favor pase, no se quede ahí, está comenzando a
helar.
La primera reacción de Defne, fue darle con la puerta en las narices.
Pero solo pudo mirar atónita a Omer ingresar a la casa y a su abuela
recibirlo muy feliz.
–Parece que tiene frío –le dijo la abuela –Cierra la puerta Defne.
–Señora…
-Turkan, así me llamo – le dice ella – ¿Desea algo para beber, un café,
chocolate caliente?
–Un café estaría bien para mí, muchas gracias.
–Defne, ve a preparar tres cafés.
-Abuela… – le reclama ella.
A Defne le pareció que los ojos de Omer, tenían un brillo malvado.
Pero la abuela se estaba portando muy bien con él, así que no le quedó
más opción que ir a la cocina a preparar café para los tres, los escuchaba
desde ahí y se dio cuenta de que Omer había tenido éxito, su abuela
parecía cada vez más encantada con él.
Llevó el café al salón y se sentó en un sillón al lado del fuego.
–Muy bien, soy toda oídos. – dijo la abuela, – pero antes, déjeme
felicitarlo por su matrimonio.
–¿Creo que su nieta no le ha contado lo que sucedió?
–Pues no, ¿hubo algún problema?
Y él se lo contó, con lujo de detalles y vaya que se acordaba de los detalles,
mientras más avanzaba en su historia, Defne más se hundía en el sillón, le
agradeció sí, que omitiera la parte del hijo inventado, sabía que eso su
abuela no se lo perdonaría jamás.
–¿Tu hiciste todo eso? ¿Pero cómo te atreviste? – le dice la abuela
mirándola acusadoramente.
–Sí… yo, bueno… lo siento –miró a su abuela, que seguía con el ceño
fruncido– ya le pedí disculpas.
–Entonces, ¿esa es la razón por la que quieres dejar el trabajo en el
restaurant? –le preguntó la abuela.
–Sí.–Pero que avergonzada me siento con usted señor Omer y le vuelvo a
pedir disculpas en nombre de mi nieta.
–Sí, y yo la disculpo, pero el problema no se acaba ahí.
–¿Qué más hiciste niña tonta?
–Nada, no hice nada más – se defendió Defne, por Dios solo quería
desaparecer, ahora ella estaba siendo humillada por Omer, nuevamente.
-No, Defne no ha hecho nada más, pero lo que hizo si tiene consecuencias
y muy serias.- ¿Qué pasó? – preguntó ella asustada.
-Yo, no me estaba casando por amor, más bien lo hacía para cumplir una
promesa.- ¿Cómo así? – pregunta la abuela
-Verá usted, mis padres murieron cuando yo era un adolescente, luego de
eso mis tíos me criaron, ellos tenían una hija, mi prima.- A comienzos de
semana, me enteré que todos ellos murieron en un accidente, solo
sobrevivieron los hijos de mi prima, en este momento están
recuperándose de las heridas en un hospital.
-Ay por Dios – exclamó la señora Turkan – lo lamento tanto hijo.
-Lo lamento Omer – le dijo Defne.
-Esa es la razón por la que me tenía que casar, perdón me tengo que casar,
le prometí a mi prima, antes de fallecer, que me haría cargo de sus hijos,
debo comenzar los trámites de adopción lo antes posible y eso solo lo
puedo hacer estando casado.
-Pobres pequeños, y ahora al no estar casado, ¿Qué hará?
-Por esa razón estoy aquí, por favor, no me mire como un loco, solo piense
que lo hago por el bien de los pequeños y es una medida desesperada, a la
que no acudiría si su nieta no hubiera impedido la boda.
-Muy bien Omer, lo escucho, si vino hasta acá, es porque necesita nuestra
ayuda, ¿Qué podemos hacer por usted?, lo que sea ya cuenta con mi
aprobación.
–Esos chicos lo han pasado muy mal –afirmó Omer– y está en mis manos
que puedan llevar una vida mejor.…–le dijo y se volvió
hacia Defne–. Si aceptas ser mi esposa…
–Su… esposa?
–Solo será durante el tiempo que se hagan los trámites de la adopción.
–¡No! – le dice ella – debe haber otra solución–- Señora Turkan, como le dije es una medida desesperada, además su
nieta me metió en este problema.
–¿En qué fecha debes estar casado? – pregunta la abuela.
–A más tardar el miércoles–dijo él – ese día debo viajar a Estados Unidos
ya mi abogado pidió la custodia legal de los niños, así ya el fin de semana,
los traería a este país, ahí debo comenzar los trámites para adoptarlos.
–Abuela, ¿no estarás considerando la propuesta que él esta haciendo?, es
una locura.
-Silencio !!!, Omer no estaría con este problema si no fuera por tu culpa.
-Pero abuela…
-Yo ya di mi palabra, te casarás con Omer y juntos adoptarán a esos
pequeños.
-Abuela
-Nada de abuela, lo harás, porque aun no puedo creer que mi nieta
actuara de esa manera, es una vergüenza, lo único que harás es
compensar el error que cometiste.
-Señora Turkan, existe otro detalle, pero que es muy importante, Defne
debe vivir conmigo y los niños, por un tiempo mientras se terminan los
trámites para la adopción.
-Yo, vivir contigo…?
-Y los niños, no te olvides de ellos, es por los pequeños que hago todo
esto.
CONTINUAR

