—Me estoy haciendo un lío con esto, ¿no?
Sólo intento ser un caballero,
Defne tú has provocado cosas en mí…—termino en un susurró.
Luego se pasó la mano por la cara y agregó:
—No estoy seguro de que me guste sentirme así.
—¿Así cómo?
—Como si me fuera a volver loco
Omer se acercó a ella y le acarició la mejilla.
La besó apasionadamente, fue un beso ardiente, lleno de deseo, ella acarició
su torso a través de la tela de la camisa.
—¿Que me responderías si te dijera que quiero hacerte el amor? —dijo él
—Te diría que yo también lo quiero —respondió ella con valentía.
Lo haremos Defne, le dice él con un suspiro _ lo prometo, pero ahora debo
ir a ver que necesita Sinan, si es que no lo mato antes.
Ella se acostó, a pesar de estar muerta de cansancio, no se dormía.
Pensaba en los besos que se habían dado y como igual que los anteriores, la
habían dejado queriendo más. Hacer el amor con Omer debía ser estupendo, un hombre con esa paciencia
no dejaría insatisfecha a ninguna mujer, pero y ella podría hacerlo feliz a él.
Defne había pensado alguna vez que no sería capaz de confiar en un hombre
y mucho menos… ¿amar?, los sentimientos que tenía eran algo tan extraño,
¿era amor?, se había enamorado de Omer sin siquiera darse cuenta de ello.
Al día siguiente Omer la llevo hasta la universidad, al bajar del auto la tomo
de la mano mientras caminaban hacia el edificio.
—Entonces, ¿estás libre este fin de semana?
—Tendré que preguntarle a mi jefe… —contestó ella.
—Estás libre.
—¿Me pagarás el día libre?
—No me presiones.
—¿Dónde piensas llevarme?
Él realmente no había pensado en ello, solo quería estar a solas con ella
—¿Qué te parece Paris?
—Estupendo. ¿Vas a pagarme el billete de avión? —se río ella, pero Omer
dejó de caminar.
—Sí.
Defne se sorprendió.
—¿Estás hablando en serio?
—Mmm… ¿Has estado alguna vez ahi?
—¿En Paris?, no ni siquiera he salido del país—dijo ella, intentando
disimular su sonrojo.
—Estuve allí hace mucho tiempo, pero me gustaría volver, creo que te
gustará, hay algo interesante para todo el mundo, además, tienen los
restaurantes con la mejor comida del planeta.
—¿Quieres llevarme a cenar a Paris?
—También reservaré entradas para algún espectáculo.
—Paris… —repitió ella.
—Sí —Omer tiró de su mano hacia él—. El viernes temprano podemos volar
y estar en Paris antes de la tarde. Luego
podemos volver el domingo por la noche, o incluso el lunes por la mañana, si
lo prefieres, quiero estar a solas contigo, Defne.
—No tenemos que ir a Paris para estar solos, con cerrar la puerta con llave
para que no entre Sinan y una botella de vino, es suficiente.
Él sabía que lo era. Por eso quería llevarla a algún sitio excitante, especial…
—Paris. ¿Qué te parece?
Ella no le contestó, sino que lo besó y a pesar de que sus manos estaban frías
cuando ella las metió por debajo de la camisa, él se sintió ardiendo.
¡Dios! ¡Aquella mujer lo excitaba de verdad!
Cuando llegaron a la puerta del edificio, ella se giró y le dijo:
—No veo la hora de que llegue el viernes.
Omer tomó aliento, esperando enfriarse, y pensó “yo tampoco”.
El viernes por la mañana hacía buen tiempo, y Omer decidió ir a correr,
afortunadamente, durante un rato pudo dejar de pensar en lo que iban a
hacer con Defne, ella ya debía estar en la universidad, Sukru la pasaría a
buscar y juntos se irán al aeropuerto.
Omer había avisado en la oficina que se tomaría el fin de semana libre, a su
asistente casi le da un infarto de la impresión, ahí recién se dio cuenta de lo
aburrida que había sido su vida antes de Defne.
Se preparo algo para comer, luego se ducho y preparó su maleta, la de Defne
ya estaba en el pasillo, cuando él entro a la casa la vio.
A las 11 del mañana, ya preparado, esperaba a que Sukru llegara con Defne,
pero los minutos pasaron y no tenía noticas de ellos, por fin a las 11 y media
lo llamo.
Señor Omer, la señorita no está en la Universidad.
¿Como que no está?
No señor, la espéreme como me dijo y como no llegaba entre a preguntar, pero me dijeron que se había retirado, la llame a su teléfono, pero tampoco me contesta .
_Está bien Sukru quédate donde estas, voy apara allá.
Una hora antes Defne recordó que había escuchado a sus compañeras de clases que cuando iban a intimar con sus novios, usaban ropa interior bonita y sexi, pero ella no tenía ni lo uno ni lo otro, tampoco podía pedirle a Sukru o a Omer la acompañaran debía ser una sorpresa, así que salió antes de la universidad y se dirigió a una tienda de lencería muy hermosa que había visto. Se compro un hermoso conjunto en color rojo, recordó que Omer le había dicho que sentía debilidad por ese color, iba tan absorta y feliz en sus pensamientos, que solo sintió algo filoso tocar su espalda y a su hermanastro abrazarla ._Ni se te ocurra gritar .
¿Qué haces Serdar? _ le pregunta aturdida
_ ¿Qué crees que hago Defne ?, vengo a cobrarme lo que me hizo el hombre
que te protege.
Su hermanastro la lleva hasta un taxi, la sube aun con el cuchillo en su
espalda le da la dirección al taxista.
Ella escuchaba que su teléfono vibraba
en su bolso, pero no podía moverse estaba aterrada, llegaron a una vieja
casa, ella conocía el lugar donde él la llevo estaba cerca de donde ellos
vivían. A la fuerza la entrò, cuando ella comprendió lo que estaba sucediendo quiso
escapar, empujo a Serdar y corrió buscando la salida, abrió una puerta
creyendo que daba a la calle, pero se equivocó y entro a una habitación
vacía, se dio la vuelta y quiso salir de ahí, pero él fue más rápido y cerró la
puerta con llave.
Quédate ahí, saldrás cuando tu protector pague por tu rescate le grito
desde afuera.
Su primer pensamiento fue llamar a Omer o a la policía, pero en su afán de
escapar había perdido su bolso, entonces comenzó a gritar
_ ¡Ayuda!, por favor ¡ayuda!
Puedes gritar todo lo que quieras nadie te escucharà este lugar esta solo hace años, por esa razón lo elegí .
_Lo planeaste todo bien _le dijo ella.
_Por supuesto me tomò meses y un solo descuido de tu parte .
Que tonta había sido al creer que su hermanastro la dejaría en paz, ella sabía que Omer pagaría su rescate, pero lo que no creía era que Serdar la fuera a dejar así tan fácil.
Desde la habitación podía escuchar como amenazaba a Omer _Si la quieres ver con vida debes pagar, te daremos 2 horas para que traigas el dinero o de lo contrario encontraras solo su cuerpo en partes eso fue
todo.
Dios mío que voy a hacer, trato de abrir la puerta, grito hasta quedar
disfoníca, pero nadie llego, cansada se sentó en el piso polvoriento, media
hora después se abrió la puerta
Veo que te quedaste sin energía le dice burlándose _ así que encontraste
un protector
Omer no es mi protector es mi novio le responde desafiante.
Vaya, vaya, ahora ya levantamos la voz para hablar.
_Porque no podría hacerlo ?, Serdar piensa lo que estás haciendo es un delito, podrías ir a la cárcel por esto.
_La cárcel ja, acaso no sabes que ya estuve ahí, tu santo protector me envió, por dos semanas, solo por los golpes que te di.
_Yo eso no lo sabía, pero no lo siento es lo que te merecías por lo que me hiciste.
_No te preocupes, lo vas a sentir porque hoy me vas a pagar todas termino
de hablar con una sonrisa maliciosa.
Tan pronto como entro a la habitación ella retrocedió varios pasos, pero no
fue lo suficientemente rápida, el hombre la tomó del cuello y la comenzó a
estrangular, luego la lanzo contra la pared, ahí le dio un golpe en su
abdomen, el cual le causo un dolor enorme, retorció su brazo en la espalda y
la abofeteo dos veces , cuando estaba a punto de golpearla con su puño
nuevamente, se escuchó un fuerte golpe en la puerta, soltó a Defne quien
cayó al suelo sin poder moverse y ahi la mantuvo en contra del piso, tapando
su boca para que no gritara.
Ella está aquí escucho decir a Omer _ el GPS de su teléfono lo indica,
busquen en todas las habitaciones.
Omer marco nuevamente el número de Defne.
Ella tenía la boca cubierta por la mano de Serdar, por un hueco de la puerta
logro ver a Omer, estaba tan emocionada quería gritar, pero todo lo que
podía hacer eran gruñidos, el hombre le cubría la boca tan fuerte que le
constaba respirar.
Omer, por instinto camino hacia la puerta de una habitación y rápidamente
la abrió de una patada, lo que vio dentro hizo que su corazón se rompiera en
mil pedazos y su rostro se arrugo de coraje.
Defne estaba en el suelo, retenida por Serdar, su ropa era un desastre, su
cara estaba presionada contra el suelo, su boca cubierta y sus brazos
retorcidos detrás de su espalda. La forma en la que trataron a su amor, hizo que le hirviera la sangre.
Caminó
sombríamente como un asesino y antes de que el hombre pudiera darse
cuenta, de un golpe lo envió al suelo, para luego patearlo, solo cuando un
policía se lo quito, se dio real cuenta de lo que había hecho.
Ayudó a Defne a ponerse de pies y la abrazo, su cabello estaba hecho un
desastre, con suavidad el apartó el pelo despeinado de sus ojos.
_ ¿Estás bien? _ le pregunto con un susurro, miro con impotencia que tenía
rasguños en su cara.
Ella no logro contestar, porque perdió el conocimiento, Omer la llevo en
brazos hasta la ambulancia que los esperaba afuera de la casa.
Un par de horas después ella despertaba en una cama de hospital, al abrir
los ojos lo primero que vio fue a Omer sentado a su lado tomado de su mano.
Lo siento le dice
Mi amor despertaste _Lo siento le vuelve a decir.
No, nada es tu culpa _No pudimos ir a Paris _Pero lo haremos, apenas te recuperes iremos, te lo prometo le dice
besando su mano.
Al examinarla solo tenía heridas leves, nada grave, Defne entendía que si
Omer no hubiera llegado a tiempo su hermanastro le hubiera causado
mucho más daño y talvez hasta la muerte.
Serdar, ¿Qué paso con él?
_Está detenido, se presentarán cargos por secuestro y tortura, pero no te preocupes le dije al oficial que aún no estás en condiciones de dar tu declaración.
_Omer, quiero hacerlo, quiero declarar.
¿Estás segura?
Si lo estoy la enfermera hizo entrar al oficial, ella le conto todo lo sucedido,
no solo los golpes de ese día, sino todo lo que vivió durante años.
Omer en todo momento de su relato le sostuvo la mano, en algún momento
ella sentía como se tensaba porque al apretaba un poco fuerte, por fin conto
todo lo que vivió, sintió como que se había desecho de un gran peso que
llevaba dentro.
Muy bien señorita le responde el policía _ si llegáramos a necesitarla la
contactaremos, ahora solo descanse y espero logre reponerse de lo que ha
vivido.
Defne sabía que lo lograría, mientras el hombre que estaba a su lado la
sostuviera de la mano como lo hacía ahora, ella se sentía capaz de todo.
CONTINUAR

