Escapar de los problemas no es precisamente la forma de actuar de Omer, él siempre iba
y los enfrentaba, después de 10 horas de vuelo finalmente aterrizaron en la ciudad de
Estambul.
Ya pueden bajar _les informa la azafata .
_Muchas gracias por todo como siempre excelente _respondió mientras se levantaba del asiento y recogía su maletín, caminó por el avión hasta llegar a la salida, pero antes de bajar dá una palmada en el hombro a Sinan _Excelente vuelo.
_Si _le respondió el _aunque un poco movido, pero llegamos sanos y salvos .
_Tranquilo hermano regresaremos a Nueva York en una semana cuando solucionemos todo lo que tengo pendiente y tú puedas disfrutar de tus días libres _le informó antes de bajar.
Al poner un pie en la escalera del avión y sentir el aire fresco y caluroso de la ciudad en su rostro, rápidamente abrió los primeros botones de su camisa y terminó de bajar para encontrarse con una mujer muy elegante de cabello rojo, ojos profundos de color pardo y porte de modelo esperándolo.
_Señor Iplikci bienvenido a Estambul _le dice mirándolo fijamente .
_Muchas gracias y ¿tú eres? _cuestiono mirándola con atención.
_Defne Topal, fui contratada para llevarlo donde usted lo requiera.
Una vez que termina de bajar la escalera y está frente a ella la mira detenidamente _Muchas gracias, pero no necesito una Escorts _informó y su mirada cambio.
_Señor Iplikci se lo informo, no soy una dama de compañía ni prostituta, si eso es lo que cree _refutó algo enfadada.
Tiene carácter pensó, mientras la miro a los ojos _Y entonces ¿cuál es su rol?
_Ayudarlo con los problemas que se le puedan presentar en la ciudad, y si en algún momento desea una compañía femenina también puedo buscarle una _eso le explica como toda una profesional.
_El último no será necesario estoy en contra de las personas que pagan por sexo _informó y por primera vez la vio sonreír.
_Perfecto _se limita a responder.
¿Y puedo saber quién te envío?
Si por supuesto, los servicios de mi empresa los pagò la señora Neriman Iplikci .
_Esa vieja zorra creerá que con eso le permitiré quedarse con la fortuna del abuelo, prefiero entregarla a la caridad a que ella toque un solo peso de ese dinero, a esa altura
ya Defne entendió que no le hablaba a ella sino al hombre que lo acompañaba.
_ ¿Cuándo se lee el testamento?
Mañana luego de los funerales, ¿Qué harás tú mientras tanto?
_Iré a visitar a mis padres y mañana obviamente te acompañare al funeral primero, luego quiero ver la cara que pone tu tía cuando se entere que tu abuelo te dejo toda la herencia a ti .
_Señorita, ¿Cómo me dijo que se llama?
_Defne así me llamo señor _
Perfecto, Defne esta tarde no haré nada más que descansar, me deja en el hotel y se puede retirar, mañana la espero a las ocho y la tendré ocupada todo el día.
_No hay problema para eso me contrataron.
Omer no podía dejar de mirar esos ojos, que de vez en cuando se encontraban con los suyos por el espejo retrovisor ._Y usted ¿solo hace aquello por lo que la contratan?.
_Así es señor, hemos llegado, este es su hotel. Defne estaciona el vehículo se baja para abrirle la puerta y espera que esté baje junto con su amigo.
_Adentro le informaran el número de su habitación, dejaré mi tarjeta con los teléfonos para que se pueda comunicar con nosotros si necesita que lo traslademos a algún lugar.
_Muchas gracias es usted demasiado eficiente.
_Mi trabajo lo amerita, entonces nos vemos mañana .
_A menos que necesite verla antes _
Exactamente.
Omer la observa hasta que ella entra al auto, acostumbrado a que las mujeres lo persigan se siente extraño no causar ningún efecto en ella.
_Defne ¿dónde estabas? le dice su hermano Serdar he tratado de comunicarme contigo durante horas.
_Estaba trabajando obvio, tuve un problema con una de las empleadas y tuve que hacer el trabajo en su lugar, ¿Qué sucede?_
La abuela, te está esperando en la casa con tu futuro esposo .
¿Que? Todavía sigue con esa idea
Tú la conoces cuando algo se le mete en la cabeza nadie la hace cambiar de idea .
_Gracias por esperarme, me voy donde Nihan, no le digas que vine a la casa y avísame cuando se haya ido mi “pretendiente” _
Está bien.
Nihan era su mejor amiga, junto con Iso, fueron los únicos amigos que hizo en el barrio cuando llegaron a Estambul, Iso era su confidente y mejor amigo, en cambio Nihan era su cómplice de travesuras _Hola la saluda
Defne ¿qué haces aquí a esta hora? le pregunta su amiga
Nada más que huir de otro de los pretendientes que trajo mi abuela a la casa.
¿Todavía sigue con eso?
Se le ha metido en la cabeza que tengo la edad para casarme, no logra entender que hay mujeres que no nos interesa el matrimonio .
_Y ¿qué vas a hacer? porque te aseguro que no se va a detener hasta que te vea salir de blanco de su casa .
_No sé ya veré que se me ocurre, pero no me pienso casar con uno de los candidatos que ella me busque. Las amigas estuvieron toda la tarde conversando hasta que por fin recibe el llamado de su hermano.
En el barrio Defne sabía que todos los ojos estaban puestos en ella, desde los quince años, tras el abandono de sus padres, había sido objeto de curiosidad. También atraía la atención porque era muy alta y delgada, envidia de cualquier modelo, y dueña de unas largas piernas, inmensos ojos pardos y una hermosa melena roja. Las cabezas, todas masculinas, se volvían a su paso y a ella le gustaba.
Pero en ese momento no pensaba en ello. Estaba de mal humor y alguien iba a pagarlo. Sin mirar a los lados, continuó su camino hasta llegar a su casa. Abrió la puerta de par en par.
Una mujer canosa, se levantó de la mesa con una sonrisa. —Defne, querida, qué bien que llegaste, te tengo una sorpresa.
—¿Cuantas veces tengo que decirle que disponer de mi vida de esa manera es vergonzoso para mí? .
—Tienes veinticuatro años y…
—Y aun soy joven para casarme, además le he dicho que no me quiero casar.
—Bueno, si tú no piensas en casarte tengo que hacerlo yo por ti, pero de que te casas Defne te casas y esa es mi última palabra.
—No !!!—protestó Defne, indignada— te lo advierto abuela, si sigues ofreciéndome a los hijos de tus amigas, me casaré con el primer hombre soltero que encuentre. ¿Te queda claro?
—Sí, querida y ahora permíteme dejarte algo claro a ti, no te dejaré tranquila hasta que te vea salir de esta casa, casada con el hombre que tú elijas o con el que yo quiera.
—Aún no has oído mi última palabra—respondió Defne con una mirada asesina antes de salir hecha una furia de la habitación. Defne furiosa como estaba no lograba sacar de su mente la amenaza de su abuela, esa mañana salió muy temprano de su casa, no quería verla por lo menos no hasta que le encuentre una solución a su problema.
Era una mujer adulta por Dios, ya manejaba su propia empresa, tenía empleados a su cargo y su abuela pretendía manejar su vida como si aun fuera una niña. Llego hasta el hotel donde se hospedaba su cliente, la persona que debía desempeñar este trabajo se había enfermado justo ayer, para colmo el señor Iplikci no había permitido que le cambiaran chofer, por eso estaba otra vez sentada esperando que él se dignara salir para llevarlo al funeral de su abuelo, según lo que logro entender.
Estaba tan inmersa en sus pensamientos que no logro darse cuenta que él había llegado hasta que escucho un carraspeo .
_Perdón le dice avergonzada.
Buenos días Defne le dice él sonriendo, había que reconocer que tenía una hermosa
sonrisa, pero si pretendía que ella cayera como todas las mujeres estaba muy equivocado.
Buenos días señor Iplikci le responde muy seria y luego le abre la puerta.
Omer no logra entender que les sucedía a sus encantos con las mujeres, al parecer Defne
era inmune a ellos, una vez dentro del auto espero que ella estuviera sentada.
Por favor maneje con cuidado, necesito escribir en el ordenador.
_Muy bien señor solo eso y se concentró en el camino.
Y mañana volvería a su vida normal, detrás de un escritorio como directora de su propia
empresa.
Comenzó siendo solo una idea, que al final se transformó en un lucrativo negocio, era tan
simple como ofrecer un servicio que los demás no podían o no querían hacer, desde
hacer compras en el supermercado y llevarla a las casas, hasta lo que estaba haciendo
ahora, servir de chofer a personas excéntricas y ricas dispuestas a pagar por ese servicio.
Llegamos señor le informa una vez que se había estacionado afuera de un exclusivo
servicio funerario.
Defne me esperas aquí hasta que vuelva ?, de seguro después me tendrá que llevar al aeropuerto y no necesitare de sus servicios nuevamente .
_Muy bien señor. Ella espero por horas, menos mal que siempre traía comida de otra manera se hubiera desmayado del hambre, por fin vio venir al señor Iplikci acompañado nuevamente de su amigo, subieron al auto sin esperar a que ella les abriera la puerta.
¿Nos vamos? _ le pregunta
Si fue todo lo que dijo
Defne emprende camino de vuelta al hotel.
_ ¿Qué vas a hacer? _ escucha que dice el amigo.
_ ¿Qué puedo hacer?, no puedo cumplir con la condición que dejo el abuelo, lo que
lamento de todo esto es que Neriman se va a quedar con toda la herencia, mis padres
deben estar completamente desilusionados de su hijo.
Pero ¿porque te das por vencido tan fácilmente?, solo debes pedirle a alguna de tus tantas novias que se case contigo.
_Estás loco Sinan después como me la saco de encima, mi libertad es sagrada.
_Bueno solo tendríamos que encontrar una mujer que esté dispuesta casarse contigo, para después de un par de meses divorciarse y desaparecer de tu vida, sin reclamos y sin pedir nada a cambio.
_Ay Sinan, si como ese tipo de mujeres se encontraran a la vuelta de la esquina.
Defne gira el auto en la siguiente esquina, lo detiene mira a los hombres en la parte de atrás
_Yo, yo soy esa mujer les dice.
Omer, no era un hombre que se sorprendiera fácilmente, había visto y hecho muchas
cosas a lo largo de su vida, pero lo que acaba de escuchar lo dejó pasmado.
_ ¿Estas segura de que entendiste bien lo que acabamos de decir?
Si, usted necesita casarse urgentemente con una mujer con la que no tenga ningún tipo de relación y que esté dispuesta a divorciarse sin pedir nada a cambio.
_Vaya, vaya para ir pendiente del tráfico escuchaste todo perfectamente .
–Bueno usted necesita algo en lo que yo le puedo ayudar, pero si no le interesa haga de cuenta que no he dicho nada dice volteándose para mirar al frente y comenzar a
manejar.
–Disculpa _ le dice Omer _ yo no he dicho que no vaya a aceptar tu oferta.
–Bien, pero hablemos después no quiero que me multen por estar mal estacionada.
Omer llevaba cinco minutos sumido en el más profundo de los desconciertos, justo el
tiempo transcurrido desde que Defne se ofreció para casarse con él hasta que se
estacionara fuera del hotel.
¿Casarse?, pensaba Defne, jamás habría imaginado que el matrimonio fuera el precio de
su independencia, tal vez era un precio demasiado alto.
–Creo que necesito…_ comienza a decir ella al momento en que se baja del auto.
–¿Sí?
–Creo que me precipite y necesito pensarlo. _ termina.
–No tengo mucho tiempo, necesito que lo decida ahora
–dijo él –.
¿Por qué no vamos a algún sitio donde podamos hablar?
Defne, sintió la tentación de negarse, pero no lo hizo.
–Está bien, supongo que podemos ir a comer a algún restaurante… Aunque, ahora que lo
pienso, hace un día demasiado bonito para estar entre cuatro paredes. ¿Por qué no
damos un paseo por costanera?
–Me parece perfecto. Hace mucho que no paseo por la orilla del río.
Ella abrió el bolso y sacó una bolsita pequeña
–Menos mal que tengo unos zapatos lisos por aquí.
–Una mujer práctica… –ironizó él.–
A veces, no tanto, pero hoy lo he sido.
Defne se quitó los zapatos de tacón que llevaba, los guardó en el bolso y se puso los
lisos.
Entre tanto, Omer se despedía de su amigo, minutos después tomaron una calle lateral
para llegar a la costanera.
Él respiró hondo.
–Definitivamente, no salgo lo suficiente.
–Yo tampoco, cuando era más joven, salía con frecuencia. Montaba en canoa, iba en
bicicleta, hacía marcha… Intenté seguir, pero el trabajo me ocupaba demasiado tiempo –
explicó.
Él arqueó una ceja.
–¿Hacías marcha?
–Sí, por el campo. ¿Te sorprende que fuera una deportista?
Omer admiró rápidamente
sus curvas.
–No, en absoluto.
–¿Y tú? ¿Haces deporte?
–Me ocurre lo mismo que a ti, en el instituto, hacía atletismo y estaba en el equipo de
natación, jugaba basquetbol. En la universidad, iba en bicicleta a todas partes.
Defne sonrió.
Salieron al paseo del río y se mezclaron entre la gente, un par de ciclistas pasaron a su
lado, como enfatizando la conversación que mantenían.
–Puede que lo haga algún día –dijo –. Lo echo de menos.
–Si te lo planteas de un modo tan vago, ese día no llegará nunca. Todos nos dejamos
llevar por las cosas urgentes. Pasa un año, pasa otro y un día te descubres atado a un
despacho en lugar de hacer lo que te gusta.
La miró de nuevo, y pensó que estaba radiante bajo la luz del sol, tentadora, demasiado
tentadora.
Defne volvió a sonreír y, durante un segundo, Omer deseó sumergirse en aquella sonrisa,
era tan embriagadora como su voz, pronunciaba las palabras de un modo dulce y
descarado a la vez, todo en ella era embriagador, no era solo su voz ni su sonrisa ni sus
curvas, era todo, en conjunto.
Se imaginó con ella en la montaña y contemplando el mundo desde la cima, se imaginó
con ella de picnic, disfrutando de las vistas mientras el sol les calentaba la espalda y la
brisa les acariciaba la piel.
Y una vez más, maldijo para sus adentros.
¿Qué le pasaba con esta mujer? Tenía que hacer un esfuerzo y concentrarse en los
importante, sobre todo ahora, tras su desconcertante oferta de matrimonio.
Carraspeó y dijo:
–Cuando me has propuesto ser la mujer que necesito para casarme, ¿me estabas
tomando el pelo?
Defne se puso tan seria que él lamentó haber sacado la conversación.
–No, –ella suspiró y dejó pasar unos segundos de silencio–. Simplemente, necesitas una
esposa y yo necesito un marido y lo necesito ahora.
CONTINUAR

