DEFOCIENTA. Capitulo 6

Defne se separó apenas hubo terminado la canción.
Sera mejor que me vaya a descansar.

¿Defne? _ le escucho decir, ella se giro para verlo de frente
_ ¿Te arrepientes?
No dijo ella de manera rotunda
_ ¿Entonces?…
No lo sé, debo pensar.

_Me puedes decir ¿Qué es lo que debes pensar?.

_Todo esto, lo que sucedió esta noche .

_Pero me dijiste que no te arrepentías.

_Y no lo he hecho, es solo que…no sé cómo debo comportarme.

_Como quieras hacerlo, yo hare lo que tú quieras.

¿Qué se supone que somos?, ¿jefe, empleada?, ¿Qué espera de mí?
Si piensas que estoy tratando de aprovecharme de mi posición de jefe te equivocas, no solo eso, me ofendes.

_Yo… lamento si lo ofendí, pero necesito saber de que manera me debo comportar de ahora en adelante con usted.

_Primero debes dejar de decirme usted él se acerca y su toma sus
manos _ Defne tú me gustas y mucho, esto lo siento de hace mucho
tiempo, esta noche solo lo exprese con mis besos.
Ella lo miro sorprendida. _Ahora solo falta saber si tú me miras como hombre o solo como tu jefe.
Si solo fuera mi jefe no le podría responder los besos como lo hice .

Él le sonrió _Entonces que te parece si hacemos esto le dice él feliz _ pasemos
tiempo juntos para conocernos como pareja y cuando te sientas
preparada, le das el nombre a nuestra relación.
_ ¿Yo?, ¿Por qué yo?
Porque no quiero presionarte y porque yo sé perfectamente que nombre le pondría, ahora ve a descansar.

_Esta bien, buenas noches señor…perdón, Omer ……_Espera antes de soltarle las manos, se acerca mas a ella y le deposita
un beso en sus labios _ ahora si serán buenas noches.


Defne soñó con el beso que Omer le dio, como no iba a hacerlo, fue su
primer beso y fue maravilloso, no podía creer lo bien que se sintió, él fue
tierno y cálido, pero al mismo tiempo la hizo sentir deseada e incluso
amada.
A la mañana siguiente, él llamó a su puerta con una taza de café en la
mano y una sonrisa en el rostro.
—Te he oído moverte en la cama así que te traje esto —parado en la puerta
de la habitación, le ofreció la taza.
—Entra… —dijo ella, él le entrego la taza con un delicioso café, que la
despertó por completo
—Hace un poco de frío aquí —dijo él, acercándose al termostato—
¿Funciona bien?
—Está bien, me gustan las cosas un poco frías.
-¡Oh!
Omer se metió las manos en los bolsillos, y se quedó de pie, al lado de la
puerta, tan incómodo como ella.


Defne se pasó una mano por el pelo, preguntándose por primera vez en
años, qué aspecto tendría.
—Hay más café en la cocina —dijo él con una sonrisa que pareció calentar
la habitación—. Una cafetera entera, ¿por qué no vienes a desayunar?,
más tarde si quieres podemos salir.


Está bien, me ducho y bajo a desayunar.

_Perfecto le dice él.

Después de una última mirada en el espejo, se puso unos vaqueros y una
camisa limpia y bajó las escaleras para ir a desayunar.
Entre todas las cosas positivas que tenía el vivir con Omer, era lo bien que
cocinaba, verlo en la cocina era un deleite, pero aun mas era comerse lo
que él le daba.
Mmm, estuvo delicioso le dice una vez se hubo comido todo.


Entonces debo decir que es un punto a mi favor?

¿Un punto para qué?
Para que lo sumes al momento de ponerle nombre a nuestra relación.

Ella solo lo mira y se ríe a carcajadas _No sé porque creo que me voy a tomar un buen tiempo en darle un nombre a nuestra relación dice una vez tomo aire.


Como quieras le responde levantándose y yendo donde ella estaba
sentada, _ mientras pueda hacer esto, a continuación le da un beso, de a poco ella se levanta y él la acomoda a su cuerpo para seguir con el beso. _Dios le dice por fin _ me voy hacer adictos a tus besos, mejor ve a
buscar tu bolso y nos vamos.


Omer la llevò a recorrer la ciudad, lugares donde ella nunca había podido
ir, en todo momento él la llevaba de la mano, luego la llevo a almorzar a
un restaurant, donde ella le contò de su vida en Manisa y cómo fue que
perdió a su madre y él le hablo de sus padres y de su amigo Sinan que era
para él como su hermano, después siguieron su recorrido por Estambul,
por supuesto comió helado aun cuando el clima estaba cambiando y el
viento daba claras luces que el otoño se acercaba, estaba tan cansada que
se quedo dormida en auto, solo despertó cuando sintió que él la depositò en la
cama, ahí se acomodó y siguió durmiendo.


Era lunes y la rutina comenzaría otra vez o por lo menos eso era lo que
ella pensaba.
Buenos días la saluda Omer
Buenos días, hoy no salió a hacer deporte .

_Otra vez me estas tratando de usted.

_Perdón es la costumbre, ¿no fuiste a remar? .

_No hoy no fui, te quería preguntar, ¿puedes hoy faltar a la universidad?

¿Por qué?
Quiero que vengas conmigo a la oficina.

A tu oficina y ¿puedo saber para qué?

Claro, pero cuando estemos allá, también debes traer el portafolio con tus diseños, tal vez con esta sorpresa logre que le pongas nombre a nuestra relación.

_No lo sé, veremos _

Toma tus cosas y nos vamos, te voy a llevar a desayunar cerca de la oficina.

Al salir de la casa los esperaba Sukru _Hoy solo nos llevas a la oficina le dice Omer.


Muy bien señor.

Al llegar al estacionamiento del edificio donde se encontraban las oficinas, Omer la ayuda bajar del auto y camina con ella de la mano _Omer le dice ella _ que va a pensar Sukru.


Si hay alguien que conoce mis sentimientos por ti es él. Pero no solo él los vio, cada persona que trabajaba en el edifico se daba vueltas para mirarlos, por fin llegaron a la oficina y la asistente de Omer lo recibió sonriendo, pero al ver que él la llevaba de mano su sonrisa se congelo en el rostro, ¿Qué sucede Daria?
No, nada señor, bienvenidos le dice mirando como él la llevaba
tomada.
Gracias, podrías decirle a Sinan y Yasemin que los necesito en mi oficina enseguida.

_Por supuesto.

Omer guía a Defne y entran juntos a su despacho. Te das cuenta que esa mujer te tiene miedo ?

_Yo no lo veo así, si me temiera no seria tan impertinente con sus comentarios .

_Mírate, le dice ella _ te transformas cuando llegas a la oficina, quien
diría que eres la misma persona que conocí este último mes.
Estar contigo me hace mejor persona, tú alegras mis días, ¿no te lo había dicho?

. _No, pero te aseguro no se me va a olvidar, es lo más hermoso que alguien me ha dicho.

_Tú eres hermosa, solo espero ganar muchos puntos para que quieras ser mi novia.

Ella le iba a contestar, pero fue interrumpida por la entrada de Sinan y la que debía ser Yasemin, ya la había visto en la recepción donde conoció a Omer, no le había agradado, su comportamiento era distante y frio con quien consideraba inferior y al parecer ella lo era. _Buenos días los saluda Omer


Me dijo Daria que quería decirme algo dice observándola
Si, por favor tomen asiento, les presento a Defne, ella es diseñadora de vestuario, les dejo su portafolio para que puedan apreciar su trabajo.

_Vaya señorita Defne usted es una caja de sorpresas, estos dibujos son muy buenos le dice Sinan.
Si dice Yasemin _ nada mal, pero para quieres que los miremos.


Bueno para eso los cite aquí, si han mirado los diseños de la nueva colección se darán cuenta que están hechos para ser usados con la ropa diseñada por Defne.

Ella quedo con la boca abierta, por eso le había pedido ver sus diseños .

_Pero nunca hemos trabajado así, ¿Qué paso ahora? pregunta la mujer
Siempre es bueno innovar en los negocios y esta vez creo que nos irà muy bien le dice él sonriendo a Defne quien aún no podía emitir palabra
alguna.


Sinan, ¿qué opinas tú?

_Me gusta hermano, me gusta mucho, creo que es una excelente idea .

_Entonces no haya nada mas que decir, comenzamos a trabajar de lleno en la colección otoño invierno declara Omer _ como estamos de
acuerdo que les parece si nos acompañan a tomar un rico desayuno y así
celebramos esta nueva etapa de Passionis.
Yo no me voy negar le dice Sinan
_ ¿Quién se podría negar a salir con dos hombres tan guapos? _ le dice
Yasemin al tiempo que ponía su mano sobre el hombro de Omer.


Él solo se limito a alejarse lo mas cortes posible y toma de la mano a
Defne y así se encaminan al café.
—¿Así que eres la mujer de turno? _ le dice Yasemin cuando quedaron un
momento solas.
—No —contestó ella y luego agregó en un tono confidencial— estoy
viviendo con él.


No podía creer lo que le había dicho o peor aún porque se lo había dicho,
tal vez por la manera tan posesiva que ella pretendía comportarse con
Omer, una vez que esas palabras salieron de su boca se vio arrepentida.

Durante el desayuno la mujer se comporta de manera fría y distante con
ella, tratando siempre de manejar la conversación excluyéndola en todo
momento.
_ ¿Qué sucedió entre ustedes, le pregunta Omer mientras salían del
café
—Le dije a esa mujer que nosotros vivimos juntos, no me gusta cómo se
comporta contigo, así que le aclaré todo —le dice, seria.
—¿Que me estas queriendo decir? —él se acercó a ella y le dio la vuelta
rápidamente, antes de que ella pudiera perder el equilibrio, la sujetó por
los hombros, lo que ella vio en su rostro no fue enfado—solo se me ocurre
una razón para que hayas dicho eso, ¿estas celosas Defne?


¿Se suponía que ésa era la razón por la que sentía así?, pues si, ella estaba
celosa, no quería que ninguna mujer se sintiera con el derecho a toquetear
a su novio, porque desde hoy ese era el nombre que ella le daría a Omer y
ante la mirada de Yasemin y Sinan, se puso de puntillas, miró a Omer, él
ya la había besado, hacía menos de dos horas que lo había hecho, pero ella
nunca había besado a nadie.


No era habitual que ella iniciara el contacto físico.
Los ojos de Omer eran oscuros, y tan deliciosos como el helado de
chocolate, y los vio agrandarse durante una fracción de segundo cuando
pareció darse cuenta de la intención que tenía ella.
Recordó haber oído a alguna maestra del colegio recitar algo acerca de
que los ojos eran las ventanas del alma, entonces le había parecido una
tontería, pero los ojos de Omer eran las ventanas de algo, ¿de su alma? si
era así, decidió, su alma era hermosa, pero era más que eso, parecía verla
como ella quería ser, y no como era, veía en ella una versión mejorada que
la de la superviviente en la que se había transformado.


Él veía a una mujer a la que quería ser su novia, eso era lo que sentía,
decidió, mientras se preparaba para besarlo. Alzó las manos y le tomo el
rostro, luego se inclinó y sus cuerpos se rozaron y se amoldaron el uno al
otro.
Podría haberse pasado el día besándolo, si no hubiera sido porque un auto
tocó la bocina, mareada, se apartó y oyó vagamente a Yasemin decir algo,
un comentario acerca de que era una exhibición pública y que estaba
fuera de lugar.


Afortunadamente, la ardiente pasión no era de su parte solamente, Omer
había deslizado las manos desde sus hombros hasta su espalda y luego las
había posado en sus caderas, presionando levemente mientras tiraba de
ella hacia él, cuando habían bailado él abrazo de un modo algo pasado de
moda, pero no había nada pasado de moda en el modo en que la tenía en
sus brazos en aquel momento. Sintió que se le encendían las mejillas a pesar de que el frío viento del
oeste le golpeaba la cara, cuando ella estaba a punto de seguir caminando,
Omer le toma la mano.


—Eso significa que ya tienes nombre para esta relación —bromeó él, luego
se puso serio y agregó—¿puedo considerarme tu novio?
Defne no pudo decir nada, el que Omer, le haya preguntado si podía
considerarse su novio la derritió por completo, ninguna palabra le parecía
suficiente para describir sus emociones, sus pensamientos.


Omer le tomo la mano y se la besó, el gesto fue caballeroso, él observó la
expresión de su rostro.
—Tienes las manos frías —dijo — Tenemos que conseguirte unos buenos
guantes.
—Solo si mi novio me acompaña a comprarlos—le dijo ella.
CONTINUARA

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