DEFOCIENTA. Capitulo 3

El interior de la casa era muy acogedor, Defne tuvo la sensación de que no
era la primera vez que entraba ahí, se quedó de pie mirando las paredes,
el piso, los muebles sin duda quien había decorado ese lugar debía tener
buen gusto y dinero mucho dinero, embelesada como estaba no notò a
Omer hasta que este estuvo a su lado y le extendió su mano con una taza
de café en ella lo que ella agradeció mucho, pues no había comido durante
todo el día.


Se tocó el abdomen y sintió dolor, tratò que su rostro no expresara el
dolor que sentía y sonrió al recibir la taza.


Omer observó a la joven mirar a su alrededor, vio cómo en sus ojos
expresaba el dolor al momento de tocarse el abdomen, pero lo único que
dijo fue:
—Un lugar agradable…


—¿Te gusta?, por favor siéntate.


Ella se sentó en un sillón y él lo hizo a su lado.


—¿Me vas a decir quién era el hombre?


Ella solo toma la taza con ambas manos y bajo la cabeza para mirar el
contenido de está
_ ¿Esta no fue la primera vez?, ¿verdad? _ insistió él
—Algo así, yo… prefiero no hablar de eso.
A Omer le pareció que el estómago de Defne hacía un ruido.
_ ¿Tienes hambre?
—La verdad sí.—Lo lamento, pero debemos esperar a que el doctor te examine, después
de eso veremos que puedes o no comer.
—Bueno…
Sin duda ella estaba acostumbrada a hacer lo que se le ordenaba, hasta
ahora la única vez que había dicho no fue cuando él le pidió ser su
acompañante a la recepción, aun pensaba en eso cuando escucho el
timbre de la casa, era el doctor, él llevaba años siendo el doctor de la
familia Iplikci


Buenas noches, muchas gracias por venir .

_No hay problema y dime porque me llamaste con tanta urgencia, ¿te sucedió algo? _

No es por mí que lo llame, por favor pase, doctor ella es… una amiga, necesito por favor que la examine, recibió un golpe muy fuerte en su abdomen .

_Buenas noches señorita, me podría usted indicar donde le duele exactamente y ¿con que se golpeó?, por favor _

Yo… bueno… alguien me dio un apunta pies mientras yo estaba tirada en el piso.

El doctor miro de inmediato a Omer.

_Ni siquiera se atreva a mirarme de esa manera, jamás golpearía a una mujer le dice él
Ni a mí se me pasaría por la mente que fueras capaz de hacerlo, solo quiero conocer las circunstancias del hecho .

_Por ahora solo diremos eso, podría examinarla y decirme si es grave lo que tiene?

_Porque no la llevaste a un hospital ?

_Bueno eso no importa ahora le responde Ómer al ver que Defne se
estaba inquietando.


Está bien, está bien…

El doctor ausculto todo el abdomen de Defne y le iba preguntando que tanto dolor sentía en cada lugar donde se detenía a escuchar. _Bueno tal parece que la señorita no tiene ningún daño interno, pero de igual manera mañana quiero que la lleves a mi consulta para hacerle algunos exámenes, por ahora solo debe descansar.

¿Puede comer?
Claro que puede y por lo que escuche, no solo puede debe comer, el estómago está pidiendo a gritos comida.

Defne se río, tímidamente primero, luego más fuertemente.

Omer hubiera apostado a que era la primera vez que se reía en un largo tiempo, nuevamente se encontró preguntándose cuál sería su historia. ¿Qué la hacía tan desconfiada, estar tan a la defensiva?

Era de noche, y Defne suponía que debía marcharse, pero no tenía adónde ir, y acababa de entrar en calor finalmente, Omer acompaño al doctor a la puerta y por alguna razón se estaba demorando, pero a ella no le molestaba estar sentada sola mientras se sintiera segura. Estaba a punto de levantarse y salir al jardín cuando volvió Omer.

_Voy a cocinar algo rápido para que comamos, pero primero te voy a ayudar a llegar a mi habitación ahí te puedes cambiar de ropa, si quieres te puedes duchar.

_Pero señor Omer, yo no me puedo quedar aquí _

Y porque no?, o ¿tienes otro lugar donde ir?.

_Bueno… yo … no, no tengo.

_Entonces el tema se cierra aquí, te ayudo a subir .

_No, no es necesario creo que si usted me indica donde debo ir podré llegar sin problema.

Omer le dio las indicaciones de cómo llegar al baño y donde se encontraban las toallas, luego como llegar a la habitación. _No te preocupes, cuando salgas de la ducha habrá sobre la cama algo de ropa que puedas usar, yo te espero acá abajo para que comamos.

_Muchas gracias le responde a Omer _ yo… no sé qué decir…


No digas nada, ve a tomar una ducha y luego hablamos.

Defne, sin problema encontró el baño, ya dentro se deshizo del vestido, se miró al espejo recién ahí se dio cuenta del estado en el que se encontraba, se estaba comenzando a formar un gran hematoma, su piel blanca lo resaltaba aún más, entro a la ducha y dejo que el agua cayera libremente sobre todo su cuerpo, bajo la ducha lloro lo que aún le quedaba por llorar y agradeció el que Dios le haya mandado un ángel en la forma de Omer Iplikci para rescatarla no solo de los golpes de su hermanastro sino de todo que vino después de eso, ¿Dónde estaría ahora si él no la hubiera encontrado?, ese pensamiento pareció aminorar su dolor, salió de la ducha busco una toalla se envolvió en ella y se dirigió al cuarto, ahí tal como le había dicho Omer encontró una camisa y un pantalón corto, sin duda era ropa de él, porque tenía impregnado su perfume.

Defne se puso la camisa en su nariz e inhalo profundamente hasta quedar sin aire. Bajar las escaleras no fue tan fácil, cada paso que daba le provocaba dolor no solo en el abdomen también en su espalda, por fin piso el último escalón, al llegar a la cocina Omer la esperaba ya con la mesa servida.

_Ven le dice, mientras le sujeta la silla para que ella se siente, luego la
acomoda a la mesa, una vez que él se sentó, le sirve la comida y la pone
frente a ella.

¿Qué se hace en estos casos?, pensó Defne ya se había
olvidado lo que era ser tratado con respeto y al mismo tiempo hacerla
sentir tan especial.


Dime Defne, ¿qué haces en tu vida diaria? le pregunto Omer


Yo, estudio y trabajo, bueno por lo menos hasta ayer lo hacia .

¿Porquè hasta ayer?


Se suponía que después de la recepción debía ir a trabajar, soy mesera en un restaurant y bueno por todo esto…. no me presentè y seguramente ya no tengo trabajo _

Y ¿que estas estudiando?

_Diseño de vestuario, pero creo que ya no terminarè la carrera, mañana volveré a Manisa, allí está mi abuela.

¿Te falta mucho para terminar la carrera?


Bueno no, solo este año, luego la práctica y recibo mi diploma y si mantengo mis notas como hasta ahora, podre optar a un contrato con una gran empresa de diseño. Que fácil era hablar con Omer, pensó Defne las palabras parecían salir solas de su boca, con él no sentía temor ni vergüenza tal vez porque era el ángel que enviaron a protegerla .

—Entonces, necesitas un trabajo, ¿no?

_Ella se irguió en el asiento. —Sí.

—¿Has trabajado en alguna casa? —preguntó Omer.

—Una o dos veces he trabajado haciendo aseo le responde.


—Bueno, yo necesito a una persona para hacerse cargo de esta casa, te
ofrezco el trabajo, tú te harías el horario, solo te pongo como condición
que no puedes dejar los estudios y debes mantener las notas que tienes y
si sacas un buen puntaje, te ofrezco trabajo en mi compañía, si estás
interesada, comenzaríamos una vez que el doctor te dé el alta. _ terminó
de decir él, tan natural como que le hubiera ofrecido más comida.


Defne quedò con la boca abierta e intentó disimular su alegría.
—Bueno, supongo que puedo aceptar la condición _ responde. Una hora más tarde, ella estaba acostada en la cama de la habitación que
Omer le había preparado.


Tendrás que vivir en esta casa, dijo luego de haberle ofrecido el trabajo
_ me levanto muy temprano y mis actividades terminan muy tarde,
necesito que estés aquí las 24 horas del día, ella solo atinó a decir
De acuerdo.

La noche avanzaba y ella no lograba conciliar el sueño, tal vez era porque tenía miedo de que al despertar todo esto no fuera más que un sueño.

Por supuesto que Omer no necesitaba a una persona en la casa, su asistente venia cada mañana y le preparaba el desayuno y había una empresa encargado de hacer el aseo de la casa, pero no iba permitir que Defne desperdiciara su vida volviendo, a Manisa, aquélla era la única razón por la que había contratado a aquella mujer, aparentemente desesperada, se dijo.

Estudió su perfil mientras ella pensaba su propuesta, tenía la cabeza inclinada y la lengua entre los dientes, él sonrió no quería admitir que había algo en aquella mujer que le atraía. ¿Atracción?, sí era una mujer hermosa, aunque ella aun no lo sabía completamente, tenía el cabello rojo, algo disparejo, sus ojos eran verde, no llevaba nada de maquillaje, e indudablemente sus labios eran su parte más femenina, era alta, delgada, el tipo de delgadez que no proviene de dietas y ejercicio, sino de nervios y comida insuficiente, estaba seguro de que, con un mes de comidas decentes, tendría una figura de primera clase, aquellas largas piernas encandilarían a cualquier hombre. Intentó borrar aquel pensamiento y se fue a la cama, antes de dormir le envió un mensaje de texto a su asistente, para se fuera directo a la oficina.

La mañana llegó antes de que Defne estuviera preparada para enfrentarse a ella, pero estaba acostumbrada a dormir pocas horas. Sentia el sol entrar a la habitación, pero se negaba a abrir los ojos por temor a encontrarse en su casa y que lo sucedido con Omer sea solo un sueño.

Estaba aún luchando con esa idea, cuando escucha unos pequeños golpes en la puerta ._Defne escucha decir y una sonrisa asoma.


Si, perdón me levanto enseguida le dice y al hacer el intento para
levantarse no puede contener el grito de dolor.


Voy a entrar le dice Omer y lo siguiente fue verlo a su lado ayudándola.


Yo lo siento, pero no pude contener el grito le dice como disculpa.


Claro que no, es imposible debe doler mucho, ¡¡ maldito !! le escucha decir
entre dientes.

_Ya estoy mejor, perdón por todas las molestias que le estoy causando.


_ ¿Cuál molestia?, no vuelvas a decir que eres una molestia para mi.


Yo… gracias, ahora ya me puedo levantar .

_Muy bien, te espero abajo para desayunar, el doctor nos espera en una hora más .

_Pero usted… yo puedo ir sola _

Por supuesto que no, de algo que sirva ser el dueño de la empresa, me tomare la mañana libre, anda levántate te espero le dice y salió de la
habitación.


Cuando Defne salió del baño, encontró en la habitación, la ropa que
llevaba puesta el día anterior, junto con su bolso, ¿en qué momento
habían llegado hasta la casa de Omer? se lo preguntaría mientras
desayunaban
En el desayuno se olvidó por completo de hacerle alguna pregunta, le
gustaba lo que Omer le conversaba, su voz era tan hermosa la seducía y a
ella le encantaba dejarse seducir por ella.


Una vez en la clínica, porque Omer la llevo a una, el doctor le mando a
hacer todos los exámenes necesarios, pero aparte del horrible moretón
que crecía más a cada momento y el dolor que esto le causaba, estaba
bien.
Los exámenes no arrojaron algún daño interno, el doctor le receto
analgésicos para el dolor y reposo.


Al final les llevo no solo la mañana si no parte de la tarde, luego de salir de
ahí, él la llevo a comer a un restaurant que se encontraba cerca de la
clínica.
Espero no te moleste haya ordenado la comida para ti, es solo que aquí preparan una exquisita lubina y quiero que la pruebes le dice una vez que el mesero se retira


No, no me molesta le responde ella _ pero ¿no debería ser yo quien
cocine?, se supone que hoy comenzaba a trabajar en la casa.


_No escuchaste al doctor?, debes descansar, el lunes puedes comenzar,
este fin de semana será para que te familiarices con la casa, ¿te parece?
_Me parece perfecto

CONTINUAR

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