TÙ ME CAMBIASTE LA VIDA CAPITULO 8

Defne en su habitación llorò hasta que la venció el sueño.


Omer afuera de la habitación de su esposa espero hasta que ya no escuchò
ruido y con mucho cuidado abrió la puerta muy lentamente y cuando noto
que Defne no había notado su presencia, camina hasta el borde de la cama, la
besa en el pelo y sale tal cual entro en silencio.


A la mañana siguiente, desayunó a toda prisa, se despidió de los niños y se
fue, cuando estaba solo en el auto volvió a recordar lo ocurrido la noche
anterior y tuvo que contenerse para no golpear su cabeza contra el volante.
¿Cómo podía haber hecho aquello?, se preguntaba, ¿Qué haría ahora para
Defne lo perdonara?


Coincidieron por la noche en la habitación de los niños y ella lo
miró como si no hubiera visto a un hombre en muchos años…y luego al verla
en la cocina se dejo llevar por su libido y su necesidad de tocarla sin
importarle la promesa que se había hecho.


Debía alejarse por un par de horas, necesitaba pensar y sabía que no podría
hacerlo estando cerca de ella y no creyò poder soportar que lo mirara de la
forma que lo había hecho hace unas horas.
Necesitaba conversar con una persona que lo entendiera y lo guiara, no
podía perder a Defne, no por la estupidez que él hizo, la había herido y era lo último que deseaba hacer, pero como le explicaba lo que había hecho y dicho
sin dejar al descubierto sus sentimientos.
Eso lo inquietaba aún más.


Se dirigió hasta la casa de su abuelo, necesitaba de su sabiduría, luego de
contarle todo desde el principio de la manera en que se habían conocido con
Defne hasta lo ocurrido la noche anterior, atento espero sus palabras,
necesitaba encontrar una luz al final de túnel.


_ ¿Le has dicho lo que sientes por ella?


_ ¿Como? _ le dice él sorprendido


Le has dicho que estas enamorado de ella, Omer?

_Pero… ¿Cómo…

Que ¿cómo lo sé?, creo que ser un viejo me ha llevado a prestar mucha
atención a lo que las personas dicen con sus ojos y cuerpo, más que con sus
palabras


–Lo siento, yo… no creo ser capaz de decírselo y ¿si ella me rechaza y me dice
que no siente nada por mí?


Omer, hijo, en el amor no debe existir el temor y ¿qué pasa si ella siente lo mismo? y por temor a ser rechazada no te lo ha dicho y créeme lo que hiciste enterró cualquier posibilidad de que ella se sincere contigo y te diga si siente algo por ti.

¿Qué hago abuelo? _ le dice pasando su mano por cabello al punto de la
desesperación.


Tienes que olvidarte de tu orgullo y pedir perdón, pero no solo con palabras debes demostrárselo, que no te avergüence amar y demostrar ese amor, aunque corras el riesgo de no ser correspondido, ofendiste a tu esposa y tienes que lograr que ella te perdone, me imagino que ella debe sentirse humilla en este momento y lo único que puedes hacer es tratar de explicarle porque lo hiciste y rogar que ella lo entienda y te perdone.

Con las palabras de su abuelo aun dando vueltas en su cabeza Omer se devuelve a su casa a tratar de enmendar los errores que había cometido no solo la noche anterior. Cuando llego a la casa, encontró a los niños jugando en el jardín y Defne sentada tomando un refresco, mientras los cuidaba _Buenas tardes la saluda, mientras sus hijos cuelgan de sus brazos tratando
de llamar su atención.


Como Defne llevaba anteojos para el sol, él no le pudo ver los ojos y se
imagino que no solo eran para protegerla e los rayos ultra violetas, sino
también para que nadie notara sus ojos rojos por todo el llanto de la noche
anterior.


Buenas tardes fue la seca respuesta a su saludo.


_ ¿Como estas?


Bien le dijo y se puso de pie y entra a la casa.


Después de convencer a los niños de seguir jugando, él fue detrás de ella
Defne le dice para detenerla.


Ella o no escucho o simplemente no quiso hacerlo y siguió caminando.


Defne _volvió a decir, pero esta vez logro que ella se detuviera ¿Qué quieres?


Necesitamos hablar.

¿No veo de qué?


Por favor dame la oportunidad de explicar lo que paso anoche.

_Muy bien te escucho _

No aquí no, seguramente los niños nos interrumpirán y yo necesito mas que unos minutos para poder contarte todo _

Y ¿qué propones?, los niños están todo el día.

_Que esta noche vayamos los dos solos a cenar _

Yo no creo que sea buena idea _

Por favor, te lo pido, si después de oír lo que tengo que decirte no me perdonas te prometo que hago lo que tú me pidas _

Y ¿los niños? _Ya hablé con la niñera ella se quedará esta noche, así nosotros podemos conversar tranquilos

_Esta bien Omer iremos, pero ahora necesito descansar _

Ve tranquila yo cuido de nuestros hijos le dice.


Al parecer había dormido mas de la cuenta, porque cuando despertó, ya
estaba oscuro en el exterior de la casa, recordó que Omer la había invitado a
cenar, por lo que se levantó a toda prisa y se metió a la ducha, luego busco en
su armario algo adecuado para salir, aunque Omer no le dijo donde la iba a
llevar, ella presto mucha atención a su vestuario y su maquillaje, no sabia
que era lo que él le iba a contar por lo tanto debía sentirse segura de ella
misma, cuando bajo pudo notar que su aspecto causaba el efecto esperado
en su esposo, pues no dejaba de mirarla mientras se acercaba.


Te estaba esperando _le dice _

Perdón dormí más de la cuenta _

Necesitas descansar, estas hermosa termina de decir.


Gracias respondió, tratando de parecer indiferente, mientras miraba a su
alrededor _ ¿los niños?


La niñera los llevo arriba, ya cenaron así que, si estas listas y veo que sí, nos podemos ir.

_Solo dame un momento para despedirme de los niños y así lo hizo, volvió
a subir las escaleras, pero los niños ya dormían por lo tanto solo pudo darles
un beso y salir en silencio de la habitación.

Omer la llevo a un restaurant, que ella no conocía, el mesero los llevó hasta
su mesa, les dejo la carta y se retiró.
Bien ya estamos solos, ¿Qué era lo tan importante que tenías que decirme?
le dice ella.


Definitivamente Defne no le haría las cosas fáciles, pero él debía seguir los
consejos de su abuelo y solo ser sincero con sus sentimientos y por primera
vez en su vida exponer su corazón y esperar a que no lo destrocen
nuevamente.


Comenzare por el principio para que entiendas lo que hice anoche, la primera vez…cuando nos conocimos en ese hotel, esa noche fue tan perfecta para mí, por primera vez sentía una conexión tan fuerte con la mujer que hice el amor y al despertarme pensé que la encontraría durmiendo a mi lado, sin embargo, ella no estaba, se había esfumado en medio de la noche, te busque y te encontré en la iglesia cuando dejabas a tu novio ahí, te volví a perder cuando te fuiste en ese auto.

El la miraba, para ver si ella trataba de decir algo o interrumpir su historia, pero en ella solo encontrò genuino interés a lo que él le estaba contando, por lo que prosiguió con lo que vivió durante esas semanas.

_Luego de semanas tratando de encontrarte, te vi en la costanera estabas mirando el agua y parecías tan concentrada que no quise interrumpirte, cuando te vi caminar hacia donde estaba yo, decidí que era tiempo de presentarme y decirte quien era, pero habías avanzado solo unos pasos cuando comenzaste a perder el equilibrio, corrí y alcance a tomarte antes de que cayeras al suelo, te lleve al hospital, ahí el doctor me dio la noticia de tu embarazo, él me felicito y yo quería que ese hijo fuera mío, pero cuando llego un hombre a buscarte, estúpidamente creí que era tu marido.

¿Quien? _ fue lo único que dijo ella
Serdar, Serdar Topal _

Pero era mi hermano_

Ahora lo sé, pero en ese momento pensé que era tu marido y con todo lo sentía me despedí y me fui a Roma.

_Entiendo fue su escueta respuesta


No, no entiendes Defne, yo me enamore de ti, lo que sentí al despertar esa mañana y luego al saber que estabas embarazada, puede parecer una estupidez, pero marcò mi vida, hubo un antes y un después de ti, me repetía una y otra vez que habría dado mi vida para que el hijo que llevabas en tu vientre fuera mío.

_Pero lo era. _

Ahora lo sé, yo… te amo Defne y tengo miedo que tú no me correspondas y que, si hacemos el amor nuevamente, no estés a mi lado cuando despierte, por esa razón te estaba dando tiempo a que te enamoraras de mi y esta vez decidieras compartir mi cama para siempre, sé que lo que hice anoche te hirió y mucho, pero si me perdonas prometo que jamás te volveré a causar daño, no te pido nada más que tu perdón y que volvamos a ser amigos como lo éramos cuando vivíamos en el mismo edificio.

Omer suspiró, sin saber qué más decir, si ella tenia la intención de decir algo se vio interrumpida por la llegada del mesero con su cena.

Cenaron sin mediar palabra entre ellos, Defne probo muy poco de la comida, su mente y corazón estaba procesando lo que Omer acababa de decirle y se debatían entre sí, ante la idea de perdonarlo.

Cuando él noto que Defne no estaba comiendo, se levanto y se puso a su lado. –¿Quieres que bailemos? –le preguntó, ofreciéndole su mano.

Ella miró alrededor, como si estuviera buscando una forma de escapar, y él tragó saliva, decepcionado. –Baila conmigo y así sabre que me has perdonado.

Ella miró muy seria y luego tomó su mano.–Muy bien.

Omer la llevó hacia la zona que había sido habilitada como pista de baile y ella tuvo que hacer un esfuerzo para disimular su agitación, pero le costaba respirar.

–¿Tienes frío? –

No, no. Solo era un baile, no iba a pasar nada.

–Te lo dije hace un rato, pero te lo voy a decir nuevamente, estas realmente hermosa. le dice.


Mientras se movían a los compas de la música, Omer le acariciaba la espalda,
¿Cómo iba a estar cerca de ella y no permitirse tocarla, esa noche se
entregaría por completo y así poder tener una oportunidad con la mujer que
tenia en sus brazos.
Y entonces, hizo algo que le parecía tan natural como respirar, inclinó la
cabeza para buscar sus labios y aunque al principio había parecido un poco
asustada, le devolvió el beso y Omer supo sin la menor sombra de duda que
sentía lo mismo que él.


Cuando el beso hubo terminado, él la mantuvo abrazada, le gustaba tanto
tenerla entre sus brazos que no quería apartarse.


Por fin, se dio permiso a sí misma, para bajar las defensas que había
levantado durante años alrededor de su corazón, el roce de sus labios era un
bálsamo para su alma y cuando aquel vacío dentro de ella empezó a llenarse
le devolvió el beso. Había pasado tanto tiempo desde la última vez que besó
a un hombre, con la entrega con la que lo hacía en ese momento.


Esperaba las sensaciones físicas: el calor en la cara, los rápidos latidos del
corazón, el cosquilleo en la espina dorsal.
Pero el anhelo que experimentaba, la sensación de estar donde debía estar…
todo eso la abrumaba, no era solo el deseo de besarlo sino de entregarse a él.

Defne le dice él en un susurro, después de haber terminado de besarla _
por favor dime que esta noche dormirás conmigo en mi cama o en la tuya
donde quieras, pero quiero despertarme a tu lado, por favor.
CONTINUARA

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