IKINSI SANS-SEGUNDA OPORTUNIDAD CAPITULO 13

Defne, de que hablas, porque te tienes que ir, no lo entiendo, hemos conversado y ya todo está claro entre nosotros, puede ser, pero si hay algo que he aprendido en este tiempo, es qué si tengo que meterme en algo lo hare lentamente, por favor, solo te digo que me vuelvo a mi departamento, no al otro lado del mundo _ dijo Defne.

_Ese «algo» del que hablas es nuestro matrimonio _La interrumpió Omer _Te propongo que nos olvidemos del pasado ya no pensemos en nada. Ahora podemos ir más lento si es lo que tú quieres, pero no voy a quedarme aquí _sentencio Defne._Una relación como me lo propones no debe ser peor que lo vivimos estos últimos años, supongo que tienes razón, pero no tenemos que decidir nada ahora, solo piénsalo por favor, ¿Harás eso por mí? _ pidió Omer._Si lo hare _le dijo Defne.

_ Ahora podemos irnos a dormir.?. _No, ve tú, me quedare acá un momento más. Defne no quería estar sola, pero tampoco podía obligar a Omer a estar con ella, si él necesitaba estar solo.

Camino hasta la habitación, se acostó, pero no podía sacar de su menta el rostro de Omer, sentía que de alguna forma con la decisión que había tomado, lo había herido otra vez, eso no la dejo conciliar el sueño.

Sin saber qué hora era Defne se levantó, con una decisión tomada, solo había una manera de tranquilizar a Omer y de demostrarle, lo mucho que lo amaba que no estaba en sus planes alejarlo de sus vidas. Busco entre las cosas de Omer, se vistió con una de sus camisas.

Cuando llego abajo, encontró a Omer sentado en la oscuridad, sin moverse, con los ojos cerrados, no se percató que ella había llegado a su lado. Defne sabía que no había manera de explicarle el porqué de su decisión, eso sí sabía que había veces en que las acciones tenían más valor que las palabras.

Omer abrió los ojos, ella le tomo las manos, lo levanto del sillón, se le aproximò lentamente, tomo su rostro entre las manos, se puso de puntilla y apretó sus labios contra los de él, en un beso intenso, lleno de pasión. Cuando lo hizo se produjo como explosión interna en ambos. Omer la separa de ella, mientras tomaba aliento, sintió que el corazón, le latía a toda velocidad.-

Si vuelves a hacer eso, no sé si podré volver a separarme. Ella lo miro durante unos segundos tratando de adivinar lo que estaba pensando. Al ser incapaz de hacerlo, se dejó guiar por sus instintos. Comenzó a sacarle la ropa, comenzando por el poleròn que era lo que más le estorbaba, quería tocar su piel_ ¿Quién te dijo que tenías que separarte? Omer pensó que, si Defne seguía a su lado y ella le hablaba así, tendría que besarla y esta vez no se detendría ahí_

¿Emine?_pregunto Omer._Está dormida _respondió Defne, y si despierta_? Tendrás que estar preparado para correr _Afirmo ella, con expresión solemne, porque yo no podría subir tan rápido como tú, además en ese tiempo podría cambiar de opinión. A él le hizo gracia lo que decía así que le siguió el juego._No, no me gustaría, No _ dijo ella al tiempo que alzaba su cabeza a él como una silencia invitación _Desde luego que no te gustaría. Incapaz de resistir más, Omer bajo la cabeza y comenzó a besarla. Esta vez Defne se aferró a él porque en el fondo de su corazón sabía que era la aparte de sí misma que llevaba años echando en falta, y siguió apretándose contra él, mientras su cuerpo alcanzaba una temperatura que habría derretido un paquete de mantequilla a un metro de distancia.

Llévame a la cama, por favor _susurro Defne. Esas cinco palabras no podrían haber sido más seductoras, aunque ella se lo hubiera propuesto. Él la tomo en brazos y la llevo escalera arriba, en cuanto llegaron a la habitación del entrepiso, donde dormía Omer, se desato el frenesí, que no podían seguir negando. Él se pegó a la boca de Defne y el choque fue tan fuerte que Defne, tuvo que pegar su espalda contra la pared.

Ahí arrinconada, en Defne solo aumento el deseo. Comenzó a desnudarlo como si estuviera poseída. Sus movimientos se fueron haciendo, más frenéticos a medida que se iban quitando las prendas. Uno de los botones de la camisa salió volando.

Omer la miro, sonrió, prometo que compro otra. Se rieron brevemente incitado por ella y con la sangre circulaba a toda velocidad, Omer no pudo tener las manos quietas y siguió con el resto de los botones. Aunque por sus venas corría el mismo deseo que por las de ella, Omer trato de controlarse, en caso contrario le habría arrancado la ropa a tirones y la hubiera esparcido por todo el piso. Así que no la desnudo tan de prisa como hubiera querido. Estaba resuelto a demostrar cierta contención.

Quería que durara mucho tiempo, y cuando Defne estuvo por fin completamente desnuda. Omer ungió con besos apasionados que hicieron que ella alcanzara el primer clímax. En lugar de sentirse saciada, Defne noto que su deseo aumentaba. Lentamente Omer la acostó en la cama y volvió a unir su boca con la de ella.

El tiempo dejo de existir, no hubo antes, ni después, solo el momento que estaban viviendo, como si fuera una burbuja en la que se hubieran introducido. Para ella hacer el amor con Omer, era algo familiar, pero al mismo tiempo completamente nuevo. Igual, pero diferente, incapaz de analizar ni de entender nada Defne se limitó a gozar absorbiendo cada sensación, cada sentimiento, encantada de poder volver a estar de aquella manera con el único hombre al que había amado.

Tal vez otra mujer se hubiera mantenido firme, hubiera recordado el dolor que había experimentado cuando él desapareció tan bruscamente de su vida y lo hubiera usado como escudo para protegerse, pero esa otra mujer no lo habría amado tanto, tan incondicionalmente como ella amaba Omer. Él me ama, como yo lo amo, él me extraño, como yo lo extrañe a él.

Después de deambular por la vida, por fin habían recuperado su verdadero ser. Omer le acaricio todo el cuerpo con sus manos, luego lo hizo con sus labios, Defne era suya, nunca dejo de serlo y siempre lo seria. Se colocó encima de ella, con los dedos entrelazados Omer la penetro lentamente. La miro a los ojos y se vio reflejado en ellos, la mirada de ella, estuvo a punto de volverlo loco, Sintió que alzaba las caderas para sellar la unión. Cuando ella se movió debajo de de él, comenzó el ritmo de la danza, que solo ellos conocían y todo lo demás desapareció.

Solo estaban ellos dos moviéndose cada vez más de prisa hacia el final del camino, y el final llego demasiado pronto, los envolvió y los mantuvo agarrados con fuerza, durante unos segundos se encontraron suspendidos en el espacio, y después como pasaba siempre, se produjo la caída y la vuelta a la realidad. Omer la abrazo con más fuerza que antes porque no quería que terminara aquel maravilloso tiempo junto.

Se quedaron inmóviles mientras recuperaban la respiración, Omer le beso la frente y pensó en lo que Defne significaba para él, en lo ciego que había estado al olvidarse de eso e irse._Te amo _ se escuchó en el silencio de la habitación. Exhaustos y abrazados se durmieron.

Al día siguiente Defne sintió el olor del café recién preparado y abrió los ojos._Buenos días dormilona, parece que anoche te agotaste mucho _le dice Omer a la vez que le guiñaba el ojo. Defne solo escondió su cara con la almohada sonrojada._Vamos, amor te prepare el desayuno, tómalo y te preparas, con Emine te estaremos esperando, vamos a salir._ ¿Donde? _pregunto Defne,_Sorpresa, apúrate o te dejaremos aquí _ le decía Omer a medida que bajaba las escaleras. Defne se metió al baño, se ducho y arreglo lo más rápido posible, si había algo que le gustaba en la vida eran las sorpresas, además era la primera vez que saldría desde que tuvo el accidente.

Cuando llego al auto ya estaba Emine sentada, en la silla que le había comprado Omer, le dio el beso de los buenos días y se sentó al lado de Omer y emprendieron viaje._Papà, ¿adónde vamos? _ pregunta Emine._Si papà ¿adónde vamos? _repite Defne, burlándose de Omer, porque se le llenaba la cara de orgullo cada vez que Emine lo llamaba así. Durante todo el camino Emine, no dejaba de hablar, preguntando ¿dónde iban?, Defne también estaba intrigada, pero prefería guardar silencio, pobre Omer suficiente tenía con su hija hablándole todo el camino.

Cuando llegaron, Defne no lo podía creer Omer las había llevado a la casa de la montaña, que decir de Emine estaba encantada, Omer la bajó del auto y mira a su hija, le muestra la casa._Emine, esta casa era de tu abuelita, que se llamaba igual que tú, ahora también es tuya, ¿te gusta?_Si papá me gusta mucho_Vamos adentro, preparamos el almuerzo, hoy quiero llevarlas a un lugar muy especial. La familia Iplikci en pleno, entraron a la casa la recorrieron nuevamente, prepararon el almuerzo, pero comieron en el jardín, el día estaba realmente hermoso. Luego de almorzar Omer, las invito a caminar con él.

Recorrieron un largo trayecto hasta llegar a un bosque de Álamos. _A mamá _comienza a decir Omer _, tu abuelita le encantaban los Álamos, sobretodo escuchar el sonido que hacen, viajábamos mucho y donde fuera que encontráramos uno, detenía el auto, cerrábamos los ojos y escuchábamos el sonido un rato._

Cuando mamà murió, hice que plantaran este bosque de Álamos para recordarla._Que bonito Omer _dice Defne_Mama, era una mujer muy dulce y buena, como tú Defne y como espero lo seas tú también _ se dirige a Emine tocándole la punta de la nariz._

Las traje acá, porque es la manera que tengo de presentárselas y que ella las conozca. Defne no se atrevía a decir nada, solo escuchaba en silencio, era la primera vez que Omer le hablaba de su madre._Cuando era pequeño, teníamos nuestros rituales, volábamos cometas, bailábamos y comíamos Monte Bianco. Mira a Defne._Soy muy afortunado, porque hoy ya tengo mi propia familia y eso es gracias a ti. Defne se acercó a Omer, lo beso, estando Emine en brazos de él, así permanecieron un momento, abrazados. Por primera vez Defne sintió que Omer le había abierto las puertas de su corazón y eso la llenaba de alegría y de esperanza para su futuro como familia.

La vuelta a casa fue en silencio, Emine, se durmió casi al subir al auto, Defne solo pensaba en lo hermoso del viaje y el significado de lo que había hecho y dicho Omer, además de que llegando a casa tendrían que partir de vuelta al departamento. LLegaron a casa solo, para a tiempo de subir las maletas al auto e irse al departamento. Omer no dijo nada, no trato de detenerlas, las llevo hasta el edificio ayudo a Defne a subir las maletas y a Emine.

Luego acostó a Emine, se despidió de Defne_Omer puedes venir a esta casa cuando quieras _dijo Defne. _Muchas gracias _ y se fue. Omer entro a la casa se sentía tan vacía, no se escuchaba los gritos ni las risas de Emine, tampoco se escuchaba a Defne a ella que le gustaba tanto hablar. Se sentó en la escalera, recordando lo feliz que había sido estas semanas con ellas ahí, como lo haría estando solo en la casa, no lo sabía. En un instante Omer se puso de pie resuelto a hacer algo para no quedarse solo, sin las mujeres que más amaba en la vida.

Defne llego al departamento, se sintió increíblemente sola, pese a estar con Emine, sentía que algo le faltaba. Con Emine dormida, quiso aprovechar el tiempo, para comenzar a dibujar. Ya llevaba media hora con el lápiz en la mano y el papel en blanco, pensó que necesitaba volver a su casa porque tenía todo lo que necesitaba para preparar la nueva colección, pero no podía sacar de su mente a Omer. Emine despertó y lo primero fue preguntar por su papá._

Él se quedó en la otra casa, pero vendrá a vernos pronto la carita de decepción de Emine fue un golpe directo al corazón de Defne y se fue al baño con la excusa que quería ducharse para refrescarse, cuando en realidad, solo quería dejar de ver la carita de su hija y saber que se había equivocado al dejar la casa donde había sido muy feliz con Omer y ella. Estaba a punto de entrar a la ducha, cuando escucho a Emine gritar «Papá»_Mamá, llego papá _Defne se asomó al living, envuelta solo en una toalla, ve a Omer sentado tomando un té imaginario con Emine, traía con él una maleta._

¿Omer y esto que significa? -pregunta Defne_Te lo dije, no me voy a separar de ti, aunque me lo pidas, necesitas vivir en tu departamento, porque tienes todo para dibujar la nueva colección, bueno pues, me vengo con ustedes, hasta que termines, ese día decidiremos donde viviremos los tres juntos como la familia que somos.

CONTINUARA

Deja un comentario